Hace 20 años, la noche del 3 al 4 de junio de 1989, la plaza Tiananmen de Pekín fue escenario de una de las represiones más sangrientas de la historia. Perdieron la vida centenares de manifestantes pacíficos y todavía hay quien está preso desde entonces, por haber estado allí. China no parece especialmente preocupado por respetar los derechos humanos, ni antes ni después de las Olimpiadas. El comunismo de mercado o capitalismo comunista que algunos dicen que allí se da, sólo ha conseguido que el “Made in China” esté en la mayoría de lo que compramos sin otro beneficio aparente sobre su población. El 90% de los milmillonarios de China (calculados en yuanes chinos) son unos 2.900 hijos de funcionarios del Partido Comunista, quienes conocidos como “los principitos” controlan una riqueza valorada enunos 260.000 millones de dólares estadounidenses. Quienes en Rusia reciben el nombre de “oligarcas”, en Chile “los pirañas” o en EEUU los “pioneros” de la campaña Bush-Cheney, en China son conocidos como los príncipes, comunistas, que sin lugar a dudas no tienen como prioridad el respeto de los derechos humanos. Y ningún país “democrático” se atreve a denunciarlo.
La semana pasada Mujeres de Negro (una red Internacional de mujeres que se define como feminista, antimilitarista noviolenta, e independiente) llevaron a cabo una acción a las puertas de la fábrica de Armamento de la multinacional EEUU General Dinamic-Santa Bárbara en Alcalá de Guadaíra, una de las principales empresas de armas del mundo.Con los lemas: “No a la Economía de la Muerte” “Reconversión de la Economía para la Vida” manifestaron su rechazo a los ejércitos, los valores que representan y a toda economía que genere destrucción, sufrimiento y muerte, reivindicando la reconversión de la industria militar y una economía que respete la dignidad de las personas, el medio ambiente y la vida.No les falta razon. La industria militar forma parte del entramado económico-militar, del cual dijo Eisenhower que eran los únicos que tenían más poder que el presidente de los EEUU. En España son un importante lobby, que no cesa de trabajar para que sus beneficios no decaigan. Para tirar de la demanda de armas en el mercado sólo hay dos opciones, calificar como obsoletas las armas existentes o hacer que se usen, para que los ejércitos tengan que comprar nuevas. ¿Descorcharán botellas de cava los empresarios de armamento cada vez que empiece una nueva guerra?
Tras la aprobación por parte del Congreso de los Diputados de la Resolución que limita el ejercicio por los tribunales españoles de la jurisdicción penal universal y restringe su competencia a los casos en que los presuntos responsables se encuentran en España o a que haya víctimas de nacionalidad española, la sociedad civil se ha movilizado.
Ya hay un manifiesto al cual nos podemos adherir en el cual se pide que España, como país firmante de los Convenios de Ginebra de 1949 sobre Derecho Internacional Humanitario y del Protocolo Adicional I a dichos Convenios, relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales, tiene la obligación de mantener intacto en su legislación el principio de jurisdicción universal para juzgar a los responsables de la comisión de crímenes de guerra.
La resolución aprobada por PP-PSOE es un claro incumplimiento de las obligaciones convencionales asumidas por el Estado español y una limitación de los derechos de las víctimas. Esperemos que el gobierno no siga adelante con tal despropósito.
Existe un libro, bajo mi puntode vista revelador, del funcionamiento del sistema capitalista. Es “La terapia del shock”, de Naomi Klein, publicado en España en 2007. Entre otras muchas cosas, Klein trata de demostrar que el capitalismo necesita de la violencia para expandirse y que en los momentos de crisis es cuando más lo hace. Milton Friedman, en 1982, describió muy claramente la terapia del shock del capitalismo del desastre o violento de Naomi Klein, a quien ella cita: «Solo una crisis -real o percibida como tal-produce un verdadero cambio. Cuando ocurre esa crisis, las acciones que se emprenden dependen de las ideas existentes en aquel momento. Ésa es en mi opinión, nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes y mantenerlas vivas y disponibles hasta que lo políticamente imposible se convierta en políticamente inevitable”». Como dice la autora, ante una crisis de suficiente gravedad «los dirigentes se hallan liberados para hacer lo que sea necesario (o lo que se considere como tal) en nombre de la reacción a una emergencia nacional. Las crisis son en cierto sentido, zonas “ademocráticas”, paréntesis en la actividad política habitual dentro de los que no parece ser necesario el consentimiento ni el consenso» .
La conclusión pone los pelos de punta. Del mismo modo que las crisis económicas pueden llevar a revoluciones de izquierda, también pueden ser utilizadas para desatar contrarrevoluciones de derechas. ¿A dónde nos llevará la crisis actual? ¿Qué tipo de violencia puede ser usada para que el capitalismo se vea reforzado de esta crisis? ¿Qué discursos están mejor posicionados, los de derechas o los de izquierdas?…
La campaña de las elecciones europeas ha comenzado. Ahora nos va a tocar sufrir la omnipresencia de los partidos mayoritarios en los medios de comunicación, hablando de trajes y demás, sin entrar en lo que nos puede parecer relevante de estos comicios. Elecciones que no son muy atractivas, ya que eso de Europa, cada vez está más lejos, a pesar de que un buen porcentaje de las decisiones que afectan nuestras vidas provienen de Bruselas. Puestos a votar o no votar, a no ser que me salga un plan mejor, este año lo haré. Pero, ¿a quién?. He hecho la encuesta de www.euprofiler.eu donde en base a una batería de preguntas sobre regulación laboral, inmigración, medio ambiente, europeísmo, etc., comparan tus respuestas con los programas de cada partido. Y ya sé a quien debería votar. No ha sido una sorpresa, ya lo sabía, al menos de los que ahí aparecen. Pero es una lástima no poder ver tu afinidad con los partidos extraparlamentarios. ¿Qué haría si me hubiera salido que votara al partido “Ciudadanos agobiados y cabreados”?
Recientemente hubo un reunión en la Universidad Rockefeller, de esas que nos gustan a los aficionados a las teorías de la conspiración. Sus asistentes fueron cinco de las personas más ricas del mundo: Bill Gates, Warren Buffet, David Rockefeller, Ted Turner y Oprah Winfrey. Las sospechas de los conspiranoicos hicieron pensar que estaban reuniéndose para establecer las directrices para salir de la crisis, o para aprovechar el desconcierto generalizado y asaltar el poder. O lo que es más atractivo, cambiarlo todo, para luego no cambiar nada, como pasa en muchos discursos progres de los últimos tiempos. Finalmente parece que no fue así, su reunión trató temas filantrópicos. Hablaron de cómo hacer que sus fortunas puedan contribuir a que el mundo sea un poco mejor. Curiosamente, la reunión no fue secreta, como las del Club Bilderberg y similares, donde probablemente también hayan asistido. Sino todo lo contrario, la publicidad que harán de su filantropía no pasará desapercibida. Y es que son tan majos los ricos…tanto como los reyes y príncipes, los de España al menos, y si no, pregúntele a cualquiera. Todos majos, campechanos, filántropos… desde los cómodos sillones de sus despachos. ¿Qué haríamos sin ellos?
Ayer noche el Tribunal Constitucional llevó la contraria al Supremo y la lista de Iniciativa Internacionalista no ha sido finalmente ilegalizada. La ley de partidos no se ha podido aplicar porque las supuestas vinculaciones entre los candidatos de sus listas y el entorno de ETA parece que no eran más que supuestas. Yo no soy jurista, pero siempre he tenido la sensación de que la justicia tiene sus formas de justificar una decisión u otra. Como también me ha resultado evidente que la justicia tiene su propio sesgo político, o eso parece. Así que, en este caso, se le ha dado vía libre a II para concurrir a las elecciones europeas, una situación ideal para esta formación, ya que de ninguna otra manera hubieran obtenido tanta visibilidad. Incluso los votantes de la izquierda abertzale pueden decidir votar por ellos, o no, esa es una decisión de cada uno. Lo que sí me alegra es que se deje abierta la vía política para canalizar cualquier demanda o ideología, y así se deslegitime cualquier uso de la violencia, terrorismo o guerra, como camino para reivindicar ideas.
En la antigua Birmania, ahora llamada Myanmar, la Premio Nobel de la Paz de 1991, Aung San Suu Kyi, ha sido llevada a juicio, tras 13 años en arresto domiciliario, por recibir la visita de un extranjero en su casa y romper las condiciones de tal arresto.
La Junta Militar de Myanmar está permitiendo cierta presencia de la comunidad internacional durante este juicio, debido a la presión de periodistas, diplomáticos, ONG y puede que de alguna empresa multinacional que allí opera -como alguna gente de buena fe pretendía. Aunque esta estrategia de presión dudo que consiga mucho éxito, ya que a no ser que las perspectivas de negocio que pueda abrir Suu Kyi sean mayores que las de la Junta Birmana, éstas no lo harán.
El caso de la llamada “la Mandela de Myanmar” nos hace ver lo importante que es el trabajo de quienes denuncian injusticias y violaciones de derechos humanos, independientemente de donde acontezcan. Los medios de comunicación tienen aquí, también, una responsabilidad especial, ya que nuestros gobiernos miran para otro lado. Quizá porque hay empresarios de aquí beneficiándose de la “estabilidad” de la dictadura de la Junta Militar.
Muchas versiones conspirativas han intentado explicar por qué se le ha dado tanta publicidad a la gripe A, que finalmente, no era más que una gripe, como otra cualquiera. Las sospechas de que el mercado farmacéutico haya impulsado la alarma a nivel mundial no parecen totalmente infundadas. Aunque en mi opinión las razones de la globalización del alarmismo de esta gripe son muchas, incluso algunas bien intencionadas.
Aún así, los abusos de las farmacéuticas no son novedad. En este caso, el gobierno mexicano decidió abrir las patentes de los medicamentos que han probado ser efectivos contra la variante del virus pero que poseen las empresas Roche y GlaxoSmithKline. El precio de un tratamiento para cinco días se vende por unos 45 dólares, cantidad inalcanzable para una gran proporción de los mexicanos. A pesar de ello, GlaxoSmithKline señaló que “no sería una medida adecuada, ya que el mercado nacional no enfrenta ningún caso de abuso de patentes o de precio”. Puede que las farmacéuticas no sean más que empresas oportunistas que solo pretendan aprovechar un momento en que pueden conseguir aumentar sus beneficios. Pero, si tan solo fuera esto, ¿es aceptable que los medicamentos, nuestra salud, dependa de la codicia de unos pocos?
Nada menos que el 90% de los aviones que transportan armas a África son contratados por Naciones Unidas, la Unión Europea y algunas ONG para transportar su ayuda humanitaria, según informe del prestigioso centro de estudios para la paz sueco SIPRI. Incluso en algunos casos estas compañías entregan ambos productos a las mismas zonas de conflicto. En dicho informe se afirma que también han transportado otros productos polémicos, como cocaína, diamantes, coltan y otros minerales preciosos. Mientras, la Unión Europea ha reconocido la existencia de este problema. La cuestión es qué harán a partir de ahora. La opción más fácil es la exigencia a las compañías aéreas de un código de conducta ético para evitar tales situaciones, que es por donde parece que van los tiros. Pero la cuestión es hasta qué punto podemos confiar en la buena fe de estas compañías, que responden a la lógica capitalista, de maximizar su beneficio, sin tener en cuenta nada más. El problema, otra vez, es de base. Cuando el principal valor es ganar más y más dinero, esto es lo que pasa, no sólo con las compañías de aviones sino con muchas más. ¿Para cuándo soluciones reales?…