La junta directiva del Centro Integral de Inmigrantes Latinoamericanos (CIIL) ha lanzado un comunicado a la opinión pública en relación a la supuesta compra de la presencia de inmigrantes en un acto electoral del PP valenciano, el de los trajes gratis, el de la dinastía Fabra en la Diputació de Castelló, el de la Copa América, la Fórmula 1, la visita del Papa…
La CIIL se encarga de la inserción sociolaboral de colectivos en exclusión social, en concreto de inmigrantes. Con este motivo recibió una petición de 39 trabajadores a través de un intermediario para la cosecha del ajo en Albacete y Murcia. La organización le facilitó los datos de un buen número de inmigrantes dispuestos a trabajar. El intermediario, según esta organización denuncia, puso como requisito para conseguir el trabajo apoyar un mitin político en la ciudad de Valencia. Los interesados cumplieron con su parte del trato. Ahora, esta persona ha respondido “Qué no le interesan suramericanos, colombianos, ni moros, ni mucho menos negros, solo necesitaban españoles para este trabajo”.
El Partido Popular en general y el valenciano en particular hay algo que hace muy bien, y es una estrategia de comunicación muy bien trabajada y con muchos medios, que no se corresponde en lo más mínimo con sus programas políticos. ¿Quién se puede creer que un partido comandado por la alta burguesía española sea un aliado de la etnia gitana, de los inmigrantes y otros excluidos por un sistema del que ellos se benefician? Pues lo consiguen, con estratagemas como la denunciada por esta organización de inmigrantes, estafados y manipulados.
Existe un proyecto Ferroviario en Jerusalén, un proyecto cuyo objetivo era la unión de las colonias israelíes construidas en el territorio ocupado palestino de la ciudad. Las empresas francesas Veolia y Almstom lo pretendían hacer realidad. Sin embargo, gracias a la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel) Veolia ha decidido salirse del proyecto. ¿Por qué? Gracias a la movilización ciudadana en solidaridad con el pueblo palestino, con la que grupos de solidaridad franceses contribuyeron decisivamente para que Veolia perdiera un contrato de fabricación en Burdeos, los activistas holandeses alcanzaron el primer éxito convenciendo a un banco holandés de no arropar a Veolia y la presión aplicada sobre otros bancos para seguir este camino, los grupos de Justicia y Paz Suecos, principalmente unidos a la Iglesia de Suecia, en particular Diakonia, y los grupos de solidaridad de la Palestina suecos que han costado a Veolia el contrato más fuerte, de 4,5 mil millones de dólares en la adjudicación del metro de Estocolmo, grupos de solidaridad británicos y activistas contribuyeron a la exclusión de Veolia de un contrato lucrativo en Midlands. La campaña contra Veolia y Alstom, que implica a activistas y grupos en muchos países, está trabajando para presionar a los dos gigantes franceses para dejar este proyecto. Es otra forma de hacer justicia con una realidad tan dura como olvidada, la imparable ocupación israelí del territorio palestino. España le vende armas a Israel, afortunadamente ZP dice que no son usadas contra los palestinos. Si los ciudadanos no nos ponemos manos a la obra para apoyar a Palestina, los gobiernos no lo harán.
Después de cada votación, puede ser de utilidad hacer el siguiente ejercicio, para saber un poquito más de las tendencias en cuanto al posicionamiento político de la sociedad española. Se trata de coger los datos de los resultados de todos los partidos en las recientes elecciones al Parlamento europeo y hacer una vision global de las ideologías. Y más teniendo en cuenta que en estas descafeinadas e invisibles elecciones, quien ha votado es porque realmente quería votar. Sumando todos los votos de la izquierda y todos los de la derecha, con sus centros respectivos -¿qué será ser de centro?- el resultado, redondeando, es el siguiente: Centro izquierda tendría un 48%, del que 39 puntos corresponderían al PSOE y 9 a todos los partidos que hay a su izquierda. Por su parte, el Centro derecha supondría un 52%. El PP tiene un 43% de apoyos, los partidos a su izquierda, pero que no son de izquerdas (CIU, PNV, UPyD…) suponen un 8% y la extrema derecha un 1%.Con estos datos, parece que España, o al menos sus votantes, son tanto de izquierdas como de derechas, aunque la derecha (o la no izquierda) tiene cierta ventaja. Resulta revelador identificar a la derecha del PP tan solo a un 1% del electorado, cuando a la izquierda del PSOE hay un 9%. Parece que ni el PSOE es tan de izquierdas, ni el PP tan de centro. Por cierto, ¿para cuando ese 9% de izquierdas se pondrá de acuerdo en una candidatura conjunta?
La reciente movilización de los pueblos indígenas peruanos que desembocó en violencia comenzó en abril como reacción a una serie de leyes promulgadas por el gobierno del presidente de este país, Alan García, durante el pasado año. Las leyes contienen disposiciones que las organizaciones indígenas consideran como una amenaza a sus derechos fundamentales de acceso y toma de decisiones sobre sus bosques, recursos y territorios. Además, estas leyes fueron redactadas y aprobadas sin ningún tipo de consulta formal o informal con los pueblos indígenas, en violación de los compromisos asumidos por el Perú bajo el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.
Mientras los negociadores del cambio climático se reúnen en Bonn, la sociedad civil, de aqui y de allá, solidaria con los indígenas, pide que prestemos especial atención a estos sucesos y las lecciones que de ellos pueden extraerse, de forma que pueda garantizarse que los derechos de los pueblos indígenas se consideren como una parte integral de cualquier acuerdo final para salvar los bosques y el clima. Contra la lógica del capitalismo neoliberal que, en boca del presidente peruano, afirma que los recursos de Perú son de todos los peruanos, y si hay riqueza -negocios- hagámoslos y que ningún indígena se interponga en su camino. Porque en caso de ocurrir así, el aparato represor del Estado está ahí, preparado, dispuesto, para usar la violencia contra los manifestantes pacíficos indígenas que, según denuncian las mencionadas organizaciones, ha resultado en la muerte de al menos 30 personas hasta la fecha.
Una jornada electoral europea como a la que nos enfrentamos el 7-J no implica lo más mínimo. La campaña electoral ha estado otra vez centrada en asuntos personales y enfrentamientos PSOE-PP y PP-PSOE. Bipartidismo para dar y vender. ¡Qué lástima! Sin embargo, en Europa nos jugamos bastante, si bien no tanto como en comicios más cercanos. Por eso, creo que es un buen momento para soñar. ¿Por qué no darles un empujoncito a quienes nunca cuentan? ¿Por qué no soñar con que uno de los partidos minoritarios o extraparlamentarios puedan decir algo diferente en Estrasburgo? Difícil elección entre quienes sacan algo y se mantienen próximos a los movimientos sociales y los que surgen también de ellos pero que muy probablemente no saquen representación… IU, ICV, IA, partidos que sueñan con “un mundo más justo”… Soñar es gratis y con un voto podemos ayudar a que otros sigan luchando por sus sueños, y los nuestros.
En definitiva, es más que cuestionable, por muy diversas razones, que el Ejército español se dedique a asegurar que podamos seguir comiendo atún en lata. Por un lado no tenemos por qué ser todos los contribuyentes quienes paguemos las aventuras comerciales de empresas españolas en lugares donde no se dan las condiciones para hacerlo. ¿Cuánto nos costaría una lata de atún del cuerno de África si le sumáramos el coste de la escolta militar? Por otro lado, esta operación parece otra de las muchas maneras que encuentra el Gobierno para legitimar el enorme gasto militar español, que en tiempos de crisis puede verse puesto en cuestión por la ciudadanía que se queda sin trabajo ni prestaciones sociales.Además, el Estado español no ha tenido nunca interés en mejorar la situación de la población somalí. Hasta 2006, la última vez que se conoce que España ‘ayudó’ a Somalia fue en 1987 y 1989, cuando existían fuertes tensiones en el país, que desembocaron en un conflicto armado y el colapso del Estado. En esa ocasión, el Gobierno español proporcionó –como Ayuda Oficial al Desarrollo, a través de Fondos de Ayuda al Desarrollo– 215 camiones militares y un número indeterminado, pero significativo, de otros vehículos militares por valor de 2.420,3 millones de las antiguas pesetas. Publicado en Diagonal. Martes 2 de junio de 2009. Número 103
Tras el secuestro de la tripulación del atunero congelador Playa de Bakio, con base en Bermeo (Vizcaya), perteneciente a Pesquerías Vasco Santanderinas (PEVASA), y de que otro barco atunero vasco, el Playa de Aritzatxu, lograra hace un tiempo escapar de un grupo que intentó secuestrarlo en alta mar, Carmen Chacón decidió enviar al Ejército español al cuerno de África.En la actualidad, unos 40 buques pesqueros europeos faenan en estas aguas. La mayoría de ellos son españoles; el resto, franceses. Las asociaciones gremiales del sector, Anabac y Opagac, no tardaron en reclamar la protección militar. Otra de las empresas con intereses en la zona es la conocida empresa Calvo, que publicita en su web que tiene dos de sus barcos (Montealegre y Montecruz) faenando en las aguas del Índico, incluyendo las que corresponden a Somalia.Por todo ello, España ha enviado 395 militares, una fragata, un petrolero y un avión de patrulla marítima, dentro de una misión de la UE. Sin embargo, la opción militar no parece la mejor para acabar con la ‘piratería’ en Somalia, ya que no parece ser cosa de un grupo de parias olvidados por el sistema. Según la Cadena Ser, que accedió a un informe de la inteligencia militar europea, los llamados ‘piratas’ disponen de una estructura superior de informadores muy bien situados, que desde Londres les indican cuáles son las rutas de los barcos, sus cargas, sus nombres y sus nacionalidades… Somalia es un país con un Estado totalmente descompuesto en manos de señores de la guerra, que no ve la luz al final del túnel, donde la esperanza de vida es de tan sólo 47 años. Su economía se sustenta en el sector primario y de subsistencia, especialmente la ganadería y la pesca. Una pesca que, según testimonios locales, se ve afectada por la pesca en alta mar.Los asaltos a los pesqueros es una consecuencia más de esta situación contra la que no se puede luchar con el poder militar, porque la paz y la seguridad solo pueden garantizarse con el cese de la violencia y la creación de un clima idóneo de estabilidad y confianza para salir de la pobreza, y porque los verdaderos responsables de esta piratería parecen encontrarse más allá de las fronteras somalíes.
Menderes Tekstil es una fabrica situada al Sud-Oeste de Turquía. Produce ropa de cama y del hogar para el mercado interno y para la exportación. Los últimos años, cuatro trabajadores de esta empresa murieron en accidentes laborales. En el accidente más reciente, el 20 de noviembre del pasado año, un obrero murió al caer en el embudo de una caldera de carbón. Otros trabajadores explicaron que la caldera no contaba con las medidas de seguridad adecuadas. La empresa no hizo nada al respecto.
El sindicato turco del textil (TEKSIF) se reunió con el personal de la fábrica para iniciar movilizaciones. La dirección de la empresa ha impuesto, desde entonces, un ultimátum a los trabajadores exigiendo su salida del sindicato. Si no lo hacen, son relegados a los peores puestos de trabajo de la fábrica o incluso llegan a amenazar a sus familias.
Menderes Tekstil es un proveedor de Ikea, Carrrefour o Wal-Mart. Algunas ONG les han pedido que asuman su responsabilidad y, o bien dejen de comprar a tal empresa, o bien le exijan un cambio en su comportamiento. Como siempre, lo niegan todo. Nosotros, después, nos decoramos alegremente la “república independiente de nuestra casa” a precios de saldo. ¿Qué responsabilidad tiene Ikea, Carrefour o Wal-Mart con lo que ocurre en Menderes Tekstil? ¿Y sus clientes?
La Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sahara ha hecho un interesante análisis de la postura de los partidos políticos españoles sobre el conflicto Sahara-Marruecos, según lo dicho en sus programas electorales a los comicios europeos.
El PSOE dice que apoya una solución justa, aceptable por las partes y duradera para el Sahara Occidental, de acuerdo con las Resoluciones de la ONU, pero añade que la Presidencia española de 2010 promoverá la profundización en el Estatuto Avanzado de Asociación con Marruecos ya alcanzado. El PP no hace ninguna referencia al Sahara ni a los y las saharaui; sin embargo, habla positivamente del Estatuto Avanzado con Marruecos, como el PSOE. En definitiva, ninguno de los dos está por la independencia saharaui.
Los nacionalistas, como PP y PSOE, tienen posturas tibias. De la Coalición por Europa, solo CC apoya un desenlace del conflicto del Sahara a partir de las resoluciones de Naciones Unidas. Los otros dos partidos con representación parlamentaria PNV y CiU, no hacen mención alguna a este tema. En el grupo Europa de los Pueblos – Verdes, ERC no se interesa por los y las saharaui, mientras que el BNG está interesado en mejorar sus acuerdos pesqueros con el reino alauí.
IU apoya claramente el derecho del pueblo Saharaui a la autodeterminación, sobre las bases de las resoluciones 1754 y 1783 de las Naciones Unidas. UPyD afirma que defenderá específicamente en el Parlamento Europeo el derecho a la autodeterminación y plena independencia del pueblo Saharaui. IA apuesta explícitamente por el reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática por el Estado español y la UE.
Es decir, quienes se posicionan claramente por la independencia del Sahara Occidental son IU, UPyD e IA. El resto se muestran, o bien indiferentes, o más cercanos a mantener unas buenas relaciones con Marruecos, en lugar de buscar una solución justa al conflicto del Sahara. Ésta, como muchas otras, puede ser una buena razón para votar a unos u otros.
Ahora que es tiempo de votar y que, aunque sea sólo un poco, podemos apoyar unas ideas u otras, no está de más recordar la ideología dominante entre quienes han llevado al mundo a niveles record de pobreza y violencia, ahora amenazando también a las clases medias gracias a la nueva crisis. Se trata de la trinidad neoliberal, que a diferencia de la otra “trinidad”, es más sencilla de comprender, aunque también tiene sus métodos de hacerse incomprensible y engañosa, con aquellas recomendaciones de “flexibilizar el mercado laboral” o “liberalizar mercados”. ¿Quien no quisiera ser más flexible o más libre?…Las tres patas del neoliberalismo globalizado pudiéramos decir que son: la reducción al mínimo del Estado, la absoluta libertad de movimientos de las empresas y un gasto social prácticamente nulo. Las similitudes con las líneas de actuación política y económica de la actual Unión Europea son además de evidentes, escalofriantes. Es lógico, si quienes allí y aquí mandan tienen tanta fe, o tanto miedo, al misterio de la trinidad.