Popurrí y Mi Gota Camps

Arturo González

 

 

No me insulten. ¿A usted le parecería bien que el salario mínimo y obligatorio  para todos los ciudadanos del país fuera de 3.300 euros mensuales para poder tener una vida digna? No, no es una quimera: en Suiza se está tramitando. Recuérdese que en España el salario mínimo interprofesional es de 641 euros, que el PP acaba de congelar. Y recuérdese también los cientos de miles de españoles que o no llegan a esa cantidad o sencillamente no cobran nada.

 

Que te entierren al pie de un árbol o en el cementerio de tu pueblo ya es una ordinariez. O que esparzan tus cenizas en el mar desde una zodiac. El Barcelona Club de Fútbol va a instalar un columbario en su campo, por el que percibirá al menos seis millones de euros de la empresa concesionaria, y en el que podrán ser guardados los restos incinerados de hinchas de toda la vida que lo deseen y ex futbolistas del Barça o sus familiares. Con razón es más que un club. Pero si Reyes, Papas y Obispos pueden ser sepultados en basílicas y catedrales, ¿por qué no van a tener derecho los aficionados acérrimos al fútbol a que su recuerdo biológico permanezca en las instalaciones del club de sus amores, al que seguirán ayudando mediante el pago de un canon? Por eso, el PSOE debería tener también su columbario en Ferraz para votantes no huidos, el PP en Génova, y los magistrados del Tribunal Supremo en los sótanos del edificio, salvo para jueces prevaricadores que quedarían excluidos de tal beneficio sentimental como pena añadida y accesoria, al igual que antaño se prohibía a los cómicos ser enterrados en sagrado.

 

La reputación de España, que tanto preocupa a Rajoy, sube como la espuma: El ministro de Exteriores, Margallo, retoma con fuerza el ¡Gibraltar, español!, la Familia Real aguanta estólida que un representante de la República Democrática del Congo se niegue a estrechar la mano de la princesa Letizia (¿no deberíamos declarar la guerra al   Congo con las armas tan buenas que tenemos y que tanto debemos?, esto en nuestro Siglo de Oro no lo permitiríamos), o mejor dicho le extiende la mano y cuando la princesa le acerca la suya, va el congoleño y la retira; y finalmente El Gran Rajoy se lanza y nos rebaja la reputación al decir que tenemos que tomar medidas parecidas a las de Portugal, que tiene una renta per capita notablemente inferior a la española. Y encima el FMI mantiene que el déficit de los próximos años será del 6,8 y Guindos, Santamaría y el propio Gran Rajoy dicen que nanay, que será, del 4,4. ¡Santo Cielo, qué pensarán hacer, arrancarnos las entrañas tal vez a los ciudadanos normalitos y arrojarlas a las alimañas de los mercados!

 

25.000 personas clamando en Sevilla contra la sentencia del caso Marta del Castillo. O sea, 25.000 personas que, si ellas fueran los jueces, condenarían aunque creyeran que la violación no estaba demostrada ni la participación de los otros inculpados tampoco. Y exigiendo leyes más duras. El problema del Código Penal es que compras por la mañana la última edición, y por la tarde ya lo han cambiado. Diarrea legislativa, que se llama. Ahora que el PP hace y deshace es de prever que atienda la petición de estas 25.000 personas, que no sé si sería temerario afirmar que son proclives. Por de pronto, el nuevo General de Brigada de la Justicia, el falsamente dúctil Gallardón, ya anuncia la cadena perpetua, dice que revisable, pero ya se encargarán los ciudadanos de que no lo sea. Es una nueva y buena bala para las inminentes elecciones andaluzas. Vale todo.

 

Ignorante de que el que mucho abarca…, Soraya Calamity, que es como la intrépida ayudante de prestidigitador que se deja encerrar en un baúl para que la atraviesen con varios sables que no la dañan, o la écuyère que recorre sobre el poni el círculo de la pista del circo, lo va a arreglar todo todito: la separación de poderes, los nombramientos al fin justos y objetivos del Tribunal Constitucional, que las radios puedan retransmitir los partidos, RTVE, y por supuesto domar los leones Montoro y Guindos que se contradicen más que los de la puerta del Congreso. Es decir, los jueces, como al principio de la democracia, serán nombrados por los jueces, y no por los partidos, que son una representación asquerosa del pueblo. Una justicia, pues, medieval, gremial, corporativa, endogámica, de casta privilegiada, la peor de las peores, y en la que, no se preocupen, la influencia y presión políticas se ejercerán vía Asociaciones de jueces. Dentro de un par de años hablaremos, cuando los ciudadanos continúen diciendo que la justicia es una mierda.  Sprint para el Tribunal Constitucional, prisa por colocar a los suyos, ahora que pueden sin traba y con Trillo en la perspectiva de Presidente.  La radio, mas ¿por qué la radio no tendría que pagar y la televisión sí?    ¿RTVE?, ni hablar de consensuar, como hasta ahora con el malhadado PSOE. ¿Serán borricos? Ahora el mandamás y los mandamasitos serán quienes Soraya Calamity decida, tras una apariencia de opiniones escuchadas. De dislate en dislate en deterioro de la democracia.

 

                           ———————-

 

Gota del día: El Gobierno reformará la Ley de Interrupción del embarazo para que las menores de 16 y 17 años necesiten el consentimiento, no la información, para poder abortar.     Pero no legislará para que las menores de esa edad o de 15 o 14 años hagan lo que les dé la gana, lleguen a la hora que quieran a sus casas o no lleguen, beban sin límite, y hagan el amor a capela y destajo, ante el consentimiento, la indiferencia o impotencia de los padres, que luego nunca se consideran responsables.

 

MI GOTA-CAMPS:  1. Creo que la sociedad española no está preparada para el jurado, y entiendo que fue un error su aprobación.  2.  Creo también que constituye una aberración la seguridad de que casi en la mayoría de los juicios, las decisiones de un jurado serían distintas de las de un tribunal con jueces profesionales.  3. Pero admitida la existencia en el Derecho español del jurado para determinados delitos, la decisión tomada en el caso Camps me parece razonable y bien razonada por parte del jurado; o sea, que no solo la acato obligadamente, sino que la acepto, igual que acepto, salvo errores clamorosos y siempre subsanables en los ulteriores recursos, las decisiones de los tribunales y de los jurados españoles.    4. No tengo elemento alguno para dudar de la honestidad, tendenciosidad o sumisión de los componentes del jurado. Pienso que habrán decidido según su leal saber y entender.   5.  No se es más progresista o de izquierda por oponerse a las cosas por sistema, por querencia ideológica o simplemente por hacer manifestación pública de ese carácter progresista o de izquierda.   6.  Por mucha explosión de alegría de los propios interesados y de sus partidarios y por las manifestaciones que se puedan hacer, y aun habiéndole absuelto, e incluso con su futuro despejado, presumo y casi aseguro que en su alma y conciencia quedará grabada para siempre la muesca de una actuación si no ilegal, al menos censurable en su conducta ética y moral como gobernante.