Opinion · Asaltar los Suelos

¿Y si el 15M no hubiera existido?

En el quinto cumpleaños del 15M, mucha gente aprovecha para hacer una valoración de lo que ha ocurrido desde ese día en el que Sol se llenó: artículos tratando de etiquetarlo, análisis de sus causas o incluso los hay que se dedican a decir qué es lo que este movimiento debería hacer de aquí en adelante. Sin embargo, hay un ejercicio muy revelador que cada cual puede hacer para entender que implicaciones políticas ha tenido el 15M. El ejercicio consiste en preguntarnos cómo sería este país si el 15M no hubiera existido.

Por ejemplo: ¿cómo sería la PAH si el 15M no hubiera existido?

La PAH ya existía antes del 15M. Llevaba años trabajando en Barcelona. En Madrid, Valencia y Murcia estaba empezando a hacerlo. Pero lo que hizo que las PAHs se extendieran por todo el país con fuerza, fue la irrupción del 15M. Este movimiento, junto con el trabajo que ya se había estado haciendo en Barcelona, consiguió poner el problema de la vivienda en la agenda mediática, logrando que la opinión pública estuviera mayoritariamente a favor de las soluciones que proponía. Incluso, se consiguió juntar casi millón y medio de firmas para que la ILP de la PAH se discutiera en el Congreso de los Diputados.

¿Este movimiento habría sido tan fuerte? Es posible que sin el 15M las PAHs también habrían acabado floreciendo por todo el país, pero seguro que su irrupción no habría logrado ser tan potente, sus éxitos tan rotundos y, posiblemente, sin la fuerza que las PAHs tuvieron, Ada Colau no habría ganado la legitimidad que la empujó a la alcaldía de Barcelona.

Otro ejemplo: ¿cómo sería la política institucional si el 15M no hubiera existido?

Si el 15M no hubiera existido, el sentimiento de indignación de la población no se habría explicitado como se hizo esos días en Sol, ni en todo el ciclo de movilizaciones que surgió después. El bipartidismo seguiría intacto. Con la posible excepción de un aumento de representación de IU y UPyD, la política seguiría siendo un tablero sólo disputado por PP y PSOE, sin la posibilidad de que algún otro sujeto cuestionándose las formas de hacer las cosas. Sin el 15M, no se habría abierto ese espacio político para que las gentes de Podemos llegasen a las instituciones. Tampoco habría sido posible la renovación de IU y su aportación a las confluencias o los nuevos ayuntamientos. ¡Incluso el PSOE hace guiños a este movimiento!

Si cada uno de nosotros pensamos en cómo habrían sido estos años sin el 15M, llegaremos a la misma conclusión: nada habría sido igual. Probablemente, habríamos conseguido algunas victorias, pero no serían igualables a las que hemos conseguido y ahí está la clave.

Y es que, la manera más sencilla y común de explicar lo que es el 15M es esa: la llegada de un catalizador, un sustrato social del que florecieron movimientos cargados de legitimidad. Fue quizás, el mayor cambio de ciclo político que hemos vivido desde la transición.

Puede que tras cinco años, no se hayan conseguido las reclamaciones que este movimiento expresó. Pero se ha dado una sucesión de experiencias y aprendizajes colectivos que han hecho que los objetivos que nos marcábamos entonces, hoy estén mucho más cerca. ¿O es que no lo recuerdan? Vamos despacio porque vamos lejos.