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Buzón de Voz

Blog de Jesús Maraña

El contrato de Rajoy tiene pinta de temporal

12 may 2009

En circunstancias normales, un debate sobre el Estado de la Nación supone un examen a la gestión del Gobierno. Primer error de cálculo de Rajoy. Ni España ni el mundo atraviesan circunstancias normales. Zapatero tendrá muchos defectos, pero domina el arte de la táctica política. Convirtió un debate anunciado como simulacro de moción de censura en una especie de sesión de investidura. Y dejó a Rajoy mirando a Cuenca. ¿Quería usted huevos? Tres docenas.

Casi todos pensaban que el presidente intentaría salir del paso “vendiendo ideología” o algún mensaje sonoro como prorrogar el subsidio del paro. Y se encontraron con el anuncio de un paquete de medidas concretas destinadas a las pequeñas empresas, a los autónomos, a quienes dudan si es o no el momento de comprar casa… pero sobre todo dirigidas a poner las bases de un nuevo modelo de economía sostenible, que no vuelva a depender de la especulación del ladrillo. El tiempo mostrará si acierta o no.

Rajoy tenía la oportunidad de proponer alternativas creíbles. Cero patatero. Dijo que los socialistas “no saben leer”, pero fue incapaz de leer o pronunciar una sola propuesta. Se agarró, desesperado, al drama de los cuatro millones de parados. El contrato de Rajoy como líder del PP tiene hoy más carácter temporal que anteayer.

Casi todo vale para restablecer la confianza

13 nov 2008
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Continúa el goteo de medidas de ayuda para reactivar la economía, a un ritmo paralelo o incluso más acelerado que el de otros países vecinos. Pedro Solbes se ha tragado ya unas cuantas veces el anuncio solemne que hizo cuando le tocó soltar los 400 euros a los contribuyentes: “No hay margen para más ayudas”. Pues sí lo hay, puesto que desde entonces el Gobierno ha comprometido fondos multimillonarios destinados a la banca, a los hipotecados, a los autónomos y ahora a las pequeñas y medianas empresas, las que sostienen el 80% del empleo en España. Y llegarán más medidas, para el sector del automóvil y para industrias al borde del cierre. No queda otra. Cambiar de modelo económico con las finanzas paralizadas no es fácil ni barato ni rápido.

Hay margen porque la mayor parte del coste de esas ayudas va a deuda pública, y el endeudamiento de España (36,8% del PIB) está aún muy lejos del 60% que permite la UE y del que soportan la mayoría de sus miembros.

Pero nadie sabe cuántos planes de rescate harán falta para devolver a la economía el ingrediente imprescindible que alimenta el crecimiento: la confianza. Los bancos no se fían entre ellos para prestarse dinero. ¿Se atreverán a compartir con el Instituto de Crédito Oficial el riesgo de conceder a partir del 1 de enero préstamos a empresas en dificultades? La economía contra el refranero: donde no hay confianza da asco.