Terrorismo en Europa en 2017

La canciller alemana, Angela Merkel, ha dicho que “la mayor amenaza para el futuro del mundo es el terrorismo islamista”. Por su parte, el ministro de la Seguridad Interior británico, Ben Wallace, ha advertido que el Estado Islámico puede estar preparando un ataque químico de grandes proporciones en Europa.

El islamismo radical es un grave problema, ciertamente, pero no hay que olvidar que ha sido instigado repetidamente por Occidente.

Es muy probable que en el año que ahora comienza se incremente significativamente el terrorismo en Europa, lo que se sostiene en dos premisas. En primer lugar, está el caos que reina en Oriente Próximo, que ha sido causado en su mayor parte por las injerencias occidentales, y en segundo lugar, porque hay potencias interesadas en sembrar el desorden en Europa.

La influencia del islam en Europa es todavía marginal, pero la población musulmana sigue creciendo y en cualquier momento puede comenzar a incidir en la política europea. Naturalmente, eso constituye una línea roja para ciertas potencias y para distintos líderes que se alinean con esas potencias.

La batalla contra la expansión del islam en Europa se va a jugar más a fondo en los próximos años. Ante todo se va a intentar que la emigración musulmana se reduzca sensiblemente y que los musulmanes que queden en el continente no jueguen un papel político destacado.

Para conseguirlo es importante contar con la contribución del terrorismo islamista en Europa. Es de sobras conocido que hay potencias regionales y mundiales que están infiltradas en los movimientos radicales que favorecen el terrorismo, y que algunas de esas fuentes están alarmadas desde hace tiempo de la presencia musulmana en Europa.

La mejor manera de crear un ambiente antiislámco en Europa es justamente por medio del terrorismo. De ninguna manera puede decirse que todo el terrorismo sea inducido, pero los vínculos que en el pasado se han observado entre el terrorismo y las potencias regionales y mundiales, sin duda han contribuido y seguirán contribuyendo a su expansión.

Un caso reciente: el año pasado un diario de Turquía relacionado con Erdogan reveló que los servicios de inteligencia turcos habían detectado por lo menos dos encuentros recientes en la zona entre agentes de la CIA y líderes del Estado Islámico. Por otra parte, es de sobras conocida la infiltración israelí en grupos violentos, sobre la que existe una considerable bibliografía.

Todo esto hace pensar que Europa va a experimentar un incremento del terrorismo que ya se ha cebado en el continente, y que el objetivo primordial de los atentados va a ser colocar a los europeos en contra de la emigración de musulmanes.