El amigo Anwar Jitou’s y otros bulos de Facebook

Facebook es el soporte en el que más bulos se comparten. Y tratan todas las temáticas, generalmente en forma de cartelito alarmista que se sube a la red social como si se tratara de una foto más.

Esos cartelitos se han convertido, por desgracia, en la referencia informativa de los más crédulos, gremio éste que es una causa perdida. Porque aunque les argumentes con pelos y señales que lo que han compartido es un bulo, su respuesta será siempre: “bueno, yo lo comparto por si acaso”.

Abunda este tipo de usuarios de FB. Por eso se propagan los bulos de tal manera. Cualquiera que tenga una cuenta puede publicar un cartel del todo falso alarmando sobre cualquier cuestión, y Facebook no hará nada salvo que la publicación incluya algún desnudo, violencia o una descalificación de esas terribles, o bien que haya sido denunciada en masa por otros usuarios.

Es más, aunque Facebook admite que las noticias falsas le causan problemas y se ha comprometido a tratar de atajarlas, sigue cobrando a sus usuarios por publicitar productos como “contenidos sugeridos”, sin preocuparse de comprobar de qué se trata. Facebook recibe dinero por sugerir, por ejemplo, presuntos adelgazantes milenarios japoneses.

Por eso también es ‘normal’ que haya bulos en Facebook que afectan al propio Facebook.

Dicho esto, abordemos la última cosa rara que recorre Facebook, que no es más que otro hoax. Se trata de un nuevo mensaje que pide que no aceptes la amistad de un tal Anwar Jitou’s, porque es un hacker muy malo. Dos ejemplos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y aquí ya vamos mal, porque se supone que en FB únicamente debes aceptar como amigos a usuarios que conozcas, y a Anwar Jitou’s no lo conoces.

En estos casos parece que podría bastar con el sentido común para solventar las dudas sobre el cartel, pero está claro que también en eso hay grados, y muchos compartirán esto antes de plantearse para qué narices quieren tener como amigo en FB a un tal Anwar Jitou’s.

El caso es que si uno busca en Facebook salen varias cuentas con ese nombre, cuentas que seguramente habrán recibido cientos de mensajes estos días. Por lo demás, el cartel no es más que una sandez, una más, aunque ésta es internacional y podemos encontrarla en varias lenguas.

Lo que sí es una práctica de riesgo y además no la quiere FB es hacer amigos alegremente sin conocerlos de nada. Por ejemplo, un desconocido nuevo amigo puede dejarte un regalito en tu muro que compartirás sin enterarte entre tus contactos, habitualmente porno, y muy posiblemente necesitarás la ayuda de Facebook para recuperar la normalidad en tu cuenta.

Pero para entonces ya se habrán borrado unos cuantos de tus amigos, a los que tú les pegaste un enlace tóxico en su muro sin saberlo. Esta práctica existe y es odiosa, así que ojo con los desconocidos, especialmente con los perfiles que tienen la foto de una mujer despampanante y pocos amigos.

Lo primero que se debe tener en cuenta si se desea ser usuario de esta red social es que a Facebook le importa un pito la privacidad de tu cuenta. Para eso ya tiene sus normas de privacidad, que permiten al usuario dejar ver o no lo que quiera, y es responsabilidad de éste aceptarlas y gestionar correctamente la cuenta. Pero todo lo que se sube a FB es susceptible de ser visto por otros por procedimientos variopintos, y ha ocurrido, así que si no quieres que otros vean algo, no lo subas. Es infalible.

Es FB quien impone sus normas. No puedes cambiarlas. Solo aceptarlas, si quieres. Así que si no te convence la privacidad o cualquier otra cosa, ya sabes que nadie te obliga a estar en Facebook.

Otra cosa curiosa que ocurre en esta red social desde sus orígenes es que siempre que anuncia que va a hacer algún cambio, los muros se llenan de todo tipo de cartelitos al respecto, algunos fraudulentos.

Por ejemplo, cuando se especulaba con el que sería el nuevo botón “No me gusta” de Facebook, que al final acabaron siendo varios. Ese anunció propició varias aplicaciones maliciosas que bajo el reclamo de tener ya el nuevo botón, llenaban de virus los dispositivos de quienes caían en descargárselas.

Otro clásico de los usuarios más crédulos cuando Facebook anuncia un cambio es tirar del letrero de “asesorado por un abogado en este puesto…” o del que habla del Tratado de Roma para acabar suplicándole a Mark Zuckerber que no haga públicas sus fotos.

 

Tranquilos. Mark no mira estas cosas. Poner cartelitos de estos en tu muro no tiene ninguna utilidad, salvo que tus amigos sepan que te has tragado un bulo.

El creador de Facebook tampoco pone en FB sentencias como ésta, donde primero asusta y después amenaza:

“Hola, soy Mark Zuckerber, director de Facebook y ahora también de WhatsApp, este mensaje es para informar a nuestros usuarios que sólo nos quedan 530 cuentas disponibles para nuevos teléfonos y que nuestros servidores han estado recientemente muy congestionados, por lo que estamos pidiendo su ayuda para solucionar este problema. Necesitamos que nuestros usuarios activos reenvíen este mensaje.
Si usted no envía este mensaje a todos sus contactos de WhatsApp, su cuenta permanecerá inactiva con la consecuencia de perder todos sus contactos”.

 

Mark suele estar a otras cosas. Cuando Facebook informa de Facebook se ve que es Facebook quien informa.

Y cuando no es Facebook quien informa de Facebook también se ve.

Por ejemplo, no se sabe por qué los que hacen cartelitos no ponen tildes nada más que a veces. Pero el “ten paciencia” es definitivo. Al margen de las tres fechas, claro.

Facebook informa. No pregunta nada ni pide nada, simplemente te informa de que va a cambiar algo para que lo sepas.

Así que poner en tu muro un cartelito antídoto de estos tiene el mismo efecto que poner una foto de tu prima y su marido, aunque el cartel lucirá menos.

Tampoco sirve para nada, por ejemplo, darle Me gusta a esos cartelitos donde sale un enfermo y se asegura que recibirá un euro para su tratamiento por cada Like que sume. Desafortunadamente, Facebook no da dinero porque tú le des Me gusta a una foto.

Ojo también con los perfiles falsos, con las páginas que se siguen o con los sorteos que piden más datos que la Agencia Tributaria. Facebook es lo que tú elijas.