Opinion · Asaltar los Suelos

El Madrid que no queremos: #AlertaON29

Esta mañana nos hemos levantado con el aviso de que estaba llegando un desproporcionado despliegue policial y una excavadora a Ofelia Nieto, el pequeño edificio que el movimiento por la vivienda defendió en el verano del 2013 de una orden de derribo.

¿Por qué este despliegue policial?, ¿Por qué hay que derribar esta vivienda?, ¿Esta gente es tan peligrosa? Quizás analizar lo qué es este pequeño edificio y lo qué ha vivido en el último año y medio, ayuda a comprender semejante esfuerzo por echar a una familia a la calle. Allá vamos:

¿Qué es Ofelia Nieto 29?

Es una vivienda situada en el madrileño barrio de Tetuán. En ella viven tres unidades familiares con tres menores a su cargo. Todos forman parte de la familia García González.

Esta familia lleva diez años luchando contra la demolición del edificio requerida por la Consejería de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid por ocupar 6m2 necesarios para acometer una ampliación de la acera colindante con la vivienda. En los procesos judiciales que ha vivido esta familia, se ha ofrecido a acometer una demolición parcial de la vivienda para liberar estos 6 m2, de forma que puedan conservar el resto de su vivienda, pero la única solución que admite el Ayuntamiento es la demolición total, sin dar una solución habitacional a la familia que reside en esta vivienda desde 1956.

También hay que comentar que esta vivienda está rodeada de edificios residenciales y detrás de ella hay un solar. Los colectivos que defienden esta vivienda denuncian que el motivo del derrumbe puede tener más que ver con el terreno que ocupa la vivienda y el solar para construir otro edificio residencial, que el de la “ampliación de una acera”.

¿Qué ocurrió en Agosto de 2013?

A finales del mes de julio de 2013, la familia García González recibió una orden de derribo en la que se avisaba que el Ayuntamiento disponía de 30 días hábiles para acometerla. Dicho periodo expiraba el 28 de agosto.

Desde el 12 de agosto, vecinos y activistas del movimiento por la vivienda se organizaron para mantener permanencias en el edificio y así evitar su derribo. El día 14 de agosto impidieron un desalojo. Las permanencias continuaron has el 28 de agosto, día en el que expiró la validez de la orden de desalojo.

¿Qué ha ocurrido desde Agosto de 2013 hasta hoy?

La familia ha recurrido la expropiación forzosa de esta vivienda ante diversas instancias judiciales: tribunales ordinarios, Tribunal Superior de Justicia e incluso ante el Tribunal Supremo. Incluso, la semana pasada tuvo lugar la vista sobre uno de los recursos relativos a la retasación del edificio.

¿Qué está ocurriendo hoy?

Anoche, por una llamada anónima, la familia García González fue informada de que se iba a llevar a cabo el desalojo de su vivienda hoy a las 7 de la mañana. Y así ha sido. Esta mañana la vivienda ha amanecido rodeada de furgones de la policía, e incluso una grúa, para proceder a su derribo. No ha habido notificación oficial por parte del Ayuntamiento. Una de las menores se encontraba en la casa. Finalmente, los operarios han entrado en la vivienda y han sacado las pertenencias de la familia, dejándolas en plena calle.

Los vecinos y activistas que han ido llegando a la calle Ofelia Nieto se han opuesto al derribo de la vivienda. Siete de ellos han sido detenidos. Uno de ellos es Jaime Alekos, fotoperiodista. La policía ha cortado el tráfico, montando un cordón policial y disponiendo vehículos para tratar de impedir que se tomen imágenes de lo que está ocurriendo.

Según escribo estas líneas anuncian que se está comenzando a derribar la vivienda. Este ha sido el final de un proceso judicial que ha dejado a tres unidades familiares con tres menores a su cargo en la calle. Este es el precio que el Ayuntamiento de Madrid está dispuesto a pagar, según su versión oficial, para ampliar una acera. Este es el precio que ha pagado una familia para que haya un terreno más con el que el Ayuntamiento de Madrid pueda especular.

Quizás para nuestra alcaldesa, Ana Botella, esto no sea más que otra línea en la larga lista de desahucios que por su actuación directa se llevan a cabo en Madrid. Para mí, es un ejemplo más del proyecto que el Partido Popular tiene para nosotros: una inmensa apisonadora de hormigón dispuesta a llevarse por delante a quien sea, con tal de sacar un beneficio. Un ejemplo más del Madrid que no queremos.