Corbyn pide medidas

En los últimos días se ha publicado el contenido de una parte de las cintas grabadas por un periodista de Al Jazeera en Londres. El periodista grabó sus propias conversaciones con un destacado miembro de la embajada israelí y con una ciudadana británica que es activista proisraelí, que ya ha dimitido de su cargo y a la que no se le ha visto el pelo desde la primera filtración de las cintas.

Shai Masot, el funcionario de la embajada que hizo su carrera en el ministerio de Defensa, ha sido devuelto con urgencia a Tel Aviv y ha dimitido de su cargo en el ministerio de Exteriores, aunque no de sus posiciones en otros ministerios israelíes.

Masot ha calificado al ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, de “idiota”, aunque Johnson es uno de los principales soportes de Israel en el Reino Unido.

En las cintas Masot habla de la necesidad de “cargarse” a algunos parlamentarios británicos que no expresan su apoyo a Israel con tanta claridad como debería ser según los israelíes.

La respuesta de Johnson a quienes han pedido que se abra una investigación no ha tardado en llegar y Johnson ha dicho que considera el caso “cerrado” y que no va a haber ninguna investigación.

Las cintas revelan el turbio clima que rodea al funcionario israelí Masot, quien también habla de la necesidad de crear un lobby al estilo del poderoso AIPAC americano. De hecho, Masot revela que está trabajando con miembros del AIPAC americano para conseguir el mismo resultado en el Reino Unido.

Es un escándalo mayúsculo pero el gobierno británico ha evitado enredarse y ha corrido un tupido velo.

El líder del partido laborista, Jeremy Corbyn, ha escrito una carta a la primera ministra Theresa May para que abrra una investigación sobre eso de “cargarse” a políticos señalados

Dice Corbyn que es preciso que los ciudadanos británicos sepan que no se van a tolerar este tipo de comportamientos, que muchos consideran propios de la mafia, pero la primera ministra con toda probabilidad no hará nada.

Algún medio de Londres ha recordado que en su primera intervención tras ser elegida para el cargo, Theresa se reunió con un influyente rabino de Londres, y que ella misma se ha significado sin descanso como una gran defensora de Israel y no ha criticado la ocupación.

Son este tipo de situaciones en Europa las que muestran que Israel puede seguir haciendo lo que le plazca sin que nadie le ponga freno.