Bulos que (no) dan dinero

Que alguien se ponga en contacto contigo para darte dinero o algo valioso es un clásico. Ya pasaba por correo ordinario, pero con Internet la cosa se ha ido disparando. Lo sorprendente es que miles de personas se sigan creyendo que en la Red les van a regalar algo porque sí.

Te pueden ofrecer dinero con múltiples argumentos y por muchos canales, aunque para esto el ya viejo correo electrónico sigue siendo el soporte más exitoso, así todo queda entre el que quiere engañarte y tú, a diferencia de los intentos de engaño masivos en dudosas webs o en redes sociales.

Los bulos que tientan con dinero pueden perseguir tres objetivos: obtener datos para usarlos de manera fraudulenta, conseguir tu dinero, ambas cosas. Están en los orígenes de Internet, cuando nacieron las cartas nigerianas y los textos eran verdaderas películas en las que solo faltaba un inocente protagonista. Se empeñaban en dar dinero a cambio de datos personales, pero también los bancarios para tratar de despellejar a la víctima. O conmovían o asustaban.

Podía escribirte el FBI para darte 850.000 dólares tuyos que tenían, pero debías mandarles tú antes 135. No podían descontárselos ellos, cosas del FBI… También quería dinero por email la CIA, la ONU o la Comisión Europea y siempre había que pagar por él. Pero el desconocimiento de Internet y el peso de esas supuestas entidades imponían, y los usuarios novatos caían como moscas en las farsas.

Hemos aprendido, pero no lo suficiente como para que se extingan estos bulos-película que ofrecen dinero. De hecho, una versión moderna de carta nigeriana sigue dando la vuelta al mundo en numerosos idiomas, la de la sargento Carol Garnett, ambientada ya fuera de África, en Afganistán.

Menos rollo

Como aún así ya no cuelan tanto estas historietas y sus autores se han dado cuenta, se han ido modernizando, conscientes de que si van al grano y le añaden el nombre de una gran compañía, aumenta significativamente el número de potenciales incautos.

Así es el bulo de Paypal. Llega por WhatsApp y por email, en español o en inglés, y también ofrece dinero, pero en este caso no quieren el tuyo, solo datos. Recibes un pago por Paypal que varía según la versión, pero no baja de los mil euros.

Esto no ocurre, así que en estos casos siempre es posible contactar con Paypal, o con la empresa que sea, y preguntarles a través de sus canales oficiales.

Bancos generosos

Es como recibir una comunicación del banco, que siempre da algo de repelús porque nada bueno puedo haber ahí. Pero los falsos bancos sí premian en Internet.

Antes eran reclamos cutres por email pero ahora son casi indistinguibles de los originales, como éste, que no es del BBVA y lo parece. Es una suplantación.

El email que se recibe enlaza a una copia perfecta de la web del banco, donde tratarán de lucrarse a costa de las miles de personas a las que se ha enviado. Bórralo. Un banco regalando algo porque sí…

Haciendo números

Tampoco se regalan iPhones por Facebook o WhatsApp. En este caso lo que quieren es que marques un número 806.

Ojo, porque los números que empiezan por 800 y 900 son gratuitos, pero los que empiezan por 901, 902, 905, 803, 806 y 807 son números de tarificación adicional, ideados para hacer caja.

Como este otro bulo, que no ofrece dinero pero promete cambiar tu vida de la misma manera, con una llamada a un 806, que en este caso corresponde a un “gabinete de tarot”.