Abás, contra las cuerdas

El presidente palestino, Mahmud Abás, vuelve a estar contra las cuerdas, aunque en realidad nunca ha dejado de estar contra las cuerdas.

El sábado el Canal 12 de la televisión israelí reveló la existencia de un nuevo plan de paz estadounidense, esta vez del presidente Donald Trump y sus dos delfines, Kushner y Greenblatt.

El Canal 12 dijo que una de las condiciones de Trump es que no se desmantele ninguna colonia judía de los territorios ocupados, una condición singular puesto que las más de 120 colonias tienen atrapados cientos de pueblos y aldeas palestinas de Cisjordania.

Trump además ha amenazado a los palestinos con cerrar las oficinas de representación de la OLP en Washington si Abás no entra en razón y decide ir a los tribunales internacionales.

Para empezar, no está mal, aunque cabe preguntarse si realmente el “plan” de Trump va en serio.

Por lo visto hasta ahora, se puede dudar de ello ya que parece que es un plan destinado a ser rechazado por los palestinos con el fin de presentarlos otra vez como culpables y poder repetir la célebre frase israelí de “Los palestinos nunca pierden una oportunidad de perder una oportunidad”.

No es serio que Trump empiece la partida legalizando las colonias judías que han convertido Cisjordania en una piel de leopardo.

Seguramente es una broma, aunque este tipo de bromas ya las conocen los palestinos.

Una broma que, de ir en serio, confirma que la política palestina de complacer a los israelíes y a los americanos, es decir lo que ha seguido Abás desde la muerte de Arafat, ha sido un gran error.

Si no se trata de ninguna broma, los palestinos no van a aceptarla, ni siquiera Abás puede aceptarla, de manera que Israel solo habrá ganado unos meses en los que ha ido expandiendo más su presencia en los territorios ocupados, y cuando esta última iniciativa fracase, lo que no ocurrirá pronto puesto que se irán alargando los plazos deliberadamente, Israel podrá seguir haciendo lo mismo que ha hecho hasta ahora.