Opinion · Bulocracia

Misioneros sentenciados a muerte

Recorren las redes sociales estos días varias versiones de una supuesta alerta, que emplaza a “orar por 22 misioneros cristianos condenados a muerte en Afganistán”, a los que un grupo de “islámicos afganos” va a matar “mañana en la mañana” o “mañana por la tarde”.

Que se cite que la ejecución es “mañana” es solo para convertir en atemporal el asunto. Lo cierto es que esta falsa noticia lleva años dando vueltas por Internet, especialmente a primeros de abril. “Pueden corroborarla en las noticias”, se dice también en algún texto. Y si algunos de los compartidores hubieran hecho caso de esta frase, habrían comprobado que el tema rezuma falsedad por todas partes, aunque está basado en unos dramáticos sucesos que conmocionaron al mundo en julio de 2007.

El 19 de julio de hace once años, 23 misioneros cristianos de Corea del Sur, no 22, fueron raptados por un grupo de talibanes en Afganistán. Tras ser asesinados dos de ellos y abandonados sus cuerpos en la cuneta de una carretera, el Gobierno surcoreano accedió a pagar un rescate de 20 millones de dólares para que los 21 misioneros restantes fueran liberados, como finalmente ocurrió.

Pero dos años después comenzaron a popularizarse alertas sobre este tema por email y SMS, y han surgido nuevamente desde entonces cambiando de soporte a Facebook y WhatsApp, sobre todo, como ocurre ahora y como ya pasó hace exactamente un año.

Además de en español, esta patraña que ha calado ahora también en más idiomas, como el portugués, ha sido aderezada en Internet con otros datos falsos. De hecho, se le han añadido tantas cosas que hay versiones en las que solo falta una nave espacial abduciendo misioneros cristianos para darle más enjundia al asunto.

A algunos farsantes se les ha disparado tanto la imaginación que no han dudado en añadir a la petición de rezar por los misioneros secuestrados cuestiones como que el Papa Francisco ha convocado “una jornada de oración” por estos inocentes “hoy a las 21 horas” o el día “8 de abril”, los nombre del “Padre Jamut” o “Judith Carmona” como artífices de la petición de oración, o que el asunto no ha ocurrido en Afanistán, sino en Irak o Siria.

La versión más completa es sin duda la que mezcla este bulo de los 22 misioneros secuestrados a punto de morir con otro que habla de la “reciente” toma de una localidad por parte de islamistas. Es urgente orar porque “el grupo islámico radical acaba de tomar Qaragosh”, que es una ciudad iraquí de mayoría cristiana que estuvo en manos del Estado Islámico desde 2014 a 2016. Nada que ver con Afganistán.