Viajantes de comercio

27 Feb 2011
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Este jueves que acaba de pasar el Gobierno de Francia suspendió sus exportaciones de armamento a Bahréin y a Libia. Se trataba de una sanción al grave pecado de los gobiernos de esos dos países, compradores de las armas francesas: las estaban usando.
Más coherente, aunque aparentemente más hipócrita que la francesa, es la posición británica. En cuanto comenzó la represión de las sublevaciones populares en los países árabes, el primer ministro del Reino Unido corrió en persona a la región en viaje de comercio: a vender armas británicas. Cazabombarderos, camiones anti-motines, balas de goma: de todo. A última hora añadió a su itinerario una breve escala en Egipto para visitar al sucesor del presidente retirado, cuya huida casi sin lucha tal vez se explica porque se le acabaron las municiones de su arsenal norteamericano: una oportunidad. A la vez, sin embargo, el Gobierno británico revocó provisionalmente las licencias de exportación a Libia y a Bahréin para evitar que sus gobiernos usen las armas para aplastar las protestas. Una pregunta: ¿para qué las van a usar, si no? ¿Para invadir a Inglaterra?
El Gobierno de Italia, por su parte, guarda callada la boca: también él es importante abastecedor de armas para el mundo árabe, y por lo visto sus buques siguen enviándolas a través de Malta. Cuyo Gobierno, para “defender la buena imagen” de la isla, asegura que tales buques “no tocaron tierra” en la isla. En cuanto a Bélgica, que en estos momentos anda sin Gobierno propiamente dicho… Pero no voy a mencionar uno por uno a todos los países de la Unión Europea, que son 27. Citaré solamente a la jefa de Asuntos Exteriores de la UE, Catherine Ashton, según la cual “casi todos” sus gobiernos han interrumpido por el momento las ventas de armas a Libia. Pero anuncia al mismo tiempo que “no se descarta” una intervención militar de la UE en ese país (es de suponer que con sus propias armas).
Entre tanto, el presidente del principal proveedor de armas de todos los países árabes (y también de su enemigo Israel), es decir, Barack Obama de los Estados Unidos, declara con indignación que “el baño de sangre” desatado por el régimen libio con las armas adquiridas en el mercado internacional es “inaceptable”.
Finalmente, el Gobierno suizo amenaza ahora con bloquear las cuentas bancarias que tiene en ese país el derrocado dictador de Egipto. Sobre las que tiene el de Libia, que cuando escribo esta nota no había caído todavía, Suiza no dice todavía nada.


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