Rayos y centellas

Desde principios de agosto y hasta ayer mismo se viene publicando y compartiendo en Facebook un vídeo, de un rayo y un río, del que inicialmente se sabía poco más que su título: “Por qué debemos salir del agua cuando está lloviendo…? Para quien nunca había visto un rayo cayendo en un río… Impresionante!”. Ojo al vídeo.

Y sí, es impresionante. Pero, una vez más, un vídeo que cuenta sus compartidos por millones ha resultado falso. Bueno, falso no; el zambombazo y la explosión en cadena son reales, pero no son consecuencia de un rayo.

Lo que se comparte en Facebook no es un vídeo actual. Lo publicó el 20 de diciembre de 2012 en YouTube un empresario finlandés llamado Rannikon Merityö, bajo el título “Plataforma de perforación, parte 3: explosión”, y está enlazado a su empresa de ingeniería de agua. Es una explosión controlada, activada por cables, como cuenta la web Gabe Hash. Nada de rayos.

Con la percha de un vídeo real, se cuenta otra historia que no lo es, como ocurre con el bulo de la tormenta solar, que surge todos los años desde que, el 24 de enero de 2012, National Geographic publicara una noticia al respecto.

Lluvia solar cíclica

La prestigiosa revista decía en 2012 que una tormenta solar podría llegar a afectar a algunos satélites y ordenadores de abordo de aviones que sobrevolaran el Polo Norte.

Ni siquiera sucedió y National Geographic tampoco dijo entonces que la radiación cósmica pudiera afectar a ordenadores o móviles, pero esa alerta puntual hace más de un lustro es suficiente para que algunos reinventen cada año una amenaza de “radiación altísima” y “rayos cósmicos”, que conlleva apagar todo a determinada hora para evitar “daños terribles”.

La noticia real de National Geographic regresa una y otra vez a las redes sociales adjunta a un texto falso que alude a “la Singapore TV”, que se ve que es una referencia mundial en rayos cósmicos. Aunque hay otra versión, tan veraz como ésta, que dice que, si no te crees el asunto, puedes verificarlo “en Google y la NASA BBC News”.