Llamadas que anuncian secuestros virtuales

Este bulo telefónico asusta. Y desconcierta. Se llama secuestro virtual y es una práctica delictiva habitual en Iberoamérica, y parece que ya tampoco es nueva en España.

La Policía Nacional alerta ahora en su Facebook de “una nueva oleada de secuestros virtuales”, como hizo hace nueve meses con este vídeo explicativo, que vuelve a difundir.

Un secuestro virtual es “un intento de estafa a través de una llamada telefónica en la que se intenta hacer creer a la víctima que algún familiar suyo está secuestrado para exigirle dinero por su liberación”.

El número de teléfono de la víctima lo eligen los delincuentes casi siempre de manera aleatoria y “ese mismo día los falsos secuestradores pueden realizar decenas o centenas de llamadas”.

Para evitar caer en este desagradable engaño telefónico, la Policía Nacional ofrece una serie de recomendaciones:

  • No descuelgues llamadas que no esperas con prefijo 0056, +56 o con número oculto.
  • Desconfía si te dicen que han secuestrado a un familiar, incluso si se pone otra persona o se escuchan voces de fondo: no son tu familiar.
  • Mantén la calma ante la presión ejercida por el falso secuestrador, que usará violencia verbal de cualquier tipo.
  • Comprueba la información que te están aportando los falsos secuestradores.
  • No realices ningún pago. Te exigirán un pago rápido para no darte tiempo a localizar al familiar, pero no envíes dinero.
  • No facilites datos personales y tampoco los publiques en redes sociales.

También aconseja la Policía tratar de localizar al familiar que supuestamente ha sido secuestrado y llamar al 091 para facilitar el número entrante y, si es posible, una grabación de la llamada, lo más útil para neutralizar este tipo de extorsiones.

Miedo no, cuidado

Los secuestros virtuales están a la orden del día allende los mares desde hace años, y muchos de ellos incluyen una violencia verbal tarantiniana: caras marcadas, miembros amputados, violaciones…

YouTube está repleto de audios de presuntos secuestros virtuales en México, Colombia, Brasil o Argentina, donde han llenado informativos y se han emitido espacios televisivos semanales dedicados en exclusiva a estos delitos.

Como este audio de diciembre de 2014, cuya descripción dice que es un intento de “secuestro virtual a un familiar de un productor de ADN”, en Argentina, en el que “el productor se dio cuenta y pudo grabar parte de la conversación con el delincuente”.

La verdad es que recibir una llamada así, de primeras seguro que acojona, sobre todo si nunca se ha oído hablar de secuestros virtuales. Pero, como se cita en el vídeo, “no hay que tener miedo, hay que tener cuidado”. Y también hay que denunciarlo.