Con la música a otra parte, Spotify no “dona” cuentas

Luis M. García

Este mensaje que circula ahora de manera masiva por WhatsApp es el mismo perro con diferente collar. O algo así. Dice que “¡Spotify está donando cuentas premium en su sitio!” y ofrece un año de suscripción gratis a esta app para reproducir música vía streaming con solo pinchar el enlace adjunto.

De este tipo de falsos reclamos hemos hablado muchas veces, sin ir más lejos, hace solo tres entradas, en Fraudes de altos vuelos. Y seguiremos hablando, porque se cuentan por miles las entidades susceptibles de ser suplantadas y la nómina va aumentando. La víctima puede ser Ryanair, como hace unos días; Spotify, como ahora, o cualquier otro nombre comercial muy popular.

Como siempre, el objetivo es que pinches el enlace y sigas una encuesta o una serie de pasos hasta que aportes tus datos personales, también los bancarios; seas víctima del malware o quedes atrapado en un servicio Premium de mensajes.

En esta ocasión, el timo está enfocado a un público mayoritariamente joven, al que le gusta Spotify, una plataforma con más de 75 millones de usuarios activos en todo el mundo. Y especialmente a los adolescentes, que ante estas cosas suelen ser más crédulos.

Piden que respondas a un par de preguntas y después te comunican que has ganado una cuenta Premium de Spotify, que para ser activada requiere que compartas el mensaje con 30 de tus contactos de WhatsApp.

Lo único cierto es que nadie va a obtener nada de este mensaje, sino todo lo contrario. Este tipo de whatsapps fraudulentos llevan ya tiempo en nuestros móviles suplantando a grandes establecimientos, hipermercados, marcas caras, plataformas de televisión e Internet… y parece no haber límite.

Parecido no es igual

En estos whatsapps, que lucen incluso logos oficiales, la URL delata siempre que el mensaje no parte de la entidad que dice ser. Suele ser similar a la original, lógicamente, pero siempre es posible acudir a la web de la firma mencionada a través de Google, en este caso Spotify, y comprobar el enlace, si disponen de esta promoción, contactar para consultar directamente… Pero, vamos, la mejor solución, una vez más, y la más fácil, es obviar el mensaje y no pinchar el enlace.

La extinción de este tipo de mensajes suplantadores no se vislumbra, se incorporan nuevas grandes firmas como reclamo, pero la misma práctica continúa. Nadie regala, y menos “dona”, como dice este mensaje, sus productos o servicios por WhatsApp a través de burdos mensajes.

Malas lenguas

Las malas lenguas aseguran que hay compañías cotidianas que crean sus propias bases de datos con información obtenida de esta manera fraudulenta. Y que incluso muchas de ellas disponen de personal propio a tal efecto, con licencia para autosuplantar a la empresa de la manera que estimen adecuada, sea o no lícita.

Los que defienden estos argumentos se agarran a que la existencia de la compra-venta de datos confidenciales obtenidos de manera fraudulenta existe y está muy documentada, y a que es evidente que ser víctima de una suplantación fraudulenta de este tipo no deja de ser también publicidad para la marca.

Es mucho decir todo esto, y muy de cuñado sabiondo. Suena más a altas instancias como la CIA que al DIA, que anda que no ha sido suplantado veces. Lo verdaderamente interesante sería que quienes afirman tales cosas pudieran probarlo., porque hasta ahora tengo ese asunto apuntado como bulo.