Buzón de Voz

Blog de Jesús Maraña

La democracia intocable

29 Ago 2008
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Se avecinan grandes fastos con motivo del treinta aniversario de la inmaculada Constitución de 1978 y de la santa Transición de la dictadura a la democracia. Cuerpo a tierra. El despliegue ceremonial, literario, audiovisual, documental y memorialístico se ha puesto en marcha y será imposible hacerse el sueco. Más allá del estribillo de grandes virtudes que convierten aquella etapa en un ejemplo de sentido común colectivo para la civilización occidental, quizás quepa lanzar al aire alguna pregunta sin ningún afán de molestar: ¿Treinta años no es plazo suficiente para realizar una autocrítica y asumir las lagunas, agujeros, hipocresías, improvisaciones y defectos de ese periodo político? ¿Cuántas décadas de ejercicio democrático son necesarias para abrir un debate reposado y argumentativo sobre la calidad de esta democracia y la posibilidad de mejorar y modernizar el edificio construido?

Algunos de los protagonistas de la voladura controlada de la dictadura  heredada de Franco (la mayoría, jubilados ya de la política) reconocen sin mayores circunloquios que el miedo condicionó las principales bases que facilitaron el camino a la democracia. Dirigentes de la izquierda, nacionalistas, sindicalistas y víctimas directas del fascismo dejaron aparcadas reivindicaciones fundamentales por el temor a la reacción militar y de los grupos ultraderechistas. Ese pacto de silencio y olvido facilitó un acuerdo constitucional mayoritario cuya utilidad nadie puede negar. ¿Significa eso que la mejor Constitución posible en un momento dado deba convertirse en la Constitución intocable? ¿La interpretación de la letra constitucional debe ser la misma en pleno siglo XXI que la que en 1978 temblaba ante las amenazas de quienes llevaban cuarenta años disfrutando su victoria?

Ronald Dworkin, filósofo político liberal y profesor de Derecho en universidades de Nueva York y Londres, plantea en su último ensayo traducido (La democracia posible) algunas reflexiones sobre el estado de salud de la democracia en Estados Unidos que sorprenden –se compartan o no– por su pertinencia para discutir respecto a nuestro propio entorno. Dworkin parte de una descripción que nos resulta familiar: “Las elecciones de 2004 (en EEUU) provocaron una traumática división. Los republicanos afirmaron que la victoria del candidato demócrata amenazaría la supervivencia, incluso la salvación, de la nación […]. Constituiría un triunfo para Osama bin Laden y el resto de los enemigos mortales de Estados Unidos. Algunos obispos de la Iglesia católica declararon que votar (a los demócratas) sería un pecado que todo católico debería confesar el día después”. ¿Les suena esto? Por su parte, “los liberales se declararon defraudados, incluso asqueados, por los resultados de las elecciones”, después de haber descrito la presidencia de Bush como “la peor y más incompetente de nuestra historia”. El resultado de ese clima, para Dworkin, es que “la política, en Estados Unidos y en el mundo, se ha polarizado y trivializado más que nunca”.

Un auténtico debate

El filósofo propone la búsqueda de algunos “principios básicos de la dignidad humana” que puedan compartir republicanos y demócratas, rojos y azules, izquierda y derecha, como base para construir “un auténtico debate político” en el que no sólo no descarta sino que sugiere la necesidad de revisar la letra y la interpretación de la sacrosanta Constitución de los Estados Unidos, cuyos ciudadanos y políticos se sienten, por cierto, tan orgullosos o más de sus 27 enmiendas como del texto original que tanto ha inspirado a las democracias.

Dworkin va más allá de la filosofía y entra en ejemplos concretos en los que una democracia debe demostrar su respeto a la igualdad intrínseca a toda vida humana y a la responsabilidad personal de cada individuo sobre su propia vida. Ese respeto sólo es posible, desde su punto de vista, en un Estado laico tolerante en el que la religión (cualquier religión) no mantiene privilegios ni interfiere en decisiones políticas o educativas; en una nación que trate exactamente igual a todos los ciudadanos a los que se extiende su soberanía, sean inmigrantes o nacidos dentro de sus fronteras;  en un Estado cuyo sistema impositivo persiga una justa distribución de la riqueza más allá del éxito personal al que cualquiera tiene derecho; en una democracia que respete y atienda las reivindicaciones de las minorías y no se someta exclusivamente a la desnuda regla matemática de la mayoría.

Con todas las distancias entre Estados Unidos y España, la aplicación del provocador planteamiento de Dworkin al asunto que aquí interesa nos ofrece dos opciones: podemos seguir ensimismados contemplando y celebrando las enormes virtudes de nuestra Constitución o podemos utilizar ese reglamento de la convivencia como una herramienta viva que debe contribuir a la corrección de las numerosas carencias democráticas a las que asistimos. Si admitimos algunos principios básicos a compartir desde cualquier signo ideológico, un debate político auténtico debe plantear respuestas a muchas preguntas que en 1978 no se atendieron, o al menos no quedaron cerradas y selladas para la eternidad. ¿Cómo aplicar el verdadero respeto a las minorías a las reivindicaciones nacionalistas? ¿Es compatible la actual relación Iglesia-Estado con una democracia moderna? ¿Es un obstáculo para el ejercicio democrático el sistema electoral de listas cerradas? ¿Es una obligación democrática y no sólo moral la atención a las necesidades de los más pobres? ¿O la recuperación de la memoria histórica? ¿Es el Estado autonómico el modelo idóneo y más eficaz para desarrollar las aspiraciones de varios millones de ciudadanos?

Como apunta Dworkin, para abordar un debate político que trascienda la escaramuza, hacen falta algunos principios comunes a rojos y azules. Podríamos empezar por dejar de mirarnos tanto el intocable ombligo constitucional.

20 comentarios

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  • Comentario por no es una utopía, la (verdadera) democracia es posible

    30/08/2008 @ 00:27

    No puedo comprender cómo una persona es capaz de escribir semejante retahíla de soeces insultos sin que se le caiga la cara de vergüenza. ¿Esa es tu respuesta a la democracia, Elena?
    ¿Es el ataque personal el mejor argumento que tienes para respaldar tu opinión sobre el blog y sobre quien lo escribe?
    Quizá deberías que intentar quitarle la razón a alguien de ese modo tiene un nombre: se llama falacia, y falacia con mayúsculas.

    Por lo demás, es una pena que a estas alturas de ”madurez” democrática (dicen que con 30 años ya se es adulto), todavía se tengan que decir estas cosas tan fundamentales sobre lo que debería ser una democracia y, más aún, que todavía se tengan que hacer.

    Yo recomendaría la lectura de ”Opinión pública y democracia deliberativa. Medios, sondeos y urnas” de Víctor Sampedro. Quizá no sea el mejor libro sobre el tema, pero es muy útil para comprender cómo funcionan las democracias actuales y la ”facilidad” de que entre todos construyamos un verdadero sistema democrático. Sólo hace falta, como se dice también en este blog, que seamos de verdad responsables en el sentido más amplio y global del término. Y responsabilidad no es sólo hacerse cargo de lo propio, sino también, y sobre todo, de lo compartido.

    Porque nos decimos, orgullosos, que somos ciudadanos demócratas pero, ¿de verdad lo somos?.

    Y lo que es peor, ¿queremos serlo?

    Confiemos en que la respuesta sea un ”Sí, quiero”.

  • Comentario por shane

    30/08/2008 @ 09:01

    respeto a las minorías a las reivindicaciones nacionalistas? Acaso está usted loco? No ha leido en la CE lo que pone sobre la unidad de Espanya, garantizada por las fuerzas armadas (o sea, los tanques)?

  • Comentario por Tosmo

    30/08/2008 @ 09:59

    De acuerdo, excepto en que se trata de un ”provocador planteamiento”. Necesario, sin más.

  • Comentario por Odysseo

    30/08/2008 @ 13:47

    Coincidiendo con el último ”cumpleaños” constitucional hice un breve apunte sobre este mismo asunto (http://www.ventanacritica.es/blog/?p=5). Estoy de acuerdo en lo sustancial con el señor Maraña. Enhorabuena por el artículo.

  • Comentario por El Chanclas

    30/08/2008 @ 14:38

    ”¿Treinta años no es plazo suficiente para realizar una autocrítica y asumir las lagunas, agujeros, hipocresías, improvisaciones y defectos de ese periodo político?”

    No. Estamos más cerca de poder hacer eso que hace 30 años, pero yo creo que hace falta otros 30 para que se pueda plantear ese debate en profundidad sin que se desate una guerra entre rojos y azules, peperos y sociatas, ultraderechistas y extrema izquierda, y entre pepitos y menganos.

  • Comentario por Manuel Ortiz

    30/08/2008 @ 16:00

    Va usted listo, amigo Maraña, si piensa que con el conformismo de la clase política gobernante que hay, en todas las materias que usted tan acertadamente señala, esta gente tiene el menor interés en cambiar nada de nada.

  • Comentario por Bernardo María Jander de la Mata Gorostizaga y Finstro de Arriba

    30/08/2008 @ 16:47

    Eso de tocar una democracia para hacerla a medida de una tendencia politica… pues como que nunca ha funcionado. El señor Maraña deberia ubicar sus labores profesionales en Cuba o Korea del Norte, alli existe su democracia soñada.

  • Comentario por Democracia al servicio de quien?

    30/08/2008 @ 17:09

    Me gustaría pensar que 30 años después de tragarnos esta constitución a la fuerza (era ESTO o NADA) han cambiado las relaciones de poder lo suficiente como para conseguir algo mas justo y mas libremente asumido por el pueblo (los banqueros, la iglesia, etc, lo asumieron encantados) pero me temo que no solo se trata de que aquellos antiguos fascistas se han muerto, seguimos en un mundo dominado beneficio económico a cualquier precio, y para eso es necesario que los ciudadanos tengan los menos derechos posibles, eso si, que puedan consumir y endeudarse para que la máquina siga funcionando engrasada. Salud

  • Comentario por Ataulfo

    30/08/2008 @ 17:21

    ”…. en un Estado cuyo sistema impositivo persiga una justa distribución de la riqueza más allá del éxito personal al que cualquiera tiene derecho;”
    ———-
    Sabía que tenemos un sistema impositivo progresivo?
    No entiendo la frase ”más allá del éxito personal al que cualquiera tiene derecho”.

    ¿Cómo aplicar el verdadero respeto a las minorías a las reivindicaciones nacionalistas?
    —————-
    Los respetamos aguantándolos. No son más que burgueses de provincias con reivindicaciones económicas sustentadas en poderosas bases como que hace 500 años eran una nación o que hablan el arameo, o que tienen Rh-. ¿Para cuando reivindicaciones nacionalistas basadas en el color de la piel? ¿Los andaluces más morenos?

    ¿Es compatible la actual relación Iglesia-Estado con una democracia moderna?
    ————–
    Pues no.

    ¿Es una obligación democrática y no sólo moral la atención a las necesidades de los más pobres?
    ———–
    Conoce el nivel asistencial de protección de la Seguridad Social? Conoce la cooperación al desarrollo?

    ¿O la recuperación de la memoria histórica?
    ——————–
    Pero si Vds no la han perdido !!!! Siguen después de 65 años sin olvidarse.

    ¿Es el Estado autonómico el modelo idóneo y más eficaz para desarrollar las aspiraciones de varios millones de ciudadanos?
    ————–
    De los ciudadanos no creo. De los políticos sí, que gracias a ello no tienen que comprarse un piso en el Barrio de Salamanca de Madrid ni ir a Carrera de San Jerónimo todos los días.

  • Comentario por witopon

    30/08/2008 @ 18:45

    Si es una democracia y se hace lo que dice la mayoría ¿Por qué tenemos que estar sometidos a una minoría Nacionalista que obtiene una mayor representación en el congreso por la injusta ley electoral? Eso también se podría plantear, no que todas las reformas parecen que van a quitar del medio al PP.

  • Comentario por Patricia

    30/08/2008 @ 19:24

    Ya ni hablemos del asunto de Monarquía/República…aunque creo que en eso tema coincidimos bastante azulesy rojos…¡podría ser un buen comienzo!.

    Me ha gustado el articulo.

  • Comentario por mario

    30/08/2008 @ 19:38

    Totalmente de acuerdo en lo sustancial. Va a ser una pena que este aniversario no sirviera para eliminar de la Constitución la vergonzante mácula del miedo.

  • Comentario por Agua

    30/08/2008 @ 19:46

    Con el permiso del autor del artículo, éste me ha parecido de tal calidad, profundidad, pertinencia y apertura a cualquier opinión, que me he permitido, en el foro que administro, dedicado al 30º Aniversario de la Constitución, inaugurar un hilo con copia de este artículo:
    http://forolapolitica.es/foro/viewtopic.php?t=1126

    Un saludo
    Agua

  • Comentario por Santo Tomas

    30/08/2008 @ 20:34

    Con que se cumpliera la que tenemos ya me daba por satisfecho

  • Comentario por Van Helsing

    31/08/2008 @ 04:01

    La Constitución de 1978 es una sarta de mentiras, y de las gordas. A vuela pluma:
    -No tenemos soberanía popular: las cuestiones fundamentales se deciden en Bruselas (moneda y tipos de interés, déficit público, aranceles, directivas sobre inmigración, asuntos laborales de gran calado, contratos públicos…).
    -Los principios rectores de la política económica y social no obligan a los poderes públicos (derecho al trabajo, a la vivienda, al medio ambiente…), solo ”informan la legislación positiva”.
    - Los derechos fundamentales, fundamento de la paz social y expresión de la dignidad humana según el art. 10 (no lo digo yo), pueden ser suspendidos (estados de excepción y sitio).

    Por otra parte:
    -El Tribunal Constitucional, y no los representantes del pueblo, tiene la última palabra en materia legislativa, y así elTC puede cargarse el Estatut o cualquier otra ley que no le guste.
    -El poder judicial es un desmadre absoluto, sin ningún tipo de control, a lo cual llaman aquí pomposamente ”independencia judicial”.
    -La aconfesionalidad del Estado es papel mojado.
    -La enseñanza pública es postergada en beneficio de los conciertos con la privada.
    -La libertad de expresión queda en la práctica al arbitrio de fiscales y jueces.
    -No se ataja la corrupción urbanística ni se protegen los bienes públicos.
    -La ley electoral no respeta ni de lejos el principio de igualdad del voto.
    -Los ayuntamientos están asfixiados económicamente, debido a que los recursos los chupan las CC.AA., algunas de tanta solera histórica como La Rioja o Cantabria.
    -La Jefatura del Estado no responde ante nadie por sus actos y es inimputable penalmente.

    Por eso yo creo que lo que necesitamos es otra Constitución, una que le devuelva el poder al pueblo soberano: la República Federal.

  • Comentario por Celso

    31/08/2008 @ 04:39

    Ciertamente: Intocable e intocada

    Es interesante que la llamada a la revisión de la Constitución Española de 1978 por Jesús Maraña (”La democracia intocable”, Público, 30 Agosto 2008, p. 7) no incluya, entre las preguntas abandonadas hace treinta años que los españoles ahora deberían preguntarse, precisamente dos cuestiones fundamentales que afectan a instituciones igualmente centrales del Estado:

    ¿Es compatible con el sentido genuino de la democracia el papel asignado al ejército (a las armas) como garante de la propia Constitución y como fuerza para impedir la libre autodeterminación democrática de los pueblos del Estado? ¿Es compatible la violencia física con la libertad?

    ¿Es compatible con el sentido genuino de la democracia que la máxima representación y también (no lo olvidemos) el máximo poder de un Estado recaiga en una persona con carácter vitalicio, hereditario y no renovable por procedimientos democráticos? ¿Es compatible la Monarquía no electiva con la democracia?

    Treinta años más tarde, si los españoles declaradamente críticos tampoco se atreven a hacer estas preguntas en público (en Público), será porque no les preocupan o (casi peor aún) porque ya saben las respuestas: ”No es compatible, pero pensarlo está condenado al fracaso. Y decirlo Publicamente ni siquiera da el prestigio simbólico de antes”.

    Si sólo fuera problema de los españoles, allá ellos. Pero nos afecta a todos. En este sentido, la situación es idéntica a la de 1978 descrita por el propio Maraña, y a los pueblos ahora engullidos en el Reino no les haría falta una revisión constitucional, sino la verdadera transición democrática que aún no tuvo lugar, y la verdadera constitución popular (o constituciones) que nunca les permitieron diseñar.

    Sin estas dos preguntas (por lo menos), lo demás es, de nuevo, vieja retorica de vieja ”transición”.

    Celso Alvarez Cáccamo

  • Comentario por palabrica del niño jesus

    31/08/2008 @ 08:11

    como han apuntado más arriba, la clase política, no moverá un dedo para que las circustancias, ahora tan favorables para ellos, cambien siquiera un milímetro: véase como ejemplo, el tema, fundamental, de la financiación de los partidos…

  • Comentario por Luis - OTRO

    31/08/2008 @ 09:28

    Muy bueno el articulo de Maraña.
    Entre las cosas a revisar de esta Constitución: el status antidemocrático de la Monarquía; la propia existencia de la retrógrada Monarquía; la Ley electoral injusta; el que paguemos más a Hacienda pensionistas y trabajadores que empresarios y profesionales; la insoportable injerencia de la Iglesia en la Educación, el protocolo estatal y los presupuestos del Estado; el que estemos en la cola de la UE en protección social y en gasto social en general; la definitiva solución a las injusticias de la Guerra Civil y la represión franquista (basta de bromas macabras procesando a torturadores del extranjero y manteniendo inmaculados a los propios) y si, por mucho que levante ampollas, abordar de una vez una configuración federal del estado terminando con el secular centralismo y las tensiones territoriales que implica.

  • Comentario por st

    01/09/2008 @ 08:45

    Supongo que es mal momento para recordar que la propia constitución establece los mecanismos para su reforma, ¿no? Es decir, escándalo y pavor, pobrecitos nosotros que la constitución es intocable.

    Ostras, que no lo es. Que incluye mecanismos de reforma virtualmente sin límites. Vaya sorpresón. Claro que visto el ”nivel” de las sugerencias en los comentarios, casi que va a ser mejor que no se entere nadie. Cuanto más leo a los ”iluminados”, más me impresiona la constitución del 78. No porque sea inmejorable, sino porque no veo a nadie con la capacidad intelectual mínima para mejorarla.

  • Comentario por Elecciones

    16/02/2009 @ 04:50

    Estoy de acuerdo con Luis. Sobre las Elecciones 2010 Colombia, hay un portal llamado elecciones.com.co dedicado a proveer información relevante sobre las próximas elecciones en Colombia, los presidenciables y los candidatos al congreso que harán parte de estas, es muy interesante. También se discuten temas similares al de este blog.

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