Buzón de Voz

Blog de Jesús Maraña

Es la verdad: en el PP la fiesta no se acaba nunca

13 Oct 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags: 

Lo clavaba en sus memorias Ben Bradlee, el mítico director de The Washington Post: “Si agarras a alguien muy bien por las pelotas, tendrás su corazón y su cerebro”. No se puede asegurar a ciencia cierta por dónde tiene Ricardo Costa agarrado a Francisco Camps ni por dónde tiene Camps agarrado a Mariano Rajoy. De lo que no cabe duda es de que el caso Gürtel une la suerte de los tres.

Cuesta entender de otra forma la ceremonia de la confusión que entre todos provocaron en el día de ayer. O nadie dice la verdad o todos mienten. Ricardo Costa hizo una sorprendente demostración de fuerza. Anunció públicamente que se negaba a aparecer como “chivo expiatorio” y forzó a su jefe a devolver la pelota a la dirección nacional. Camps proclamó ante el Comité Ejecutivo valenciano su plena confianza en Costa y le permitió poner condiciones (una investigación interna y no ser sustituido por nadie en la secretaría general) antes de dejar “temporalmente” su cargo. Y la dirección nacional (muda todo el día) afirmó por escrito que ese Comité regional había “suspendido” a Costa no sólo como número dos sino también como portavoz en las Cortes valencianas, extremo desmentido de inmediato desde el Turia. El único que dijo una verdad contrastada fue el propio Costa: “En el PP la fiesta no se acaba nunca”.

La ‘berlusconización’ como estrategia

10 Oct 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags: 

A menudo los pueblos actúan como esos niños cabrones que, de todo aquello que ven, sólo copian lo malo. Y si los pueblos funcionan así, ¿qué puede esperarse de sus representantes? Generalizar es mentir. No todos son iguales, pero sorprende la semejanza en las reacciones ante coyunturas más o menos similares. Abundan estos días en la prensa y en las tertulias los paralelismos entre la actitud del Partido Popular ante la carcoma de la corrupción y la de Silvio Berlusconi a la hora de afrontar lo que debería ser el principio de su final como político demagogo y populista. Si no fuera por la identidad de los protagonistas, costaría diferenciar los titulares ofrecidos por Il Cavaliere y los mensajes que lanzan Mariano Rajoy, Cospedal, Camps o Javier Arenas.

Anteanoche, Berlusconi se despachó con esta humilde sentencia: “Soy el hombre más perseguido de la Historia, porque soy el primer ministro y represento un dique para la izquierda italiana”. Este individuo ha intentado desmantelar el Estado de Derecho en Italia con una ley que declaraba la inmunidad absoluta para sí mismo y (aunque sólo fuera por disimular) también para los presidentes de Congreso y Senado y para el presidente de la República. Pero resulta que el Tribunal Constitucional le ha parado los pies y ha tumbado esa vergonzosa ley, de modo que Berlusconi tendrá que someterse, como mínimo, a tres procesos judiciales por presunta corrupción, sobornos, competencia desleal y toda una ristra de delitos que en este papel no caben.

Lo que Berlusconi ha hecho para defenderse es simplemente atacar, sin importarle una higa la democracia, la justicia, la ética o el más mínimo respeto a la ciudadanía. Desde su punto de vista, los electores están para ser utilizados como una masa idiotizada que seguirá sus pasos sobre la base de una fe ciega capaz de perdonar los más ruines pecados.

¿Y tú quién eres?

Exactamente la misma estrategia, con modales sólo un poquito más finos, es la que vienen empleando los dirigentes del Partido Popular para esquivar, dilatar o aminorar los daños del escandaloso caso Gürtel. Si Cospedal se inventaba unas escuchas ilegales en agosto para que no se hablara del tesorero Luis Bárcenas, luego Rajoy hablaba de una “persecución política del Gobierno y la Fiscalía”. Ayer mismo, Javier Arenas sacó a pasear de nuevo el caso Filesa, la financiación irregular del PSOE descubierta y condenada en los años noventa, para lanzar ese chulesco “¿quién eres tú para acusarme a mí?”. Arenas juega con la desmemoria colectiva, puesto que, tratándose en ambos casos de delitos de financiación ilegal de idéntica gravedad, los inculpados por Filesa fueron apartados de sus cargos, cumplieron las sentencias y no se hicieron ricos. Los imputados del PP en la trama Gürtel han saqueado las arcas públicas no sólo para su partido sino para forrarse ellos mismos.  En este sentido, Arenas podría utilizar como referencia más bien a Luis Roldán o a Mariano Rubio, y no a los de Filesa. Y Arenas sabe de lo que habla, como íntimo amigo que hasta veraneaba con Jesús Sepúlveda, ex alcalde de Pozuelo, imputado por haber recibido más de 400.000 euros de la Gürtel, actual asesor del propio Rajoy, receptor de un coche a nombre de su entonces esposa Ana Mato… En fin, que Arenas pierde fabulosas ocasiones de mantenerse callado.

Ahora bien, ya puestos a imitar modelos como el italiano, tan denostado por el resto de Europa,  estaría bien no comportarse como niños cabrones y copiar también lo bueno. El Tribunal Constitucional de Roma ha tardado dos días sin sus noches en decidir si era o no constitucional la Ley Alfano. El TC español lleva tres años y medio largos estudiando un Estatut negociado por expertos constitucionalistas, aprobado por dos parlamentos y por el pueblo catalán. Es cierto que primero el PP y después el PSOE han dilatado el debate con sus recusaciones, pero también lo es que la presidenta no ha sabido ejercer la autoridad ni la capacidad negociadora que le correspondía. Y, metidos en la imitación positiva, ¿para cuándo se levantará aquí la inmunidad del Jefe del Estado, que contradice por completo la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley establecida también en la Constitución?

Hipotésis malévolas pero no imposibles

26 Sep 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags: 

Aunque parezca mentira, aún quedan voces independientes en la sede nacional del Partido Popular. Una de ellas trasladaba al mediodía de ayer el siguiente mensaje a este buzón de voz: “Ojalá todo lo que nos está pasando responda a una maquiavélica estrategia de afianzamiento en el poder ideada por Mariano o por alguno de sus asesores”. ¿Ehhh? Al parecer, las últimas charlas telefónicas mantenidas por Rajoy con Francisco Camps han sido de todo menos amigables. Esa misma voz jura sobre el bigote de Aznar que el PP de Valencia había ocultado al presidente del partido la existencia de un informe policial que detalla las pruebas de la presunta financiación ilegal a través de las empresas de la trama Gürtel. ¿Ehhh? Cuesta más creer en esta hipótesis que en la resurrección de Lázaro.

Pero la voz continúa: “Ese informe llegó al Tribunal Superior de Valencia el 31 de julio, cuando su presidente, Juan Luis de la Rúa, ya había decidido anunciar tres días después el archivo del escándalo de los trajes. Las pruebas de una posible red de financiación ilegal del PP valenciano se devolvían a Madrid prácticamente sin desenvolver, como si no existieran”. O sea, se trataba de reenviar a Madrid el muerto de la Gürtel. “Total, por cuatro trajes…”. ¿Qué importaba que en el propio auto de exculpación de Camps quedase claro que el honorable presidente de la Generalitat hubiera mentido en sede parlamentaria y en sede judicial? Eso ya es cosa de la política, que acostumbra a jugar con la desmemoria colectiva. Lo importante era que el escándalo no salpicara a las finanzas del partido. Camps, Ricardo Costa y compañía, con la inestimable ayuda del amigo De la Rúa, situaban el problema de nuevo en el tejado de la mismísima sede nacional de la madrileña calle Génova. Eran Rajoy y su equipo de confianza quienes debían dar explicaciones de las aventuras crematísticas del tesorero del PP, Luis Bárcenas.

Es cierto que Rajoy, contra su costumbre diletante de “echar una pensada” a cada movimiento, no perdió un minuto tras el archivo de la causa de los famosos trajes. Anunció públicamente que Camps, Esperanza Aguirre y Ruiz-Gallardón repetirían como candidatos en sus territorios respectivos en las futuras elecciones autonómicas y municipales. ¡Qué curioso! Los tres nombres más coreados como posibles alternativas al propio Rajoy para encabezar la candidatura a la presidencia del Gobierno en las elecciones generales de 2012 quedaban amarrados a los mismos sillones que hoy ocupan. Los tres aludidos agradecieron entonces la confianza del líder. ¡Qué remedio!

Candidatos marcados

Por increíble que parezca, la hipótesis no resulta descabellada. Eso sí, siempre que el análisis parta de la base de que al PP le importan un bledo la higiene democrática, la separación de poderes o el respeto al electorado. Hasta el momento, la única rama del caso Gürtel que afecta directa y personalmente a Rajoy es la que protagoniza Luis Bárcenas, nombrado tesorero por el propio presidente del PP. Los otros brazos del pulpo manejado por Francisco Correa y El Bigotes ahogan fundamentalmente a Francisco Camps y al equipo de Esperanza Aguirre. Para tapar lo de Bárcenas, se ideó la surrealista historia del espionaje telefónico al PP, lanzada por De Cospedal sin la menor prueba. Pero ha funcionado durante dos meses. Hasta el punto de que ahora Camps, Costa y todo el califato de Valencia han aplicado la misma medicina: “Ese informe es falso y ha sido instigado por Rubalcaba”. Y anuncian una querella “contra la Policía Nacional”, que equivale a querellarse contra el G-20 o contra los Cien Mil Hijos de San Luis.

Lo cierto es que hace poco más de un año Rajoy salió elegido con alfileres de un congreso del partido que no daba un euro por su liderazgo. Hoy, dos de los tres aspirantes a quitarle la silla están marcados por escándalos de corrupción. Y Gallardón sigue a la espera, como siempre. Presto a ser número dos por si el uno revienta.

La misma voz de la calle Génova insinúa otra maldad: “¿Qué mejor contrincante para Zapatero que un Rajoy incapaz en una sola encuesta de ganar puntos entre su propio electorado?”. Lo cual explicaría esa paciencia infinita del Gobierno ante calumnias del tamaño de la Malvarrosa.

La sombra que persigue a su señoría De la Rúa

24 Sep 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags: 

Es lo que tienen las sombras. Persiguen a los cuerpos mientras haya sol, vayan a donde vayan y por mucho que corran. A Juan Luis de la Rúa, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, le persigue la sombra de su más que sospechosa actuación en la rama valenciana del ‘caso Gürtel’. En lugar de abstenerse por la pública y notoria amistad que le une a Francisco Camps, se mantuvo al frente del tribunal que juzgó el bochornoso asunto de los trajes. Primero dictó un auto insultante en respuesta a la acusación popular ejercida por los socialistas, que le pedían investigar la contabilidad de las empresas de Correa y El Bigotes. De la Rúa no sólo se negó, sino que calificó aquella pretensión como “una especie de batida de montería”. No le interesaba en absoluto saber si esas empresas recibían o no contratos otorgados por los mismos altos cargos del PP a los que El Bigotes regalaba trajes a medida. Tampoco le interesaron, al parecer, los detallados informes que la Fiscalía Anticorrupción le envió el 31 de julio, tres días antes de que De la Rúa firmara el archivo de la causa contra Camps, no sin resignarse a que el propio auto demostrara que su amigo Camps había mentido. Entre esos documentos figuraban pruebas que implican a la cúpula del PP valenciano en una red de financiación ilegal. De la Rúa se limita a pulsar la tecla “reenviar” para devolver a Madrid esas cosas tan feas que pueden ensuciar su preciosa amistad con Camps.

La sombra es pesada y De la Rúa no consigue despegarse de ella. Como tampoco lo conseguirán quienes en su día no le recusaron o quienes desde el Poder Judicial han preferido guardar silencio.

Cospedal miente o (y) recibe filtraciones

18 Ago 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags: 

No puede ser una cuestión de ignorancia. María Dolores de Cospedal es licenciada en Derecho y abogada del Estado, así que cabe asegurar que sabe perfectamente lo que dice. Y lo que dijo ayer, preguntada por las pruebas de su acusación contra el Gobierno por utilizar supuestamente a jueces y policías para espiar y perseguir, con más ahínco “que a la propia ETA”, a dirigentes del Partido Popular, es de traca. Sostiene Cospedal, apoyada “al cien por cien por el PP”, que su denuncia de escuchas ilegales se basa en “muchas conversaciones publicadas en los medios de comunicación que no están siendo investigadas ni forman parte de ningún sumario”.  La secretaria general del PP no especifica a qué conversaciones se refiere, si a las de Camps con El Bigotes o a las de Correa con su socio o a las de El Albondiguilla con… Eso sí, exige la comparecencia parlamentaria de la vicepresidenta De la Vega y del ministro Rubalcaba por las “presiones” a los fiscales y por las “filtraciones” a la prensa.

El juez del caso Gürtel ha prorrogado el secreto del sumario hasta septiembre. ¿De dónde saca entonces Cospedal que hay conversaciones publicadas que no forman parte del sumario? O recibe filtraciones que debería explicar en el Parlamento, o miente (por táctica política) con absoluto desparpajo.

¡Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita!

10 Ago 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags: 

Todo el que la conoce asegura que la alcaldesa de Valencia es de esas personas que ponen el alma en lo que hacen. Es algo que se nota, que no se puede disimular. Rita Barberá no está acusada ni imputada en ninguna de las tramas de corrupción que enmarañan (con perdón) al Partido Popular.  Sólo se sabe que Álvaro Pérez, alias El Bigotes, virrey en Valencia de Francisco Correa, asegura que lleva cuatro años regalando a la alcaldesa bolsos de la marca Louis Vuitton. Cuando se conoció ese dato, Barberá puso toda su alma en negar la maledicencia. “Jamás en la vida he recibido regalos” de El Bigotes, aseveró santa Rita. Poco después, puso toda su alma en comparar tal obsequio, o los trajes de su compañero Camps, con las anchoas que Revilla regala a Zapatero. Cuando hasta las fallas de Valencia se descojonaron de la comparación, santa Rita puso toda su alma –en plan Cospedal– para denunciar la persecución a la que jueces, fiscales, policías y periodistas, todos ellos a las órdenes del Gobierno, están sometiendo al PP.

El TSJM reclama ahora a la Federación de Municipios y Provincias las adjudicaciones que este organismo hizo a las empresas de Correa y El Bigotes mientras Barberá fue presidenta. Santa Rita no tiene nada que ocultar, así que muestra con orgullo su Louis Vuitton, modelo ‘Alma’.

Los tienen cuadrados (los argumentarios)

30 May 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags: 

Los tienen cuadrados, sí, pero se equivoca quien piense que se trata de una improvisación o un ataque de indignación democrática. Los estrategas del Partido Popular no se fían de que la recesión económica y el paro sean motivos suficientes para una victoria contundente el próximo domingo. Confían, sí, en una abstención cercana al 60% del censo, y en una mayor movilización de sus huestes que de las bases socialistas. Pero las últimas encuestas van estrechando la diferencia, y a estas alturas no se puede consentir que la cosa termine en empate técnico. ¿Qué sería entonces de Rajoy, cuando sus “aliados” mediáticos y hasta Esperanza Aguirre han situado nada menos que en diez puntos el margen que exigen para no defenestrarlo?

Los tienen cuadrados, sí… los argumentarios de campaña. En la primera fase se trataba de convencer al votante de que Zapatero es el único responsable de la crisis económica, además de un mentiroso compulsivo que ganó las últimas elecciones generales prometiendo el pleno empleo a sabiendas de que la economía española se despeñaba por el precipicio. Por aquellas mismas fechas, el PP prometía en su programa crear 2.200.000 empleos, pero no mentía. Obviamente, de haber ganado las elecciones, entre Manuel Pizarro y Cristóbal Montoro hubieran evitado el estallido de la burbuja inmobiliaria y la quiebra de Lehman Brothers. Esa primera fase incluía el debate del estado de la nación, en el que no hacía ninguna falta ofrecer alternativas para salir de la crisis. Bastaba con restar toda credibilidad a las medidas que propusiera Zapatero y aprovechar la soledad parlamentaria del PSOE haciendo cuña con esos malvados nacionalistas empeñados en romper España.

Los tienen cuadrados, sí… los argumentarios que le dan a Mayor Oreja para entrevistas y debates. En unas declaraciones a TVE que duraron cuatro minutos largos, mencionó en 29 ocasiones los “cuatro millones largos de parados”. Más largo fue el debate del martes pasado con el candidato socialista, López Aguilar, así que ya no hubo forma de contabilizar las veces que Oreja se erigió en voz de los cuatro millones de parados.

Triple salto mortal

Los tienen cuadrados, sí… quienes preparan los argumentarios de los dirigentes socialistas. Ni Zapatero en el debate sobre el estado de la nación ni López Aguilar en su cara a cara con Oreja hicieron una sola mención del caso Gürtel, los trajes de Camps, las tramas de espionaje en la comunidad de Madrid, el desfile de imputados por presuntos cohechos, las sospechas judiciales sobre el mismísimo tesorero del PP… Nada. Sobre el escándalo absoluto que afronta con una prepotencia insuperable el PP de Madrid, lo más ingenioso que se ha escuchado desde las filas socialistas se lo escribió algún asesor sabio al secretario general del PSM, Tomás Gómez: “El Titanic se hunde y Rajoy toca la lira”. Lo mismo un día Roma vuelve a arder y Nerón toca el violín.

Los tienen cuadrados, sí… porque alguien en el PSOE se ha empeñado en copiar a Obama como Obama copiaba a los guionistas de “El Ala Oeste…”, así que ahí va una campaña “en positivo”, “ilusionante”, “optimista”, de “brotes verdes”… Se trata de movilizar a las bases de la izquierda lo justo para obtener un resultado digno el
7-J pese a la que está cayendo. Y confiar en que el dato de paro que se conocerá esta semana demostrará que “lo peor ya ha pasado”.

Y entonces aparece la segunda fase de la campaña del PP, cuyo eje consiste en dar la vuelta a la tortilla, hacer añicos el espejo, poner el mundo al revés. Rajoy se planta en Castellón; a su derecha Camps, el de los trajes; a su izquierda Fabra, el de las gafas negras imputado por seis delitos. Parecían los tres crucificados silbando en la escena final de La vida de Brian.
Los tienen cuadrados, sí… porque Rajoy acusa a Zapatero de nepotismo y derroche por usar para actos de partido el mismo avión militar que Aznar usaba para actos de lo que fuera. Soraya Sáenz de Santamaría hace además las cuentas: cada viaje de campaña de Zapatero “nos cuesta a los españoles 3.000 euros”. Qué razón tiene. A partir de ahora, en cada campaña, sea quien sea el presidente, ya puede reservar por Internet con antelación billetes en Ryanair para él y para toda la escolta. O, mejor, que El Pocero le preste su avión privado. Ya se le devolverá el favor.

Los tienen cuadrados.

Faltan guionistas en el ‘Ala Oeste’ de la Moncloa

09 May 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags: 

A este buzón han llegado en los últimos días los datos de varias encuestas sobre las próximas elecciones europeas. Con ligeras variaciones, todas concluyen que el Partido Popular gana, que el PSOE pierde, que Rosa Díez conseguirá uno o dos escaños y que mucho, muchísimo personal, se quedará en casa. Esta última conclusión es la más peligrosa para José Luis Rodríguez Zapatero, que esta misma mañana dará el pistoletazo de salida a la precampaña electoral en el madrileño palacio de Vistalegre. Zapatero va a dejarse la piel en el envite de las europeas, entre otras razones porque él mismo ha decidido convertirlas en una especie de primarias de las generales. No todo el Ala Oeste de la Moncloa (ni de Ferraz) compartía ese manejo de los tiempos. Lo cierto es que cambió el Gobierno tras la derrota gallega y convocó el debate sobre el estado de la nación para el próximo martes. Esas dos decisiones le pueden dejar sin herramientas de motivación y empuje político en el caso de un mal resultado el 7-J.

Es lo que tiene esa manía presidencial ya citada en este mismo buzón: cuando uno se acostumbra a saltar por la ventana y caer de pie, mientras los demás bajan prudentemente por la escalera, resulta difícil convencerle de alterar el recorrido. Zapatero sale siempre a ganar o a ganar.

El PP intentará movilizar a todas sus huestes utilizando sin pudor la cifra de los cuatro millones de parados, tirándosela a la cara a Zapatero como si este se dedicara a despedir obreros de las empresas. No es que el PP no tenga derecho a utilizar la recesión como arma de oposición política. Por supuesto que puede, como lo harán esta semana en el debate parlamentario todos los demás partidos. Lo que no debería es dar la lata a todas horas con el Libro Gordo de Montoro, que propone bajadas de impuestos, recorte del gasto público y grandes reformas estructurales. Eso sí, sin concretar nunca lo que quiere recortar, las reformas que pretende abordar ni la fórmula mágica que permita mantener los gastos sociales.

Votos y corrupción

El PP utilizará la gravedad de la crisis porque de esa forma tapará también el escándalo de corrupción que afecta a sus propias filas. La desfachatez del PP llega al punto de presentarse como acusación particular en el caso Gürtel mientras mantiene en sus sillones de diputados a tres individuos acusados de haber aceptado sobornos que suman ya 1.500 millones de euros. Dicho de otra forma, el PP simula ejercer de acusación de sí mismo, y así puede conocer antes que nadie cada detalle de la investigación judicial. Sigue convencido (desgraciadamente con cierta razón) de que la corrupción no le resta votos.

Las encuestas anticipan una bajísima participación y muestran que los niveles de valoración de Zapatero y de Rajoy están por los suelos. Lo cual significa que a la tradicional pereza que provocan los comicios europeos en la ciudadanía; al clásico uso de los mismos para ejercer el voto de castigo interno al Gobierno de turno; al desgraciado hecho de que ninguno de los partidos se ha ocupado nunca de divulgar la enorme trascendencia que Bruselas y Estrasburgo tienen para nuestro bienestar… a estos y a muchos más elementos que fomentan la abstención, conviene sumar factores concretos incluso más preocupantes.

Treinta años después de que Margaret Thatcher llegara al poder (3 de mayo de 1979) y empezara a aplicar esas recetas que entusiasman a Montoro, a Aguirre, a Aznar, a Díaz Ferrán… y por ahí todo seguido hasta toparse con los Madoff y Correa, el neoliberalismo ha desembocado en la mayor recesión económica mundial desde los años treinta. El drama del paro parece no permitir a los políticos de izquierda asomarse más allá del muro de esta crisis. Van saltando de medida en medida, de ayuda en ayuda, de titular en titular, pero nadie parece proponer lo que quizás ayudara a recuperar la ilusión de un votante que piensa en su hipoteca y en su puesto de trabajo, pero también en el futuro de sus hijos. ¿Dónde está el sistema alternativo al capitalismo salvaje y al Libro Gordo de la derecha neoliberal? ¿Hay que confiarlo todo al atractivo de Zapatero, al semestre de presidencia europea, a los tuteos con Obama, a los brotes verdes y a la “reconciliación” con los decepcionados catalanes? Zapatero necesita nuevos guionistas en su Ala Oeste. Y, además, escucharlos.

El ejemplo cooperativista de Rajoy

24 Abr 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags: 

Ayer, a la misma hora que se daba a conocer el peor dato de destrucción de empleo de los últimos 33 años, Mariano Rajoy iniciaba una gira por tierras de Don Quijote con una visita a la cooperativa Vinícola de Villarrobledo (Albacete). El anfitrión, Tomás Cabañero Losa, además de presidir esas bodegas, dirige también el PP local y es propietario de la empresa Martínez Solé y Cía., una fábrica de calderería industrial que a principios de año contaba con unos 350 empleados. Cabañero está denunciado ante el Juzgado de lo Social de Albacete por haber despedido en estos últimos meses a casi la mitad de la plantilla sin presentar ningún ERE y sin documentar las motivaciones económicas. El tal Cabañero, también candidato a alcalde por el PP, ha instalado una antena ilegal en una de sus fincas para que se escuche sin interferencias la Cope en el territorio, y presume públicamente de pagarla de su bolsillo.

En Castilla-La Mancha existen 458 cooperativas, de las cuales 224 son vinícolas, de modo que María Dolores de Cospedal ha demostrado un ojo clínico a la hora de ejemplificar el apoyo del PP a una fórmula empresarial que, por otra parte, nunca había figurado entre las preferencias de la derecha. Pero a estas alturas parece claro que el PP cabalga felizmente a lomos del caballo desbocado de la crisis; los gravísimos casos de corrupción quedan solapados por el aprovechamiento inmediato de los disgustos diarios de la evolución económica.

No habría mucho que reprochar en este sentido, puesto que la obligación de un partido que es alternativa de gobierno consiste en controlar al poder y ofrecer mejores alternativas en la solución de los problemas. Y aquí queda sobrepasada la anécdota del tal Cabañero y de sus abrazos a Rajoy y De Cospedal para entrar en la categoría del ejercicio de la política con mayúsculas. Un rato después de ese ataque de cooperativismo, Rajoy se trasladó a Las Pedroñeras, y desde allí lanzó un mensaje diáfano: “El Gobierno es muy malo; tiene la culpa de haber batido el récord de parados, pero saldremos de esta crisis porque el Partido Popular sabe cómo hacerlo”.

Reformas estructurales

Los datos no tienen ideología. Zapatero tardó demasiado en reconocer la dureza de la crisis (pese a su lógica obligación de no contribuir al pesimismo colectivo que agrava exponencialmente el bloqueo de la actividad económica), pero resulta curioso el empeño de la derecha en responsabilizar al Gobierno de las dramáticas cifras del paro y de su “empecinamiento” en no afrontar “reformas estructurales”, muy especialmente la archimanida “reforma laboral”.

La tasa de paro se ha duplicado en España en el último año, fundamentalmente por el estallido de la burbuja inmobiliaria. En este sentido, el país que más se parece al nuestro es Estados Unidos, donde también se ha duplicado esa tasa, en buena parte por la misma burbuja especulativa en la construcción, con la diferencia de que en el reino del neoliberalismo de Bush (el ídolo de Aznar) no se contemplaba la protección social de los más débiles. Redondeando el balance político, el Gobierno de Zapatero perdió durante su primera legislatura la oportunidad de cortar por lo sano la voracidad de los tiburones del negocio inmobiliario, al igual que el PP perdió ocho años en el poder sin abordar “reformas estructurales” que rebajaran el precio del suelo o que solucionaran la financiación local al margen de las “astillas” de los constructores.

Cualquiera que se moleste en examinar los datos económicos de los principales países del mundo tendrá que admitir que esta crisis es global, y que la principal característica negativa respecto a España es que el paro dobla la media de la UE. Afrontamos un decrecimiento similar, con menor endeudamiento, pero con una destrucción de empleo mucho mayor.

Llegados a ese punto aparece el PP con su “plan anticrisis” y su urgente “reforma laboral”. Menos impuestos y mayor flexibilidad en la contratación. Poca cosa respecto a la almendra del problema: la baja productividad y la raquítica inversión en I+D. ¿Acaso abaratar el despido llevará a los empresarios a despedir a menos trabajadores? En España el despido no es gratuito, pero sí libre y barato. Que se lo pregunten al cooperativista Cabañero.

Entre la cacería y el almuerzo

03 Abr 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags: 

Este buzón de la cosa política lleva bloqueado de mensajes y preguntas desde la mañana del jueves, cuando Público desveló el almuerzo que habían compartido en el madrileño restaurante Solchaga el consejero de Presidencia y Justicia del Gobierno de Esperanza Aguirre y  secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, y el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Francisco Javier Vieira. El ágape se celebró el lunes, un día antes de que el citado tribunal se declarase competente para investigar la presunta trama de corrupción en el PP conocida ya como caso Gürtel y en la que aparecen implicados tres diputados de la Asamblea de Madrid, varios alcaldes, el senador y tesorero nacional del partido, Luis Bárcenas, y el eurodiputado Gerardo Galeote. Todos ellos ciudadanos libres de toda sospecha hasta que (según la dirección del PP) el juez Baltasar Garzón coincidió en una cacería con el ministro Bermejo y juntos decidieron montar una causa general contra la derecha española. Conviene ir despejando algunas incógnitas, más que nada para dejar hueco en el buzón a otros asuntos de mayor enjundia, como por ejemplo los intensos rumores sobre un inminente y profundo cambio del Gobierno Zapatero.

Porque la verdad es que esta trama daría para una telecomedia si no se tratara de unos señores y señoras que presuntamente se han dedicado a desviar dinero de todos los contribuyentes hacia empresas que a su vez les pagaban comisiones o les regalaban coches de lujo. Y si no fuera porque la reacción de la dirección del PP ante el carajal es tan disparatada que sólo ofrece tres posibles explicaciones: 1.- La actual cúpula del PP no tiene poder para hacer una limpieza a fondo. 2.- Esta trama incluye vías de financiación del partido; 3.- Los dirigentes de la derecha toman por tontos a los ciudadanos. Estas tres posibilidades no son incompatibles entre sí.

Las cinco diferencias

Al caso que nos ocupa. El magistrado Vieira reconoce que en ese almuerzo habló con el número tres de Esperanza Aguirre sobre el caso Gürtel, aunque “sólo de cuestiones de procedimiento”, “como hablaría con un grupo de periodistas”. Vale. Admitimos pulpo como animal de compañía.

Granados ha sido más preciso. Señala “cinco diferencias fundamentales con la famosa cacería del juez socialista y el ministro furtivo”. Como todo el mundo sabe, el “juez socialista” es Garzón, considerado un héroe por la derecha cuando marcó con una X a Felipe González por los GAL o cuando ilegalizó a la izquierda abertzale. El “ministro furtivo” es Mariano Fernández Bermejo, a quien Zapatero forzó a dimitir por aquella impresentable cacería para la que, además, carecía de licencia.
Diferencia 1. Sostiene Granados que su comida ha sido “estrictamente de trabajo y no de ocio”. Hablaron según él de las necesidades económicas, humanas y materiales de los juzgados madrileños antes de abordar la corrupción. Curioso. ¿Por qué esa reunión de trabajo no se celebra en la sede de la Comunidad o en la del TSJM? En Solchaga se come muy bien y se paga mejor todavía. Concretamente ese almuerzo lo sufragamos los contribuyentes a través del Ministerio de Justicia. A lo peor es que el catering del Tribunal lo llevaba hasta ahora una empresa de Correa y… claro, no era plan.
Diferencia 2. Sostiene Granados que Vieira “nunca ha sido candidato del PP”. Correcto, aunque durante ocho años de gobierno no propuso el PP algo tan sencillo como que un juez que se presente a unas elecciones no pueda volver a ejercer la carrera judicial.
Diferencia 3. Sostiene Granados que Vieira es una persona “intachable”. Sin comentarios. Él sabrá cómo califica a Garzón.
Diferencia 4. Sostiene Granados que Vieira “no decide” sobre el caso Gürtel. Mentira. Si el asunto llega a juicio, Vieira presidirá el tribunal.
Diferencia 5. Concluye Granados que un día después de la comida el TSJM asumió la investigación de Garzón, algo que “va en contra de los intereses del PP”. Gracioso. Estaría bueno que el Tribunal no hubiera admitido a trámite una investigación policial repleta de indicios. Lo que iría en contra de los intereses del PP es una sentencia condenatoria, y Vieira es quien presidirá la sala.

Son las 23 horas del viernes, 3 de abril, y ni Granados ha dimitido ni Vieira se ha inhibido del caso. Aquí ya se observa una pequeña diferencia respecto a la cacería.