Me mojo el primero:
1. Debato conmigo mismo si descartar tajantemente al PSOE y a Rubalcaba, por no someter a referéndum la reforma de la Constitución.
2. Si no lo descarto, analizaré cuidadosamente el programa de Rubalcaba, cuando lo presente el 30 de septiembre, sobre todo para ver si rompe con el pasado no limitándose a parches menores, y vuelve a los principios esenciales abandonados.
3. Comprobaré qué garantías indubitadas ofrece de que lo va a cumplir, y no cambiar.
4. Si no me convencen alguno de los tres requisitos anteriores, y temo que no me convencerán, votaré a Izquierda Unida.
Paso palabra.
Si hubiera oposiciones para perder elecciones, actualmente el PSOE sacaría el número uno. ¿Cuántos votos habrá perdido Rubalcaba desde el viernes hasta ayer tarde? Probablemente, decenas de miles. ¿Cuántos habrá ganado? Probablemente, ninguno. ¿Cuántos habría ganado si se hubiera negado a que se apruebe la reforma de la Constitución sin referéndum? Seguramente, cientos de miles. ¿Cuántos ha perdido Rajoy? Ninguno. Ni tampoco lo ha ganado, de sobrado que va. Y aún más: ¿Cuántos votos ganaría Rubalcaba si rompiera con las medidas perjudiciales para los débiles tomadas por el PSOE en los dos últimos años, y decidiese recuperar nítidamente los principios y no andarse con parchecitos y chapuzas? Probablemente los suficientes para ganar las elecciones.
Pero claro, el PSOE y sus cabecillas, con la máxima cabeza pensante de Zapatero al frente, lo hacen por el bien de España, aunque los ciudadanos no sepan en qué consiste ese bien y se les diga, tal que ayer, que un referéndum generaría incertidumbre, y haya que creerles en un acto de ciega fe. Incertidumbre es lo que ellos han creado con sus estúpidas y tenebrosas medidas de los últimos años de desvarío. Ya digo, si hubiera oposiciones para perder elecciones, el PSOE sacaría el número uno haciendo siempre lo contrario de lo que sus posibles votantes quieren. Un divorcio exprés que dura dos años y pico. Rubalcaba con sus diputados “exhortados” y convencidos, debería saber que no hay nada más ético, ni respetable, ni socialista, que lo que deseen sus votantes, a quienes les niega el derecho a la contradicción y la opinión. Entre él, Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy están a punto de causar un daño irreversible a la democracia española, y una pérdida de confianza en la Constitución, a la que dejan en quiebra, por mucho que ésta diga que ese referéndum no es obligatorio, pero no lo impide en modo alguno, especialmente pudiendo hacerlo con toda facilidad el 20-N, amén de las tensiones, ya anunciadas, que genera con los nacionalistas, y del acto de chulería política de hacer añicos el principio elementalísimo de que la Constitución nacida del consenso no debiera cambiarse nunca sin el consenso con “todas” las fuerzas políticas que la aprobaron. El puñal queda clavado.
¿O tan angustiosa es la situación y también en esto nos engañan? Rubalcaba tendrá una derrota estrepitosa, con todo merecimiento por haberse constituido en clon y continuador de Zapatero, desperdiciando la oportunidad de regenerarse él y el socialismo decente. Por el bien de España. El bien de España consistiría en que con ese referéndum no obligatorio los ciudadanos se sentirían más demócratas, y los políticos más legitimados en su fuero interno, tan depauperado.
Somos unos cuantos exaltados, preocupados e interesados en la cosa pública, pero la gente pasa masivamente:
¿La reforma de la Constitución para limitar el techo de gasto? Bueno, si ellos, los políticos, que para esto están, lo creen conveniente tendrán razón. Ellos son los que tienen que saber por qué, no nosotros, que bastante tenemos con resolver nuestras vidas. Que no nos metan en líos.
¿Cambiar la Ley electoral? ¡Ay, qué pesadez! ¿Por qué no está bien, vamos a ver? Aquí todos votamos, y a quien queremos. Y eso de que unos votos valen más que otros es una idiotez, disculpas de perdedores; si cualquier partido de esos chiquitines tuviera los mismos votos que uno de los mayores, sería igual de importante, pero cuando la gente no les vota por algo será. Son ganas de complicarse las cosas.
Pero hay casi cinco millones de parados. Bueno, de eso habría mucho que hablar. Empezando porque todo el mundo tiene dos trabajos, o por lo menos trabaja uno de los dos de la pareja, o hace chapuzas, que son igual de rentables o más que si fueran oficiales. Si se cuentan todos esos no hay ni dos millones de parados. Y luego los que no quieren trabajar, y prefieren cobrar el paro. Y que no hay emprendedores ni gente con iniciativa. Y no quieren la mayoría de los trabajos que les ofrecen, y además los inmigrantes los hacen y cobran mucho menos. Pero el que no trabaja es porque no quiere. Bueno, y lo de los jóvenes no tiene nombre; no pegan golpe, y sin embargo viven como Dios. La culpa es de los padres.
La policía ha tenido una actuación brutal con la llegada del Papa, y se ha hinchado a dar golpes a gente que no había hecho nada. Bueno, bueno, bueno, esto ya es el colmo. Si no habían hecho nada, ¿por qué estaban allí?, ¿qué quieren?, el orden hay que respetarlo, y la policía está para eso y tiene que defenderse frente a los radicales, que los insultaron y escupieron, y bien claro lo ha dicho el ministro, es injusto juzgar a la policía porque alguno de sus miembros se haya extralimitado, lo que pasa es que con eso del twitter y de las redes sociales se ponen de acuerdo para inventar su versión. Aquí lo que pasa es que no hay educación, los españoles están siempre a matar. Y encima hay unos cuantos que dicen que esto no es una democracia participativa porque nos limitamos a votar cada cuatro años. ¡Y les parecerá poco! Bastante tenemos. ¿Qué quieren, que estemos todo el día votando? Si están dando la lata todo el tiempo con campañas y más campañas. Que nos dejen en paz, los ciudadanos queremos vivir tranquilos.
Ah, y los sindicatos son unos vendidos; no hacen nada y encima se llevan los millones, con la crisis que hay, yo no sé para qué sirven. Y están compinchados con el Gobierno, todo el mundo lo sabe.
Y otra cosa: Los nacionalistas son unos pesados, y no son nada solidarios, solo van a lo suyo, solo quieren la independencia, y están siempre con lo del derecho a decidir. Por ejemplo, ahora mismo, los vascos del PNV ya están exigiendo la concesión del derecho de autodeterminación a cambio de apoyar la reforma de la Constitución en lo del límite de gasto. Si saben que no lo van a conseguir, y no hacen más que estropear la convivencia. Pero se aprovechan. Algún día habrá que acabar con tanta exigencia, ¿no? Los demás no tenemos por qué pagar el pato.
Bueno, y muchas más cosas. ¿Saben lo que les digo? Que se arreglen entre ellos, que hagan lo que quieran, nosotros, los ciudadanos de bien a lo nuestro, que es vivir, eso, algo tan sencillo, vivir. ¿Qué culpa tenemos nosotros de que haya tantos problemas? Yo creo que la culpa es por lo de Europa. Si nos saliéramos del euro, nos iría bastante mejor, no así, que vamos de susto en susto y nos amargan la existencia. Si hicieran un referéndum de eso, seguro que la gente preferiría salirse.
Vale por hoy.
Ah, y conste que yo soy demócrata, ¡no vayan a pensar!
Un huracán Irene es lo que haría falta en la política española.
Partidos políticos desalojados, los bomberos de la democracia preparados, letras y siglas precipitándose por los desagües, sueldos anulados de alcaldes y diputados, leyes devastadas para recomenzar desde el cero de la decencia, diputaciones arrasadas, centenares de políticos en barca arrastrados por las aguas, vientos furiosos contra los tribunales de justicia, togas enredadas en rastrojos, parlamentos clausurados con tableros y martillos, ministros y ministras volando sin árbol al que agarrarse, huracanes antinacionalistas, autonomías de fronteras borradas, bancos hechos escombros, ricos desnudos, fortunas flotantes, vanidades destruidas, nidos de corrupción desmantelados, curas sin sotanas ni alzacuellos, gorras de militares arrastradas por las aguas, familias reales en botes salvavidas, academias de la historia hundidas en el fango del descrédito, hipocresías barridas, adulaciones muertas, tradiciones aventadas, fanatismos violentados, telediarios en negro, cien años de luto por España, aquella nación apolítica y visceral, arcoíris renacido, cesaron los vientos, y las lluvias, y los rayos de la ira y la injusticia.
Todo ha sido destruido. Solo queda el solar. Y ciudadanos de memorias olvidadas. Ya no habrá rayas divisorias. Algo habrá que hacer. Todos nos miramos asombrados. Como si nada hubiera pasado. Pero ha pasado. Volvemos a la catástrofe de lo habitual y el indecoro. ¿Y si empezáramos a construir una democracia? Tal vez fuéramos felices.
¿O sea que quien gobierna España es Angela Merkel? Y los dos “grandes partidos” lo aceptan como borreguitos, incluso cuando doña Angela nos ordena reformar la Constitución. Pues va a resultar que tienen razón quienes dicen que la Constitución es una farsa. Y los dos borreguitos pasan sin rubor del pueblo español, ellos se lo guisan, ellos se lo comen, y hacen caso nulo de al menos consultarlo en referéndum. ¡Las prisas de un desahuciado y de un impaciente! Esta señora es el nuevo Napoleón que nos invade pacíficamente, con la pistola del bolsillito. Somos muñecos de Merkel, y ZP y RJ los marionetistas que mueven los hilos. ¡A qué humillación nos someten los dos “grandes partidos”, qué forma de herir el orgullo nacional! Sin posibilidad momentánea de iniciar la nueva guerra de la Independencia. ¡Con lo fácil que sería consultarlo a los ciudadanos en pregunta añadida en las muy próximas elecciones generales! No. Tienen miedo de lo que puedan contestar los ciudadanos, mejor ignorarlos, aherrojarlos, es por nuestro bien, ¡serán cínicos!
El PSOE merecería que los discrepantes dignos de su partido, léase López Aguilar, Patxi López, José Borrell, Antonio Gutiérrez, crearan fulminantemente un nuevo partido socialista de recuperados principios con el que presentarse en las elecciones, puesto que tiempo hay sobrado y tienen experiencia más que suficiente. Como escarmiento final a Zapatero, ¡ese hombre de Estado incomprendido! ¿Cuál de los partidos socialistas creen ustedes que tendría más votos? Desde luego el nuevo partido socialista no haría el ridículo, sobre todo si se concertara con Izquierda Unida, ecologistas, artistas de la ex ceja, apoyo unánime de UGT Y CCOO, y asunción íntegra de proposiciones del 15-M, de tú a tú y cediendo todos.
Los españoles estamos encerrados en los dos círculos de tiza caucasianos de los dos “grandes partidos”, somos siervos, esclavos, ¿no sería posible, al menos, represaliarlos con nuestra ignorancia de ellos? Los ciudadanos no merecemos esta burla, y ellos no merecen nuestra confianza.
¿Por qué arrasa la derecha en el mundo?
1. Porque aplican la mano dura sin contemplaciones, y sin el menor pudor ni respeto, halagando al recóndito fascista que todos llevamos dentro.
2. Porque, como dejó escrito Bertrand Russell, “el progreso ha sido la excepción y no la regla, pero cuando ha llegado ha sido veloz y decisivo. Así ocurrió con los babilonios, griegos y Renacimiento.
3. Porque los omnipotentes y ultrasuperiores entes de los mercados no permiten que la izquierda atienda más y mejor la protección social de los débiles.
4. Sus sueldos y medios de vida dependen de los poderosos. El niño necesita coche y móvil y para ello el padre y la madre deben someterse y trabajar a destajo.
5. Ésta es la fundamental: La gente se aburguesa con la edad y el mínimo bienestar. Ya no hay proletarios, salvo los parados. O no lo saben y creen que no lo son. El capitalismo es ser propietario, aunque solo sea piso y coche. La gente se siente capitalista, ya no se siente pobre. Todo el mundo quiere ser capitalista y empresario. Todos tienen algo que perder, por pequeño que sea, y se sienten más protegidos en sus bienes con la derecha. Se identifican con la derecha porque están más cerca, al ser propietarios y capitalistas. Les gusta votar a lo mismo que Botín.
6. Nivel cultural escaso.
7. Todos los medios de comunicación, prensa, radios, televisiones, están en manos del gran capital. En España, también, con alguna mínima excepción.
8. La izquierda es torpe; la derecha es lista como un rayo.
9. Solo nos acordamos del presente.
10. Permitían acceder a todo y vivir a todo trapo sin tener dinero, y daban crédito ilimitado para lo más fútil.
11. Porque Dios, es decir, la Iglesia, está con ellos.
12. En España, porque el descrédito de Zapatero ha crecido de manera galopante, tanto entre los suyos como entre los no suyos.
No es solamente que estos políticos sean unos ineptos, es que además son unos cobardes. Ayer acordaron la reforma de la Constitución para limitar el techo de gasto, sabiendo que no es necesario someter esta reforma a referéndum, y sabiendo también que únicamente sería obligatorio si lo solicitase el 10% bien de los integrantes del Congreso de los Diputados o bien del Senado. Y por supuesto sabiendo también que es prácticamente imposible que ese 10% se consiga. Y aun si se consiguiese solo podría someterse a referéndum la limitación del techo de gasto, pero ninguna otra cuestión.
El pueblo español lleva tiempo bramando para que se efectúen cambios importantes en la Constitución, y estos dos políticos no lo han permitido en su necesario consenso al saber que tales reformas sí conllevan obligatoriamente un referéndum de confirmación. Hacen lo que les conviene a ellos y no hacen lo que el pueblo quiere. Y encima amparándose en creerse hombres de Estado.
Yo he defendido ampliamente en este foro la no necesidad de reformar la Constitución, pero también defiendo con rotundidad que si se reforma ha de ser para los asuntos que los ciudadanos quieren, y no aquéllos que no les interesan.
Es más, estos políticos ni siquiera han sido capaces de llevar a cabo los cuatro puntos mínimos elementales que el PSOE propuso al principio de la legislatura: Reforma del Senado, Inclusión del nombre de las Comunidades autónomas, Mención a la Constitución europea, y que la mujer tenga igual derecho que el hombre a la sucesión de la Corona. Con el consiguiente peligro de que los Príncipes tengan un hijo varón y a la infante nacida antes y a la que correspondería la sucesión se la prive de ello. La clave de la ridícula actuación de estos dos políticos puede estar en el miedo a que ese referéndum se convirtiese en un acto de afirmación o repulsa de la Monarquía, con lo que permanece la duda de si realmente el pueblo español está a favor de la institución monárquica o preferiría una República. Esto es, la democracia varada.
Ni que decir tiene que la tan abrumadoramente deseada Reforma Electoral continúa en el limbo de los asuntos pendientes de esa democracia estancada e imperfecta. Pero les da igual; el caso es el peloteo entre ellos, ahora me toca a mí, mañana te toca a ti. Es decir, una vez más hacer lo que nosotros estimamos, que para eso somos apoderados, y no lo que los ciudadanos desean sin posibilidad de exigencia inevitable. Y nunca, año tras año, clarificar posiciones.
Lo lamentable es que con este sistema electoral la abstención total no es posible, y bastaría solo un voto para que esa opción gane como si la hubiese votado una gran mayoría, aunque el resto del país no vote o se abstenga. Con lo que la represalia y el desdén de los ciudadanos hacia esos partidos y sus políticos no son factibles; siempre habrá una viejecita o una monja de clausura que vote. Estamos presos, pues, de la incompetencia y miseria política de estos dos dirigentes. Especialmente triste es el final del señor Zapatero, que sumerge al PSOE en el peregrinaje de un largo viaje hacia la noche de difícil retorno, y dejando a Rubalcaba con su mochila de peregrino cargada de plomo.
Y el Papa.
Y la Iglesia Católica.
Y los cardenales.
Y los obispos, y los arzobispos.
Y los curas.
Y las monjas.
Y todas las Iglesias del mundo.
Y los banqueros.
Y los integrantes del Club Bildeberg.
Y los antiabortistas.
Y los antimuertedigna.
Y los financieros.
Y los mercados, sean quienes sean sus integrantes.
Y el 95% de los políticos.
Y la policía.
Y los padres de los policías.
Y los hijos de los policías (Salvo Joaquín Sabina).
Y las mujeres de los policías.
Y los huelguistas del fútbol.
Y los colegios no públicos.
Y los inmigrantes.
Y las amas de casa.
Y el 95% de los médicos.
Y el 95% de los padres, en relación a sus hijos.
Y el 100% de las madres (Salvo Binah).
Y los trabajadores.
Y los empleadores.
Y los brujos.
Y los curanderos.
Y los adivinos.
Y los supersticiosos.
Y el 98% de los medios de comunicación.
Y los falsos demócratas.
Y todo el que tiene más de 50 años.
Y los astronautas.
Y los americanos.
Y el 50% del 15-M.
Y el 98% de los jueces.
Y los que dudan de los jueces (y se creen que son de izquierda).
Y las mujeres hermosas.
Y los hombres hermosos.
Y los ahorradores.
Y los peregrinos.
Y los que ven la televisión.
Y los viajeros.
Y los niños.
Y las buenas familias.
Y todos los santos. Y los beatos.
Y todo el que se pone una gorra, aunque sea de aparcacoches.
Y todas las pandillas y bandas.
Y los del botellón.
Y los padres de la novia.
Y todos los que dice que ya no hay derecha ni izquierda.
Y los apolíticos.
Y todos los que dicen que esto no es una democracia.
Y todos los que no son capaces de demostrar lo contrario.
Y los toreros.
Y todos los Reyes que ha habido en España.
Y todos los enamorados.
A pesar de las dos espantosas y perniciosas frases del Jefe de la Iglesia Católica, Benedicto XVI, afirmando en una que se debe luchar contra la ciencia sin límite, y la otra instando en la despedida a que España progrese sin renunciar a su alma católica, con cuestionamiento de la Constitución española, ya es triste que lo que verdaderamente quede en el recuerdo del viaje sean las cargas de la policía contra jóvenes que se manifestaban para protestar, con la anuencia del Gobierno, y el gozo de la derecha política y de las autoridades eclesiásticas.
Pero es terrible comprobar cómo el viejo refrán Piensa mal y acertarás se impone a la universalmente admitida presunción de inocencia, una de las mayores conquistas de la civilización y de la libertad humana.
Con motivo de esas cargas policiales, la mayoría de los lectores condenan a la policía sin paliativo ni más razonamiento que unos vídeos. Si les dices que debe ser un juez quien investigue ante denuncia y condene y no ellos, replican que ya conocemos cómo son los jueces españoles, y que España es uno de los países de Europa en que más se tortura, amparándose en informes sin validez probatoria, y como si fueran los jueces y no la policía o Guardia civil quienes supuestamente torturan. Incluso hay quien dice que ni jueces ni leches, que basta con los vídeos. A su vez afirman que no denuncia nadie por temor a la policía tras cuarenta años de dictadura y las represalias que puedan tomar contra el denunciante. Cuando, rápido o no, el PSOE pide también que se investiguen los hechos, contestan que es por no perder votos, y que de todos modos la investigación abierta por el Ministerio del Interior es un trámite y farsa que ya se sabe cómo va a acabar. Es un caso clamoroso de condena fulminante, sin derecho a investigación y prueba, ni a un juicio con garantías, y sin conceder la menor posibilidad a la mencionada presunción de inocencia. Y si el juez archivara, sería deshonesto, y si los jueces que viesen los ulteriores recursos archivaran, también serían deshonestos y, por tanto, prevaricadores.
A eso sí que le llaman democracia y no lo es. Aunque los vídeos fueran falsos o manipulados, les daría igual: condenados. Negar las normas elementales de la democracia nos convierte en antidemócratas.
Yo no digo en ningún caso que no haya que investigar; todo lo contrario, creo y exijo en mi modestia que se investigue. Pero por quien tiene facultad para ello, los jueces. Facultad que les hemos otorgado nosotros, los ciudadanos. Y deseo firmemente que si los policías son culpables penalmente se les condene con dureza. Es más: creo que si el Ministro del Interior se refugia en la imposibilidad de identificación de los policías sospechosos, aun en el caso de una fuenteovejuna policial, debería dimitir. Pero sin esa investigación contrastada, me sentiría justiciero y violador de los derechos de todos, y con mi conciencia en entredicho.
Pues yo le metería un dedo en el ojo a:
1.Carlos Fabra, ex presidente de la Diputación Provincial de Castellón, que, al igual que Camps, conserva coche, chófer, guardaespaldas y 90.000 euros de sueldo.
2. A Javier Arenas, por decir que Rubalcaba no quiere terminar de verdad con ETA.
3. A José Bono, por las bobadas que dice últimamente.
4.A José Blanco por decir que a Zapatero la Historia le reivindicará y le pondrá en su sitio. (Son los ciudadanos quienes ponen o no a alguien en la Historia positiva)
5.A Mourinho, por supuesto.
6.A quienes quieren suprimir los sindicatos o reducirles las subvenciones (no a las de empresarios), pero luego se acogen a los beneficios que consiguen para todos)
7. A los trolls que acusan y difaman, apoyándose en informaciones insidiosas o no contrastadas.
8.Al PP, que ahora afirma que no se podrá crear empleo “significativo” en todo 2012. (¿Pero no lo iban a arreglar en cuanto llegasen?)
9.Al alcalde Ruiz Gallardón, por cortar,además de las calles de Madrid, nueve carreteras durante la visita del Papa.
10. A Zara y a su dueño principal Amancio Ortega si se confirma que contrataba en Brasil con una empresa que fabricaba ropa con trabajadores en condiciones de esclavitud.
11.A los del discurso aprendido. Y a los que llevan escritas sus intervenciones en el Parlamento.
12.Me lo metería a mí mismo, por creer que la alegría de los participantes en las Jornadas Mundiales de la Juventud es mecánica y artificiosa, como si llevasen puesto un cilicio mental que la deslegitima.
13.A dos manos, un dedo a Zapatero y otro a Rajoy por no haber alcanzado un Pacto de Estado de Educación y un Pacto de Estado contra la crisis económica.