No a la Europa del apartheid
Como emigrado político durante la dictadura franquista, habiendo sido bien acogido durante décadas en distintos países de Europa y de América Latina, quiero agradecer a los europarlamentarios españoles que han tenido el valor de oponerse a la directiva de la vergüenza contra los hoy inmigrantes.
Exhorto a cuantos ciudadanos puedan, cada uno desde su lugar en la sociedad, a luchar contra esa degradación cada vez más fuerte y variada –como la reciente reforma para aumentar la jornada laboral a 65 horas semanales– hacia una Europa que se encuentra a las antípodas de aquella hacia la que muchos queremos dirigirnos.
José María Grandas Menéndez / Madrid
Vergüenza
Eso es lo que sentí al ver lo que habían votado los europarlamentarios socialistas españoles ayer en el Parlamento
europeo.
Únicamente Josep Borrel y Raimon Obiols, no valen abstenciones en un tema tan grave para los derechos humanos, salvaron la dignidad de unas siglas honrosas para muchos ciudadanos.
¿Recuerda Zapatero porqué ideales murió su abuelo? La verdad es que me han facilitado mucho la decisión de voto para las próximas elecciones. Aprovecho para pedir disculpas en nombre de todos los que creemos
en la dignidad humana.
Óscar Paz Buenadicha / Madrid
Contra los corruptos
Pido tolerancia cero contra toda clase de corrupción inmobiliaria, información privilegiada, fraude o soborno. Nuestro país tiene que desterrar para siempre la cultura del pelotazo, si es que se quiere que los ciudadanos recuperemos la credibilidad en las instituciones democráticas.
La tolerancia en el caso de corrupción de Estepona tiene que brillar por su ausencia, si se demuestra que son culpables, y yo la pido con más contundencia aún contra todo corrupto que sea militante de mi partido, el PSOE. Es intolerable que cientos de políticos del Partido Socialista o de otros partidos estemos en entredicho porque unos cuantos políticos de cualquier ideología quieran enriquecerse a costa de la confianza que los ciudadanos han depositado en ellos y en sus grupos.
Y pido también que se modifique la ley para que las penas de cárcel se cumplan sin miramientos ni contemplaciones contra estos delincuentes de guante blanco.
Joaquín García Mayo / Getafe (Madrid)
Pequeña armada invencible
La inmigración, según quien la utilice, puede ser un problema, un fenómeno, una oportunidad, un reto… y, en el peor de los casos, un argumento político, es decir, la ocasión ideal para que afloren la xenofobia y el racismo como estímulos que resultan electoralmente muy rentables.
Ningún país, miembro de la Unión Europea, admite la inmigración como lo que realmente es: un hecho social complejo, en el que se conjugan intereses, motivaciones y capacidades muy diversas y por lo tanto profundamente enriquecedor.
La política europea comunitaria, demasiado confusa al respecto, contribuye a mantener en el imaginario colectivo la idea de que la inmigración es un asunto cuando menos ingobernable, que escapa a cualquier control administrativo y del que se lucran sólo los traficantes de personas, y no aquellos que explotan a estos trabajadores en cuanto llegan.
El control, manu militari, de las fronteras, el retorno forzado, los campos de retención en los países de salida, y hasta el abandono de náufragos en alta mar, son hechos asumibles por las opiniones públicas europeas.
Sin embargo, los trabajadores inmigrantes de ahora no son diferentes a los emigrantes españoles y europeos de siempre. Dejan su país en busca de una dignidad personal que allí no van a conseguir y que aquí les negamos sistemáticamente, creyendo que, si mejoran su suerte, es a nuestra costa y no por el esfuerzo extraordinario que están haciendo desde que decidieron partir.
Algo de esto último debían de saber los tripulantes de los pesqueros Francisco y Catalina, Corisco y Monte Falcó que, actuando en consecuencia, demostraron a toda Europa que con los inmigrantes, frente al egoísmo anónimo de las razones de Estado, caben también compromisos absolutamente humanos y solidarios, y nos emocionaron a muchos ciudadanos.
Me niego a creer que aquella emoción sentida sea menos válida que la directiva aprobada por el Parlamento Europeo contra los “irregulares”.
Luis Fernando Crespo / Alcalá de Henares (Madrid)
Oveja negra
A Rajoy le ha salido una oveja negra en la familia, como en las mejores familias.
Los disgustos le vienen por parte de primos. Primero, uno que quita importancia al calentamiento global y ahora otro que es un delincuente implicado en un secuestro, nada menos.
Si Mariano Rajoy gobierna un día en este país no podrá contar con ninguno de ellos para darles una cartera ministerial. De no haber sucedido nada de esto, el primero podría haber sido ministro de Industria y el otro de Interior. La noticia del primo secuestrador ha venido muy bien para compensar el escándalo de la corrupción en el Ayuntamiento de Estepona gobernada por los socialistas y es mala noticia para el congreso del Partido Popular.
Uno no tiene la culpa de lo que son o hacen sus familiares, pero en un país como Estados Unidos, donde escarban en la vida privada de los candidatos en busca de una oveja negra, sería un mal asunto para llegar a presidente.
Al alcalde de Estepona no le salen bien los proyectos. Primero buscó novia en la televisión y luego prometió ser honrado en su trabajo municipal.
De momento, algunos de los detenidos ya han salido a la calle con fianzas de entre 300.000 y 500.000 euros, una prueba más de que los negocios, sucios o limpios, les iban bien.
Antonio Nadal / Zaragoza
‘Go Raibh Maith Agat, Ireland!’
Es decir: ¡Gracias, Irlanda. En 2005, la UE intentaba aprobar un tratado constitucional. Para convencer a los sectores de izquierdas, se destacaban mediáticamente los aspectos sociales, aun cuando se situaban bastante por debajo de lo que protegen las constituciones nacionales, supuestamente para no extralimitarse. Pero en el ámbito económico se apostaba, sin complejos en extralimitarse, por autodefinirse como un espacio comercial neoliberal, en línea con las políticas de la UE desde Maastricht. Esta era la gran jugada: aprobar una constitución neoliberal que se convertiría en un marco casi cerrado incluso en el supuesto de que la gente eligiera gobiernos nacionales de izquierdas.
El tratado también contenía aspectos de funcionamiento para una UE ampliada hasta 25 países. Esto se presentaba como imprescindible y se advertía de que la UE entraría en una parálisis de no aprobarse el tratado. Se decía que la toma de decisiones por unanimidad era un freno que impedía adelantar (pero se mantenía la necesidad de consenso para los derechos sociales), mientras que se habilitaban decisiones por mayorías simples en las cuestiones económicas (que son las que la UE realmente prioriza).
Afortunadamente, se convocaron algunos referéndums. En el Estado español, votamos ingenuamente por el sí porque se confunde la tradición de derechos y modernidad de Europa con el mercado capitalista neoliberal de la UE. Nos salvaron Francia y Holanda, donde los ciudadanos no están dispuestos a empeorar su vida a cambio de beneficios para los grandes capitalistas. Esto hizo que la UE reflexionara y ahora vuelven a la carga queriendo aprobar un tratado que recupera los mismos aspectos funcionales del tratado constitucional, habiendo aparcado los aspectos sociales y comerciales, aun cuando el nuevo funcionamiento abrirá las puertas a decisiones económicas no consensuadas que pueden ser muy peligrosas para la ciudadanía.
Para muestra, un botón: la jornada laboral de 65 horas semanales. Por suerte, Irlanda ha votado no. Los europeístas de verdad tenemos que aprovechar para cambiar el rumbo de esta UE enloquecida neoliberalmente.
Jordi Oriola i Folch / Barcelona
Losantos
Losantos ha perdido de nuevo la brújula de sus sinrazones y vuelve a errar en sus apreciaciones: el importe de la multa, contrariamente a lo que él sostiene, no es el precio del honor del injuriado, sino la penalización que se le impone al locutor por sus bravuconas injurias en contra de esa persona. El honor y el respeto tienen mucho valor, pero no
tienen precio.
En cambio, los insidiosos insultos y descalificaciones tienen un precio, pero carecen de cualquier valor. Es bien cierto que cuando un individuo ve peligrar su escaso crédito social y profesional, como en el caso de Losantos, utiliza cualquier argucia para hacerse
notar y salir en los medios.
Y la Iglesia, guardando un farisaico silencio corporativo.
Xavier Pascual i Sienra / Vilanova i la Geltrú (Barcelona)
Estéticas y modas
Es obvio el derecho que tiene todo el mundo para disfrutar de la playa, la piscina y otros lugares similares que se frecuentan cuando el buen tiempo acompaña y a los que se suele acudir con poca ropa, dejando al descubierto el cuerpo que normalmente se tiene tapado y disimulado.
Esto viene a colación por la moda que estamos padeciendo desde hace ya demasiado tiempo del exceso culto al cuerpo, y que, llegado el buen tiempo, se acrecienta más con el bombardeo que se recibe por parte de los medios de comunicación para mejorar el aspecto físico y dejarnos un cuerpo 10 sin defectos, por simple y pura apariencia.
Esto provoca que, a la hora de desnudarse en público para disfrutar de esos sitios de esparcimiento, te hagan sentir molesto, porque la forma, el tamaño y el volumen de las distintas partes del cuerpo, por exceso o por defecto, no son las elegidas por alguien que dicta los parámetros de lo normal y anormal, lo correcto e incorrecto, en todo lo referente a las estéticas y las modas.
En muchas ocasiones, para presionar más aún sobre la necesidad de tener ese cuerpo perfecto, se oyen comentarios de reproche hacia las personas que sin tenerlo, tienen el valor de ponerse a disfrutar del buen tiempo en esas condiciones.
Por tanto, y para terminar, quiero decir que si la salud nos acompaña, tenemos que disfrutar con el cuerpo que tenemos al máximo y no dejarnos acomplejar ni amedrentar por un palmo más o menos. Y al que no le guste o le moleste, que no mire.
Manu Ballesteros Rodríguez / Bilbao
Expo
Gran mérito tiene la construcción de la Expo y es una gran oportunidad para Zaragoza, pero no es un lugar para viejos, ni para niños.
Las distancias son enormes, no existen sombras que alivien del verano ni apenas bancos para tomarse un descanso. Hay unos taxis, una especie de triciclos, que suponen un gasto añadido al precio de la entrada.
Los niños acudirán a la Expo engañados, creyendo que es un parque temático donde se divertirán, pero en realidad se aburren y molestan a los visitantes con sus correteos y gritos.
Lo que parece más interesante del lugar, el acuario y el tsunami, suponen un par de horas de espera en larguísimas filas.
Se notan las prisas de última hora y el problema del agua en la colocación irregular de las baldosas, con las que es fácil tropezar. Algunos pabellones dan la impresión de encontrarte en una feria de turismo con folletos, recuerdos, carteles y vídeos.
Las actuaciones se anuncian en lugares que el visitante no conoce, tiene que consultar un mapa o preguntar a un voluntario, y entonces puede enterarse de que se desarrolla en la otra punta del recinto.
Es aconsejable visitar la Expo varias veces y mejor en días laborables que en fin de semana, descansado, con ánimo de patear el recinto y mucho tiempo por delante.
Antonio Nadal / Zaragoza
Una historia cualquiera en Madrid
Avenida de los Toreros: comienzan las obras de una aparcamiento subterráneo de residentes: zanjas de dos metros, alcantarillas, pozos y cables de todo tipo al aire, árboles talados…
A los pocos días, la empresa adjudicataria (URAZCA) presenta suspensión de pagos, abandonando la obra, llevándose la maquinaria y dejando todo al descubierto. Gymkana cotidiana para los vecinos, entre los que se cuentan cinco colegios de niños, dos guarderías y una residencia de ancianos.
Empiezan las preguntas: ¿cómo es posible que el Ayuntamiento adjudique a esta empresa una obra de tanta envergadura cuando se sabe desde 2002 que es deficitaria? Pero, además, ¿quién necesita las plazas si con el Servicio de Estacionamiento Regulado todos los vecinos aparcamos nuestros coches a la misma puerta de nuestras casas y los edificios de nueva construcción tienen aparcamiento propio y venden –y alquilan– plazas a particulares?
Dos meses después, el pavimento sigue sin arreglarse, la parada de autobús y el buzón han desaparecido, la burocracia sigue su curso (¡insisten con la idea del aparcamiento!)…
Crecen las preguntas: Madrid, ¿la suma de todos?
María de las Cruces Campos / Madrid
Inaudito
Oigo por la radio el último invento de esta sociedad que todo lo mercantiliza. Hay unos emprendedores que han lanzado un nuevo negocio al mercado: si le da vergüenza enfrentarse a su pareja para decir “lo nuestro se acabó”, no se preocupe, ellos lo hacen por usted. 20 euros por teléfono, 50 si es en persona. Y si desea algún servicio adicional (recogida de objetos personales en casa del otro), se lo facturan aparte.
¿Adónde vamos a llegar? ¿Qué sociedad construimos cuando hasta dar la cara se comercializa? ¿Cuando los sentimientos son objeto de compraventa? Si no sabemos enfrentarnos al otro de manera madura, si no somos capaces de decir en persona que la relación no funciona… ¿qué podemos luego esperar de las personas? ¿Y de esta sociedad?
Me parece indignante y triste llegar hasta estos extremos.
Carlos Ballesteros / Madrid
Renta
Somos un colectivo de viudas y viudos en activo que, coincidiendo con la campaña de la renta, querríamos dar a
conocer nuestra situación.
Cuando una persona queda viuda tiene derecho a recibir una pensión que trata de compensar la situación en que quedan esta persona y sus hijos. Hacienda considera como rendimientos del trabajo estas pensiones de viudedad. El resultado es que tenemos que devolver entre el 40% y el 50% del total de la pensión que recibimos a lo largo del año. La supuesta ayuda a la familia se diluye, a pesar de que con la mitad de los ingresos tenga que continuar pagando los mismos alquileres o hipotecas, escuelas y ropa para los hijos, y todos los gastos que antes pagaban con dos sueldos.
Al contrario de otras situaciones contributivas, en las que la ley deja parcialmente exenta de tributación una parte de los ingresos que se reciben como pensión, sufrimos como colectivo un trato discriminatorio, un empobrecimiento progresivo.
Vicente Valentín López / Barcelona
El Tratado de Lisboa
Los ciudadanos de Irlanda han dicho no al Tratado de Lisboa, el plan B de la Comisión europea ante la negativa de los franceses y holandeses a la Constitución europea.
Las normas con que se quiere dotar la construcción de Europa sólo son aceptadas por Estados que no piden el apoyo de sus ciudadanos. ¡Cómo van a decir que no, si ellos son los redactores, los padres de la criatura! ¿Por qué no se organiza un plebiscito para que los ciudadanos podamos expresar nuestra opinión? Y ahora Durão Barroso, el Presidente de la Comisión europea, dice que el no de Irlanda no significará el freno del proceso de construcción europea. ¿Para qué sirve, pues, su opinión?
Muchas Europas son posibles. Pero ellos se empecinan en hacer una de espaldas a los europeos. Parece ser.
Salvador Pallarès-Garí
Un homenaje, una bandera
En el Congreso de los Diputados, mientras se homenajeaba a los represaliados por la dictadura, se enarboló la bandera tricolor. Bono criticó su uso por no ser la constituyente, pero ¿qué esperaba?
Los represaliados, ya fueran socialistas, comunistas, anarquistas o librepensadores, lo fueron por defender los principios de una República que se consiguió con el voto popular, y que fue luego brutalmente reprimida para restablecer los privilegios del clero, de los terratenientes y de los oligarcas.
Nuestra bandera, pues, es la roja, amarilla y morada, una enseña investida por el sentir del pueblo soberano y declarada como tal el 27 de abril de 1931. La roja, amarilla y roja es un símbolo de guerra desde el 27 de mayo de 1785 para diferenciar los barcos en combate, ya que los reyes de Europa enarbolaban todos una bandera blanca con su escudo y únicamente estando cerca se distinguían. Hasta el 25 de enero de 1908 no se decreta como bandera nacional, ordenando que se ondee en todos los edificios públicos desde la salida hasta la puesta del sol.
Durante nuestra incivil guerra, también ambos ejércitos combatían con la bandera tricolor y, ante la confusión que ello representaba, Franco retomó el blasón guerrero de la rojigualda. Hay testimonios de la época de banderas bicolor con las tres franjas iguales y un parche rojo sobre el morado.
José Enrique Centén Martín / Sieteiglesias (Madrid)
Cope
La sentencia condenatoria a la Cope es un gran paso en la defensa de la dignidad de la profesión de periodista. Deberían seguir con César Vidal, que califica todos los días al gobierno catalán de “nacional-socialista”.
¿No se dan cuenta de que mucha gente, como mi mujer y yo, hemos dejado de marcar la casilla de la Iglesia para no financiar la línea extremista de la Cope?
Xaime Puga / A Coruña
Una buena noticia
Es una buena noticia para el periodismo serio la sentencia contra Federico Jiménez Losantos. A pesar de que tanto él como otros puristas pondrán el grito, y seguramente el insulto, en el cielo tras ver cómo se sanciona a quien injuria a otro ciudadano públicamente. He tenido la oportunidad, obligación más bien por motivos profesionales, de tener que escuchar al condenado en su programa matinal y lo cierto es que debería estar agradecido de que decenas de personas no siguieran el mismo camino de la querella que ha tomado el alcalde de Madrid. Porque motivos no faltan, porque lo que realiza este informador-opinador es más propio de la barra de un bar con amiguetes que de un periodista serio y educado… que puedes encontrar moviendo el dial de tu radio, a izquierda o derecha, sólo unos milímetros.
Ignacio Caballero /Madrid
¿Dónde está mi renta?
El 20 de enero solicité la renta básica de emancipación, casi irrisoria, de 210 euros, a la Consejería de Vivienda de la Comunidad Autónoma de Madrid. Reuní todos los papeles necesarios. En dos meses la tendría. Pasados 90 días se les ocurre que falta un documento, el certificado de haberes. Lo entrego. “¿Cuánto tardarán ahora?”, pregunto. “Uy no sabemos nada de plazos”, me responden. Cinco meses de ineficacia administrativa en una de las que se dice comunidades más ricas y prósperas. Se quiere fomentar el alquiler pero las medidas no llegan.
Alejandro Muñiz Delgado / Madrid
Estadísticas
Para quitarle importancia, se insiste en que un millón de votos irlandeses no pueden decidir por 500 millones
de europeos.
Pero, a parte de que si representan a Irlanda representan también al uno por ciento de la Unión Europea, esa estadística olvida que ninguno de los otros ciudadanos europeos ha podido votar; más aún, que sus curiosos representantes se lo han impedido para que no se repita en más países el rechazo a esa Constitución hecha y aprobada por y en beneficio de unas tan pequeñas como poderosas minorías.
M. J. Jorba Obiols / Barcelona
Polideportivo de La Latina
Los vecinos del distrito Centro de Madrid hemos celebrado el Día del Deporte con el anuncio del cierre de la instalación de La Latina después del verano con motivo de la construcción del nuevo mercado y polideportivo.
No nos oponemos a ello, pero sí a la mala planificación del Ayuntamiento, que hace que los vecinos del centro nos quedemos sin la única instalación pública en la que practicar deporte durante los próximos tres años.
¿No se podrían haber construido otras nuevas instalaciones como las previstas en el mercado de Barceló, el nuevo COAM, o junto a San Francisco El Grande antes de demoler la existente en La Latina?
Imaginamos que el Ayuntamiento, en su preocupación por el deporte de base, cerrará calles todos los días del año, abrirá locales públicos de colegios u otras instalaciones para poder seguir practicando deporte durante estos tres años que durarán las obras. Incluso reforzará los horarios de las instalaciones más cercanas (inexistentes) abriendo más horas y en fines de semana, o facilitará el acceso de salas de musculación como las de Daoiz y Velarde, en las que han dejado la gestión a la Federación de Karate y no se permite el acceso con el bono del resto de polideportivos públicos.
Dado el interés del Ayuntamiento por el deporte no dudamos que estén estudiando estas medidas. ¿O con esto el alcalde no sale en la tele?
Emilio Orduña Flores / Madrid
En memoria de nuestros padres
Cada vez que fallece un testigo de uno de los acontecimientos más sangrientos de nuestra historia reciente desaparece con él un capítulo aún no escrito de la memoria histórica del siglo XX.
Los que fuimos testigos en nuestros pueblos de Extremadura de los sangrientos hechos en los inicios de la guerra no pedimos responsabilidades a nadie por lo que sus ascendientes hicieron, pero, por respeto a los que fueron represaliados y pagaron con sus vidas en aquellos años, sí pedimos el cumplimiento de la Ley de la Memoria Histórica.
Así pues, exigimos la retirada de los símbolos de la dictadura y de los nombres de calles dedicadas a personajes que sólo con recordar lo que hicieron se nos ponen los pelos como escarpias.
Joaquín García Mayo / Getafe (Madrid)
La Zaragoza de la Expo
Hace años que muchos hemos elegido la bicicleta como medio de transporte. Soy todo lo respetuosa que puedo y cumplo las normas de circulación. Todos sabemos que Zaragoza carece de las infraestructuras necesarias, y a veces los ciclistas invadimos las aceras, en las que creo que todos cabemos si nos tratamos con respeto.
En esta nueva Zaragoza, de la que nos emocionamos al verla entre las más modernas de Europa gracias a la Expo, pienso que lo de verdad hace falta es que a todo el mundo le quede claro que ir en bicicleta es algo positivo para todos. Que solamente queremos una ciudad más limpia y más bonita. Y no es una utopía, véase Barcelona, Amsterdam o Berlín. Ya que de momento no es posible disponer de los carriles bici necesarios, pido por favor que nos respetemos. Convivamos juntos y en paz en esta nueva Zaragoza, de la que estáis tan orgullosos. Yo quiero estarlo también.
Virginia Pallas Gibanel / Zaragoza
El no de Irlanda
Sólo escuchando lo que se rumorea que harán las autoridades europeas e irlandesas después del no rotundo en el referéndum, se puede constatar cómo la Comunidad Europea se deslegitima día a día: se trataría de que el Gobierno irlandes firmara algún tipo de documento que legalmente diera la vuelta al resultado.
Ya es una norma que cada vez hay más funcionarios con gran autoridad que no han sido escogidos en elecciones y que están logrando que se vayan aprobando normativas que nos están llevando rápidamente al siglo XIX: la directiva sobre política migratoria y la semana de 60/65 horas semanales. Después vendrán la privatización de la sanidad y la educación obligatoria pública y las jubilaciones.
El presidente de la Comisión y los comisarios son elegidos según cuotas de poder por los Estados miembros, pero no están previstos mecanismos de control y destitución, en su caso, por parte del Parlamento Europeo. ¿Qué legitimidad ostentan los gobernadores del Banco Central Europeo, que manejan la política monetaria independientemente de los organos políticos de los gobiernos? Ahora ha de controlarse la inflación, aún a expensas de aumentar el paro y la deuda de las familias. Ha de haber moderación salarial, dicen, aunque los funcionarios europeos (incluido el Banco Central) se actualizan anualmente los salarios, los más altos, más, claro.
Es hora que los ciudadanos europeos empecemos a intentar cambiar el rumbo.
Juan Carlos Salzberg
Irlanda somos todos
Son las oligarquías políticas y económicas las que han provocado una profunda crisis, las que han dicho no a la Europa moderna y democrática, la de la revolución francesa y de los derechos humanos. Ellas son las que han creado la Europa apartheid, que este mismo mes ha aprobado los bochornosos Guantánamos para inmigrantes y las 65 horas de trabajo, mientras que cada día nos priva de más posibilidades de decidir nuestro destino político, como en este gesto de aprobar por Parlamentos y no por referéndum el tratado europeo, confesando así descaradamente el creciente abismo entre los presuntos “representantes” y los representados.
La hazaña de ese David ante un prepotente Goliat nos hace recobrar la esperanza de que todavía podemos vencer a esa lamentable caricatura de Europa que es el tratado de Lisboa, y nos hace sentir que hoy “Irlanda somos todos”.
Martín Sagrera / Madrid
El sexo de la palabra
Yo pensaba que era el ser humano el que tenía sexo y no su palabra, pero parece ser que he estado equivocado. El acuerdo histórico de usar el masculino para el sustantivo común nos ha venido muy bien hasta ahora, pero se ve que encierra un insoportable para una parte de nuestra ciudadanía.
Claro que si se decide extender la androginia a todo nuestro vocabulario, vamos a multiplicar el español por dos y pasará a ser el/la idioma/lengua español/española y vamos a tardar el doble en comunicarnos. Creo que era preferible lo otro, aunque supusiera cierto favoritismo por el género masculino.
Pero qué más da, se puede acordar dejar el idioma tocado de cierto machismo a cambio de otra ventaja para el género femenino. No se me ocurre el qué, pero algo habrá; cualquier cosa menos hablar el doble. O mejor aún, que cada cual hable como le venga en gana y a hacer puñetas la RAE, que ya está empezando a parecer tan perniciosa como la SGAE.
Mario López / Madrid
Guetos escolares
Un reciente estudio del Defensor del Pueblo confirmó lo que en algunos colegios de L’Hospitalet sabemos muy bien: somos uno de los municipios campeones en segregación escolar. En La Florida y Pubilla Cases se está tirando de Ley de Barrios para evitar que nos hundamos en la marginación, pero algunas escuelas concertadas juegan sucio para mantenerse como escuelas blancas y uniformadas.
En la web del colegio San José Obrero se explica que la educación que ofrecen está inspirada en los valores evangélicos y que ayudan a los alumnos a ser personas responsables y solidarias pero, poco coherentes con esos valores, en las jornadas de puertas abiertas les repiten a los padres, refiriéndose al colegio: “Esto es un Mercedes, quien no pueda pagarlo que no lo compre”.
No hay trabajo político más serio y desgastante que militar en el AMPA de una escuela pública con el 80% de inmigración. Aquí paramos los golpes. Aquí luchamos contra el racismo y la frustración. Aquí hacemos pedagogía de la integración con unos. Aquí integramos a otros. Y necesitamos ayuda. Urgente. De la administración (¡más recursos, por Dios!) y de los padres progresistas que están leyendo esta carta.
Ana Isabel Sánchez. Miembro del AMPA del CEIP Puig Gairalt / L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona)
Café Plata
Para los visitantes de la Expo hay una nueva y buena razón para adentrarse por la ciudad: conocer el Café Plata, que reabre sus puertas tras 16 años de silencio.
Para los ciudadanos significa la recuperación de un espacio atractivo, imprescindible y divertido en el centro. Teatros y salas de cine se han cerrado en Zaragoza en los últimos años y ya no han regresado. Normalmente los edificios se transforman en despachos y oficinas y las actividades de ocio se trasladan a las grandes superficies, pero sin ese sabor íntimo y acogedor del centro de la ciudad. A Bigas Luna, el director artístico del nuevo Café Plata, habría que nombrarle alguna vez hijo predilecto de Zaragoza por su labor en la ciudad, con ideas y soluciones prácticas que otros no han tenido.
Por ejemplo, el cambio de ubicación de la Virgen del Pilar durante la ofrenda de flores del 12 de octubre o la sugerencia de extender esa ofrenda por el Ebro, que no se sabe si está en estudio en el Ayuntamiento. Su dirección en el Café Plata es garantía de que merecerá la pena frecuentarlo y que ayudará a revitalizar y mantener el Tubo como lugar emblemático de la ciudad.
Antonio Nadal / Zaragoza
Fiestas patronales
La próxima semana comienza el verano y, con él, las fiestas patronales de numerosos pueblos españoles.
El principal protagonista de dichas fiestas, después del santo, es el toro bravo; ese animal que ha sido criado para hacer de su engaño, tortura y muerte un espectáculo de masas y un negocio. A quienes se lucen en el primero, las fuerzas vivas municipales les sitúan en el mundo del arte, y los que se lucran con el segundo, reciben además el reconocimiento social de la España berlanguiana.
Es la fiesta nacional financiada, en gran parte, con fondos públicos procedentes de los ayuntamientos que, con la iglesia, han tenido la desfachatez de combinar la mansedumbre que representa la imagen de la patrona sacada en procesión con la crueldad ejercida contra un animal sitiado por el griterío.
Enrique Chicote / Madrid
‘Si vis pacem, bellum para’
“Si quieres la paz, prepara la guerra”, es una expresiva alocución latina que resume palmariamente nuestro estilo de vida occidental, un sistema económico y cultural profundamente humano, y por lo tanto contradictorio que, pese a su aparente hegemonía intelectual, necesita defenderse ante las agresiones mas diversas, la mayoría de ellas presuntas.
Sistema de defensa militar que se ha profesionalizado porque voluntariamente casi nadie quiere participar en el mismo, pero del que muchos nos beneficiamos en esta parte desarrollada del mundo, que es hegemónica no sólo por su mayor competitividad tecnocrático-productiva, sino sobre todo por su enorme capacidad y decisión para aplicar la fuerza bruta en cualquier parte del mundo en defensa de ese modo de vida competitivo y mecantilizado, en absoluto cuestionable, y de la “libertad duradera” que en teoría lo sustenta.
La entrevista publicada en las páginas de este periódico (Público,13-06-08) a la primera top gun española refleja en primera persona estas contradicciones colectivas. La joven piloto militar sabe que se prepara para matar con una de las armas mas mortíferas existentes: un avión de combate; pero pide a Dios que esto no llegue a ocurrir.
Sabe que ella es sólo una pieza de un engranaje más amplio: el Ejército, la defensa nacional, los compromisos internacionales del Estado español, la OTAN, los mandatos de la ONU…
Sin embargo, no se pregunta quién pone las armas en su manos y en su mente, hasta convertirlas en su modo de vida, en la mejor y única manera de ser ella misma.
Y con ella todos nosotros.
Luis Fernando Crespo Zorita / Alcalá de Henares (Madrid)
Cuota de discapacidad
Es de justicia que el acceso libre a cuerpo de administrativos de la Junta de Andalucía de 2007 se dote de un 4% de los puestos a cubrir por el cupo de personal con discapacidad (de 794, 32 administrativos) frente al 1,5% (de 794, 12 administrativos) que supuestamente pretende adoptar su función pública.
El colectivo discapacitado tiene serias dificultades para su integración laboral, lo que repercute negativamente para quien desea desarrollar un proyecto vital satisfactorio, una integración plena que es toda una entelequia a día de hoy.
La integración plena significa, que, en la medida de sus posibilidades, el discapacitado pueda asumir las riendas de su futuro, de un proyecto vital equiparable al de cualquier persona.
Es decir, ciudadanos que activamente participen en la sociedad para enriquecerla en matices y dotarla de distintos puntos de vista.
La sociedad tiene en su mano la posibilidad de integrar en ella a quienes están en desventaja.
Es un reto a perseguir, estamos en disposición de lograrlo, es cuestión de ser valiente para alcanzarlo.
Carlos Jiménez Díaz / Córdoba
Los espectáculos de Aguirre
Se han difundido estos días unas imágenes de la protesta del personal sanitario de un hospital de Madrid en las que aparecen varias personas con pancartas defendiendo la sanidad pública y, a continuación, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, se encara con dos mujeres de manera sucesiva.
En ambos casos las acorrala con su cuerpo, situándose en una distancia intimidatoria mientras ridiculiza sus protestas.
La chulería de Esperanza Aguirre llega a alcanzar niveles que son poco habituales en política. En este caso, es evidente que se siente más segura porque va rodeada de guardaespaldas y de los siervos de su gobierno.
Pero a ella siempre le gusta replicar a todo aquel que no le da la razón: ya lo hizo antes con Manuel Fraga, aprovechando la presencia de un micrófono, y lo hace con Alberto Ruiz-Gallardón permanentemente.
Alguien tan irritable y con una visión tan egocéntrica de la vida no debería estar en política, pero desgraciadamente es frecuente que en los partidos políticos acaben consiguiendo el poder aquellos que se comportan de manera más prepotente.
Manuel Peris Vidal / Valencia
Propuesta
En todos los países del mundo los empleados y escolares salen de sus hogares para llegar a su jornada de trabajo o de estudios sólo una vez al día y regresan a sus casas, por lo tanto, sólo una vez al día. Menos en España.
Aquí, en cambio, en estos tiempos en los que estamos viviendo una crisis mundial sin precedentes que amenaza nuestra seguridad, con Gobiernos buscando desesperadamente alternativas al petróleo como fuentes de energía como biofuels, energía solar, eólica, nuclear, etcétera, seguimos testarudamente gastando automáticamente el doble por culpa de una costumbre que casi temo abordar: la tan española jornada partida.
Así que, como Cicerón en las Oraciones Catalinas, “no voy a mencionarlo”.
Pero hay un a frase hecha en inglés que dice: “Una palabra dirigida a los sabios es suficiente”.
Richard M.McBride / Valencia
Divide y vencerás
Irlanda ha dicho no a Europa. No me extraña. En la semana en la que la presunta Unión ha puesto las bases para acercar la calidad de vida europea a la de los países menos desarrollados o amantes de políticas ultraliberales. Curioso.
Genialidades como la ampliación a veinticinco de forma precipitada en un momento en el que la Europa de los 15 pasaba por su peores momentos fue una huida hacia adelante cuyos frutos estamos
recogiendo ahora.
Un corralito de países que siempre ha dado la sensación más de Unión económica que de social pone ahora en venta la calidad de vida de sus ciudadanos, la conciliación de la vida personal y laboral… y se lanza a un abismo en el que poder competir contra países cuya calidad de vida está a años luz de la nuestra.
No sé si se pretende que compitamos con China en horarios y salarios o con Estados Unidos, donde tener un trabajo no significa poder desarrollar un proyecto de vida porque la precariedad y la flexibilidad laboral están al servicio de un sistema amorfamente competitivo. ¿Llegaremos a ser indigentes con trabajo?
Sea como fuere, me felicito por el no irlandés. Ojalá sea el preámbulo de un golpe encima de la mesa por parte de unos ciudadanos que están viendo desmantelada poco a poco su calidad de vida… al tiempo que la llenan de
peajes, tasas y cuotas.
Ignacio Caballero Botica / Madrid
La hora de los consumidores
Desde hace más de un año, los consumidores llevamos sufriendo una escalada imparable de los precios de la leche, de los huevos, de la carne y de todos los artículos alimenticios elaborados con las materias primas de los cereales.
Una escalada que los consumidores habíamos asumido con resignación por el argumento de los que decían que se debía a que los cereales se utilizaban para producir combustible. Y descubrimos ahora que los ganaderos han vendido sus ganados por no poder soportar el alza de los precios de los cereales.
Es inconcebible también que las promotoras de los pisos hablen de la crisis del ladrillo y pidan ayudas al Gobierno cuando han estado especulando desorbitadamente con los precios de los pisos mientras que millones de españoles han hipotecado la mitad de sus vidas para comprar las viviendas con las que ellos se han hecho archimillonarios.
Un ejemplo de lo que estoy denunciando es que ahora que están bajando los precios de los pisos, los compradores que los necesitan esperan a que bajen hasta el justo precio del que no debieron salir nunca si alguien a mediados de la década de los noventa no hubiese sacado adelante la ley de la liberación del suelo y de la vivienda que despenalizaba toda clase de especulaciones inmobiliarias.
Joaquín García Mayo / Getafe (Madrid)
No a las 65 horas
Quiero mostrar mi más absoluta indignación y estupor ante la aprobación, por parte del Consejo de Ministros de Trabajo de la Unión Europea, de la reforma de la Directiva de Tiempo de Trabajo que permite ampliar la jornada laboral hasta 65 horas semanales, una medida completamente intolerable e incomprensible.
La aprobación definitiva de esta directiva va a suponer un terrible atraso desde el punto de vista de los derechos laborales y del Estado de bienestar y una clara apuesta por la Europa del mercado, en detrimento de la Europa social y de los ciudadanos, en la que la creemos la mayoría de los ciudadanos europeos y de manera especial los españoles.
La directiva no es sólo un auténtico despropósito que atenta contra un derecho laboral adquirido hace más de 90 años, sino que además nos resulta completamente incomprensible, nos es realmente difícil asumir que nuestro Gobierno y la propia Unión Europea aprueben normas que recortan derechos, ponen en peligro la seguridad laboral de los trabajadores y echan por tierra reivindicaciones tan importantes como la conciliación de la vida laboral y familiar.
Solicito al Gobierno de España, al de Cantabria y a los sindicatos de clase que hagan todo lo necesario, y que no ahorren esfuerzos ni medidas para conseguir frenar la aprobación de esta directiva en el Parlamente Europeo.
Pido al Gobierno y a los sindicatos que inicien los contactos con el resto de las fuerzas democráticas europeas y sindicatos europeos para hacer frente común en el Parlamento Europeo, y exijo a todos los partidos españoles con representación en el Parlamento Europeo que voten en contra de esta iniciativa, y que así se hagan eco del sentir de la inmensa mayoría de los
ciudadanos de nuestro país.
Por último, creo que ningún partido de nuestro país puede apoyar una medida de estas características pero, por si acaso, pido públicamente que se posicionen sobre esta reforma, ya que se trata de un tema fundamental y los ciudadanos tenemos derecho a saber si los partidos que nos representan en las diferentes instituciones creen de verdad en el Estado de bienestar y en los derechos de los trabajadores.
Raúl Santiago García López / Santander
M-30
Me pregunto si soy el único que se ha dado cuenta de lo contaminado que está el aire y lo mal que se puede respirar en la nueva M-30 de Madrid.
Me veo obligado, a diario, a realizar en coche prácticamente la totalidad del túnel de la M-30, y no hay día en el que no se pueda notar al respirar la cantidad de polución existente, proveniente de la expulsión de CO² de los automóviles, sobre todo en la cuesta que enlaza con la N-V en la que, para colmo, suben un montón de autobuses de la EMT, por no mencionar cuando está congestionado el trafico.
No dejo de acordarme del empeño que tienen los gobiernos en que dejemos de fumar, yo ya lo hice, pero también he tenido que dejar de usar la moto porque hasta los ojos se me ponen llorosos, así que no me queda más remedio que aislarme dentro del coche entre las ventanillas.
Pero de veras me pregunto, ¿soy el único que se ha dado cuenta de que hasta el aire se puede ver negro?
Gabriel / Madrid
Selectividad
Hablando de filtraciones. Antes de ayer me quedé estupefacto cuando una docente –vocal de su centro educativo ante el tribunal examinador de la Prueba de Acceso a la Universidad, en el Campus de Colmenarejo de la Carlos III–, al final de la jornada, me comunicó que ella ya conocía desde el día previo las cuestiones principales de las pruebas comunes de Lengua y Literatura, Historia y Filosofía. Yo, escéptico por convicción, ¡no me lo podía creer!
En la segunda jornada de las pruebas, como representante del Instituto de Guadarrama al que pertenezco, me acerqué a ella escépticamente y, cual oferente en busca de respuesta ante el poderoso Oráculo de Delfos, le pregunté si conocía las preguntas de Geografía. Me dijo que sí y yo tomé buena nota de ellas. Acto seguido, ruborizado, se las hice llegar a mis estresados alumnos como un simple bulo de última hora, ¡por si acaso!
Mira por donde, ¡el Oráculo no falló! Las dos cuestiones (valoradas con cuatro puntos respectivamente) y que anteriormente me transmitieron, habían dado en el clavo. No podía ser sólo un rumor.
¿Qué estaba pasando? ¿Qué había fallado? Al parecer de mi pitonisa accidental, ella tuvo conocimiento previo de las cuestiones, gracias a su hija; sí, ésta era amiga de la amiga de una prima de otra hija de una presidente de no sé cual tribunal de la PAU. ¡Qué vergüenza!
La ministra Cabrera dijo, recientemente, que esta selectividad está en vías de extinción y que tiene sus días contados para 2010. De acuerdo, pero yo pienso que deberían ser algún tipo de personas las que tendrían que desaparecer del mapa de las responsabilidades públicas.
Me explico: aquellos funcionarios que introducen goteras en el sistema, que en teoría deben responsabilizarse de valorar con justicia el mérito y la capacidad de todos los alumnos, son los que fallan y, entonces, no aseguran el fundamento de toda convivencia justa y democrática: la igualdad de oportunidades.
De nuevo, no falla el sistema, sino que fallan las personas que lo representan, en este caso, en la institución educativa. De nuevo, me domina el escepticismo.
Jesús Sebastian Jiménez Prieto / Profesor de Filosofia Ies de Guadarrama / Madrid
Impuesto liberticida
Para los que somos amantes de la libertad, los verdaderos liberales, nada hay más odioso que lo impuesto.
Especialmente triste ejemplo de ello es el impuesto religioso. Al revés que en Alemania y otros países serios, donde el católico añade realmente de su bolsillo esa cantidad al declarar, en España esa pretendida contribución voluntaria esconde una odiosa tiranía liberticida, no sólo contra la economía, sino también contra la conciencia de tres de cada cuatro contribuyentes, la inmensa mayoría que nos negamos a poner esa cruz en nuestra declaración. Porque el que pone esa cruz, como no da ni un céntimo más que los demás en su declaración, crea un agujero en la recaudación que debemos cubrir entre todos, obligándonos a pagar ese dinero al clero.
En esta aún demasiado diferente e injusta España se sigue practicando la perversa tradición de tener aún de hecho, si no de derecho, una religión de Estado impuesta, que se remonta a los Reyes Católicos, a Recaredo e incluso a Constantino, pero que, desde luego, es lo más opuesto a lo que predicó Jesús; y toda religión digna de ese nombre es lo más contrario que existe a cualquier tipo de impuesto.
Diego Mas Mas / Madrid
Una Europa para ricos
En época de crisis decirle al obrero que hay que apretarse el cinturón es como el que le guiña el ojo a un tuerto; presume de saber lo que es ver sólo con un ojo, pero es el tuerto el que lo hace a diario.
A los ciudadanos inermes de Europa no nos conviene realmente esta Unión Europea gobernada por ricos. Los políticos y funcionarios europeos tienen sueldos envidiables y trabajan más bien poco. No dudo de su preparación y de su capacidad para hacer la labor que se les ha asignado. La cuestión está en que no sabemos muy bien cuál es precisamente esa labor.
Por lo que se desprende de las medidas que últimamente se vienen impulsando desde las instituciones europeas parece ser que la labor de nuestros europolíticos y eurofuncionarios es la consolidación más perfecta y sin fisuras de una sociedad clasista, en la que impere la libertad de mercado por encima de cualquier otra libertad individual, incluida la de aspirar a un salario digno en unas condiciones laborales dignas y con tiempo suficiente para vivir.
Europa se está construyendo por los señoritos, al margen de los trabajadores, y así no vamos a ningún lado.
Mario López Sellés / Madrid
¿Qué ha quedado de la cumbre?
No acepto que sigamos torturando por hambre a 850 millones de personas hambrientas por el fracaso en Roma de la FAO. Fracaso más grave aún porque era casi la última oportunidad antes de que el vértigo de la lucha contra el calentamiento haga totalmente invisibles a los hambrientos.
Estos días ya se empieza a notar que la angustia ante los precios del petróleo, las dificultades de los transportistas o el desabastecimiento impide a muchos compadecerse ante esta actual burrada antihumanitaria.
Pudo conseguir en Roma la FAO proclamar el Estado de Emergencia Alimentaria y suspender cualquier medida actual contra los derechos de los hambrientos. Hubiera bastado la humanización de los responsables de las 12 mayores empresas agroalimentarias que son las grandes culpables, que se frotan las manos por la subida, inducida por ellas, del precio de los cereales y que han especulado con el hambre hasta aumentar sus beneficios más del 50% el año pasado.
Seamos muchos los ciudadanos que nos rebelemos ante la hambruna, recordemos sin descanso su crimen a estas cruciales empresas e intentemos obligarles, gobiernos mediante, a ser humanitarias.
Pablo Osés Azcona / Fuengirola (Málaga))
Cambio de rumbo
La huelga de los transportistas debería marcar el final de una época, tras la que debe nacer una nueva sociedad de mayor equilibrio.
La reivindicación principal es que se garantice un precio mínimo que cubra los gastos del camión y un beneficio mínimo de subsistencia. Parece una petición razonable.
Pero pronto escuchamos las voces de los que dicen que el Gobierno no puede entrar en esta regulación porque quiebra el principio de libre competencia. Lo que pasa es que este principio aplicado sin ningún freno ha creado un mundo que no funciona ni medianamente bien. La libre competencia ha hecho que las diferencias sociales entre arriba y abajo sean cada vez más escandalosas y deshonestas.
No puede haber libre competencia real si no establecemos unos límites mínimos entre un capitalismo fuerte y unos autónomos débiles.
Los gobiernos tendrían que empezar a regular los mínimos que deben recibir transportistas, pescadores, agricultores, etc., y los porcentajes máximos que puedan aplicar las grandes empresas intermediarias que comercializan los productos básicos: las frutas, verduras, carnes, pescados…, así como los máximos de ciertos sueldos o indemnizaciones millonarias con que ciertas empresas blindan a algunos privilegiados.
La libre competencia, dentro de un orden, haría un mundo equilibrado, más justo, más libre, en paz y, en definitiva, más feliz.
Antonio Lago Díaz / Donas (Gondomar)
Frente al olvido
El 12 de junio de 1938 fallecía en Gernika Francisco Sepulcre Cabanes. Siendo un niño ya había sido sentenciado a muerte por el Ejercito Nacional. Estando enfermo de tuberculosis, algún mando fascista lo envió al Hospital Militar Penitenciario de Gernika, donde fueron enviados muchos más, puesto que con semejante enfermedad podían contagiar al resto de presos del campo de concentración de Burgos e incluso a militares nacionales y civiles.
Decidieron entonces recluirlos en un centro aislado, donde fallecieron 270 republicanos víctimas del olvido, la barbarie y el fascismo, puesto que únicamente contaban con un responsable militar, un médico y varias enfermeras. Simplemente se les dejó morir mientras el responsable de este centro se enriquecía, quedándose con las partidas económicas destinadas a alimentos y tal vez a medicamentos.
Francisco, en el 70 aniversario de tu asesinato, nada puede probarse ni a nadie puede acusarse, simplemente quiero recordarte y transmitir el legado de tu asesinato a todos tus familiares vivos para que nunca caigas en el olvido.
Vicente Sepulcre / Valencia
Una alternativa real
Desde hace ya algunos meses, los medios de comunicación nos están bombardeando con los problemas diarios que sufrimos los usuarios de los medios de transporte: precios de los combustibles descontrolados, atascos en los accesos a las grandes ciudades, crecientes controles, esperas y retrasos de los vuelos o pérdidas de tiempo deambulando en autobuses por las pistas de aeropuertos o esperando equipajes (cuando no se extravían), lo que se traduce en cansancio, incomodidades, muchos gastos y pérdida de productividad para los ciudadanos, las empresas y las administraciones públicas; en resumen,
para el país.
Además, desde las Administración Central, Generalitat y Ajuntament se nos pide que cambiemos nuestros hábitos para proteger el medio ambiente. Pero ¿qué opciones se nos proponen? Se nos anima a utilizar el transporte público y no el vehículo privado para no contaminar, pero esta alternativa, cuando existe, supone para muchas personas tener que invertir el doble de tiempo para llegar a sus trabajos.
A estas alturas del siglo XXI, las Administraciones públicas y las empresas deberían poner en marcha políticas que contribuyan realmente a solucionar el verdadero problema: no se trata sólo de fomentar el ahorro y eficiencia energéticos. Es mucho más simple: tenemos que reducir los viajes y desplazamientos promoviendo e impulsando el uso de soluciones tecnológicas como la videoconferencia, con las que se consigue reducir los tiempos improductivos de los trabajadores, los gastos de las empresas y las emisiones de CO². ¡Vaya, que podemos mejorar la productividad del país!
La inversión en tecnologías limpias y el fomento del teletrabajo constituyen una inversión rentable tanto para los empresarios como para los trabajadores, por no hablar de la reducción del impacto medioambiental que suponen.
Hay que aparcar el miedo a lo desconocido y a cambiar los hábitos de trabajo; las tecnologías limpias son una alternativa real. Créanme: ¡funciona!
Eduardo Arnau / Ingeniero de Telecomunicación / Barcelona
Barcelona no recicla
El pasado martes día 10 de junio, paseando por la plaza Rovira i Trias del siempre mágico barrio de Gràcia, en Barcelona, saliendo de un restaurante fuimos testigos de un hecho insólito: el camión encargado de recoger las basuras, con numero identificativo 1062, incorporó en su compleja carga el material destinado al reciclaje que se encontraba al lado de sus correspondientes contenedores y que, debido al estado de saturación de los mismos, no podían ser ubicados en su interior.
No es la primera vez que algo así ocurre y resulta todavía más insólito cuando, a escasos metros del camión encargado de las basuras, circula el camión del reciclaje.
No hubo ningún cruce ni de información ni de carga, eso sí, los ciudadanos reciclamos, colaboramos, cumplimos las ordenanzas, pagamos nuestros impuestos y aún nos toca decir sonriendo: “Visca Barcelona”.
David Puentes i Jurado / Barcelona
Trabajar para vivir
Leo con estupor y mirando de reojo el calendario (por si hubiera llegado ya el Día de los Inocentes) que la UE se descuelga con una propuesta de ampliación de la jornada semanal a 65 horas, lo que se traduce en 13 horas de jornada diaria para los que trabajan de lunes a viernes, casi 11 para los que lo hacen de lunes a sábado y más de 9 para los que lo hagan a lo largo de los siete días. ¿Esta es la mejor forma que se les ha ocurrido a las mentes pensantes europeas para conciliar la vida familiar y laboral y para acabar con el estrés en el trabajo? ¿Es que no hay ya bastante mal ambiente socio-laboral en el marco actual?
Miren ustedes, uno en su modestia va a hacerles otra propuesta alternativa que me parece más lógica: reducir la jornada laboral en un 50%, respetando por supuesto los salarios. ¡Eso sí que coadyuvaría a un mejor disfrute familiar, a una reducción del estrés y, no menos importante, a paliar el grave problema del paro, pues para cada puesto habría que contar al menos con dos empleados!
¿Qué eso cuesta dinero? No mucho más de lo que habría que pagar para atender el alto costo de las nuevas jornadas que se pretenden y lo que le cuesta al Estado el tener que sufragar los gastos, cada vez más elevados, derivados del estrés laboral.
Y si todavía falta dinero para ello, que se detraiga, a nivel mundial, de un capítulo que debería ya estar extinguido: el dedicado a armamento. ¿Qué les parece la idea? ¿Utópica? Todo lo importante fue inicialmente una utopía, ¿verdad?
Emilio Sancho Lozano / Madrid
¿Repetir la historia?
Hace más de siglo y medio la Working Men’s Association publicó la Carta del Pueblo. Nacía así el movimiento cartista. Aunque efímero, el Cartismo logró aglutinar a buena parte del movimiento obrero británico en sus peticiones de mejora de sus condiciones vitales y laborales.
Entre las conquistas más destacadas del Cartismo figura la reducción de la extenuante jornada laboral, primero de 14 a 12 horas y, posteriormente, a 10 horas. Es decir, unas 60 horas semanales, aún 5 menos de las que propuso el lunes pasado Inglaterra en Bruselas, con una cobarde abstención española y el apoyo mayoritario de los 27.
Esto era sólo un poco de historia. Evitemos pues repetirla.
Sara Madrigal Castro / Sevilla
Ahora también aquí
Después de haber explotado como mano de obra barata durante tanto tiempo a los pueblos del Sur, y después en la misma Europa a los inmigrantes, ahora que ha llegado la crisis, los nuevos amos de Europa están hablando ya de imponer jornadas semanales de 65 horas a los trabajadores europeos nativos, echando también aquí por la borda más de un siglo de progresos sociales.
Esta Europa que se está forjando se parece cada vez más a la Santa Alianza de los patrones más feudales, encabezados por multinacionales con un poder antidemocrático mayor que los antiguos señores de horca y cuchillo.
No dejemos que su falso nacionalismo europeo sirva de tapadera de tanta basura, y reaccionemos por nosotros y por todos los sometidos al yugo de la injusticia social.
Jaume Mit Pau / Barcelona
Los sin techo
Es bastante complicada la tarea de conocer la situación de los sin techo si antes no se ha convivido con ellos, así como de evaluar la atención que reciben en estos momentos. En lo que respecta a la situación de dichas personas, mi opinión sobre algunas soluciones que incomprensiblemente se les siguen negando es la siguiente:
Entre ellas, un alojamiento estable. Se trata no obstante, de evaluar los muchos matices que quedan normalmente fuera del alcance del observador, aunque sean de vital trascendencia para valorar la atención que cada día recibe esta parte de la población.
Después de mi experiencia con ellos, puedo decirle que es muy grave el abandono al que se somete a esta gente con un trato, en ocasiones, del más absoluto desprecio a su condición humana. Simplemente resulta que no existen. Lo prueba sin duda alguna una parte de las historias personales que he podido recoger y cuya realidad señala la ineficiencia de los servicios sociales municipales de mi ciudad, y que es extensiva a ciertos comedores y albergues privados. Vemos en ello la complejidad de una situación que, debido a su alejamiento de las redes especializadas, adolece de los niveles de atención más imprescindibles.
Así las cosas, me ha sorprendido cuando el pasado día 3 la Policía local expulsaba de nuestras calles a algunas personas sin techo, invitándolas a trasladarse a zonas menos transitadas; este esfuerzo obvia una falta preocupante de conexión con la realidad por parte de la alcaldía coruñesa, al tiempo que impide abordar con la debida serenidad la grave problemática que padece esta gente en nuestra ciudad.
Luis Enrique Veiga Raodríguez / La Coruña
Todo seguirá igual
La escasez de alimentos y su elevado precio en los mercados internacionales han marcado en los últimos días las portadas de los medios de comunicación.
La primera semana de junio la alimentación ha vuelto a ser una vez más la protagonista, ya que Roma ha acogido la Conferencia de alto nivel sobre Seguridad Alimentaria Mundial (FAO), que en principio fue una buena oportunidad para que países de todo el mundo se hubieran comprometido con la lucha contra el hambre y abogado por la producción agrícola en los países en desarrollo.
Sin duda, muchos han sido los temas abordados, especialmente después de que la cumbre de la FAO advirtiera de que el precio de los productos básicos agrícolas, durante los cuatro primeros meses del año, subiera un 53%.
El reto pasaba por conseguir que los 850 millones de personas que pasan hambre en el mundo –de los que 820 millones se encuentran en países en vías de desarrollo– logren salir de la precaria situación que les azota.
Pero una vez acabada la cumbre, tengo la sensación de que todo seguirá igual.
Xus D Madrid / Palamós (Girona)