Europa y los asentamientos judíos

Eugenio García Gascón

El gobierno israelí ha aprobado este domingo un acuerdo de cooperación que excluye a los asentamientos judíos que hay en los territorios ocupados.

La exclusión de los asentamientos del acuerdo de cooperación es una medida que llega tarde e insuficiente para combatir la ocupación.

Bruselas, que tradicionalmente no ha hecho nada serio para combatir la ocupación, ha dado esta vez un pequeño paso, en realidad un paso muy corto, para distinguir lo que es Israel de lo que son los territorios ocupados.

Se trata de un paso corto puesto que Israel se va a aprovechar de las ayudas europeas y podrá destinar su propio dinero para proseguir con la expansión de su presencia en las colonias.

La ayuda europea liberará dinero de los presupuestos israelíes que podrá destinarse a las colonias, de manera que la medida de la UE será simbólica más que otra cosa.

En cualquier caso, algunos ministros israelíes han expresado su descontento con la decisión del gobierno de Benjamín Netanyahu, en particular la ministra de Cultura, Miri Reguev.

Reguev había presentado una objeción al acuerdo de cooperación, y varios de sus colegas esperaban que en la sesión del consejo de ministros del domingo se discutiera el acuerdo con Bruselas.

En lugar de eso, Netanyahu ha dado por aprobado el acuerdo automáticamente sin llegar a debatirlo.

Shai Alon, presidente del consejo regional de Bet El, un asentamiento judío situado al norte de Cisjordania, ha expresado su disgusto diciendo que “lamentablemente los europeos han vuelto a hacer selección de los judíos”, en una clara alusión al Holocausto.

Ciertamente, son los israelíes quienes debieran adoptar medidas para acabar con la ocupación y no jugar una vez más al victimismo. Las leyes están para cumplirse y no para saltárselas un año tras otro, como hace Israel todos los años.

En conclusión, la medida de la Unión Europea llega muy tarde y no tendrá consecuencias de ningún tipo en la ocupación.