Europa llora por Israel

El jueves pasado Benjamín Netanyahu divulgó un comunicado bastante claro acerca de cuáles son sus intenciones, algo que el primer ministro no oculta ni en Israel ni en el resto del mundo.

Dijo que se va a construir una nueva colonia judía en el norte de la Cisjordania ocupada, la primera en los territorios palestinos desde hace veintiún años, cuando se construyó la de Har Homa al sur de Jerusalén. Desde entonces Har Homa se ha convertido en uno de los asentamientos judíos que más ha crecido comparativamente.

Simultáneamente Netanyahu dijo que va a limitar la construcción en los territorios ocupados, aunque lo dijo de tal manera que claramente se ve que es todo lo contrario. De entrada anunció otras 2000 viviendas para colonos y hay que recordar que desde mediados de enero había anunciado 5000 viviendas más, así como la confiscación de más tierras palestinas.

Pues bien, ¿cuál ha sido la reacción de Europa? La respuesta es muy sencilla: lamentos huecos a los que todo el mundo está acostumbrado y que no tendrán ninguna consecuencia en la ocupación. En realidad son los lamentos de siempre, a los que Israel no hace el menor caso sabiendo que los líderes europeos tienen que decir algo y dicen cosas intrascendentes.

El ministerio de Exteriores alemán dijo muy compungido que las decisiones de Netanyahu socavan la confianza de Alemania en Israel. Y como si la guasa no fuera suficiente, el ministerio alemán añadió: “El gobierno federal espera que el gobierno de Israel aclare qué solución persigue para una paz duradera con los palestinos”, como si aún no estuviera lo suficientemente claro que Israel no persigue ninguna solución duradera ni nada por el estilo.

El comunicado del ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, uno de los ministros más proisraelíes de todo el orbe europeo, también fue divertido: “Estos anuncios son contrarios al derecho internacional y gravemente socavan la iniciativa de dos estados para dos pueblos”. Boris Johnson hizo un llamamiento a Israel para que no adopte decisiones “como esas”.

Por su parte, el ministerio de Exteriores francés no quiso ser menos y calificó los anuncios de Netanyahu de “extrtemadamente preocupantes” y los “condenó enérgicamente”.

En los tres comunicados, el alemán, el británico y el francés, se puede apreciar claramente el cinismo de esos países que se limitan a poner el grito en el cielo desde hace décadas sin adoptar absolutamente ninguna decisión para acabar con el expolio permanente del territorio palestino.