Opinion · Asaltar los Suelos

¿Madrid V.O. coarta la libertad de información?

Hace pocos días, el Ayuntamiento de Madrid estrenó una web llamada Madrid Versión Original (Madrid V.O.) cuyo objetivo es “permitir a los ciudadanos y a los medios de comunicación encontrar la información original que dio lugar a una noticia que en su recorrido se ha modificado y contiene datos que no son exactos o son matizables”.

La aparición de esta web ha generado distintas reacciones en el mundo de la prensa, desde los que lo ven como algo normal, hasta los que opinan, como la presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Elsa González, que esta web es un “halo de censura” o la presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), Carmen del Riego, que opina que “responde a un intento de que haya un pensamiento único de lo que se hace en el Ayuntamiento”.

Sin duda, las opiniones vertidas por estas dos representantes del mundo del periodismo son muy importantes. Sin embargo, los argumentos que se están exponiendo en contra de Madrid V.O. animan a una serie de reflexiones sobre el mundo de la comunicación y el ejemplo en concreto de lo que está pasando con el Ayuntamiento de Madrid:

¿Qué puede hacer el Ayuntamiento de Madrid (o cualquiera) si se publica una noticia que le incumbe y considera que no se responde a la realidad?

La Ley orgánica 2/1983 regula el derecho de rectificación. Viene a decir que “toda persona natural o jurídica, tiene derecho a rectificar la información difundida, por cualquier medio de comunicación social, de hechos que le aludan, que considere inexactos y cuya divulgación pueda causarle perjuicio”. Abre un plazo de siete días naturales para pedir la rectificación y el medio está obligado a rectificar a los tres días siguientes (de la recepción de la comunicación de rectificación), con la misma intensidad que publicó la noticia. Si no lo hace se puede acudir el Juzgado de Primera Instancia para obtener dicha rectificación.

Por supuesto que hay que reclamar y ejercer este derecho (como todos). El problema es que esta réplica puede no reparar el daño político que se ha hecho. En el caso del Ayuntamiento de Madrid, en pocas semanas se ha recibido un aluvión de informaciones que han resultado no ser ciertas. ¿El daño que le pueden haber hecho al Ayuntamiento dichas informaciones se habrían resuelto con el derecho a réplica? En el peor de los casos se podría haber dilatado el proceso durante meses. En el mejor, estarías respondiendo a una información falsa al día siguiente de tener otra en los medios. Este derecho a réplica, en el caso que nos atañe, puede no estar suficientemente protegido.

¿Madrid V.O. puede limitar o anular la libertad de información de los medios de comunicación?

La libertad de información es una extensión de la libertad de expresión, un derecho humano fundamental reconocido por el derecho internacional. La manera de anular este derecho es impidiendo que un medio de comunicación desarrolle su trabajo mediante la censura, secuestro de una portada, clausurar un medio, no permitir preguntas en una rueda de prensa, etc. Madrid V.O. no tiene ni se propone esta capacidad. Simplemente es “una web basada en datos contrastables y oficiales, que no está abierta a opinión ni es un espacio de debate”. Se le puede hacer caso, o no.

Sí es cierto que aporta datos contrastados por una sola fuente, pero esto no hace más que aportar evidencias de una actuación del Ayuntamiento. Los medios de comunicación siguen siendo libres de consultar esta y más fuentes para continuar ejerciendo su libertad de información de la manera que consideren oportuna. Es una fuente más.

Ahora bien, ¿Qué ocurre con el derecho de acceso a la información?

El derecho de acceso a la información se define como el “derecho de una persona de buscar, recibir y difundir información en poder del gobierno u administraciones públicas”.

Yo estoy vinculado a Ahora Madrid (dato relevante para el lector de este artículo) y me enteré por los medios de comunicación que se iban a cambiar los nombres de calles con referencias franquistas. Me lo creí. Además, fui debidamente informado por los medios de comunicación del coste que esta actuación tendría. Ahora resulta que es falso, que el Ayuntamiento se compromete con la aplicación de la Ley de Memoria Histórica en este sentido, pero no tiene un plan organizado para llevarlo a cabo. El único lugar donde he encontrado información sobre este desmentido es la web de Madrid V.O. De hecho, al menos no he encontrado algún medio que haya rectificado. ¿Dónde se queda el derecho de acceso a la información?

Con todo esto no quiero decir que el gremio del periodismo esté haciendo mal su trabajo, y que haya que matar al mensajero porque no nos guste el mensaje. La información es una herramienta sin la que la democracia, simplemente, no es posible. Ahora bien, hay que tener en cuenta que la mayoría de los medios de comunicación son empresas privadas, y como tales, tienen sus propios intereses, lo cual mezclado con una precariedad en las condiciones laborales del sector, puede poner en peligro la veracidad de algunas noticias.

Es muy importante que los medios de comunicación tengan una total libertad de información. Incluso, que si Madrid V.O. cumple otra función que no es la que anuncia, informen de ello y lo denuncien. Pero también es importante que sean independientes y que la información que dan no esté sujeta a ningún otro interés distinto al de informar. Madrid V.O. no hace más que añadir una fuente de información más.