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“Los gays ya no son guays”

07 nov 2008
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Libérrima traducción de algunas pancartas que han salido a las calles de California estos días, después de que el martes ganara el voto a favor de la Proposición 8 que ilegaliza el matrimonio homosexual: “No more Mr. Nice Gay”.

Se acabó lo que se daba; las manifestaciones festivas, los coloristas días del orgullo, la mierda esa de la sensibilidad especial, la ternura y el ansia por agradar. Las maricas y lesbianas californianas están que trinan después de que sus paisanos hayan ido a las urnas para negarles un derecho civil: el matrimonio.

Lo mismo que intentaron aquí hace unos años los sectores más reaccionarios con marchas a favor de su familia –que es la que importa, exporta y a veces hasta trafica– en olor de santidades, laca a granel y naftalina. Lo mismo que a la reina Sofía y a  Pilar Urbano, mano a mano, cardado a cardado, les gustaría que dictaminase el Tribunal Constitucional.

Los gays californianos están cabreados, y con razón; por eso han dejado de ser tan majos y se lanzan a las calles a pegar gritos, a pedir explicaciones sobre el concepto de igualdad de sus vecinos y su idea exacta del Yes, we can.

Welcome to the Hotel California. Mientras nosotros, en nuestra pensión, agachamos las orejas porque la reina dijo que lo suyo fue un error de interpretación y volvemos a integrarnos, normalizarnos y hasta neoliberalizarnos (algunos) para no molestar, que es lo que tendríamos que hacer.

Botellón de diseño

04 nov 2008
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evianlacroix.jpgEl año pasado, Christian Lacroix se encargó del diseño de unas ediciones limitadas de agua embotellada Evian en versión alta costura y prêt-à-porter.

evian02.jpgPara esta navidad, el encargado de vestir la liquidez inodora, incolora e insípida de la marca francesa será Jean Paul Gaultier.

1_cuve_piperheidsieck_ros_sauvage_v.jpgLos modistos Viktor & Rolf acaban de llevarse un premio al mejor embalaje por su diseño para el champán Rosé Sauvage, y el diseñador británico Alexander McQueen ha sido el último en hacer lo propio con una lujosa edición para coleccionistas de un Chivas de 18 años a 450 euros la botella.
mcqueenchivas.jpgLos diseñadores de moda no parecen ser conscientes de cómo esta nueva tendencia les desnuda y deja al aire su valor, les condena a dejar de ser inalcanzables para la mayoría y se arriesgan a abandonar el estrato de lo imposible para pasar a ser no deseables. Simplemente.

Así, cuando la tentación amplía su alcance, cuando entra en lo descabellado pero accesible, es cuando participan en el juego factores racionales que la moda lleva siglos queriendo esquivar, y choca contra ellos para derribarlos y dejar las moquetas de las pasarelas llenas de vidrios rotos. Así se rompe esa frágil estructura, de abajo a arriba.

De golpe, acciones de esta clase, que algún cínico definió como un proceso de democratización de la moda dejan al descubierto el valor unitario de lo que nos vendieron como un acceso a otra realidad. Y acaban como pie de lámpara artesanal. Un horror.