Así que quieres espiar su WhatsApp…

Una de las cuestiones más buscadas en Google es “cómo espiar por WhatsApp”. Sí, sois así de chungos. Y la búsqueda no da docenas de resultados, sino cientos. Cientos de sitios donde aseguran que puedes fisgar las conversaciones de tu jefe, tu pareja, tu prima o quien te dé la gana. Basta con tener su número de teléfono.

Aclaremos de antemano que si fuera cierto que se pueden espiar las conversaciones de WhatsApp de tu jefe, tu pareja, tu prima o quien te dé la gana, hacerlo sería un delito castigado con penas de prisión de entre uno y cuatro años. Pero, ¿se puede?

No. Es imposible espiar conversaciones por WhatsApp. Ninguna de esas aplicaciones para espiar que se ofrecen en redes sociales permite cotillear a nadie. Son todas falsas, por más que puedan llamar la atención y convenzan sus reclamos.

Uno de esos reclamos, por ejemplo, pasa por asegurar siempre que esa app que tienes delante en la pantalla es la que debes descargarte porque es la nueva versión mejorada, y no la mala anterior que no funcionaba bien, y lo admiten. Es todo lo mismo pero lo hacen para que vuelvas a picar.

Estas aplicaciones para cotillas perversos además pueden ser peligrosas, porque no funcionan pero premian a sus víctimas con suscripciones Premium que salen caras, robo de datos, malwares varios y nada bueno. Es sorprendente que campen a sus anchas teniendo en cuenta que el objetivo de espiar que prometen es un delito y además son fraudulentas, igual que los tutoriales de Internet que presuntamente detallan cómo espiar por WhatsApp. Se justifican diciendo que lo de que espíes es para que tu cuenta sea más segura, lo cual no tiene mucho sentido.

Espiar no, usurpar sí

Aunque de alguna manera todo lo que se comparte es susceptible de ser fisgado, en eso hay grados, y WhatsApp es una aplicación bastante segura. Ni siquiera la app puede leer conversaciones porque no las almacena. Cada mensaje que se envía genera su propio código encriptado de manera aleatoria, así que para espiar una conversación habría que descifrar uno por uno el código de cada mensaje.

No es posible espiar las conversaciones de WhatsApp de otros usuarios, al menos como un mero observador, aunque existe otra manera de ‘espiar’ por WhatsApp, la única, que pasaría por apoderarse de la cuenta de la víctima. Es decir, robar la cuenta para entrar en ella como si del propio titular se tratase. Pero eso ya no sería espiar, sino usurpar. En cualquier caso, otro delito en toda regla.

Prisión por mirarle el móvil

Para casos desesperados, siempre está el recurso de hurtar el móvil del otro y espiarlo directamente. Pero también es un delito, tipificado en el Código Penal como descubrimiento y revelación de secretos en su artículo 197, y castigado con penas de cárcel de tres meses a siete años.

Sí, es un delito mirar el teléfono de otro, conlleva cárcel y si se trata del móvil de la pareja tiene el agravante de parentesco y las penas son mayores. En 2015 ya hubo una sentencia de dos años y medio de prisión y multa de 6 euros diarios durante 19 meses, por parte de un juzgado de Girona, para un hombre por “apropiación de archivos informáticos entre conyuges” al hurgar en el móvil de la que era su esposa en esos momentos.

Unos meses antes, un juzgado de Jaén había condenado a un año de prisión y pago de una multa de 1.080 euros, por un delito de “descubrimiento y revelación de secretos”, a una mujer que miró el móvil de su marido y encontró conversaciones de éste con la vecina que probaban que habían mantenido una relación. Fue la vecina quien la denunció, pidiendo su acusación inicialmente 13 años de prisión para la denunciada.

Al menos espiar por WhatsApp es imposible. Porque puede parecer una frivolidad, pero con estos precedentes judiciales, se me ocurre que si denunciaran a todos los que le han fisgado el móvil a su pareja y les juzgaran de esta manera, quizá no habría hueco en las cárceles para tanto personal.