Antisemitismo en EEUU

Líderes de la comunidad judía de Estados Unidos, integrada por más de cinco millones de personas, están denunciando cada vez con mayor frecuencia que existe una tendencia creciente de incidentes antisemitas en Estados Unidos, una tendencia mayor que nunca y que se ha reforzado tras la victoria electoral de Donald Trump.

Se denuncian ataques verbales contra periodistas judíos, contra profesores y alumnos, y se ha observado que los grafitis insultantes y ofensivos se están multiplicando a lo largo y ancho de todo el país, así como las amenazas, incluidas las amenazas de bomba contra instituciones judías.

El antisemitismo es un fenómeno alarmante que cuenta con una prolongada y trágica historia en Europa. En Estados Unidos hasta ahora había sido un fenómeno marginal pero existen indicios de que se está convirtiendo en un fenómeno más general y por lo tanto más preocupante.

Esta última semana tres periodistas han preguntado directamente a Trump sobre lo que está ocurriendo y el presidente americano ha echado balones fuera. En una ocasión el presidente ha recordado que su hija Ivanka se ha convertido al judaísmo y que sus nietos son judíos, y ha descartado que él sea antisemita.

Es posible que la tendencia del antisemitismo en Estados Unidos se derive de dos cuestiones principalmente, de la ocupación israelí de los territorios palestinos y de una percepción muy amplia de que la comunidad judía tiene un poder demasiado grande en Washington y lo usa en su propio beneficio.

El tema de la ocupación está muy presente en las universidades de Estados Unidos, donde hay manifestaciones continuamente contra la presencia creciente de Israel en los territorios ocupados. Ciertamente, denunciar la ocupación no es un acto antisemita, aunque así lo quieran hacer ver desde Israel y desde los sectores más sionistas de Estados Unidos.

En cuanto a la fuerza de los grupos de presión judíos en Estados Unidos, existe numerosa bibliografía. Un libro publicado hace algunaos años, El lobby israelí y la política exterior de Estados Unidos, denuncia justamente la enorme presión que sufre la administración americana para seguir una política exterior que esté conforme con las aspiraciones de Israel.

Esta influencia sionista en la administración americana se lleva a cabo sin tener en cuenta la injusticia que se comete contra los palestinos, de manera que existen personas que cargan su frustración contra el conjunto de los judíos de América.