Opinion · Bulocracia

El empleado de Cruzcampo que (no) orinaba en la cerveza

Esta noticia a algunos les aliviará que sea falsa y a otros les dará rabia. Lo que es evidente de antemano es que a la hora de valorar la cerveza, la zona geográfica casi siempre manda. En Madrid se bebe mayoritariamente Mahou, que es madrileña, aunque hace tiempo que trasladó su fabrica de siempre, frente al Vicente Calderón, a una moderna instalación en Alovera (Guadalajara), por aquello del Efecto Frontera. Vamos, que se paga menos en Castilla-La Mancha que en la Comunidad de Madrid, y la fábrica está a solo 55 kilómetros de la Puerta del Sol.

Pero a lo que vamos. Aunque se puedan encontrar montones de marcas de cerveza de todas partes por toda España, se impone el consumo de las locales. Igual que en Madrid se bebe sobre todo Mahou, en Galicia es Estrella Galicia o en Andalucía es Cruzcampo. Lo curioso es que esta marca sevillana, propiedad de Heineken, tiene más detractores en Internet que ninguna otra, al menos de Despeñaperros para arriba, mientras que en Andalucía se la aprecia y es de largo la cerveza más consumida.

No me preguntéis por qué. Es como Mercadona en supermercados, que es con mucho el más criticado en Internet. Pero es un hecho que fuera de Andalucía la cerveza Cruzcampo tiene detractores de toda la vida, que llaman a esta cerveza “pis de gato”, y el community manager de la marca da fe de ello.

Sé incluso un chiste que, aunque es bastante lamentable, ilustra lo que algunos piensan de la marca: “Me pone una cerveza”. Le sirven una Cruzcampo y dice: “Le he dicho una cerveza, si solo hay agua prefiero Bezoya”. Igual hay chistes de otras marcas de cerveza, eso lo no sé porque mis orígenes geográficos me han llevado claramente a la Mahou Cinco Estrellas. Mis disculpas a Cruzcampo por el chiste en cualquier caso, pero que quien proceda de la compañía vaya si quiere a Internet y compruebe cómo tienen el patio.

El anónimo Uriel Zoquete

La última sobre Cruzcampo llega ahora en forma de noticia falsa, una fake news que a un detractor de Cruzcampo le ha parecido en Internet “la confirmación de algo que todos ya sabíamos” y que comienza así: “El empleado de Heineken, Uriel Zoquete, (alias usado para guardar el anonimato), ha reconocido a través de un comunicado que lleva 12 años orinando en el interior de los tanques de cerveza Cruzcampo”.

El alias ya es peculiar, porque esta fake news la ha publicado una web que se dedica en exclusiva a las falsas noticias tontas, y si tratan de “las pajas” y la “droga”, mejor que mejor. Muchos se están creyendo ésta, especialmente en redes sociales.

Resulta también curioso que la crónica diga “el empleado de Heineken, Uriel Zoquete, (alias usado para guardar el anonimato),..”. Es decir, que incluya el nombre entre comas (y el paréntesis). Porque escrito de esa forma el anónimo Uriel Zoquete es el único empleado de Heineken, así que de anónimo, nada.

Al tal Uriel éste, o al tal Zoquete, le atribuye la noticia unas declaraciones sobre el asunto. Como se supone que ha orinado en algunos de los tanques de cerveza y no en todos, para él “es como una ruleta rusa. A veces cuando estoy con mis amigos y piden Cruzcampo me sonrojo por dentro. Que se jodan”.

Fueron otros tiempos

Guste o no el producto, Cruzcampo es un clásico en el panorama cervecero de nuestro país desde hace más de un siglo. La empresa fue fundada en 1904 y desde entonces se ha publicitado de unas maneras u otras acorde a los tiempos. Lo que está claro es que si la publicidad de Cruzcampo de hace décadas, se ofreciera ahora, encontraríamos argumentos que podrían ser incluso delictivos.

La cerveza Cruzcampo era hace años “una bebida para todos”, “mamá siempre la lleva a casa”. Incluso estaba indicada mientras se jugaba al tenis y “en todo momento” era “el complemento”, como la mujer de negro de uno de los anuncios, que es el “complemento” que mira cómo beben los hombres.

Porque se trataba de una bebida para todos que mamá llevaba a casa siempre y se la daba a los niños, que la recibían con frenesí. Pero ella nunca bebía. Entonces únicamente las mujeres no bebían alcohol en los anuncios, que sí animaban a los niños a iniciarse en su consumo. De hecho, tanto niños como niñas parecen los verdaderos destinatarios de algunas de esas viejas publicidades, solo hay que verlas. Se ve que las niñas luego debían dejarlo y los niños no.

Otro bulo de cerveza con pis

Hay otro bulo, no muy conocido, que afirma que existe una cerveza elaborada con orina reciclada, en lugar de agua, llamada Pisner. Lo cierto es que a los creadores de la cerveza danesa Pisner, un nombre entre pis y pilsener, se les ocurrió utilizar orina en su producción. Pero solo para regar y al tiempo fertilizar sus campos de cebada.

Lo que hicieron para arrancar su negocio fue recoger 54.000 litros de pis de los asistentes al Festival de Música de Roskilde de 2015, donde la bebida estrella era la cerveza. Y esto lo que prueba una vez más es que, sea como fuere, cerveza y pis no suelen andar muy lejos. No que haya orina en la composición de la cerveza Pisner.