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Biblioteca bajo llave

09 ene 2012
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La biblioteca pública de Rekhasim, una localidad israelí de la Galilea de 10.000 habitantes, ha decidido retirar de sus estanterías los libros profanos, como las novelas o la poesía, y guardarlos en una pequeña habitación interior que ha cerrado con llave y que solo se abrirá algunas horas a la semana.

La medida afecta a las novelas de escritores como Amos Oz, David Grossman o A.B. Yehoshua, o a la poesía de Yehuda Amichai, entre muchos otros. El alcalde Dan Cohen defiende la decisión diciendo que permitirá que la biblioteca tenga más visitantes.

Estos días Dan Cohen, del partido ultraortodoxo Shas, está informando a los habitantes de Rekhasim de las nuevas regulaciones que afectarán a la biblioteca. De entrada, habrá horarios separados para hombres y mujeres. Cohen ha dicho que esto también redundará en beneficio de los lectores puesto que una parte de la población es religiosa y no tolera la mezcla de sexos.

Rekhasim está situada cerca de Haifa, la ciudad israelí que presume de ser la más laica del país, y la única que cuenta con servicio de autobuses urbanos durante el shabbat.

El alcalde destaca que todos los libros profanos se guardarán en la pequeña habitación interior, pues esta es la única manera de evitar el cierre de la biblioteca pública por parte de las autoridades aduciendo que no tiene visitantes, y añade que habrá dos días de la semana, los domingos y los martes, en que los lectores laicos podrán consultar las novelas y otros libros profanos.

Los libros profanos que no se hayan consultado durante el último año se almacenarán en otras dependencias municipales puesto que en la pequeña habitación interior no hay lugar para todos.