Público
OPINIÓN

Monstruos Perfectos

 

“Los gays ya no son guays”

07 Nov 2008
11:13 
Compartir: facebook twitter meneame delicious
 

Libérrima traducción de algunas pancartas que han salido a las calles de California estos días, después de que el martes ganara el voto a favor de la Proposición 8 que ilegaliza el matrimonio homosexual: “No more Mr. Nice Gay”.

Se acabó lo que se daba; las manifestaciones festivas, los coloristas días del orgullo, la mierda esa de la sensibilidad especial, la ternura y el ansia por agradar. Las maricas y lesbianas californianas están que trinan después de que sus paisanos hayan ido a las urnas para negarles un derecho civil: el matrimonio.

Lo mismo que intentaron aquí hace unos años los sectores más reaccionarios con marchas a favor de su familia –que es la que importa, exporta y a veces hasta trafica– en olor de santidades, laca a granel y naftalina. Lo mismo que a la reina Sofía y a  Pilar Urbano, mano a mano, cardado a cardado, les gustaría que dictaminase el Tribunal Constitucional.

Los gays californianos están cabreados, y con razón; por eso han dejado de ser tan majos y se lanzan a las calles a pegar gritos, a pedir explicaciones sobre el concepto de igualdad de sus vecinos y su idea exacta del Yes, we can.

Welcome to the Hotel California. Mientras nosotros, en nuestra pensión, agachamos las orejas porque la reina dijo que lo suyo fue un error de interpretación y volvemos a integrarnos, normalizarnos y hasta neoliberalizarnos (algunos) para no molestar, que es lo que tendríamos que hacer.

Botellón de diseño

04 Nov 2008
10:24 
Compartir: facebook twitter meneame delicious
 

evianlacroix.jpgEl año pasado, Christian Lacroix se encargó del diseño de unas ediciones limitadas de agua embotellada Evian en versión alta costura y prêt-à-porter.

evian02.jpgPara esta navidad, el encargado de vestir la liquidez inodora, incolora e insípida de la marca francesa será Jean Paul Gaultier.

1_cuve_piperheidsieck_ros_sauvage_v.jpgLos modistos Viktor & Rolf acaban de llevarse un premio al mejor embalaje por su diseño para el champán Rosé Sauvage, y el diseñador británico Alexander McQueen ha sido el último en hacer lo propio con una lujosa edición para coleccionistas de un Chivas de 18 años a 450 euros la botella.
mcqueenchivas.jpgLos diseñadores de moda no parecen ser conscientes de cómo esta nueva tendencia les desnuda y deja al aire su valor, les condena a dejar de ser inalcanzables para la mayoría y se arriesgan a abandonar el estrato de lo imposible para pasar a ser no deseables. Simplemente.

Así, cuando la tentación amplía su alcance, cuando entra en lo descabellado pero accesible, es cuando participan en el juego factores racionales que la moda lleva siglos queriendo esquivar, y choca contra ellos para derribarlos y dejar las moquetas de las pasarelas llenas de vidrios rotos. Así se rompe esa frágil estructura, de abajo a arriba.

De golpe, acciones de esta clase, que algún cínico definió como un proceso de democratización de la moda dejan al descubierto el valor unitario de lo que nos vendieron como un acceso a otra realidad. Y acaban como pie de lámpara artesanal. Un horror.

La RAE se equivoca

30 Oct 2008
17:30 
Compartir: facebook twitter meneame delicious
 

matrimonio.

(Del lat. matrimonium).

1. m. Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales.

2. m. En el catolicismo, sacramento por el cual el hombre y la mujer se ligan perpetuamente con arreglo a las prescripciones de la Iglesia.

alteza.

4. f. Elevación, sublimidad, excelencia.

majestad.

(Del lat. maiestas, -atis).

1. f. Grandeza, superioridad y autoridad sobre otros.

2. f. Seriedad, entereza y severidad en el semblante y en las acciones.

real1.

(Del lat. res, rei).

1. adj. Que tiene existencia verdadera y efectiva.

Fortunas de cementerio

30 Oct 2008
09:46 
Compartir: facebook twitter meneame delicious
 

La revista Forbes acaba de lanzar su lista de las celebridades muertas que más dinero han ganado en el último año. Una lista que ofrece una respuesta afirmativa a la manida pregunta “¿Y tú, qué, quieres ser el más rico del cementerio?”, y le da a esa voluntad un sentido editorial post mortem muy atractivo.

Según el ranking de los muertos más rentables de 2007, el ganador vuelve a ser por segundo año consecutivo Elvis Presley con 52 millones de dólares (una docena más que la vivísima Madonna, que solo se embolsó 40 el año pasado), a quien le siguen el creador de Snoopy, Charles M. Shulz (33 millones), Heath Ledger (20, solo por el último Batman), Albert Einstein (28), el creador de Sensación de vivir, Los Angeles de Charlie o Tori Spelling, el productor Aaron Spelling (15 millones), John Lennon (9: un beso, Yoko), Andy Warhol (otros 9), Marilyn Monroe (6,5 millones), Steve McQueen (6) o James Dean (5 millones de dólares).

Me encanta esta idea de lista, me parece morbosísimo y apasionante saber cuánto ganan las estrellas después de muertas. Y me encantaría que Forbes –u otras revistas de similar prestigio, como la de Ana Rosa o el Nuevo Vale–  prepararan una lista similar con los fiambres célebres que más dinero nos cuestan al año.

A mí se me han ocurrido, así, en frío, algunos nombres: Felipe VPoncio Pilatos o Sigmund Freud. Para empezar a calcular.

¡Que hable, que hable..!

29 Oct 2008
11:00 
Compartir: facebook twitter meneame delicious
 

El Fashion Group International –una influyente asociación de profesionales de la moda– celebró la semana pasada en pleno Wall Street una gran gala para celebrar sus bodas de plata. (“¡Plata!”, gritaban con ilusión algunos brokers despistados). Un lucido evento al que acudieron grandes estrellas internacionales de la lencería bíblica (Prince), la cienciología ceñida (Jennifer López), o la empresa familiar (Donatella Versace con su menguante hija y heredera del imperio, Alegra).
Todo eran risas salteadas con besos al aire en la alfombra roja, y champán para empapar los canapés mordisqueados a la orilla del plato en el interior del restaurante Cipriani.

Hasta que apareció sobre el escenario el incansable y autocombustible Philippe Stark, que ejercía como maestro de ceremonias del sarao, y saludó a la concurrencia como “la mayor concentración de gente inútil en el mundo”. Aplausos. “Total, hemos aplaudido ofensas mayores de Stark, y hemos pagado dinerales por ellas, así es que por qué no íbamos a aplaudir esta, que es gratis.” Debieron de pensar los presentes.

Más tarde, le llegó el turno a Karl Lagerfeld  y a su discurso: “La moda es armonía entre belleza y utilidad. La alfombra roja distorsiona la moda y le da un aire falso”. Más aplausos. La mayor concentración mundial de inútiles ni se dio cuenta de que incluso Karl estaba hasta la coleta de su estupidez. Un exitazo de fiesta. Otro más.

Exigencias del guión

28 Oct 2008
09:49 
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags:  

revistas_blog.jpg

Silvia Tortosa se desnuda esta semana en la portada de Interviú como homenaje propio a la era del destape español. El Jueves del próximo miércoles despelota a la Duquesa de Alba en una caricatura deliciosa. Penélope y Mónica Cruz presentan una camiseta diseñada por ellas con un desnudo ajeno femenino para recaudar fondos destinados a  la investigación de una cura para el cáncer de mama. Un soldado recién divorciado de otro va de plató en plató para hablar sobre un calendario para el que ha hecho unas fotos de modelos sobre un altar, uno vestido solo con un alzacuellos y arrimando cebolleta a otro curilla stripper para escándalo de los de siempre y cabreo de UNICEF.  Los tenistas del mundo, los bomberos de pueblo, las amas de casa desesperadas y otros colectivos solidarios presentan sus almanaques para el 2009 a cuerpo descubierto.  Los militantes de asociaciones protectoras de animales hacen lo propio para denunciar el uso de las pieles de animales en el vestir, y ayer por la tarde volví a cruzarme por el Paseo de Gracia con el anciano nudista que recorre Barcelona, e incluso algún párrafo del Dietario voluble de Vila–Matas.

Dicen los naturistas que desnudarse es sentirse libre, pero a mí me parece que en los tiempos que corren se ha convertido en toda una responsabilidad. De hecho, cada vez que me quito la ropa en el vestuario del gimnasio, antes de ir hacia las duchas, me paro y me pregunto: ¿y esto? ¿esto para quién es? En voz baja, por supuesto.

John Giorno simplemente dice no a los valores familiares

27 Oct 2008
11:55 
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags:  

giorno.jpg

John Giorno (Nueva York, 1936), el bello protagonista durmiente de la primera película de Andy Warhol (Sleep, 1963), pionero del performance poético y de la intervención tecnológica en la poesía, se meció al ritmo de sus palabras sobre el escenario del Kosmópolis barcelonés el sábado pasado.

Fue una exhalación de épica de la experiencia –lisérgica, mística, sodomita, tántrica, militante, cancerígena– un recital de poesía de memoria y del recuerdo donde Giorno conjuró cualquier tentación de nostalgia, sin recrearse en amortizar sus glorias y con la certeza poética de que cualquier tiempo pasado fue tan malo como el actual –”lo peor/ en este instante/ está sucediendo,/ realmente lo peor/ está sucediendo ahora,/ la vida continúa”– , expuso la desnudez de su propio personaje mítico para entregar su abultada nómina de célebres amantes, amigos y colaboradores (Jasper Johns, William Burroughs, Keith Haring, Robert Rauschenberg o Andy Warhol) a manos de los espectadores con cadencia de mantra –”que vengan todos aquí y os hagan el amor/ si queréis./ Que os acojan en sus brazos,/ os follen el corazón a gusto/ os follen el corazón a gusto/ os follen el corazón a gusto./ (…) No os echo de menos,/ No echo de menos a ninguno de ellos, no hay nostalgia./ Fue maravilloso que nos amáramos/ pero no quiero a ninguno de ellos de regreso”–, o emprenderla contra el miedo: “Los fundamentalistas/ cristianos,/ y los fundamentalistas/ en general,/ son un virus/ y nos están matando,/ multiplicándose/ y mutando,/ y destruyéndonos,/ ahora,/ tú lo sabes,/ hay que dar/ una medicina potente/ para combatir/ un virus.(…) Simplemente di no/ a los valores/ familiares.”

A sus setenta y dos años, totalmente de negro y con zapatillas deportivas, este suicida vocacional que contempla cómo la vejez le acerca a su objetivo final, empapó el escenario del CCCB con la obscenidad visceral de su poesía, el catálogo de sus fantasmas, hechiceras o musas, y la sacralidad de los ácidos, los fluidos y los cuerpos. Giorno reescribió anteanoche sus poemas a golpe de voz, sudor y dulces espasmos articulados para chapotear a saltos sobre sus versos y salpicar el patio de butacas hasta dejarnos perdidos. Hasta dejarnos saber que estábamos perdidos.

Fueron apenas tres cuartos de hora en primera fila ante John Giorno, tan cerca como  para imaginar que sabíamos a qué olía; suficientes para volver a conmovernos a su ritmo, compuesto por el de todos los ruidos de sus viajes, de fuera adentro y a la inversa. Una celebración de la conciencia, de la palabra y la lucidez que da la resistencia.

Los extremos del porno

22 Oct 2008
07:57 
Compartir: facebook twitter meneame delicious
 

“Cada uno está solo en su pornografía como lo está en sus huellas dactilares”, escribieron Andrés Barba y Javier Montes en La ceremonia del porno. Una soledad que puede convertirse en sórdida épica carcelaria a partir del próximo uno de enero en Gran Bretaña, cuando entre en vigor una ley que condenará a penas de cárcel a todos aquellos que sean sorprendidos en posesión de ‘pornografía extrema’. Una definición que puedo entender desde su clasificación como género pero no soy capaz de aplicar a la contundencia de una condena en un tribunal, y que para los legisladores británicos es aquel material pornográfico que “muestre violencia que es o parece ser una amenaza para la vida.” Parece.

No pienso entrar a defender a la industria pornográfica –que será, como tantas otras, un festival de explotaciones– sino a preguntarme por ese parecer que nivela al porno con la realidad. Lo destierra de la fantasía y del deseo para convertirlo en algo que sucede de verdad. Niega su condición de cine de ficción y lo hace documental. Ubica al porno en una dimensión más allá del sexo de verdad, que no lo es nunca. O al menos no lo es cuando nos proporciona placer no extremo: así lo que nos gusta es una construcción cultural, un desfile de clichés que fuimos acumulando. Pero lo que nos duele, las hostias, sí son ciertas.

Tal vez, cada uno esté solo en su pornografía como lo está en sus huellas dactilares… marcadas en carne ajena. No sé.

Mucho gusto, Mr. Blackwell (1922-2008)

21 Oct 2008
08:06 
Compartir: facebook twitter meneame delicious
 

richard_blackwell.jpgCreo que me he pasado toda la vida admirando a Richard Blackwell, por diferentes motivos.  En primer lugar, por haber sido el modisto de Jane Mansfield y Jane Russell en sus respectivas épocas de esplendor estelar y carnal, por haber contribuido con sus trajes imposibles a construir la personalidad de dos ejemplos del Hollywood dorado menos mojigato y más transgresor.  Aunque de esa faceta de Mr. Blackwell me enteré cuando ya llevaba algunos años fascinado por sus listas anuales de las estrellas internacionales peor vestidas. Unas osadas nóminas que, año tras año, arremetían contra las mismas mamarrachas que las revistas de moda habían convertido en iconos de portada, en musas  de ETT impuestas por sus anunciantes.

Siempre me maravilló la valentía impatrocinable de Mr. Blackwell, su condición de outsider perfectamente asimilado por el negocio del espectáculo y, por supuesto, sus textos; una mezcla aligerada de las mejores citas apócrifas de Dorothy Parker, las pullas al vodka de Truman Capote o los impagables consejos de vida metropolitana de la genial Fran Lebowitz.

Adiós a Mr. Blackwell, a quien tanto debemos quienes nos dedicamos a este deleznable oficio del patronaje verbal y las maledicencias superficiales. Y a quien hay que reconocerle el mérito de haber conseguido trabajar solo una vez al año. ¿He escrito que le admiraba? Mentira. Era pura envidia.

El ceremonial de la sordera

16 Oct 2008
09:42 
Compartir: facebook twitter meneame delicious
 

madonna_blog.jpg

Madonna y Guy Ritchie se divorcian. Era verdad –lo que venían publicando los tabloides desde el principio del verano–y era mentira –lo que respondieron ambos a los rumores de separación, sus declaraciones de amor eterno en público–.

Lo más desconcertante de todo es que una noticia como esta –Madonna y Guy Ritchie se divorcian–, que debería aparecer en las páginas de economía, junto a la quiebra de los bancos de inversión norteamericanos o el cierre de Lois, se haya ido elaborando con elementos sentimentales, desde percepciones binarias de amor/no amor que no vienen al caso, pero funcionan.

Madonna y Guy Ritchie disuelven su sociedad en estos tiempos de crisis, después de haber asegurado que sus activos eran sólidos. Mintieron.

La ceremonia es perversa: el juego de chismes y desmentidos nos acaba convirtiendo en cínicos que escuchan el ruido del río y van preparando los cubos; en sordos codificados incapaces de distinguir los sonidos del viento entre guijarros o el ruido del celofán arrugándose en las manos, porque todo nos parece lo mismo: el río que suena.

Ahora toca ver cuánto se parece esta confirmación de quiebra matrimonial a los rumores sobre la bancarrota del sistema, si ese rumor de río que escuchamos y que nos niegan no acabará convirtiéndose en una riada o, peor, terminaremos nosotros Arrastrados por la marea; una peli horrorosa donde Guy dirigía a Madonna.

Entradas más antiguas »

© Diario Público.
Calle Caleruega nº 102, 1ª planta. Madrid 28033.
Teléfono: (34) 91 8387641
Mediapubli Sociedad de Publicaciones y Ediciones S.L.