Cómo acabar con el timo de los SMS Premium

Recibes la factura del móvil y te encuentras con que te cobran el triple. Empiezas a pensar qué has visitado ese mes en Internet o dónde has llamado y te das cuenta de que no has hecho nada extraordinario. Y entonces te fijas en la factura, y ahí está: una hermosa suscripción a un servicio Premium de mensajes que no sabes ni cómo ni por qué ahora forma parte de tu vida.

En ese caso, es posible que por fin le encuentres sentido a que de repente te empezaran a llegar mensajes de juegos y entretenimientos varios, o los goles de tu equipo, o de otro equipo; o el horóscopo y las previsiones del tarot de la bruja de turno. El timo de los SMS Premium consiste, básicamente, en que sin desearlo ni saberlo quedas suscrito a un servicio de entretenimiento en el que te cobran 1,45 euros por cada mensaje que recibes de determinadas temáticas ociosas, hasta 60 euros al mes. Te cobran por mandarte mensajes, y te mandan muchos.

Esto hace unos años era un problemón. No había manera de anular esa suscripción y mientras tanto ahí seguía exprimiéndote. Ahora las suscripciones Premium indeseadas siguen existiendo y haciendo caja a lo bestia, pero es más fácil evitarlas y anularlas a pesar de que también se han ido perfeccionando.

Con o sin tu número

Antes era fundamental proporcionar el número de teléfono para quedar suscrito a uno de estos servicios, y para conseguirlo se recurría por ejemplo a sorteos inexistentes o falsos premios directos presuntamente respaldados por las principales compañías telefónicas.

Ya no. Aunque dar el número de teléfono a un desconocido es, en cualquier caso, un ejercicio de alto riesgo, y lo normal es que acabe mal.

Para quedar suscrito a uno de estos servicios sacacuartos, desde hace tiempo en la mayoría de las ocasiones basta con contestar a un whatsapp o simplemente pinchar un enlace fraudulento con apariencia de algo serio. Se puede quedar abonado a un servicio Premium a través de reclamos de todo tipo, generalmente por WhatsApp y Facebook, también por email. Los temas para picar son variopintos: le gustas a alguien y quiere que le hagas caso, un presunto amigo te pregunta si te llegan sus mensajes, te localiza un compañero del colegio, te ha tocado algo y no saben cómo dártelo…

Hay suscripciones más ‘silenciosas’, que omiten los mensajes y pueden cobrar una cuota fija de antemano. Por eso la víctima no se entera por el móvil de su suscripción y no sabe de ella hasta que recibe la primera factura.

Cuidado también con las descargas en páginas que no ofrezcan garantías, ya que otra manera de quedar suscrito a un servicio Premium es a través de la descarga de alguna aplicación que redirija a un sitio fraudulento.

Las compañías de teléfono disponen de sus servicios Premium personalizados, que también tienen lo suyo, aunque los que resultan más peligrosos son los de las empresas particulares que se dedican únicamente a este sector del ocio que utiliza prácticas fraudulentas. En los servicios de SMS Premium cada compañía pone sus propias reglas, pero, aparte de ingresar por sus propios servicios Premium, las operadoras telefónicas reciben un porcentaje por cada mensaje que las empresas de SMS Premium envían a sus suscriptores.

Adiós en tres pasos

No es recomendable contestar a los mensajes Premium, tampoco con la palabra “baja”, como apuntan algunos. Aparte de que no surte efecto casi nunca, el hecho de responder puede incluso activar otras ‘promociones’.

Lo bueno de los servicios Premium es que es fácil combatirlos. En caso de haber quedado suscrito a uno de estos servicios, se deben seguir tres pasos: llama a tu compañía y pide que te den de baja, solicita también a la compañía, por escrito, el reintegro de las cantidades adeudadas por los servicios Premium a los que has sido abonado sin saberlo y, por último, di que filtren tu número para que no puedas ser suscrito de nuevo a ninguno de esos servicios, que deberían estar desactivados por defecto.