Opinion · Balagán

El combustible en Egipto

Egipto anunció el sábado el aumento del precio del combustible en más de un 50 por ciento, según confirmó el ministerio del Petróleo.

El aumento viene de la mano del acuerdo que Egipto firmó con el Fondo Monetario Internacional en noviembre de 2016 y que prevé la eliminación de subsidios en productos básicos a cambio de la ayuda del FMI.

El FMI prestó entonces a Egipto 12.000 millones de dólares pero a cambio ordenó una serie de medidas económicas drásticas.

El ministro de Petróleo, Tarek El Mola, dijo que esta medida permitirá al estado ahorrarse 2.800 millones de dólares en el presupuesto de los años 2018 y 2019.

Se trata del tercer incremento del precio del combustible desde que El Cairo liberalizó la libra egipcia en noviembre de 2016.

Los egipcios están combatiendo estos aumentos con gran escepticismo, mientras el índice de desempleo sigue siendo muy elevado y los ajustes de precios se producen continuamente.

Algunos productos derivados del petróleo han aumentado su precio en el 66,6 por ciento desde el sábado.

Recientemente el gobierno autorizó la subida de algunos precios de productos básicos como la electricidad, el agua o el metro.

En los últimos dos años las clases media y pobre de Egipto han sufrido el aumento de los precios con resignación, aunque también ha habido algunas protestas.

El gobierno del presidente Abdel Fattah al Sisi considera que son necesarias estas medidas de choque para impulsar la economía, que durante décadas ha estado subvencionada por el estado y no ha podido desarrollarse de manera natural.