El bulo del estudio del semen

La falsa noticia que asegura que una universidad avala que la ingesta de semen por parte de las mujeres les procura a ellas todo tipo de beneficios, se la llevan tragando medios de todo el mundo desde hace al menos seis años.

Desde entonces, hay quienes han publicado el asunto calcado tal cual de sus orígenes y quienes han enriquecido la noticia con nuevas e inusitadas teorías, desde que tragar semen cura el cáncer hasta que combate la depresión o directamente que te hace más feliz. Siempre que seas mujer, claro. De los posibles beneficios (o consecuencias) de la ingesta de semen por parte de los hombres no dice nada el supuesto estudio.

Lo cierto es que, como suele ocurrir con ‘cuestiones científicas’ de este tipo, se alude a un más que presunto estudio de una universidad para tratar de darle veracidad al bulo.

La mayoría de los medios que han reproducido la falsa noticia a lo largo de estos seis años atribuyen el estudio a la Universidad del Estado de Carolina del Norte. Pero hay quienes aseguran que lo ha realizado la Universidad de San Luis, la de Houston y la de Florida. Todo queda en Estados Unidos en la mayoría de los casos.

El caso es que cada cierto tiempo, esta noticia falsa vuelve, y últimamente lo hace con nuevos adornos y ‘avalada’ también por una presunta revista científica, que se ve que lo del estudio igual ya no colaba como antaño.

Da igual el país. Esta patraña la han publicado medios de todo el planeta, desde Nueva Zelanda a Estados Unidos, pasando por multitud de países europeos, entre los que destaca España como nación más crédula.

El semen no es nocivo. De hecho contiene potasio, fósforo, calcio, sodio, zinc y muchas otras sustancias. O sea, que ingerirlo no tiene por qué ser malo, al contrario. Pero de ahí a que cure el cáncer, aplaque la depresión o haga más felices a las mujeres, va un mundo.

Y el empeño de quienes crearon la falsa noticia en que ingieran semen las mujeres, y solo las mujeres, porque les va a cambiar la vida, es cuanto menos sospechoso.

Se ve que algunos hombres, al menos los que se propusieron popularizar esta noticia falsa, están empeñados en que esta práctica se instaure plenamente, y ese empeño en conseguirlo se ve que ha agudizado extraordinariamente su ingenio.

De hecho, un año antes de que comenzara a propagarse esta falsa noticia, ya se publicaron en masa en medios de todo el mundo las conclusiones de otro estudio inventado, aún más burdo que éste, que aseguraba que si los hombre mirasen a diario los pechos de una mujer durante diez minutos, alargarían éstos su vida en cinco años. Pero ésa es otra historia, que también veremos.