Opinion · Bulocracia

BFF, la última mentira en Facebook

La última mentira en Facebook tiene solo tres letras: BFF. Y ha surgido después de que la red social de Mark Zuckerberg haya vuelto a ser puesta en entredicho, tras quedar demostrado que la privacidad de sus usuarios es muy frágil. Hasta el propio jefe supremo de FB se ha visto obligado a admitir que se han filtrado los datos de millones de sus usuarios, y no es la primera vez que ocurre.

Quizá por ello se ha viralizado esta vez una falsa alerta en varios idiomas, en la que el propio Zuckerberg asegura que, si escribiendo “BFF” en una publicación de Facebook las letras se vuelven de color verde, tu cuenta está protegida. Y si las letras siguen negras, no lo está y lo que debe hacerse es cambiar la contraseña urgentemente.

En alguna versión en castellano se cita que cambiar la contraseña es necesario “porque va ser una galería de disco”, lo cual escapa a mi comprensión, mientras que en las versiones en inglés se justifica el cambio para proteger la cuenta de los hackers, que al menos suena más lógico.

Pero en ambos casos es todo un invento. Facebook incorporó hace tiempo una herramienta llamada Text Delight, que convierte en más llamativas algunas palabras incluidas en las publicaciones, como “felicidades”, “besos”, “abrazos”, “enhorabuena”… “BFF” es una de esas palabras que FB destaca, porque la interpreta como “best friends forever” (“mejores amigos para siempre”). Lo hace si se trata de una versión actual de Facebook. Si es demasiado antigua, puede que las letras no cambien de color ni añadan una animación.

La herramienta Text Delight no tiene nada que ver con la privacidad. El nivel de privacidad de Facebook la elige el usuario con detalle en su perfil hasta el punto que FB le deja. Otra cosa es que luego la red social, queriendo o no, pueda utilizar esos datos o los haga públicos.

Se supone que Facebook no quería revelar los datos de millones de sus usuarios, o al menos así lo ha justificado su creador. Pero le ha pasado ya en tantas ocasiones, que se confirma una vez más que todo lo que se sube a Internet es susceptible de ser visto por otros, por medios lícitos o no. La única opción completamente privada, confidencial y segura en Facebook y en el resto de redes sociales es no estar en ellas.