Antisemitismo

Anoche, durante una ceremonia en el Yad Vashem, el Museo del Holocausto de Jerusalén, el primer ministro Binyamin Netanyahu dijo que el mundo no ha aprendido la lección que se desprende del Holocausto, y comparó el Holocausto, es decir las acciones nazis de la Segunda Guerra Mundial contra los judíos de Europa con la amenaza iraní actual. Es algo que parece desproporcionado y fuera de lugar pero todos los dirigentes israelíes hablan sin cesar de Irán, en cuanto ven un micrófono al alcance, y Netanyahu no es una excepción, aunque Irán sea un país que nunca ha agredido a nadie, a diferencia de Israel, y en cambio sí que ha tenido que soportar agresiones.

En el mismo acto, Shimon Peres apuntó en la misma dirección. “El liderazgo fanático de Irán es un peligro para todo el mundo, y no sólo para Israel. Representa un peligro real para el destino de la Humanidad”, dijo Peres. El premio Nobel de la Paz mencionó las aspiraciones nucleares de Irán, “que las naciones del mundo han dicho que no van a tolerar”. Peres, como Netanyahu, también comparó el Holocausto de los nazis con el régimen islamista de Teherán, una comparación que parece completamente fuera de lugar, por más que la hagan de continuo los dirigentes israelíes.

Ayer también se hizo público un estudio de la Universidad de Tel Aviv que muestra que durante el año 2010 hubo un descenso del 46 por ciento en los actos antisemitas más graves de todo el mundo. Se pasó de los 1.129 de 2009 a 614 de 2010. El estudio atribuye este descenso a que 2009 fue un año particularmente antisemita debido a la Operación Plomo Fundido, en la que Israel invadió la franja de Gaza y causó más de 1.400 muertos, la mayoría civiles.

El estudio recalca que muchos gentiles identifican a Israel con los judíos en todo el mundo. Y desgraciadamente los judíos son quienes acaban pagando los excesos que comete Israel con los palestinos.

Creo que si Israel abandonara de una vez por todas los territorios ocupados, el número de incidentes antisemitas descendería aún más.