‘Espe’, la más neoliberal
Se trata de la solicitud de una plaza en una residencia pública de la Comunidad de Madrid para una señora, viuda de un trabajador que cotizó toda su vida para que su mujer pudiera obtener unas prestaciones dignas. Con 95 años, ¿cuánto tiempo tiene que esperar para obtener la plaza solicitada? En la actualidad, está en una residencia contratada por la Consejería de Familia y Asuntos Sociales, cuyo edificio ostenta la bandera de la Comunidad de Madrid y fotos en su interior del día de la inauguración por Esperanza Aguirre. Esta residencia cobra 1.800 euros por mes; eso sí, todo incluido. El esperpento está servido. ¿Hasta dónde llega el neoliberalismo de la presidenta y hasta dónde el Estado del Bienestar de los madrileños?
No me preocupa la burocracia, me alarma que esté al servicio de la hipocresía porque dilatando el plazo hasta que consiga los puntos necesarios, mi madre habrá muerto. Creo que los derechos de esta ciudadana no se están respetando. El afán privatizador puede ser legal, pero no es justo y mucho menos constitucional.
Pedro Taracena Gil / Madrid
Ayudas, ¿para cuándo?
Escribo para mostrar mi indignación ante el bloqueo que existe con respecto a las ayudas de renta de emancipación que prometió el Gobierno antes de las elecciones y que, pasados casi nueve meses desde la solicitud, siguen sin haberme ingresado, a pesar de cumplir con todos los requisitos.
Después de mucho repetir trámites, insistir y meses de espera, se me concedió la ayuda en junio, pero aún no he visto un céntimo. No sólo me indigna que el Gobierno no cumpla con sus promesas demagógicas. Me sorprende que no hagamos nadie nada por pedir lo que se nos ha prometido.
Daniel Zarzo Vargas / Madrid
Frenazo
La solución a los problemas de la economía del país no la tiene el Gobierno del PSOE, sino los otros partidos, los sindicatos, los empresarios, millones de españoles y la prensa. El Gobierno, al parecer de todos ellos, es el único que no sabe lo que interesa al país. Esto sucede gobierne quien gobierne. No importa que en el resto de Europa la economía esté peor, lo que importa es que el Gobierno de turno desconoce sus obligaciones. Tampoco importa que se pongan en marcha 24 medidas contra la crisis, o frenazo, según Zapatero, ni que se inviertan veinte mil millones de euros. Nada de todo esto importa y es un camino equivocado, según la mayoría de españoles.
No sé si es peor una crisis o un frenazo, porque todos hemos padecido crisis y más o menos las hemos superado, pero de un frenazo te puedes romper las narices. También dice Zapatero que lo superaremos en un tiempo razonable. Lo malo es que el tiempo ni es razonable ni deja de serlo.
Antonio Nadal Pería / Zaragoza
Estación sin movilidad
Es vergonzoso que, en pleno centro de Barcelona, concretamente en la estación de Renfe del Paseo de Gràcia, no exista ningún medio mecánico (ni ascensor, ni escaleras automáticas) que faciliten el acceso de las personas con problemas de movilidad, las madres con el coche de los niños o cualquier viajero con un
voluminoso equipaje.
Pregunté a varios informadores si existía algún medio y la respuesta siempre fue la misma: “Lo sentimos, pero no hay nada, quizás no han pensado en ello”. No hay como moverse en coche oficial para ignorar los problemas de transporte. A un paso de las obras de Gaudí que tanta admiración despierta, resultó bochornoso oír la observación de unos turistas: “Es la peor estación de tren de Europa”, para, a continuación, espetar: “¿Y por aquí piensan hacer pasar el Ave?”. Sencillamente, vergonzoso.
Xavier Pascual Sienra / Vilanova i la Geltrú (Barcelona)
Rizar el rizo
El periodo de los Juegos Olímpicos pekineses, una vez dejado atrás el ecuador de agosto, empieza a declinar a estas alturas del calendario. Las cribas en los diversos deportes van sucediéndose a una velocidad escandalosa, mirando ya a la fecha en que se celebrará la prueba reina de la maratón, que da siempre carpetazo definitivo a este macroevento deportivo. Quien más, quien menos, empieza a hacer cuentas, –aunque sea con los dedos–, sobre el número de medallas que logrará su nación, así como sobre el puesto que su país ocupará en el ranking. Por haberlos, haylos, incluso, quienes se dedican a sacarse de la manga una prueba más, a base de establecer comparaciones entre los deportistas más laureados de la presente edición, con relación a aquellos otros que participaron en las múltiples citas olímpicas que se han dado a lo largo de la historia. Es, entre otros ejemplos, el caso del fabuloso tiburón blanco de la natación actual, Michael Phelps, a quien se le compara con el mítico Mark Spitz. Otros, en cambio, piensan que es una manera de rizar el rizo, no procediendo este tipo de comparaciones, pues, aparte de lo que dice el sabio refrán sobre las mismas, es como preguntarle a un niño por la preferencia de sus padres.
Miguel Sánchez / Zaragoza
Sudokus políticos
Sé de buena tinta que nuestros gobernantes dedican gran parte de su tiempo de vacaciones a resolver sudokus; pasatiempo este que se está poniendo de moda entre nuestra clase política. El tema está justificado, pues para solucionar muchos de los problemas que se encontrarán a su regreso, precisan más de la práctica en este tipo de rompecabezas que de la experiencia política o de conocimientos en derecho y sociología. El primer sodoku que tendrán que resolver es el de encontrar un sistema de financiación de las comunidades autónomas que satisfaga por igual a Catalunya que a Extremadura, por poner un ejemplo. Sudoku de no menor dificultad es el solucionar nuestra carencia de recursos energéticos manteniendo la moratoria sobre la energía nuclear; como, asimismo, conseguir disminuir el precio que pagan los consumidores por los alimentos al tiempo que el que reciben por ellos los agricultores les permita vivir dignamente. Y quizá el sudoku más difícil con que se encontrarán al regresar de vacaciones es el de solucionar una crisis que no existe.
Ismael Olmos Cabrera / Madrid
¿Granada, ciudad acogedora?
En el mediodía del pasado martes 12 de agosto, en una calle en obras cerca del centro de Granada, cuatro personas asistimos a la detención de una persona de color que vendía gafas de sol.
Dos agentes jovenes vestidos de turistas lo detuvieron con empujones y golpes, le pusieron esposas y se lo entregaron a otros dos que aparecieron segundos después.
Como no es la primera vez que se produce tal acto hacia los inmigrantes indefensos en Granada, quizás el señor alcalde pueda informar sobre el respeto que tiene Granada hacia su población extranjera, tal y como lo acaba de definir en un país latinoamericano la señora vicepresidenta del Gobierno.
Ignacio Mejía Gómez / Granada
¿Hasta cuándo?
El canon digital, al que se denomina un “derecho de remuneración de gestión colectiva forzosa”, es una medida que también se aplica a CD y DVD vírgenes, y en los últimos meses también a otros aparatos de almacenamiento electrónico. Se trata de un pago totalmente injusto para los consumidores que debe acabar cuanto antes.
En la práctica, consiste en que todos los ciudadanos pagan preventivamente por un “delito” (la copia ilegal) antes de saber si lo van a cometer o no. Por ejemplo, un estudiante que utilice un CD o DVD para guardar imágenes o información de sus estudios pagará derechos de autor por copia ilegal de música. Es tan absurdo como si, al comprar un cuchillo, nos metieran en la cárcel “preventivamente”, por si acaso matamos a alguien con él.
En la campaña electoral de las pasadas elecciones, Zapatero prometió dar una pronta solución a este problema del canon digital, al que calificó de “solución provisional”. Sin embargo, ya han pasado más de tres meses desde las elecciones y la solución no llega. Mientras tanto, los ciudadanos seguimos pagando este indigno gravamen indiscriminado. La pregunta es: ¿hasta cuándo?
David González Lago / Córdoba
La otra cara del bienestar
Viendo películas como Los olvidados de Luis Buñuel o Salaam Bombay de Mira Nair asistimos al frío testimonio de la sociedad actual, en la que cada vez más personas caen fuera del sistema social o, directamente, no tienen cabida en el actual “estado del bienestar”.
En La Coruña, en la misma capital, conozco algunos de estos casos personalmente, que son sencillamente escalofriantes. Hace relativamente poco, la justicia francesa ha reconocido el “derecho de estas personas a tener una vivienda”, exigible en los tribunales; de este modo, en Francia se ha abierto el camino para que se aplique la ley y se construyan más viviendas sociales.
Nuestra Administración, tanto local como autonómica, sigue en sus trece y hace todo lo que puede para retrasar las demandas sociales, sean de vivienda o de un simple alojamiento, poniendo todo tipo de trabas administrativas para cumplir la ley o para construir más viviendas sociales.
Entre otras disculpas, dice que no hay suficiente dinero público para ello…
Más recientemente, el Ayuntamiento de La Coruña, a través de su ya ex concejala de Urbanismo, nos hablaba estos días de las previsiones municipales del nuevo plan y de que un 40% de las viviendas será de protección oficial, sin más concreción.
Con un Gobierno autónomo en plena crisis, en un momento en que los sondeos de opinión reflejan las intenciones de voto, es conveniente decir que las directrices del referido plan municipal no se concretarían hasta después de que hayan pasado las elecciones. Huele a humo.
Luis Enrique Veiga Rodríguez / La Coruña
Falacias
Nuestra infancia siempre ha estado acompañada de mitos, imprecisiones, leyendas y falacias. Entre estas últimas hay una que ahora, en estas Olimpiadas, ha quedado distanciada. El eslogan elegido por Televisión Española, “A por ellos”, nada nuevo en este país, ha dado buena cuenta del romántico y melifluo “Lo importante es participar”.
Por fin llamamos a las cosas por su nombre. ¿Cuál será la siguiente en caer? ¿“La excepción confirma la regla”?
Antonio Pamos de la Hoz
Perros en la playa
Celebro la decisión del Ayuntamiento de Cádiz de defender la ley estatatal que prohíbe que los perros vayan a “pasear”, es decir, a “hacer sus necesidades” en la playa.
Bastante tenemos, y eso hay que solucionarlo, con tener las calles llenas de excrementos y orina. Aquí, en cuanto a civismo con los perros, estamos todavía en la Edad Media; quizás, cuando esto se supere, se pueda admitir el uso canino de la playa. Hoy debemos exigir más seriedad a la Administracion en el cumplimiento de otra responsabilidad que también contempla la ley: el abandono de perros en verano. Pero ¿qué se puede esperar si las leyes no exigen el microchip?
Como portavoz de una plataforma vecinal que reclama a la Administración la exigencia de responsabilidades a los dueños de perros, me satisface que la iniciativa de permitir su acceso a las playas sea criticada por los ciudadanos que reclaman su derecho a tener la playa libre de residuos caninos.
Una cosa es luchar contra el maltrato animal, valorar su compañía y fidelidad… y otra cosa es la higiene.
Antonio González Barrera / Sevilla
Para el público
La semana pasada me acerqué a la ciudad de Segovia para visitar algunos monumentos destacados de esta ciudad castellana. Concretamente visitamos varias iglesias, y nos llevamos la grata sorpresa de que estaban abiertas casi todo el día.
Además encontramos en cada una a un guía que la cuidaba y que se ponía a disposición de los visitantes de modo gratuito. Francamente, una no está acostumbrada a este trato profesional, amable y oportuno.
Este sistema forma parte del plan de verano patrocinado por la Junta de Castilla y León. Me parece que este es el modo de emplear bien los dineros al servicio de los ciudadanos.
María L. Aparicio / Madrid
Deuda familiar
A principios de 2007, Rodríguez Zapatero proclamó que el año 2006 había sido económicamente el mas exitoso de los habidos en el actual periodo democrático: teníamos ya dos grandes corporaciones en el club de los 110.000 millones de dólares, las empresas del IBEX-35 habían tenido un beneficio de 30.000 millones de euros, recibimos 51,9 millones de turistas, se registró un crecimiento de la economía del 3,8%, el superávit de las Administraciones públicas alcanzó el 1,5% del PIB, manteníamos la inflación relativamente controlada cerca del 2,5%, y la tasa de desempleo por debajo del excelente 8%.
Año y medio después, todo aquello parece haberse quedado en agua de borrajas porque falla el consumo interno. El Banco de España nos decía entonces que las familias españolas teníamos una deuda de 832.289 millones de euros, y que continuaba creciendo. La bonanza económica se repartió mal y los especuladores son ahora más fuertes que nunca.
Se supone que las capacidades personales y la libre competencia nos ponen a cado uno en nuestro sitio. El sistema funciona o, dicho de otra forma, siempre, en alguna parte, hay alguien que está todavía peor, y nos lo recuerdan constantemente para que sigamos confiando en ellos.
Luis Fernando Crespo / Alcalá de Henares (Madrid)
Falta de profesionalidad
Un profesional se debe a quien le paga. Jorge Garbajosa jugó media temporada en los Toronto Raptors de la NBA y luego se lesionó para el resto de la temporada. Desaconsejado por el equipo médico de los Raptors, sin estar recuperado jugó el europeo, donde se lesionó, por lo que se ha pasado la última temporada fuera de juego. Y ahora vuelve para jugar las Olimpiadas.
Los Raptors le han pagado dos temporadas y él solo ha jugado media. ¿Y cómo se lo agradece? Fichando por un club ruso. Increíble. Queda probado que en ningún momento ha pensado en su club, sino que ha hecho lo que más le convenía.
Samuel Diego Sánchez Ilustre / Redecilla del Camino (Burgos)
Cambio clamático
Según un artículo publicado por la revista científica Nature, la concentración de carbono negro en la atmósfera, resultante del hollín, es la segunda causa más importante del calentamiento climático después de las emisiones de dióxido de carbono.
El carbono negro es una sustancia que absorbe la radiación solar y no permite que la radiación reflejada por la superficie terrestre salga de la atmósfera, por lo que eleva la temperatura del planeta. Además, puede viajar largas distancias por la atmósfera terrestre en un recorrido en el que se mezcla con otros aerosoles, como nitratos, sulfatos y cenizas. Esta mezcla origina columnas de nubes marrones de 3 a 5 kilómetros de espesor que no dejan que la radiación solar visible llegue a la superficie terrestre, lo que daña el ciclo del hidrógeno y calienta la atmósfera.
Este hecho se ve agravado porque la mayor concentración del carbono negro se da en los trópicos, donde la radiación solar es mayor.
El hollín se forma con la quema de madera, por lo que son los hogares pobres que la usan los mayores contaminantes y los productores del cambio climático. ¿No les parece un cuento? ¿Cuantas generaciones han utilizado exclusivamente estos productos para cocinar, calentarse y asearse? Y hasta ahora no hemos sabido que llevamos miles de años contaminando ni que lo más natural sea lo más contaminante.
Domingo Martínez Madrid / Baños de Valdearados (Burgos)
Viajar sin prisas
Las autovías y autopistas han contribuido de forma decisiva a que nuestros desplazamientos sean más rápidos, cómodos y seguros. Pero, sin dejar de reconocer las ventajas de las vías rápidas, también podemos afirmar que nos privan, en parte, de disfrutar de los bellos y variados paisajes que nos ofrece nuestra privilegiada geografía.
Viajar sin prisas por carreteras nacionales y comarcales nos permite la posibilidad de acercarnos a la naturaleza, a las gentes y costumbres del lugar y, por supuesto, disfrutar de una gastronomía tan rica y variada como nuestro paisaje.
Aún recuerdo con emoción, cuando el tiempo tenía otra dimensión y tener un coche un privilegio, el recorrido de diez kilómetros que separan Antoñán del Valle (mi pueblo) de Astorga a lomos de un burro o caballo para ir al mercado de los martes. Un viaje que duraba dos horas, pero que de ningún modo se hacia monótono o aburrido, pues era toda una aventura viajar por caminos entre encinares y campos de centeno y, de vez en cuando, ver algún lobo, zorro, liebre o bando de perdices. Y qué decir de aquellas conversaciones interminables entre compañeros de viaje…
Lástima que, en estos tiempos que nos toca vivir, importe mucho más la meta que el camino.
Pedro Serrano Martínez / Valladolid
La calle Skid Row
Varios centros hospitalarios de California reclutaban a mendigos (esos fantasmas que la sociedad crea pero se niega a ver, y mucho menos a reconocer) a las puertas de un centro de acogida situada en la calle Skid Row. Una vez reclutados, procedían a su hospitalización previa imposición de una enfermedad ficticia, lo que les suponía a los Centros ingresos millonarios a cuenta del Estado. Médicos, enfermeras y director del centro de acogida se repartían los beneficios.
Estos señores se han paseado, y seguirán haciendolo, como ciudadanos de bien, dignos del saludo matutino y la idolatría popular. En cambio, el fantasma seguirá su camino de fantasma, sin el saludo matutino y con el rechazo vecinal.
No es una regla exacta eso de situar a las ratas siempre en las alcantarillas. Las ratas pululan por todos los rincones, y son las más peligrosas y dañinas aquellas que adoptan forma humana y viajan en lujosos autos que suelen aparcar a la sombra del árbol podrido que preside su hogar.
Son este tipo de ratas quienes se encargan de transmitir el tan extendido virus de la bajeza humana.
Francisco García Castro / Estepona (Málaga)
No hay treguas olímpicas
El egoísmo de los poderosos no se va nunca de vacaciones ni detiene sus estrategias por motivos tan ingenuos como la celebración de unos Juegos Olímpicos. La tregua que se observaba en la antigüedad, mientras los atletas de Grecia viajaban y competían, no encaja hoy con los grandes intereses.
Tras haberse abrazado hipócritamente en Pekín el día en el que se inauguraban los XXIX Juegos Olímpicos, Putin y Bush siguieron protagonizando el particular torneo que se traen entre manos con el fin de hacerse con el dominio del planeta. En esta ocasión, ha sido Osetia del Sur el escenario de su última pugna. Las razones esgrimidas no pasan de meras disculpas étnico-políticas. El verdadero motivo conviene buscarlo en la importancia que tanto Rusia como Estados Unidos conceden al control de la región del mar Caspio, una zona de gran interés geoestratégico, militar y económico por los oleoductos que contiene o por las reservas de carburante que alberga.
Pueden asistir con cara de póker al desfile de miles de atletas para los que superarse a sí mismos y superar deportivamente a los demás lo es todo en la vida. Pueden abrazarse, sonreírse y gastarse incluso bromas en el escenario solemne de un acto inaugural, pero Putin y Bush otra vez nos dicen que el egoísmo de los poderosos no tiene límites. Ni su hipocresía tampoco. Y que los valores que anidan en su espíritu no son, precisamente, esos valores olímpicos que millones y millones de seres contemplamos ahora embelesados mirando hacia Pekín.
Adolfo Yáñez
El PP de Baleares
Salta a la vista que el máximo responsable del Turisme Jove del anterior Govern balear, Damiá Amengual, capitaneado por Jaume Matas, llevaba una vida de sibarita, ya que se daba unos buenos atracones de caldereta de langosta para el buen yantar a costa del sufrido contribuyente balear, y así se lo hicieron saber a la ex consellera de Presidencia y
Deportes, Rosa Puig.
Alguien debería haberle explicado a Puig las responsabilidades de su departamento, ya que ahora dice que no tenía conocimiento de las andanzas de sus chavales, que iban derrochando a diestro y siniestro.
Nicolás Nadal Ferrer / Cala Ratjada (Mallorca)
El pueblo fantasma
La pesadilla comenzó en 1951 para 17 pueblos en el valle del río Ara con el proyecto de un embalse que nunca se llevó a cabo. En este lugar, se escribió otro capítulo negro de nuestra historia política, marcada por la codicia y la veleidad de quienes, aludiendo a un supuesto interés general, impusieron el miedo y la represión sobre sus pobladores legítimos.
Total, ¿para qué? Más de medio siglo después, se descarta definitivamente el proyecto del embalse de Janovas. Toda este periplo de abusos y sinrazón se pretende resolver con un proceso de reversión de las tierras expropiadas. Los antiguos propietarios o sus herederos pueden recuperar lo que era suyo por el importe (convenientemente actualizado, ¡menuda es la Administración!) recibido por dicha expropiación. ¿Y ya está? ¿Así se repara tamaña injusticia?
Actualmente, en nuestras tierras aragonesas, mantenemos abiertos distintos frentes contra el disparate. Uno de ellos es Gran Scala, que también apunta maneras de convertirse en otro motivo de vergüenza para los aragoneses por la insólita actuación de nuestros gobernantes. Por su empecinamiento (a pesar de que todo parece cada vez más una burla) en que el proyecto salga adelante. Por el apoyo institucional que se está dando a lo que nos huele a pelotazo y a especulación urbanística…
Al final, el tiempo, demasiado en el caso de Janovas, parece que pone a cada uno en su sitio. Sólo nos queda esperar que no tenga que pasar otro medio siglo para poder liberarnos de la estulticia y la rapiña que continúan agarradas a nuestra tierra. Personalmente, no sé si podría soportarlo.
Ana Cuevas / Zaragoza
‘Cultureta mesetaria’
Una de las servidumbres estivales que peor llevo es tener que escuchar a los rancios miembros de la cultureta mesetaria haciendo burla de los trabajadores que se toman sus merecidas vacaciones en la playa.
Esos intelectuales de botica, ratones de biblioteca de pana y franela, que son incapaces de contar un chiste que no contenga al menos un aforismo de Hipócrates, Spinoza, Hölderling o Malraux; esos señores pasan el verano en la meseta y si les preguntas cómo es que no van a la playa, te contestan: “Uy, por Dios, tonterías las justas”. Bueno, no saben lo que se pierden.
Pues esos pedantes no pueden dejar pasar ocasión sin ridiculizar a la gente normal, a esas personas que, a diferencia de ellos, se ganan el pan con el sudor de su frente y disfrutan con lo que más aprecian: la familia, los amigos, la playa y el chiringuito. Al menos, a esta gente normal se la ve contenta y saludable, con un color envidiable. No como a estos engreídos amantes del melonar que huelen a almidón y cada día que pasa tienen un aspecto más cetrino.
Mario L. Sellés / Madrid
El coche mata
Está claro que las campañas de sensibilización y el carnet por puntos no son suficientes para impedir que los ciclistas sean arrollados, los ocupantes de los automóviles sigan sufriendo accidentes y los peatones seamos atropellados en las calles.
Una infracción, un despiste o un alarde aderezado de alcohol pueden ocasionar graves siniestros que, a la postre, se nos antojan evitables. El coche ha invadido el espacio vital, marca nuestra existencia y es máquina imprescindible que no podemos dejar de alimentar. Signo de estatus social, refugio rodante y caballería devoradora de recursos a un tiempo, los accidentes automovilísticos parecen tributos que el dios coche exige a los humanos por dejarse utilizar.
Los coches deberían llevar una leyenda que dijese: “Esta media tonelada de chatarra, acelerada por el carburante, puede ocasionar la muerte, tetraplejia, amputación o heridas graves a usted y a quienes le rodean”. Lo veo más necesario que la propaganda anti tabaco.
Juan Torrens Alzu / Pamplona
Violencia de género
Después de todos los casos de mujeres asesinadas por sus parejas que se han denunciado en las últimas semanas, quiero expresar mi más repulsa condena contra todo hombre que maltrata a una mujer, y en especial si el varón salta la barrera extrema del asesinato de su pareja. Es una vergüenza que millones de hombres estemos en entredicho ante el sexo opuesto porque unos cientos de maltratadotes se conviertan en asesinos de sus parejas. La solución es compleja y difícil, como lo demuestra que las leyes que se han impuesto para erradicar la violencia de género están siendo poco efectivas. Al hombre que esta dispuesto a matar y a quitarse la vida después le importan muy poco las leyes de alejamiento y que su ex pareja lleve a un policía de escolta.
Además de todos los compromisos habidos y por haber de nuestro Estado de Derecho y de la sociedad en su conjunto, es necesario un estudio de psicólogos y forenses que desentrañen qué ha pasado por la mente de estos varones que antes de cometer el crimen no despertaban sospechas y después de matar a su pareja e incluso a sus hijos se matan ellos también, sorprendiendo a los vecinos y amigos.
Joaquín García Mayo / Alburquerque (Badajoz)
El clásico truco
El truco es tan bueno, tan clásico, que ya lo empleó en Atenas Alcibíades, cortándole el rabo a su perro para que no le criticaran por cosas peores. China ha confesado que puso imágenes pregrabadas en la inauguración de los Juegos Olímpicos y simular que cantaba la chica más guapa.
Así pretende distraernos para que no le critiquemos por cosas realmente graves, como su opresión al Tíbet; y esto, a su vez –con ser tan grave– no es sino otro truco en relación a carencia de derechos humanos fundamentales que se padecen también en la misma China. No nos dejemos engañar sobre dónde siguen estando los verdaderos problemas de ese país y, por su evolución interna y la globalización imperante, cada vez más los del mundo entero.
Fermín Espinosa Romero / Madrid
Cuentos para no dormir
Se va completando el círculo. El trabajador que salga de su oficina a las diez de la noche puede comenzar a vivir mucho mejor.
Ya no tiene que preocuparse de no poder comprar una estantería porque lo podrá hacer en Ikea. Que respire aliviado por si de repente necesita unas pesas o un accesorio para la bicicleta, porque Decathlon también abre hasta una hora antes de medianoche. Por si acaso no ha comprado pan, puede comprarlo casi de ayer en cualquier establecimiento de Carrefour. ¿Familia?… ¿qué es eso?
Es gratificante ver cómo se está facilitando la vida de los trabajadores en cuyas empresas hay un problema de productividad que les lleva a completar jornadas de doce horas mal gestionadas, siendo este nivel de competitividad tan pésimo uno de los síntomas de la debilidad estructural de nuestra economía.
Mientras en Europa se adoptan políticas que hacen cumplir estrictamente el horario y aumentan la productividad para acabar con los “mareaperdices”, aquí estamos fomentando como solución a la crisis unas medidas neoliberales que fomentan que ni los que trabajan hasta las once de la noche en los comercios ni los que salen a las diez de la oficina sean un ejemplo de la verdadera solución.
Dicen los defensores de la liberalización de horarios comerciales que fomentan la creación de empleo. A este paso, habrá empresas que lean los cuentos para dormir a los niños cuyos progenitores no puedan hacerlo. Al tiempo.
Ignacio Caballero / Madrid
Matrimonio de conveniencia
A veces pensamos que lo local es mundial e inmutable, como que el matrimonio por amor, que es un modelo decimonónico y burgués, es un paradigma universal, paralelo al mito de la mujer paleolítica que no cazaba.
Las mujeres también eran cazadoras y el matrimonio, en la mayor parte del planeta, en la mayor parte de los grupos sociales y en la mayor parte de la historia, ha sido sobre todo de conveniencia. En muchas sociedades y culturas ha habido casamenteras y estas siempre han sido retribuidas de alguna forma.
Me sorprende que los recursos públicos se malgasten en unidades policiales que investigan si los matrimonios con inmigrantes son de conveniencia o no, y que no se aplique a los matrimonios de conveniencia entre nacionales, por ejemplo.
Desde mi punto de vista es absolutamente legítimo contraer matrimonio por conveniencia y no creo que ningún código deba inmiscuirse en estos asuntos.
Antonio de la Rosa Botaya / Badalona
Expropiación forzosa
Razones de interés público o utilidad pública, interés general o social son algunos de los argumentos que se emplean para iniciar cualquier expediente de expropiación forzosa por parte de la Administración Pública, que es la que tiene la potestad.
En la Comarca del Barbanza unas cuantas familias de la zona portuaria de Rianxo están a punto de vivir la lógica angustia que supone perder sus propiedades ante un proyecto de ampliación y mejoras portuarias.
Las familias afectadas, como es lógico, entienden que no está suficientemente contrastada la apreciación de la necesidad de ocupación de esos terrenos, siendo posible y viable llevar adelante otras actuaciones que facilitarían la permanencia de sus viviendas centenarias, como podría ser la ampliación de la calzada a través de un pequeño relleno en la zona.Ahora solo falta que la Administración estudie las alegaciones y propuestas alternativas al objeto de tratar de que el daño ocasionado sea el mínimo posible.
Por otro lado, tampoco podemos olvidar que la propia Constitución española, en su artículo 33, reconoce el derecho a la propiedad privada y además señala que “nadie podrá ser privado de sus bienes y derechos sino por causa justificada de utilidad pública o interés social”.
José Manuel Pena / Riveira (A Coruña)
Las Perseidas
Originadas a partir de un cometa, las estrellas fugaces o meteoros son pequeñas partículas de polvo, no más grandes que la cabeza de un alfiler, que se desintegran a unos 100 kilómetros de altura. Su brillo es producido por la ionización causada por la liberación de su energía en las capas altas de la atmósfera.
Las Perseidas reciben este nombre porque su radiante, punto imaginario donde se cortan las prolongaciones hacia atrás de los trazos meteóricos, se encuentra en la constelación de Perseo. Para ver el mayor número de estrellas fugaces es necesario encontrar un lugar oscuro lejos del alumbrado público y estar cómodo.
La isla de La Palma es el único lugar del mundo donde podemos disfrutar de unos de los cielos más oscuros del planeta. Los días que no hay luna llena son los mejores. Aunque en principio no hay una dirección privilegiada hacia donde dirigir nuestra observación, siempre se recomienda mirar hacia el Norte o el Este.
Antonio Carrillo Díaz / Granada
Acotar el infierno
La utopía, entendida como la capacidad de soñar para cambiar las circunstancias adversas a la humanidad, no es un valor en alza en la sociedad contemporánea. Vivimos en un planeta donde las abrumadoras realidades estrangulan a las soluciones imaginativas con un cordón de pesimismo y negatividad. El utópico es acusado de poco pragmático. Sin embargo, históricamente, el auténtico progreso de nuestra especie ha sido gestado en las cabezas de quienes tuvieron la capacidad de sobreponerse a la resignación e idear un futuro mejor para los demás. Gracias a ellos superamos realidades tan negativas como la esclavitud o desarrollamos alas para remontar las grandes injusticias sociales.
El proyecto del presidente senegalés, Abdoulaye Wade, para frenar el avance del desierto en el continente africano responde a este perfil. La Gran Muralla Verde, que defiende Wade, pretende ponerle coto al infierno de la desolación medioambiental y a sus terribles consecuencias. Su idea consiste en crear una barrera forestal que atraviese los límites del desierto y detenga la metamorfosis que amenaza la vida y el futuro de los países africanos. Amén de acabar con la expansión del infierno, esta iniciativa supone una oportunidad para unir en un mismo esfuerzo a los pueblos africanos por encima de sus dificultades económicas y de los conflictos armados que padecen.
¿Es esto posible? Quizás su viabilidad solo dependa de que el resto de la comunidad internacional abandone su escepticismo y proporcione ayuda material y científica para realizarlo, pues, como dice el presidente de Senegal: “Este es un proyecto para toda la humanidad”.
Ana Cuevas Pascual / Zaragoza
Playa Macenas
No hace demasiado tiempo, algo más de una década, que inicié mis visitas por el cabo de Gata y sus cercanías: playas excelentes, arenas limpias, aguas cristalinas, peces, paz.
Interrumpidas todas ellas por la explosión de la construcción, voraz donde las haya en todo el litoral del Mediterráneo. Cada año que me desplazo a este magnífico lugar de nuestra geografía, donde sentía tranquilidad, paz, vida, ahora me invade la impotencia, la rabia, el odio, hacia todos aquellos que han colaborado en la destrucción de este paraje inimitable en toda Europa. Hace años fue el hotel construido en la playa del Algarrobico, a fecha de hoy en espera de ser derruido, y ahora le toca a la playa de Macenas, llamada así por la presencia de la única torre que se conserva del castillo de Macenas, construido en el siglo XVIII y recientemente declarada monumento de interés cultural. Aquel castillo, que en su día sirvió de defensa, hoy se defiende de cientos de grúas que construyen hoteles, bungalows, adosados y, para coronar semejante obra, un campo de golf y un cartel bajo el título Macenas Sensations. Desde mi humilde posición maldigo a todos los que han propiciado semejante impacto medioambiental, destrozando un lugar donde el hombre siempre fue hombre como quiso, vestido, desnudo, sentado y en paz.
Vicente Sepulcre / Valencia
Ciudadanía
Ciudadanía es un término que se define más rápidamente por sus antónimos. En sentido jurídico, ciudadano se opone a extranjero; en sentido político, a súbdito. En la Constitución española aparece con tres significados diferentes. Se considera ciudadanía a la condición que se aplica a una persona física, mayor de edad y dotada de derechos políticos. Ciudadanía también puede ser la condición de formar parte de una comunidad física nacional, en este caso es ciudadano tanto el español como el extranjero; el menor y el mayor de edad. Además, ciudadanía se erige como sinónimo de nacionalidad.
Este termino nos trasporta a su vez a una realidad mayor, la cual tiene por punto de partida la integración europea y la concesión de soberanía de los Estados miembros. La integración europea camina por la senda de la “ciudadanía europea” como tarjeta única de identificación ciudadana.
Esto nos hace pensar si en un futuro veremos como se deja paso a una única identificación, la europea. De este modo, la pertenencia a un estado concreto tendrá menos valor aún del que para muchos puede tener ahora.
Desde el punto de vista de las reivindicaciones nacionales de pueblos como el vasco o el catalán, estos pequeños pero a la vez importantes pasos suponen la constatación de que el modelo de Estado-Nación de hace un par de siglos se esta resquebrajando, dando lugar a nuevas formas de gobierno. Si se instaura una ciudadanía común a todos los europeos, el peso de los estados centralistas decaerá, dando lugar a microorganismos autonómicos, regionales o locales que tengan como eje superior la comunidad europea.
Viviendo en una era globalizada esta visión del futuro no parece tan lejana, ya que se antoja imposible seguir gestionando la vida pública desde ámbitos tan lejanos.
Xabier López de Armentia / Vitoria
Maltrato animal
Como todos los años, por estos meses, vemos cómo se multiplican las fiestas bárbaras y salvajes por infinidad de municipios de toda nuestra geografía. Animales maltratados con ensañamiento, por turbas humanas ciegas de sangre, hasta su muerte tras una lenta y dolorosa agonía.
Ante estos actos de barbarie, que algunos llaman tradición y hasta cultura, nuestras autoridades no hacen nada, al contrario, los autorizan y hasta los subvencionan con dinero público, dinero de todos. Toda una vergüenza nacional para un país que se considera avanzado y moderno. Estas fiestas lo único que consiguen es embrutecer a quienes disfrutan con las mismas, además de poner de manifiesto el escaso nivel moral de estas gentes.
¿Para cuándo una ley nacional de protección animal que impida estas aberraciones que tan mala fama nos dan en el extranjero?
Javier Gutiérrez Herrador / Laredo (Cantabria)
¿Estamos ya en la estanflacción?
A decir de los expertos, la estanflación es el peor escenario económico al que se puede enfrentar un gobierno. Y parece que o estamos en él o muy próximos a estarlo. La estanflación es la coexistencia de la recesión y la inflación. Técnicamente se habla de recesión cuando el ingreso nacional decrece durante dos trimestres consecutivos. Si mientras esta situación se produce, la inflación crece desenfrenadamente, estamos ante una estanflación. Todo parece indicar que vamos por ese camino.
Dicen los expertos que es el peor de los escenarios porque la recesión y la inflación tienen tratamientos incompatibles. Las políticas enfocadas a corregir la recesión agravan la inflación y las políticas enfocadas a corregir la inflación agravan la recesión. La inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario, por lo que se dice que sus causas son internas, de cada país. Pero resulta que ya no es el Banco de España la máxima autoridad monetaria en nuestro país, sino el Banco Central Europeo. Así que la inflación que padecemos solo la puede tratar el BCE, por lo que nuestro Gobierno apenas tiene margen de maniobra.
¿Y qué puede hacer el Gobierno para luchar contra la recesión? Soy un absoluto profano en la materia, pero tal y como veo yo la cosa, nuestra economía es un enfermo al que no se sabe muy bien qué terapia administrar y que, además, está en manos de dos equipos médicos distintos y no necesariamente bien coordinados. Tampoco entiendo nada de medicina, pero me imagino a un individuo que padece dos graves enfermedades que no se pueden tratar a la vez y que está en manos de dos especialistas que están tratando cada uno una enfermedad sin tener en cuenta la otra. La cosa parece bastante inquietante ¿No?
Mario L. Sellés / Madrid
Homenaje a una buena mujer
Hace un mes, en el pueblo de El Burgo, en Málaga, sufrimos la pérdida de una persona muy especial, querida por todos por su forma de ser. Me refiero a María Luisa, la del Porra. Esta señora siempre fue un ejemplo a seguir, provenía de una familia humilde y desarrolló todo tipo de trabajos hasta que consiguió levantar un restaurante que, en la actualidad, regentan sus hijos.
Pertenecía a la Asociación de Mayores donde, pese a su avanzada edad, aprendió a leer y escribir. Todos la recordaremos por su talante servicial y por sus famosos “cafelitos” y dulces caseros en la procesión del Calvario. Así, su bonhomía y su forma de ser, espontánea y sincera, la convirtieron en una suerte de santa cercana y accesible.
Inesperadamente, se nos quedó el corazón en un puño cuando la ingresaron en el Comarcal de Ronda. Allí, pese al dolor, quiso salir del hospital para preparar los dulces de la Asociación; desgraciadamente dos horas después nos dejó.
Allá, en el cielo, seguro que todos están disfrutando de sus buenas acciones.
Agustín Pereña Rivas / El Burgo (Málaga)
Lágrimas
De una obra de arte del Pabellón de Aragón en la Expo, que representa el sufrimiento de los inmigrantes que llegan en patera, han desaparecido más de cien lágrimas de cristal. Los visitantes se llevan también máscaras africanas, losetas, baldosas, altavoces y extintores. Se podría fichar a estos expoliadores para el desmantelamiento del recinto después de la Expo, acotando lo que se quiere conservar. De este modo se ahorrarían un montón de dinero en las obras.
La gente tiene la manía del hurto pequeño, de llevarse de los sitios cualquier recuerdo. En la Expo se regala muy poco, de ahí que cada uno coja lo que pueda, aunque algunos se excedan. Las lágrimas, como objeto de decoración, son muy apreciadas, quedan muy bien en el salón de casa. Al formar parte de una obra de arte, su valor es mucho mayor.
Ya dijo Platón que cada lágrima enseña a los mortales una verdad. Tal vez se las lleven por eso.
Antonio Nadal Pería / Zaragoza
Despidos
Quiero dejar constancia de los 400 despidos que, con extorsión y alevosía, ha llevado a cabo la empresa Qualytel, la mayor empresa de Salamanca.
Los despidos se han efectuado a través de burofax, sin informar al comité de empresa ni a los sindicatos, de manera improcedente y con total impunidad. Y nos amenazan con cerrar la plataforma entera si presionamos por recuperar nuestro empleo echando a los compañeros que todavía permanecen allí.
Alicia García Hernández / Salamanca
Bush en la parrilla
No veo la televisión, así que no estoy al corriente de la vigente programación o, como se dice ahora, parrilla. Así que no sé si se sigue emitiendo el interesante programa Tengo una pregunta para usted. De ser así, me gustaría hacer un par de sugerencias. La primera, que se abra la posibilidad de invitar al programa a personajes extranjeros. La segunda, que el primer personaje extranjero invitado sea George W. Bush.
Tengo muchas preguntas interesantes que hacerle y supongo que los guionistas del programa también. Por ejemplo, le preguntaría si se siente responsable de las cientos de miles de muertes provocadas por su particular manera de entender la política internacional y si estaría dispuesto a someterse al juicio de un tribunal internacional. Para quitarle un poco de hierro al asunto, cambiaría de tema y pasaría a interrogarle sobre su amistad con nuestro héroe de Perejil, don José María Aznar López: “¿Es verdad que son buenos amigos? ¿Se siguen viendo frecuentemente en el rancho Crawford?”. Después, cambiaría de tema y le preguntaría por otra de sus más entrañables amistades, la familia Bin Laden: “¿Por qué sólo a ellos se les dejó salir en avión de los Estados Unidos el 11-S?”.
Son muchas más las preguntas que se le podrían formular, tantas que no cabrían ni en esta carta, ni en el guión del programa ni, muy probablemente, en la famosa parrilla. Pero para acabar el programa, no estaría mal preguntarle si la crisis económica a la que con toda probabilidad nos ha llevado su mandato es algo premeditado o le salió de churro.
Mario L. Sellés / Madrid
Fauna humana de playa
La mayoría de la gente va a la playa en verano con el único objetivo de descansar, bañarse y tomar el sol. Pero, las playas ofrecen un espectáculo más variado que muchas pistas de circo. Hay distintos especímenes frecuentes en nuestros litorales veraniegos.
En primer lugar, están los “conquistadores”, gentes madrugadoras que plantan todo tipo de cachivaches para tomar posesión de sus tierras. Su esforzada labor matutina queda desvirtuada por el segundo colectivo, los “vanguardistas”. Estos llegan tarde, pero son capaces de encontrar esa “primera línea de playa” por delante de la anterior. Entre tanto, llegan los “palistas”, gente que le da a la pala en medio del agua… y del resto de sus congéneres. Estos gremios contrastan con los “carbonizados”, bultos dormidos o semimuertos que permanecen inmóviles sobre su toalla, achicharrándose.
También encontramos a los “sembradores de arena”, esos niños incontrolados que te garantizan arena en los ojos; a las “gastadoras de playa”, mujeres caminantes compulsivas de distinta edad que marchan a gran velocidad, yendo y volviendo, no se sabe si para rebajar peso o para producir más arena. Tampoco es difícil detectar a los “autistas del móvil”, que con esta excusa y a voz en grito nos deleitan con sus penas. Sin agotar el elenco de especies playeras, no podemos dejar de recoger a los “minimalistas”, que en el espacio comprendido entre un parasol y la nevera portátil son capaces de concentrar a tres generaciones de una misma familia, y a todos sus amigos y parientes. Parece increíble el poder de tortillas y gaseosas, que –aliadas con un sol de justicia– producen el perfecto modelo de “familia unida” en un solo metro cuadrado de sombra.
Mikel Agirregabiria Agirre / Getxo (Bizkaia)
Olimpiadas filosóficas en Seúl
Hoy el músculo atrae más que la inteligencia. Las Olimpiadas del músculo, las de la fuerza, la rapidez y la agilidad, se celebran cada cuatro años con un enorme despliegue mediático. Las del pensamiento, las filosóficas, acontecen cada cinco, con una repercusión modesta: el Congreso Mundial de Filosofía, auspiciado por la Federación Internacional de Asociaciones Filosóficas y la Unesco. Desde 1900, es la mayor reunión de filósofos. Este año, del 30 de julio al 5 de agosto, Asia ha sido por fin sede de estos “juegos” del pensamiento. Seúl ha acogido a más de dos mil filósofos de 88 países en torno al motivo genérico de “Repensar la Filosofía hoy”. Entre las 54 secciones temáticas también hubo un puente con el olimpismo físico: la filosofía del deporte. La filosofía lo piensa todo, piensa el todo. Sin ella la persona y la sociedad carecen de sentido global.
En estas “Naciones Unidas” del pensamiento la representación española fue de las más numerosas de las europeas. No todo va a ser Eurocopa, tour y Nadal. Hubo incluso un seminario en torno al pensador español Raimundo Panikkar. De iniciativa española fueron dos mesas redondas: sobre la profunda racionalidad de las religiones y sobre el respeto a toda vida humana. En cinco años nos volvemos a ver en Atenas.
Pablo López López / Valladolid
Racimos de cadáveres
Se ha presentado en el Congreso un informe que avala el crecimiento de nuestra boyante industria armamentística.
El negocio de la muerte sigue siendo una fuente de abundantes ingresos para las arcas de la nación. Con un criterio mercantil (no exento de un peculiar espíritu democratizante) proporcionamos armas, de igual forma, a tirios que a troyanos. EEUU, Rusia, Irán… son solo algunos de los clientes a los que abastecemos de artilugios diseñados para acabar con las vidas de muchos seres humanos.
¿Podemos permitirnos el lujo de esta esquizofrenia que impulsa a nuestros políticos a vomitar discursos sobre la paz y el entendimiento entre los pueblos a la vez que trapicheamos y nos enriquecemos con la guerra? La ciudadanía, con motivo de la guerra de Irak, habló claro para manifestarse en contra de las actitudes belicistas. El Gobierno de Zapatero debería recordar, pues, que gran parte de su triunfo electoral emana directamente de las aspiraciones pacifistas de la población. Vivimos tiempos de crisis que impulsan a incentivar los negocios lucrativos, pero deberíamos ser más escrupulosos en nuestro culto al dinero y dejar de adornar sus altares con racimos de cadáveres.
Ana Cuevas Pascual / Zaragoza
Record olímpico de Bush
Bush ha aterrizado en China disfrazado de misionero de los derechos humanos. Resulta paradójico que vista justo ese traje el culpable de la muerte de centenares de miles de seres humanos en una guerra injusta en Irak, el responsable también, en parte, de que hayan muerto de hambre millones de personas, por su proteccionismo agrícola y comercial, y de que su país acabe de menospreciar una vez más toda justicia y ley internacional al “ajusticiar” en 48 horas a dos latinoamericanos.
Merecería que por su récord olímpico de hipocresía le dieran la medalla de oro del cinismo, al triunfar en su propio campo frente a los anfitriones con ese máximo “cuento chino” de presentarse como defensor de los derechos humanos.
Javier Cobo Antón / Madrid
Bush y los derechos humanos
Nada puede sorprender ya del presidente George Bush, aunque él se empeñe en dar titulares a los periódicos y motivos para la crítica. Hace unos días, en Bangkok, manifestó su “profunda preocupación por los derechos humanos en China” y al llegar a este país sólo se ha atrevido a comentar que “todo el mundo debe tener libertad de decir lo que piensa y rezar lo que elija”, rebajando el tono anterior de su crítica para no importunar a su anfitrión.
Es hipócrita que requiera el respeto a los derechos humanos el valedor de Guantánamo; el responsable de que existan prisiones, en otros países, para detenidos sin garantías –según la CIA, por delitos de terrorismo–, y a los que interrogan sin abogados. Nunca mejor aplicado nuestro refranero para decir que Bush ve la paja en el ojo de China y no ve la viga en el suyo.
José Ulpiano Pérez Cervantes / Sant Pere de Ribes (Barcelona)
Fines de semana violentos
Es demasiado habitual que cada fin de semana, en la mayoría de las ciudades y pueblos de nuestro país, se produzcan altercados, agresiones y peleas entre pandillas enfrentadas, tráfico y consumo de drogas y excesivo consumo de alcohol entre jóvenes menores de edad. Ante esta situación, muchos estamos preocupados, y algunos ya alarmados al ver que esto no mejora.
Me comentaba un grupo de hosteleros, de un pueblo gallego que, cuando avisan a las fuerzas de seguridad por el trapicheo o por las peleas que hay fuera de sus locales, la policía se demora y casi siempre llega tarde, cuando los implicados en las trifulcas ya han desaparecido. Es cierto que muchos hosteleros profesionales se encuentran desprotegidos para atajar esta situación, ya que su misión es mantener el orden dentro de sus locales, mientras que la calle es obligación de los agentes de la seguridad ciudadana.
Cuando en los distintos medios de comunicación se ofrecen noticias sobre la detención de grupos por agresiones, trapicheos o sobre la desarticulación de puntos de venta de drogas, lo cierto es que a la mayoría de los vecinos no nos coge por sorpresa, porque ya es de sobra conocido que en esos lugares, desde hace tiempo, es habitual este tipo de prácticas ilegales.
Los ayuntamientos, a través de las Juntas Locales de Seguridad, deberían tomarse más en serio estas situaciones y adoptar diferentes medidas contundentes para terminar con la inseguridad en nuestras calles.
José Manuel Pena / Riveira (A Coruña)
Protocolos para nada
Ultimamente se esgrime mucho el protocolo para justificar actuaciones de los servidores públicos. Los trabajadores de la empresa privada carecen de él, tienen que cumplir con las órdenes que les llegan de arriba, es su obligación, sin más.
El protocolo no salva vidas en muchas ocasiones, sino que las pone en peligro. Por su culpa murió ahogado un niño en la piscina fluvial de la Expo de Zaragoza. Dos médicos que había cerca no le atendieron porque, según el protocolo, su misión consistía en atender las necesidades de una comitiva extranjera. Si un niño se ahogaba a poca distancia no era su problema, así que hubo que esperar a una ambulancia que llegó desde un hospital situado a cinco kilómetros.
Otras veces no se puede cumplir con el protocolo y muchas personas salen perjudicadas. En lo que respecta a la vigilancia de mujeres maltratadas, según el protocolo necesitan a un policía por cada 12 mujeres, misión harto difícil por cuanto la vigilancia debería ser de 24 horas. Dado el escaso número de policías designados a esta labor, en España se cuenta con un policía por cada 80 mujeres. Así no hay maltratada que se sienta protegida por mucho que la ley de violencia machista le otorgue ese derecho. Habrá que cambiar los protocolos, pues no sirven de nada.
Antonio Nadal Pería / Zaragoza
¿A quién le importan las personas dependientes?
El Gobierno central actúa de manera inmediata en cuanto surgen conflictos referidos a la unidad del Estado español, o a algunos símbolos como la bandera o la monarquía. La fiscalía ha perseguido eficientemente a quienes quemaron fotografías del Rey, y los miembros del Gobierno de Rodríguez Zapatero repiten hasta la saciedad que paralizarán la consulta de Ibarretxe. Todos estos temas afectan exclusivamente a sentimientos de aprecio a la patria.
Sin embargo, el Gobierno del PSOE no interviene para intentar acabar con el bochornoso espectáculo de la paralización de las ayudas a las personas dependientes por parte del Gobierno de la Generalitat valenciana. Algunos medios de comunicación nos recuerdan continuamente la crítica situación de algunas familias con personas dependientes a su cargo, pero parece que el Estado no puede intervenir para obligar a que algunos gobernantes regionales del PP obstaculicen las leyes de sus adversarios políticos. Lo único que se me ocurre es que, gracias a esta pasividad, queda en evidencia la deshumanización de algunos miembros del PP, y ello da votos al PSOE. No sabría decir cuál de las dos actitudes me parece peor.
Manuel Peris Vidal / Valencia
La agricultura en crisis
Si bien la subida del gasóleo está suponiendo un fuerte revés para la rentabilidad y viabilidad de las explotaciones de los agricultores, más importante aún viene siendo el incremento en el precio de los fertilizantes, directamente relacionado con la subida en los carburantes. A todo esto, también cabe sumar el significativo encarecimiento en el precio de los fitosanitarios, como consecuencia de la política de Bruselas de reducción de sustancias activas.
Para ilustrar estas ideas cabe destacar como datos de la crisis que, en el último año, el gasóleo agrícola ha subido más del 60%, y los fertilizantes un 100%, si bien los más usados como triple quince o el nitrato potásico lo han hecho un 130%. Ante esta situación, es conveniente que haya unidad de acción, dejando así de manifiesto que se trata de un problema común y que, por tanto, afecta a todos los agricultores.
Por si fuera poco, la desesperada situación por la que atraviesa el agro se ha visto agravada por la última crisis ganadera –uno de los sectores más vapuleados por la subida de los inputs– y por la reciente huelga de transportistas, motivo por el que se demanda a la Administración una mayor agilidad y sensibilidad a la hora de aportar soluciones y medidas paliativas.
Todo eso viene agravado por la diferencias entre los precios en origen y los que paga el consumidor. No obstante, en los últimos días los medios de comunicación están concienciando a la gente de este desfase. Es de agradecer, esperemos sea para bien y las administraciones reaccionen.
Domingo Martínez Madrid / Baños de Valdearados (Burgos)
Por un puñado de dolares
Hamdam, el chófer de Bin Laden, ha sido condenado a cadena perpetua. A pesar de que ha quedado demostrado que no formó parte de la conspiración del 11-S; de que el juicio estuvo plagado de coacciones, abusos y secretos; de permanecer detenido durante años sin conocer sus cargos ni recibir asesoramiento legal, la “justicia” aplicada en Guantánamo considera que su colaboración material, conduciendo el coche del terrorista, es suficiente motivo para declararlo un enemigo combatiente y encerrarlo de por vida.
Hamdam cobraba unos doscientos dólares mensuales por su trabajo. Eso le proporcionaba la posibilidad de mantener a su familia. Un trabajo es un trabajo y cuando la necesidad aprieta uno no está para discusiones éticas contra su jefe. Porque si tiráramos de ese hilo, ¿a cuántos de nosotros se nos podría juzgar por prestar nuestros servicios a personas o entidades de dudosa catadura moral? En España, durante cuarenta años de dictadura muchas personas se ganaban el pan colaborando materialmente (en función de su trabajo) con el régimen de Franco. ¿Se les tenía que haber pedido que antepusieran su oposición a los golpistas, a su necesidad cotidiana de comer?
Al margen de las consideraciones sobre la justicia aplicada en Guantánamo por EEUU, ejemplo para el mundo en cuestión de violaciones de derechos humanos, al final nos queda un amargo sabor de boca al constatar la impunidad con la que se retuerce el discurso para culpabilizar a los más humildes, incapaces como son de pillar al auténtico cerebro de los atentados.
Si en un futuro muy improbable se declarara a Bush responsable de sus crímenes de guerra, ¿acabarían condenando al conductor que lo transporta? Probablemente sí, porque ya decía mi abuela: “Bueno es que haya chicos para que se lleven la culpa de todo”.
Ana Cuevas Pascual / Zaragoza
Y nosotros, ¿qué podemos hacer?
Hace muchos años que no se oye hablar del invierno caliente que se avecina, como cuando existía todavía un movimiento obrero activo. Uno estaba concienciado cuando sabía que los problemas que le acuciaban no eran exclusivamente suyos sino del grupo de personas que pertenecía a su misma clase social, y actuaba en consecuencia. Entonces, como siempre, la clase trabajadora era la que tenía los problemas más acuciantes. Hoy no existe clase trabajadora, no porque se haya volatilizado al calor del liberalismo triunfante, sino porque no existe conciencia de clase.
Hoy cada uno piensa que los apuros que pasa son sólo suyos. El caso es que seguimos teniendo los mismos problemas, pero nos conformamos con criticar al gobierno o cambiar el voto. Nos hemos asimilado a una democracia representativa y nos ha relajado de tal manera que somos incapaces de practicar algo que no habíamos dejado de hacer en toda la historia: intervenir activamente en la solución de nuestros problemas. No individualmente, sino como grupo que comparte niveles salariales y expectativas laborales.
Hoy ya puede caer el empleo a cotas históricas o tocar fondo nuestro poder adquisitivo, nos da igual. Vivimos en la certeza de que las calamidades que sufrimos son exclusivamente nuestras, como una especie de castigo divino del todo poderoso dios Mercado. Nos hemos vuelto conformistas. El problema no es menor si tenemos en cuenta que nuestros asuntos se deciden en organismos cada día más lejanos e irreconocibles y observamos a diario cómo nuestros gobiernos se van habituando al ya familiar gesto de encogerse de hombros. La culpa es del petróleo –dicen– pero nosotros, ¿qué podemos hacer?
Mario L. Sellés / Madrid
Queda mucho por hacer
Hace unos días, decidí pasar un día de pesca con mi familia en un pantano cercano. Cuando llegamos estábamos solos, pero un poco después llegó una pareja de chicas que se pusieron a hacer topless. Según fue avanzando la tarde fueron llegando más personas y comenzaron a hostigar a las chicas, hasta el punto de conseguir que se marcharan.
Sabía que seguíamos siendo un país rancio, pero no hasta este extremo. No tengo que decir que esta gente que actúa así es la misma que va los domingos a darse golpes en el pecho. No cabe duda, aún queda mucho por hacer.
Víctor M. Sánchez Caamaño / La Iglesuela (Toledo)