Opinion · Balagán

No a dos estados, no a un estado

A estas alturas está claro que el conflicto entre Israel y los palestinos no se resolverá mediante la creación de un segundo estado, un estado palestino, al lado del estado de Israel.

Esta es una opción que se venía barajando desde que se inició la Conferencia de Madrid en 1991. Todas las partes en conflicto la defendieron durante algún tiempo, pero Israel ha abjurado de ella aunque los palestinos sigan defendiéndola.

Primero fueron los colonos judíos quienes la rechazaron. Decían que era “impracticable” y argumentaban todo tipo de ideas para cargársela. Sin embargo, con el tiempo ha acabado siendo el gobierno israelí quien ha asumido la idea de los colonos y la ha liquidado. Al fin y al cabo, una buena parte de los ministros israelíes son colonos que viven en los territorios ocupados.

La no creación de un estado palestino la asume ahora buena parte de la población israelí, y no solo los colonos.

Es interesante ver que quienes rechazan la idea de los dos estados tampoco hablan de la creación de un solo estado entre el Mediterráneo y el Jordán. Simplemente continúan expandiendo las colonias judías a buen ritmo y aislando más y más las poblaciones palestinas en Cisjordania.

Todo esto se hace con el apoyo de Estados Unidos y de la Unión Europea. Es cierto que los europeos de vez en cuando condenan la expansión colonial israelí, pero no es menos cierto que no adoptan las medidas que tienen a su alcance para terminar con ella.

Hemos llegado a un momento en el que ni es posible una solución de dos estados, ya que Israel no la quiere, ni es posible una solución de un estado, ya que Israel tampoco la quiere.

La situación de los palestinos ha quedado suspendida en el aire. De lo que se trata es de hacerles la vida imposible de manera que continúe su éxodo poco a poco hasta que se presente una oportunidad de desalojarlos definitivamente.

Esto era algo que hasta ahora pensaban solo los colonos más radicales, pero que ahora piensan muchos más israelíes.