El bulo del bicarbonato anticáncer con o sin limón

Hay un bulo en Internet que desvela, nada menos, cómo curar el cáncer. Basta con tomar agua, bicarbonato y limón.

Es más, en algunas versiones hasta prescinden del agua y del limón y afirman que el bicarbonato es el mejor remedio contra el cáncer, incluso para enfermos terminales. Así de simple. Así de efectivo. Así de milagroso.

Ojalá. Pero no hace falta ser médico para comprender que tales afirmaciones no pueden ser más que sandeces, además de una cruel manera de esperanzar sin motivo a quienes padecen cáncer.

La diferencia de este bulo con otros es que éste no es solo un letrerito que recorre la Red. Está respaldado por varias páginas web con nombres más o menos rimbombantes contra el cáncer, que defienden sin complejos que agua más bicarbonato más limón igual a cura de esta enfermedad.

“Lo que nos ocultan”

Estas páginas de presuntas curas exclusivamente “naturales” titulan sus crónicas con frases como “Propiedades del limón contra el cáncer (Lo que nos ocultan…)” y se apoyan en curiosas y estériles teorías, especialmente las de un iluminado exoncólogo italiano llamado Tullio Simoncini.

Exoncólogo porque en 2006 fue condenado por homicidio culposo y fraude y expulsado del Colegio de Médicos por la muerte de uno de sus pacientes, que siguió exclusivamente su inútil tratamiento contra el cáncer, que tiene el bicarbonato de sodio como materia prima.

La teoría de Simoncini defiende que el cáncer es un hongo común llamado Candida Albicans, que el bicarbonato es capaz de eliminar. Su método prescinde del limón, consiste en suministrar a sus pacientes bicarbonato de sodio por goteo intravenoso y privarles de someterse a radioterapia o quimioterapia. Y asegura que así “el cáncer desaparece por completo en el 80% de los casos”.

A pesar de haber sido inhabilitado para ejercer la medicina por decir estas cosas y ponerlas en práctica, Simoncini ha seguido tratando pacientes con bicarbonato incluso en su propia casa de Roma y financiando en varios países páginas web que hablan de sus milagrosas curas naturales. Cobra más de 6.000 euros a cada paciente que atiende, cifra que llega casi a duplicarse en el caso de algunas de sus conferencias por el mundo.

Ha sido denunciado muchas veces, también por publicidad engañosa, pero siempre acaba volviendo de alguna manera y otra vez muchos le creen. De hecho, ha logrado calar en otros ‘médicos’, que le imitan aplicando sus métodos sin ninguna garantía, también a precios desorbitados.

Simoncini es un entusiasta del Método Hamer, “medicina alternativa basada en evidencias”, que se opone a la radioterapia, la quimioterapia e incluso a los analgésicos, porque bloquean el cerebro, encargado de ordenar el repliegue de las células cancerosas.

El creador del método, el alemán Ryke Geerd Hamer, falleció en Noruega el pasado 2 de julio a los 82 años. También fue inhabilitado como médico por sus “peligrosas prácticas” contra el cáncer. En 1986. Lo cual no le impidió acumular más de 3.000 pacientes en España diez años después, cuando residía en Málaga. En Alemania le prohibieron ejercer la medicina por su “personalidad psicopática”.

La pócima no va

No existe ninguna evidencia científica de que suministrar bicarbonato de sodio por goteo intravenoso tenga algún efecto saludable. Sí las hay de lo contrario. En cuanto al agua con bicarbonato y limón, también es una lástima, porque curar el cáncer saldría además barato.

Está probado científicamente que la radioterapia y la quimioterapia pueden curar el cáncer a pesar de que ambas tienen multitud de efectos secundarios adversos. Como también está probado que ni el bicarbonato ni el limón detienen el crecimiento de las células cancerosas o la proliferación de metástasis.

Como curiosidad, mencionar que la misma pócima a base de agua, bicarbonato y limón en México no cura el cáncer, solo la indigestión, como da fe este letrero.

En otras versiones de este bulo aún más milagrosas no solo se cura el cáncer, también se elimina el sida a base de bicarbonato. Con o sin limón.