28
Feb
2008
16:02
SALOMÉ GARCÍA
Lunes. Noventa minutos de debate entre los dos aspirantes a presidir el país y ni una sola referencia a la violencia machista.
Martes. Cuatro energúmenos asesinan a sus parejas en diferentes lugares de España. La cifra bate el récord diario de una lacra que costó la vida el año pasado a 71 señoras. En los dos meses de este 2008, ya son 17.
¿Son insensibles los políticos a los problemas reales de la sociedad? No seamos demagogos. Son tan insensibles como el resto de nosotros.
Tanto como lo es el conjunto de la sociedad. Según el CIS, sólo el 3% de los ciudadanos señala la violencia contra las mujeres como el problema que más le preocupa. Tanto como los medios de comunicación. Las cuatro asesinadas del martes saltaron a las portadas porque batieron el récord de barbarie diaria. De haber muerto en días alternos, serían una noticia menor en el fondo de la sección de sociedad (progresamos, antes iban en sucesos).
Pero en todo este horror hay motivos para la esperanza. Ya tenemos una ley y, afortunadamente, estamos en campaña electoral. No nos equivoquemos, será esa circunstancia la que obligue a nuestros líderes a incluir esta cuestión en sus mítines y a buscar soluciones concretas que ofrecer en el próximo debate.
26
Feb
2008
13:31
SALOMÉ GARCÍA
Hoy sabremos cuántos han visto el debate, pero me atrevo a aventurar que pocos equidistantes habrán cambiado su voto o decidido abandonar la abstención tras ver el cara a cara de anoche. Fue un enfrentamiento bronco, crispado, un cruce de reproches sin fin… un debate destructivo. Fue el vivo reflejo de la legislatura.
Rajoy acumuló tics, los ojos bailando perdidos, en ocasiones desparramado en su silla, leyendo demasiado en cada una de sus intervenciones. Pero su artillería resistió intacta hasta espetar a su contrincante el insulto más feo de la noche: la acusación de haber “agredido a las víctimas”, remedo de aquel “traicionar a los muertos” que permanecerá por siempre en las hemerotecas.
Ahí ganó Zapatero. El candidato socialista no olvidó su talante, pese a estar serio, muy enfadado. Su indignación ante los ataques del PP por el terrorismo pareció sincera porque lo es. Lleva cuatro años acumulando razones para que su gesto no le traicione. El presidente exigió disculpas a su adversario, pero sólo logró que éste se reafirmara en el insulto. De nuevo un resumen de la legislatura.
Tras esta exhibición para sus parroquias, queda esperar el partido de vuelta, a ver si en él nos enteramos de lo que proponen ambos para el futuro.
25
Feb
2008
10:02
SALOMÉ GARCÍA
Viernes 22. Primer día de campaña electoral. Esperanza Aguirre y sus chicos visitan el nuevo hospital de Parla, que entrará en funcionamiento en unos días. No es una inauguración, porque lo prohíbe la normativa electoral en campaña. Pero nadie lo diría. Dos consejeros y una presidenta, un hospital casi a punto, decenas de periodistas… no es una inauguración. El PP respeta escrupulosamente la legalidad vigente… siempre que le sea favorable.
Para mañana tenían programada otra visita no electoral al nuevo Hospital de Aranjuez, pero la Junta Electoral de zona se lo ha prohibido. Lo que a la de Parla le ha parecido normal, a la de Aranjuez le suena electoral. ¿Qué opinará la de Madrid capital del montaje realizado ayer en El Retiro? La lideresa mandó cortar el paseo central del parque para darse un garbeo electoral. Repartían bicis en préstamo a todo aquel que se pusiera una camiseta con propaganda de Rajoy. ¿Y la junta electoral? ¿Descansa los sábados de campaña?
Deploro las explosiones de violencia que se están produciendo en algunos actos electorales de diferentes partidos, pero ayer me costó contenerme cuando me obligaron a tragarme propaganda del PP en pleno paseo matinal con mis hijos. Se ve que, además del euro, no he logrado interiorizar el talante.
18
Feb
2008
10:28
SALOMÉ GARCÍA
Hace dos semanas, cuando Mariano Rajoy soltó su idea de expulsar a los inmigrantes que no puedan acreditar un contrato de trabajo tras un año de permanencia en España y de endurecer las condiciones para aceptarlos en suelo patrio con un contrato de integración, muchos nos preguntábamos el impacto electoral de ese anuncio. El exhaustivo Publiscopio de Público responde con precisión a esa cuestión. Nada menos que 6 de los 12 diputados que podrían ganar los conservadores (160 sobre 148 de 2004) pueden adjudicarse al mensaje del miedo al inmigrante lanzado por el PP.
La xenofobia arraiga en las capas medias y bajas de la población, tradicionalmente votantes de izquierdas, y especialmente en las provincias con mayor concentración de población foránea. Animar a rechazar al extranjero en un momento de desaceleración económica y a la sombra de datos crecientes de paro ha sido una de las jugadas electorales más eficaces del equipo de Rajoy. Barcelona, Madrid, Girona, Lleida, Alicante y Almería regalan seis escaños al PP, siempre según
el Publiscopio.
Al PSOE le queda espabilarse o aferrarse a la esperanza de que Teruel siga siendo el termómetro nacional: hasta hoy, en la tierra de Pizarro siguen ganando los socialistas.
11
Feb
2008
23:37
SALOMÉ GARCÍA
A la primera ojeada, se veía venir. José Luis Rodríguez Zapatero se vistió íntegramente de negro, vete a saber si por modernidad o para descolocar a esos artistas que cantan a favor de su alegría. E Iñaki Gabilondo se colocó una corbata morada para alegrar su traje también negro. Entre el luto y el alivio transcurrió la entrevista.
Con ese cuadro visual tan triste, fueron inútiles los débiles intentos de Gabilondo por agilizar la charla. Zapatero ejerció su autoridad presidencial y colocó sus mensajes íntegros. Sus interminables respuestas atraparon al periodista a la misma velocidad que adormecían a la audiencia. Más que un entrevistador, Gabilondo se quedó en apuntador. Sacaba a colación un asunto tras otro y el aspirante socialista se extendía sin un ápice de piedad ni con él ni con la audiencia.
La semana pasada, con Rajoy, hubo destellos de acritud, intentos de obligar al candidato conservador a reconocer errores. Nada de eso se vio ayer con Zapatero. Si al líder del PP lo dejó irse vivo –no le apretó en inmigración, ni en el caso de las falsas sedaciones mortales del Severo Ochoa–, a Zapatero ni siquiera intentó ponerle en un aprieto.
El periodismo –las preguntas comprometidas– lo pusieron los telespectadores. Menos mal.