Tarjetas Black por encima de nuestras posibilidades

Carlos Huerga

Cada vez que emerge a la superficie alguna nueva noticia sobre ese cajón oscuro que fue durante tantos años Caja Madrid, piensas que no puede haber nada peor: el agujero fiscal, las preferentes, los mails de Blesa,… Piensas que esa maquinaria de enchufismo, estafa y corrupción ha llegado a su tope. Pues no, siempre puede haber algo peor: 15,2 millones de euros gastados con tarjetas para fines privados por 86 ex altos cargos.

CMTodo lo que rodea a esto 15 millones de € es tan retorcido que no sabes que es más indignante: la contabilidad de estas tarjetas se llevaba a mano para no dejar rastro, cada gasto constaba como error de servicio informático, 26 de los ex altos cargos siguieron usando las tarjetas una vez habían dejado la entidad, han participado en este expolio cargos de todos los colores políticos, etc.

Los gastos hechos con cargo a estas tarjetas tampoco quedan exentos de indignación:

Tres millones en restaurantes y quinientos mil € en comida. Esto en un país en el que el 30% de los niños y niñas están bajo riesgo de pobreza (segundo país de Europa en el mayor índice de pobreza infantil) o en el que muchos niños solo hacen una comida diaria en condiciones.

Los ex altos cargos gastaron 1.700.000 € en viajes y desplazamientos. Unos viajes muy distintos a los que han emprendido cerca de un millón n(según datos del Instituto Nacional de Estadística) de jóvenes en los dos últimos años al no tener oportunidad de encontrar un trabajo digno en España, a pesar de ser unas de las generaciones mejor formadas de nuestra historia.Grafica

Dos millones en efectivo y 650.000 en ropa y complementos. Gran contraste con respecto al estudio del banco suizo Julius BAER, que refleja que el poder adquisitivo de los españoles descendió un 28% (en Grecia un 23%) desde 2007, o los casi dos millones de familias que tienen a todos sus miembros en paro.

Cuanto más lees, más te indignas. Pero hay algo que supera a todo esto: estos 86 altos cargos de Caja Madrid han vivido a cuerpo de rey mientras nos llevaban con rumbo fijo al desastre económico y social en el que nos encontramos.