Siria lleva más de diez meses desangrándose. En las últimas horas la violencia se ha agudizado en los alrededores de la capital, alcanzando unos niveles que no se habían visto desde el inicio de las revueltas.
El régimen se debilita y las revueltas se acercan a Damasco. La inflexibilidad del régimen y la negativa de la oposición a dialogar han hecho que las dos partes solo acepten el lenguaje de la violencia. La oposición cuenta para ello con el apoyo incondicional de Occidente y de gran parte de los países árabes sunníes que ven en el régimen de Bashar al Asad un peligro para su política en la región.
No sa perdona la alianza de Siria con Irán, a la que se han visto abocados los dos países debido al aislamiento internacional. No la perdona un presidente Obama que ha sido incapaz de impulsar una política coherente con la de sus brillantes discursos acerca de Oriente Próximo, y que se ha apuntado a las revoluciones sin detenerse un momento a considerar lo que puede venir después.
Tampoco la ha aceptado Israel, que se frota las manos con fruición mientras espera la caída de Asad y un mayor aislamiento de Irán y Hizbola, mientras sigue construyendo en los territorios ocupados a destajo. Pero tampoco la han aceptado los países sunníes reaccionarios de la península arábiga. Y por supuesto la UE.
Israel está jugando sus cartas con habilidad y ha conseguido que Estados Unidos y Europa se impliquen de su lado, no solo en el caso de Siria, sino también en el de Irán. Los israelíes solo tienen que hacer una indicación para que Estados Unidos y Europa se lancen a perseguir a Irán y Siria. Esta no es la mejor manera de estabilizar Oriente Próximo y de contribuir a la paz en la región.
El International Herald Tribune informa de pasada, de una forma muy somera, de las generosas contribuciones que el matrimonio Adelson ha hecho a la campaña del republicano Newt Gingrich. Sheldon y Miriam Adelson han donado cinco millones de dólares cada uno al aspirante republicano, una ayuda que ha sido vital para su primera victoria en Carolina del Sur.
Gingrich es conocido por sus posiciones radicales en la política de Estados Unidos, pero también por posiciones extremistas con respecto a Oriente Próximo, como ocurre con el matrimonio Adelson, de ahí que sea legítimo preguntarse si existe una relación entre la ayuda que los Adelson proporcionan a Gingrich e Israel.
Aunque el Herald Tribune no informa de los antecedentes de Adelson, un magnate que ha hecho gran parte de su fortuna con negocios de casinos en Las Vegas, creo que es interesante conocerlos.
Adelson ha contribuido con más de 100 millones de dólares al controvertido proyecto Taglit que financia viajes de jóvenes estadounidenses judíos a Israel para su adoctrinamiento político.
Sus inclinaciones radicales, por las que Adelson es muy conocido en Israel, ya saltaron a la luz en 1996, cuando financió la campaña de Binyamin Netanyahu apenas unos meses después del asesinato de Yitzhak Rabin, cuando Netanyahu accedió por primera vez al poder.
Otra contribución destacable la recibió el Museo del Holocausto de Jerusalén, por valor de 25 millones de dólares, que permitió la remodelación completa del Museo.
El magnate también es propietario de un diario de ámbito nacional en Israel que se llama “Israel ha-yom”, y que a pesar de ser gratuito es muy potente y compite con los principales diarios de pago, reflejando las posiciones de Netanyahu y también las posiciones de los colonos. “Israel ha-yom” es el periódico más leído de Israel durante los días de semana y el segundo más leído los fines de semana.
Los Adelson contribuyen con más donaciones a otros proyectos israelíes. Ahora sus empresas planean abrir un complejo de casinos en el sur de Europa. Barcelona y Madrid se lo disputan. ¿Acabará también el dinero español financiando los proyectos de Adelson en Israel?
En la madrugada de ayer las fuerzas israelíes demolieron dos viviendas en Anata, en el sector ocupado de Jerusalén, al norte de la ciudad. La primera, Beit Arabiya, ha sido demolida por quinta vez. En cuatro ocasiones se ha reconstruido, y Meir Margalit, de ICAHD, un grupo que combate la demolición de casas palestinas por parte de las autoridades israelíes, asegura que pronto comenzarán los trabajos para reconstruirla.
En la segunda casa demolida vivían 17 personas de todas las edades. A las 3 de la madrugada se presentaron las fuerzas israelíes, sacaron a todos los habitantes, y procedieron a su demolición. El ICAHD había reconstruido esa casa solo cinco meses atrás.
En Beit Arabiya se organizan anualmente los campamentos de verano en los que participan jóvenes españoles. Meir Margalit, que también es concejal en el ayuntamiento de Jerusalén, por el partido liberal Meretz, destaca que hay tres grupos españoles que colaboran en este proyecto: Socialismo sin Fronteras, Pau Ara (Paz Ahora) y Pensamiento Crítico.
En el proyecto también colaboran oenegés de otros países europeos. Todos comparten el deseo de acabar con la destrucción sistemática de las viviendas palestinas. La presión de Israel es constante y no deja vivir a los palestinos ni en sus propios barrios.
“Lo que ha ocurrido esta madrugada me preocupa en un contexto más amplio”, comenta Margalit. “No me preocupa tanto la destrucción de una casa ilegal como la persecución de los derechos humanos. Estoy seguro de que la decisión se ha tomado muy arriba. Desde arriba pretenden rompernos a las oenegés israelíes que colaboramos con los palestinos”.
Lo más lógico es pensar que si alguien ve en su televisor anuncios electorales crea que las elecciones se acercan. Si los anuncios aparecen personalidades políticas israelíes, lo lógico es pensar que el país donde se celebrarán elecciones es Israel. De hecho, aquí en Israel se está hablando de un adelanto de los comicios que en un principio deberían tener lugar dentro de un año.
Pero no, cuando Israel está por medio las apariencias engañan y la lógica puede funcionar de manera distinta. Es lo que está ocurriendo en Estados Unidos, donde los asesores de imagen que preparan la publicidad del presidente Obama han tenido que recurrir a los líderes israelíes.
No es que les hayan pedido al primer ministro Netanyahu, al presidente Peres y a otros líderes israelíes, que rueden anuncios para la campaña, es que directamente han ‘robado’ imágenes de ellos elogiando a Obama, es decir los demócratas las han ‘robado’ sin solicitar el permiso de los propios líderes israelíes. Las imágenes provienen de entrevistas concedidas a los medios de comunicación americanos.
El nombre con el que los asesores de Obama han bautizado la campaña no puede ser más explícito: “Israel y Estados Unidos: una relación inquebrantable”, así mismo, es decir con el nombre de Israel por delante del de Estados Unidos.
En la campaña incluso aparecen algunos personajes de más o menos segunda fila, como el titular de Defensa Barak, el viceministro de Exteriores Dani Ayalon o el exjefe del Mosad Efraim Halevy.
La armonía que se obaserva en las imágenes de Obama con Netanyahu puede distar bastante de la realidad, sin embargo su uso fraudulento por parte de Obama muestra con claridad la enorme dependencia de los líderes norteamericanos de sus colegas israelíes. Es difícil imaginar que Obama tenga que recurrir a tantos líderes de cualquier otro país del mundo.
En estas circunstancias se ve diáfanamente la imposibilidad de que israelíes y palestinos lleguen a un acuerdo. Mientras los Estados Unidos dependan políticamente de una manera tan abrumadora y controvertida de Israel, mientras haya un sometimiento y una entrega totales, no existe la posibilidad de avanzar hacia una solución justa y duradera en el conflicto con los palestinos.
Esta semana han trascendido las agresiones físicas que han sufrido miembros de la diminuta comunidad chií en la franja de Gaza. Hamas, que manda en Gaza, no tolera que algunos sunníes abracen el chiismo, algo que está ocurriendo de una manera alarmante para los sunníes desde hace algunos años en la zona.
Se estima que cientos de sunníes de Gaza han dejado de serlo para convertirse en chiíes. Los sunníes, o muchos sunníes para ser exactos, sienten una profunda aversión hacia los chiíes. Este sentimiento es muy común, especialmente en la península arábiga, aunque también está extendido por otras partes, y de una manera particular por las zonas donde las dos confesiones están en contacto, como puede ser el caso de Iraq.
La policía de Hamas en Gaza ha detenido a decenas de chiíes en los últimos días y les ha propinado brutales palizas que en algunos casos han terminado con fracturas de brazos y piernas.
El auge de la chía en Gaza se debe en gran parte, y aunque pueda parecer paradójico, al apoyo financiero y político que Irán proporciona a Hamas. Sin embargo, ese apoyo es insuficiente para acabar con la violencia oficial contra la comunidad chií. Habría que saber con certeza si la violencia contra los chiíes se impulsa desde ciertos países sunníes de la península arábiga, países que también contribuyen generosamente a Hamas, y donde existe un arraigado odio contra los chiíes.
La política de la UE con respecto a los palestinos es vergonzosa. Es cierto, sin embargo, que cada año por estas fechas los cónsules europeos acreditados en Jerusalén oriental y en Ramala elevan a Bruselas un informe sobre la situación en el sector ocupado de Jerusalén. Son informes que cambian poco de un año a otro y que se estudian en Bruselas y se aprueban, aunque luego no sirvan para nada, puesto que no se aplican o se aplican mal.
Hay que dejar claro que los cónsules cumplen su trabajo. Desde abajo, desde el terreno, informan puntualmente a sus gobierno de todo lo que ocurre. Desgraciadamente, los jefes de Estado y de Gobierno no les hacen ningún caso.
En el informe correspondiente a 2011, que esta semana han enviado a Bruselas, los cónsules denuncian el deterioro de la situación en Jerusalén y sugieren la aplicación inmediata de una serie de recomendaciones que consideran “cada vez más urgentes”.
Entre las recomendaciones, figuran las de establecer un punto focal de la OLP en Jerusalén; evitar que la seguridad israelí acompañe a los altos cargos europeos cuando éstos visiten el sector ocupado de la ciudad santa; evitar las transacciones financieras de la UE que beneficien a las colonias israelíes; evitar la importación de productos que se originan en los territorios ocupados y cuya procedencia Israel trata de ocultar; hospedar eventos de la sociedad palestina en los consulados europeos mientras Israel no permita que se realicen en Jerusalén Este; o compartir información sobre los colonos israelíes violentos para determinar si se les permite entrar o no en los países de la UE.
Desgraciadamente es fácil pronosticar que los líderes europeos volverán a pasar por alto el Informe Jerusalén.
Un artículo que apareció el viernes en la web de la revista Foreign Policy dice que agentes del Mosad fingieron ser de la CIA para reclutar a terroristas de la organización paquistaní Jundallah, para que asesinaran y atacaran objetivos en el interior de Irán.
El autor del artículo, el periodista Mark Perry, cita despachos oficiales de los servicios de inteligencia americanos, documentos que indican que en 2007 y 2008 agentes del Mosad fingieron ser de la CIA para reclutar a los terroristas. Perry sostiene que la operación, que en su mayor parte se llevó a cabo en Londres, enfureció al presidente George Bush.
La semana pasada fue asesinado en Irán otro científico nuclear, el cuarto en el plazo de dos años. Teherán ha acusado a la CIA y al Mosad de estar detrás de está cadena de asesinatos de científicos.
Los agentes del Mosad, según los informes citados por Perry, trabajaron con pasaportes de Estados Unidos, utilizaron dólares en sus transacciones y fingieron ser de la CIA.
Los terroristas sunníes de Jundallah han cometido numerosos ataques en el interior de Irán contra objetivos chiíes, como el atentado suicida contra una mezquita chií en Zehedan en julio de 2010 que causó la muerte de 27 civiles e hirió a más de 150 civiles.
De ser ciertos los documentos oficiales citados por Foreign Policy, el Mosad podría estar implicado en operaciones terroristas, aunque no sería la primera vez que se acusa a Israel de esto.
Tampoco es la primera ocasión en que se acusa al Mosad de utilizar documentos de países aliados para llevar a cabo operaciónes fuera de Israel. Hace un par de años, agentes del Mosad utilizaron masivamente documentos occidentales para asesinar a Mahmud al Mabhuh, un miembro de Hamas, en Abu Dabi. Algunos países occidentales protestaron entonces tímidamente pero no adoptaron ninguna sanción contra Israel.
Funcionarios israelíes han calificado el artículo de Foreign Policy de “sinsentido absoluto”.
Los dueños de un fondo de inversíones de Israel que se llama Excellence han puesto de patitas en la calle a su economista jefe, Shlomo Maoz, por despotricar contra el establishment askenazi.
La hegemonía askenazi se remonta por lo menos a la misma fundación del Estado judío en 1948, y viene incluso de antes. Esto es algo conocido y de tanto en tanto los no askenazis, y también algunos askenazis, hablan de ello más o menos abiertamente.
El miércoles Shlomo Maoz estaba dando una charla en un centro de Sderot y no se mordió la lengua. Inmediatamente le comunicaron que estaba despedido.
Lo más grave que dijo, según la prensa local, es que el Banco Leumi, uno de los mayores de Israel, es una “sociedad blanca” que “solo admite a blancos en los puestos relevantes”. Sus palabras sentaron fatal en los círculos financieros y empresariales, aunque es evidente que no dijo ninguna mentira.
“¿Era igualitaria la sociedad en los años cincuenta?”, preguntó retóricamente acerca del mito nacional que así lo dice. Y respondió: “Era una sociedad igualitaria para los askenazis”, señalando que hoy incluso hay “nepotismo en el Tribunal Supremo -”donde todos son askenazis”- o en la educación universitaria”.
Puso como ejemplo que la Lotería Nacional invierte en las escuelas más elitistas, y el Estado, en las Universidades elitistas. “Elitista” es una palabra que en Israel se utiliza como sinónimo de “askenazi”.
Según Maoz, el departamento de presupuestos del ministerio de Finanzas está integrado por askenazis aunque se ha colocado a un judío de la Unión Soviética y a un mizrahí u oriental para que no parezca tan askenazi.
Ayer Hanan Ashrawi hizo de anfitriona en Ramala para un grupo de periodistas. Tiene 65 años, fue profesora de literatura inglesa, muy activa durante la primera intifada que condujo a la Conferencia de Madrid de 1991, cuando fue portavoz de la delegación palestina. Ahora es miembro del comité ejecutivo de la OLP y diputada en el parlamento palestino.
Es un poco penoso ver a los dirigentes palestinos, como Ashrawi, tratar de mantener la llama encendida mientras Israel no para de construir en los territorios ocupados sin que la comunidad internacional mueva un dedo. Hoy mismo se ha sabido que Israel planea la construcción de 277 viviendas en un asentamiento de Cisjordania.
Las palabras cargadas de buenas intenciones que ayer pronunció Ashrawi en Ramala se las lleva el viento mientras que las obras israelies en los territorios ocupados continúan. Ahora está tan vigente como siempre la máxima de Ben Gurión: “Lo importante no es lo que dicen los gentiles, sino lo que hacemos los judíos”.
La prensa israelí ha informado esta semana que un acaudalado empresario de casinos judío americano ha “invertido” 5 millones de dólares en la campaña del republicano Newt Gingrich, un ultraconservador que hace unos días vino a decir que los palestinos no existen. El Herald Tribune de ayer decía que la aportación de Sheldon Adelson era en realidad de solo 3,4 millones de dólares, aunque el Herald no mencionaba su estrecha conexión con Israel.
Adelson, que está considerado como la persona número 16 más rica del mundo, tiene muchos amigos en los círculos reaccionarios israelíes, incluido el entorno del primer ministro Netanyahu. Otro colega suyo, Haim Saban, ciudadano de Estados Unidos e Israel, y destacado miembro del lobby judío, como Adelson, dijo recientemente que la manera de tener más influencia en el mundo es haciendo donaciones a los partidos políticos.
Esta es una diferencia entre israelíes y judíos, por un lado, y palestinos por otro. Parece que con dinero se puede comprar todo, hasta el silencio de la comunidad internacional.
La biblioteca pública de Rekhasim, una localidad israelí de la Galilea de 10.000 habitantes, ha decidido retirar de sus estanterías los libros profanos, como las novelas o la poesía, y guardarlos en una pequeña habitación interior que ha cerrado con llave y que solo se abrirá algunas horas a la semana.
La medida afecta a las novelas de escritores como Amos Oz, David Grossman o A.B. Yehoshua, o a la poesía de Yehuda Amichai, entre muchos otros. El alcalde Dan Cohen defiende la decisión diciendo que permitirá que la biblioteca tenga más visitantes.
Estos días Dan Cohen, del partido ultraortodoxo Shas, está informando a los habitantes de Rekhasim de las nuevas regulaciones que afectarán a la biblioteca. De entrada, habrá horarios separados para hombres y mujeres. Cohen ha dicho que esto también redundará en beneficio de los lectores puesto que una parte de la población es religiosa y no tolera la mezcla de sexos.
Rekhasim está situada cerca de Haifa, la ciudad israelí que presume de ser la más laica del país, y la única que cuenta con servicio de autobuses urbanos durante el shabbat.
El alcalde destaca que todos los libros profanos se guardarán en la pequeña habitación interior, pues esta es la única manera de evitar el cierre de la biblioteca pública por parte de las autoridades aduciendo que no tiene visitantes, y añade que habrá dos días de la semana, los domingos y los martes, en que los lectores laicos podrán consultar las novelas y otros libros profanos.
Los libros profanos que no se hayan consultado durante el último año se almacenarán en otras dependencias municipales puesto que en la pequeña habitación interior no hay lugar para todos.