Netanyahu se burla de Europa

Hace solo unos días Benjamín Netanyahu estuvo en Budapest, donde se reunió con los primeros ministros de Hungría, Polonia, la República Checa y Eslovaquia.

La reunión era en principio a puerta cerrada pero un micrófono rebelde se encargó de comunicar a los periodistas una parte de la alocución que pronunció el primer ministro israelí.

Netanyahu arremetió contra la Unión Europea y pidió a los primeros ministros presentes que presionen a Bruselas para que modifique su política con respecto a Israel.

No habló de paz ni de la solución de los dos Estados sino que lamentó la posición de Europa, aunque es obvio para todo el mundo que Europa no hace absolutamente nada para resolver el conflicto con los palestinos.

Netanyahu elogió a los países árabes “moderados” que mantienen relaciones con el Estado judío, unas relaciones que van a más y que prácticamente ya no oculta nadie, al menos de la manera que se ocultaba hasta hace poco.

También elogió a China y la India, de quien dijo tres cuartos de lo mismo, es decir que estos países ignoran la ocupación israelí, en comparación con lo que ocurre en Europa, donde lamentablemente Bruselas todavía se preocupa un poco de los derechos humanos.

Según Netanyahu, la única voz discordante sobre Israel en la comunidad internacional es Europa, de ahí que encargara a los primeros ministros presentes en el cónclave que miren de cambiar la política de Bruselas para hacerla acorde con la del resto del mundo.

Y el resto del mundo incluye a Estados Unidos. Según el diario Haaretz, Netanyahu ve a Donald Trump “débil y aislado… y sin control del Congreso”, es decir un presidente muy distinto de Barack Obama, con quien Netanyahu tuvo que lidiar durante ocho años.

El periódico de Tel Aviv dice que Netanyahu ha hecho sus cuentas y ha llegado a la conclusión de que no tiene nada que temer de Trump, y por eso esta pasada semana criticó a Trump por primera vez abiertamente al declararse en contra del reciente acuerdo entre Washington y Moscú, entre Trump y Putin, sobre Siria.

La debilidad de Trump hace crecer a Netanyahu y coloca a Europa como última oportunidad para lograr un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos, de ahí que Netanyahu haya atacado a Bruselas, aunque Europa siga tan dividida como siempre.