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Cartas de los lectores

Un espacio público para dejar oír tu voz

18 de febrero

18 feb 2009
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Sanidad pública y capitalismo privado
Es bien conocido el grado de satisfacción ciudadana que muestran permanentemente las encuestas acerca de la sanidad pública española, pese a que, a ojos del libre mercado, se trataría de una quimera, dado que –según sus gurús– son ellos y no el Estado los únicos depositarios de la verdad económica y, por tanto, los que mejor asignan eficientemente los recursos.
Actualmente, cuando arrecian denuncias constantes de los consumidores por posibles fraudes de las eléctricas en la nueva tarificación mensual, habría que pedir a los responsables de los oligopolios que forman las empresas gasísticas, petroleras y eléctricas que expliquen a la opinión pública –si es que pueden– qué beneficios han tenido para los ciudadanos la privatización en su día de estas compañías. Cuando se desmonta el mito de la mano invisible del
laissez faire y del laissez passer
–por la avaricia insaciable de los ejecutivos de muchas de estas sociedades, que reciben indemnizaciones millonarias– se agrandan las diferencias salariales y se olvida la función social de la propiedad (artículo 33.2 ).
Cabría preguntarse también si no es hora de nuevo de volver a dejarlas en manos del Estado y, por tanto, de democratizar este tipo de empresas de sectores estratégicos y de producción de bienes o servicios de primera necesidad, para excluirlas de una posible rapiña corporativa y así rentabilizarlas socialmente,
como afortunadamente ocurre con la sanidad.
Miguel Romero/Sevilla

Perseguir a los inmigrantes
La búsqueda de un trabajo digno es el rasgo distintivo de las migraciones hacia España y hacia la UE en general. Los desplazados son sobre todo trabajadores que, a primera vista, por su grado de diversidad nacional, cultural o étnica parecen requerir y pueden soportar unas condiciones de trabajo diferenciadas. Las administraciones hacen de estas especificidades el argumento suficiente para establecer desigualdades de trato –positivas o negativas, ambas son igualmente perversas– en el acceso al empleo y a otros ámbitos de participación que se regulan a través de la situación legal otorgada
discrecionalmente a cada inmigrante. Las políticas inmigratorias –como intervención diferenciada– contribuyen a identificar a las personas desplazadas como personas ajenas al modelo de convivencia y ciudadanía consolidado.
Por suerte, nos queda el Ministerio del Interior. En 2008 consiguió reducir en un 25,6% la llegada de inmigrantes “ilegales” y aumentó un 12,1% las expulsiones (alcanzando las 10.616). Además, España seguirá siendo la primera beneficiaria de fondos de la UE en materia de inmigración, percibirá 90 millones de euros en 2009 y 2010, lo que supone el 18,6% del total de la UE. Se está utilizando la situación que sufren los inmigrantes
–de forma retrógrada–contra ellos mismos y como arma arrojadiza contra la libertad personal. La actuación administrativa en lo relacionado con la inmigración no admite fórmulas universales, ni ideas iluminadas, sino que requiere un intenso diálogo social, el mayor consenso político posible, cierta pedagogía ciudadana y mucha prudencia.
Luis Fernando Crespo /Alcalá de Henares (Madrid)

Los parados del PP
La verdad es que uno se queda de piedra ante el juego político del PP para menospreciar a las instituciones españolas, lo que refleja la podredumbre de sus dirigentes
–unos por activa, otros por pasiva–, algo lógico en la propia política, donde los capos, una vez asentados en el poder, son incapaces de actualizar sus discursos y, llevados por la inercia del tiempo, quedan caducos ante ella. Mariano Rajoy es uno de esos capos rebasados por el tiempo, ya no sólo por la izquierda
–que le arrebato dos legislaturas–, sino por la propia derecha que preside, quizás porque en su patio no demuestra la misma firmeza gesticular que en el Congreso. Además, supongo que por heredar un partido lleno de buitres, algo, por otro lado, fomentado por José María Aznar, que desató el liberalismo interno que ha perjudicado al partido.
La competencia es buena cuando existe el respeto y la legalidad, pero hoy vemos todo lo contrario: espionaje, manipulación, linchamiento mediático, en fin, sólo faltaría ver a alguno de los implicados en estas tramas aparecer con el ojo morado.
Luis Dorado /Madrid

¡Qué bueno el capitalismo, oiga!
Los teóricos de la economía global nos decían siempre que el capitalismo era el futuro, la razón: el capitalismo nos hace más fuertes. Presentaban al capitalismo como una suerte de selección natural que permitía el éxito de los más dotados y eliminaba a los más débiles, haciendo, a la postre, una sociedad más sana y capaz. Nos querían hacer creer que un capitalismo feroz
estimulaba la competencia y mejoraba a individuos, empresas y sociedades.
La tortilla se ha dado la vuelta, ya no estamos en época de vacas gordas. Ahora resulta que los que abogaban por la desregularización, al ver que sus empresas se van al garete, piden (suplican miserablemente) la ayuda salvadora (y anticapitalista) del Estado. Quizás todo sea simplemente una metáfora de la bravuconería humana, que amenaza a todos cuando se sienten bien y suplica abyectamente cuando las cosas le van mal; pero recordemos que, aunque la competencia sea sana, no todos partimos de la misma salida. A algunos nuestras familias nos han podido dar estudios y comodidades, mientras otros han tenido que ganarse el pan a muy tierna infancia. Por tanto, será siempre necesaria una institución que nivele esas diferencias y reparta la riqueza.
Javier Lacomba /Valladolid

17 de febrero

17 feb 2009
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La bufonada
La reciente aventura venezolana del europarlamentario popular Luis Herrero que, según dice, estaba “observando” el referéndum en Venezuela –para salvaguardar la democracia de dicho país– cuando lo expulsaron, en mi opinión, es sólo otra pintoresca bufonada popular. Y no lo digo sólo por la acusación de haber alentado y financiado un golpe de Estado que el partido de este señor le hizo al presidente electo de Venezuela y que, a su vez, provocó la célebre anécdota del “¿por qué no te callas?”.
Lo digo más que nada porque, cuando aquí gobernaba este mismo partido, obvió convocar el preceptivo referéndum y prefirió modificar la Constitución, ninguneando la misma, mediante una ley orgánica. Asimismo, estafó nuestros derechos con una tramitación parlamentaria que no cumplía los requisitos establecidos por la Constitución española para su modificación legal, con la única intención de facilitarles medrar más cómodamente.
Ernesto Contreras /Alicante

Tolerancia cero
Tolerancia cero contra toda clase de corruptos y defraudadores delincuentes de guante blanco o del color que sean. Tolerancia cero sea cual sea la altura del corrupto y del color político del chorizo. La fiscalía anticorrupción y la Justicia del Estado de Derecho tiene que limpiar toda la suciedad que halla debajo de las alfombras de este país. La propia profesión del arte de la política, por el bien de su credibilidad, no puede seguir permitiendo por más tiempo que políticos honrados estén en entredicho por culpa de algunos indeseables y de los partidos que se espían unos a los otros. Por el contrario, toleran que entre sus propios compañeros haya supuestas manzanas corrompidas que contaminan colateralmente a toda la profesión política.
La confianza del pueblo español en los partidos políticos que interponen sus ideologías por encima de la limpieza de toda la basura que tengan en su propia casa es cuestionada. Los ciudadanos observan que, en vez de utilizar el camino de la expulsión del presunto corrupto, usan el ventilador con supuestas insinuaciones contra jueces, fiscales, policías, medios de comunicación, partidos políticos y todo ser vivo que dude de su credibilidad. En política no vale todo y el espectáculo que ha montado el PP en la Comunidad de Madrid es algo improcedente de un partido político que aspira a gobernar.
Joaquín García /Getafe (Madrid)

No basta con ser honestos
“La mujer del César no sólo ha de ser honesta; además ha de parecerlo”. Por ello, aunque en su encuentro en una finca de Jaén Fernández Bermejo y Baltasar Garzón no trataran para nada el tema de los cargos del Partido Popular implicados en un caso de corrupción, es de sentido común que deberían haber evitado cualquier posible interpretación de que existe connivencia entre el ministro de Justicia y el juez que instruye un caso que puede tener repercusiones electorales que afecten negativamente a la oposición.
Con todo, lo peor no es eso. Que en plena crisis económica –cuando tantas familias lo están pasando tan mal, sin trabajo y llegando a duras penas a fin de mes–, significados representantes del Poder Ejecutivo y del Judicial se permitan hacer gastos ostentosos, como los que supone participar en cacerías de ese tipo (4.000 euros por persona), es un verdadero escándalo. Aunque fueran invitados y no tuvieran que pagar nada, pues entonces todavía habría más motivos para pensar mal.
Ismael Olmos /Madrid

Otra chapuza del PP
Creo que hay irregularidades en la adjudicación de plazas de facultativos en los nuevos hospitales de Madrid. Con fecha 17-09-07 la Dirección General de Recursos Humanos publicó dos resoluciones para la cobertura de plazas de facultativos especialistas de área y jefaturas de servicio o sección en los nuevos hospitales que en aquellas fechas iban a ser inaugurados. Una vez analizadas las citadas resoluciones, denuncié entonces en diferentes medios las irregularidades que, en mi opinión, contenían e, incluso, indiqué que podrían ser objeto de anulabilidad (véase Acta Sanitaria 16-10-2007).
Con fecha 28-01-2009, el Tribunal Contencioso-Administrativo Nº 29 de Madrid en sentencia 19/09 ha ordenado, en relación a la adjudicación de plazas de especialistas de área, retrotraer el proceso a la fase previa a la adjudicación de las plazas por entender que se ha vulnerado el principio de publicidad (no se hizo pública la puntuación de los participantes), exigido a las resoluciones de la Administración Pública. Esta irregularidad dejaba en indefensión a los no adjudicatarios de plaza y, además, impedía comprobar si se habían respetado los principios de igualdad, mérito y capacidad.
La forma de proceder de la Consejería de Sanidad en la adjudicación de las citadas plazas –sin atender a las razones de quienes avisábamos de las posibles irregularidades– es un ejemplo más de la prepotencia y falta de respeto a las normas que exhibe el Gobierno Regional de Madrid.
En relación a la otra resolución que ofertaba plazas de jefatura de servicio o sección de unidades clínicas, desconozco si ha habido recurso de algún profesional que no resultó adjudicatario, pero me atrevo a afirmar que, si lo ha habido, tiene bastantes posibilidades de prosperar, ya que ni siquiera se hicieron públicos los nombres de los componentes de los tribunales encargados de la adjudicación.
Todo lo anterior muestra la forma de hacer política sanitaria del Parido Popular en Madrid, que consiste en utilizar la Administración Pública como si fuese su
propiedad privada.
Carlos Barra Galán /Madrid

16 de febrero

16 feb 2009
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Los enemigos del PP
María Dolores de Cospedal ha hablado de acoso y derribo contra el PP y añadió: “No vamos a consentir ni tolerar que se nos implique en ninguna campaña ilícita, de financiación ilegal o de corrupción, porque el PP no reconoce absolutamente, como partido, ninguna responsabilidad en los asuntos que están apareciendo estos días en diversos medios de comunicación”.
Cuando no habían pasado ni 24 horas de estas declaraciones nos encontramos con la dimisión/cese del alcalde de Boadilla, con la renuncia inesperada del consejero de deportes de la Comunidad de Madrid y el cese del gerente del Mercado Puerta de Toledo y ex alcalde de Majadahonda. Así, de golpe, hemos pasado del acoso y derribo y el no reconozco nada a la dimisión generosa de quienes se declaran inocentes y aún así reuncian a sus cargos para salvar al partido de sus enemigos. La cuestión es: ¿quiénes son los enemigos?
A Mariano Rajoy le falta todo lo que le sobra a Esperanza Aguirre: le faltan agallas para dar el puñetazo en la mesa, para ejercer su autoridad y librarse de quienes quieren sentarse en su silla, aunque sea a costa de cargarse el partido o hundirse con él. El temporal que azota Génova ha pillado a Mariano sin chaleco y sin bote salvavidas porque el enemigo ya se los ha adjudicado para el día del hundimiento. En el PP hay un suicida, y Mariano, o no se entera, o simplemente se cree el Mesías que espera, resignado e impasible, la traición de Judas.
Alberto Ríos Mosteiro /Madrid

Para deprimirse
A medida que se agranda la brecha entre la destrucción y la creación de puestos de trabajo, se alargan las colas a las puertas de las oficinas estatales de empleo y de las agencias de empleo temporal. Es curioso observar cómo llegan en aluvión los currículos a las empresas que en época de bonanza han tenido dificultad para encontrar personas dispuestas a trabajar en sus instalaciones. Así, son numerosas las peticiones de trabajo en funerarias, o en obradores de pastelería que trabajan en horarios de madrugada.
En medio de la tempestad destructiva de puestos de trabajo, de descenso de abonados a la Seguridad Social, los psicólogos están que no paran. El estrés, el miedo a perder el trabajo, y sus consiguientes y nefastos efectos colaterales, han disparado los desequilibrios psicológicos hasta límites insospechados.
Lo malo sería que no lográsemos alcanzar las cotas de crecimiento que teníamos antes de entrar en la caída libre provocada por la crisis. Eso sí que me asusta, y sería motivo para deprimirse.
Juan Carlos Pérez /Bormujos (Sevilla)

El bolsillo
de los españoles

Sólo hay dos maneras de saldar las deudas: por el trabajo y por el ahorro. Ni lo uno ni lo otro se viene fomentado en este país. La prudencia en el gasto hace tiempo que brilla por su ausencia. Por parte del Estado, el endeudarse hasta los dientes es público y notorio. Las familias tampoco han dudado en tirar de tarjeta de crédito, aun advirtiendo peligrar su puesto de trabajo.
Quizás han hecho caso a un Gobierno que negaba la crisis cuando la recesión estaba servida y otros países ya habían tomado medidas. Con dar migajas sociales a palo seco, el bolsillo de los españoles no sale del desplome. Hace falta crear empleo, algo que en España escasea –por cierto, más que en otros países de la Unión Europea–, a la par que crece la ociosidad y la suerte se antepone a la ocupación. Y seguirá escaseando mientras no se reforme la política de empleo y el mercado laboral.
Hemos estado perdiendo competitividad y la autoestima del mundo obrero. A cambio, cosechamos riadas de débitos. Con la soga al cuello es difícil centrarse y mejorar la productividad, máxime cuando se tienen otros hábitos de derroche, cuando nadie se fía de nadie y el borreguismo se premia antes que la formación laboral. Es evidente que aquellos países que cuentan con una población más formada tienen una tasa de paro menor y consiguen antes entrar en el mercado de trabajo. En mi opinión, han de propiciarse políticas de Estado consensuadas con todos los agentes políticos, económicos y sociales del país para aumentar el empleo en España.
Víctor Corcoba

A propósito de Darwin
La ciencia es una cosa, y la religión es otra ¿por qué ese afán de algunos en mezclarlas? Nada es tan sencillo como parece, Darwin no se levantó un día de 1859 enfadado con su párroco y escribió El origen de las especies. Estuvo cinco años viajando alrededor del mundo, observando, anotando, estudiando y trabajando para redactar la que sería su obra maestra, marcar un antes y un después en la historia de la Humanidad y verter un poco de luz sobre el miedo y la oscuridad.
Crean o no en un ser superior, pero no cuestionen algo que es científicamente verdad. Ustedes mismos se toman una aspirina cuando les duele la cabeza, pues la evolución y la aspirina fueron descubiertas por el mismo método, el científico. Tampoco se alarmen por descender del mono, lo que tendría que inquietarles es todo lo que nos parecemos a un guisante.
Porque ahí tienen el ejemplo más claro del origen común, el código genético: las mismas tres bases nitrogenadas (componentes del ADN), GGT, codifican para el aminoácido (componente de las proteínas) glicina, tanto en un guisante como en una bacteria, en una vaca o en el propio ser humano.
Esto indica que hubo una vez que todos –el guisante, la bacteria, la vaca y el humano– fuimos uno, y a partir de ahí evolucionó todo lo demás. Es el mismo principio por el que tanto un rascacielos de Manhattan como una chabola de las tribus de la Amazonia tienen puertas cuadradas.
Julio Rodríguez /Santiago de Compostela

15 de febrero

15 feb 2009
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La corrupción
Un partido político que cree en la democracia y en sus instituciones, el Estado de Derecho y la división de poderes, no ofrece un espectáculo como el protagonizado por el líder del PP, Mariano Rajoy, quien –arropado por su plana mayor– acusó al PSOE y al Gobierno de urdir una trama contra su partido, rompió relaciones con el ministro de Justicia y pidió la recusación del juez Baltasar Garzón. Quien no debe, no teme y si, efectivamente, el PP está libre de toda culpa, lo que debe hacer es ponerse al servicio de la Administración de Justicia y ofrecer su colaboración.
Con esa actitud, el PP demostraría mejor su tan proclamada ética y transparencia; aunque es mucho pedir, porque ya sabemos que el PP no hace ascos a utilizar las instituciones del Estado a su conveniencia y defender con ellas sus intereses particulares.
Cierto es que la reacción del PP recuerda un poco a la que tuvo cierto sector del PSOE en otro tiempo, cuando se investigaba a los GAL (también por Garzón) y la financiación irregular del partido. Entonces, la derecha no sospechaba de este juez y no recomendaba al PSOE su recusación; al contrario, lo ensalzaba y apoyaba. En cualquier caso, queda demostrado que las mayorías absolutas pueden corromper absolutamente, como ocurreahora en Madrid.
Xavier Muñoz/Madrid

Baltasar Garzón
Para la gran mayoría de nosotros, españoles libres y demócratas, ya son muchos los años que hemos sido observadores y testigos de la labor judicial de Baltasar Garzón. Su inteligencia probada y su honradez profesional suficientemente acreditada le hacen merecedor de nuestra admiración y reconocimiento.
Los ataques que recibe de la derechona fascistoide de nuestro país son la prueba de que los herederos del franquismo todavía andan sueltos y agrupados en un partido que lleva camino de parecerse cada día más a los que tanto contribuyeron al golpe de Estado contra la República y llevarnos a casi 40 años de dictadura, oprobio y oscurantismo.
Pero lo que me mueve a mandar esta carta es el miserable ataque que ha sufrido, porque un día se le ocurrió aceptar la invitación –qué casualidad– de un paisano amigo suyo y militante del PP para cazar en su pueblo. Otra casualidad fue también la invitación al ministro de Justicia. Sólo mentes retorcidas ahítas de venganza han sido capaces de hacer del hecho un mundo de falsedades, trapacerías y ataques furibundos.
Luis Calvo /Salamanca

Trillo y la justicia
Cuando oí a Federico Trillo, dignísimo, pedir la dimisión del actual ministro de Justicia, no pude por menos que sentir sorpresa y vergüenza ajena. Es difícil entender cómo se atreve a tanto, después de que toda España haya sido testigo reciente de su bochornoso e injustificable comportamiento con los familiares de las víctimas del caso del Yakolev-42. Y lo que se explica con mayor dificultad, si cabe, es que, con esos antecedentes inmediatos, su partido le haya nombrado portavoz de la Comisión nada menos que de Justicia del Congreso. Es una decisión que resulta tan inaudita como poner al frente de Asuntos Exteriores a alguien que ha dado sobradas muestras de sufrir agorafobia.
Enrique Chicote /Arganda del Rey (Madrid)

Desprestigiada clase política
No es extraño que los ciudadanos miremos a los políticos con desconfianza y recelo. Y es que, aunque no se puede generalizar, no son pocos los que, en el desempeño de la actividad política, se esfuerzan en hacer méritos para deteriorar la imagen de esta profesión. Produce bochorno ver a nuestros políticos enzarzados en disputas banales y partidistas, siempre más preocupados por sus partidos y por los votos que por la solución de los problemas.
Produce preocupación ver la falta de consenso y de debate político responsable para salir del atolladero de la crisis. Produce desazón y vergüenza comprobar que quienes fueron elegidos democráticamente para gestionar los asuntos públicos aprovechen las ventajas del cargo para beneficiarse o favorecer a otros económicamente. Produce inquietud y desolación, en fin, comprobar el daño y deterioro democrático que producen los casos de corrupción en los que, una y otra vez, aparecen implicados políticos e instituciones.
El Estado debe establecer más mecanismos de control y vigilancia para evitar el favoritismo y mal uso de los recursos públicos. Y la Justicia debe actuar con contundencia para extirpar el cáncer de la corrupción que, de seguir así, corre el riesgo de instalarse en nuestro Estado democrático.
Pedro Serrano /Valladolid

La nota de los políticos
Según la última encuesta del CIS, los españoles suspenden a los líderes políticos. Zapatero obtiene la mejor nota, un 4,55. Un profesor benevolente le daría un aprobado raspado a final de curso si había demostrado interés a lo largo del año. Rosa Díez consigue un 4,43, suspenso indudable, y eso que se beneficia de la lucha entre el PSOE y el PP, que se pasan la vida tirándose los trastos a la cabeza.
A Rosa Díez le viene mejor tirar los trastos a los dos partidos mientras a ella no se los tira ninguno, porque no la consideran aún un rival peligroso y apenas se percatan de su presencia, aunque sea un poco quisquillosa. Rajoy, con un 3,53, estaría en el pelotón de los torpes del aula, un grupo que gustaba destacar para burla y escarnio en los colegios de sus amigos religiosos. A Cayo Lara no lo conoce casi nadie (lo desconoce el 90% de los encuestados) y aun así obtiene una nota cercana a la de Rajoy. Por eso piensa en la huelga general, para que se le conozca mejor.
Antonio Nadal/Zaragoza

14 de febrero

14 feb 2009
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El PP y su memoria histórica
Es una pena que sea precisamente el líder aparentemente más demócrata del PP, Mariano Rajoy, el que dé el primer golpe de Estado en España después del encabezado por Antonio Tejero el 23-F
de 1981. Cuando el Estado de Derecho inicia un procedimiento legal contra personas que presuntamente han realizado una serie de acciones ilegales, lo que hay que hacer –en democracia– es colaborar con el Poder Judicial. Si, por el contrario, lo que se hace es romper el pacto de la Justicia firmado con el Gobierno de la nación, lo que se está dando es un golpe al Estado de Derecho. Simple y llanamente.
La diferencia respecto a otras épocas pasadas es que el infame golpista no cuenta con el apoyo del Ejército de antaño. En 1936 la iniciativa de Rajoy nos hubiera llevado a una guerra civil. Hoy no. Con todo esto, lo que se demuestra es que nos sobra la Ley de la Memoria Histórica para saber cómo se las gastan los fascistas. El actual presidente del Partido Popular nos refresca la memoria a diario.
Mario López Sellés /Madrid

México, un gobierno sin rumbo
El Gobierno de Felipe Calderón vive en una auténtica zozobra, incapaz de tomar un cambio, en la forma y en la práctica, en México. La politiquería barata sigue siendo el mayor escollo para esta nación de grandes riquezas y de mucha historia a sus espaldas, pero de nada sirve tener los elementos si las cabezas que gestionan esos recursos son ineptos y sólo les interesa el beneficio personal. He aquí el cáncer institucional que sólo genera el atraso del país.
Las multipublicitadas reformas sólo han hecho ricos a los publicistas. Cada día los medios son inundados con un sin número de pretendidas leyes, derechos e inversiones, pero la realidad refleja otro país. Ni siquiera la guerra emprendida contra el crimen organizado y el narcotráfico está dando sus frutos, sólo vemos el acumulamiento de cadáveres por uno y otro bando, así como el progresivo aumento de la inseguridad. Nadie está exento de verse la cara contra esto. El ejemplo lo hemos tenido estos días con la muerte de un ciudadano francés, que ha sacado a relucir de nuevo las carencias en materia de seguridad. Aún más cuando no se acaba de esclarecer la muerte del secretario de Gobernación, una cuestión que pone más interrogantes sobre la mesa. Es ahí dónde los políticos demuestran sus graves carencias en la materia, ya que piensan más en la perdida de votos que en realizar una gestión eficiente.
Luis Dorado /Madrid

La obra de Belloch
¿Por qué será que no me extraña nada que el alcalde de nuestra amada Cesaraugusta haya salido ahora con la berza de dedicarle una calle al fundador del Opus Dei? Los que queremos un Estado laico ya hemos asistido –ya sea el día del Corpus o en cualquier otra festividad católica– a su mística inmersión entre los rezos y los efluvios del incienso. Y claro, eso no sería el menor problema si Belloch acudiera como un particular, pero lo hace representando al Ayuntamiento de Zaragoza.
Ahí sí que nos topamos con la Iglesia, don Alberto. Además, nuestro alcalde vive obsesionado por el mismo impulso que movió a Escrivá de Balaguer: perpetuar su obra. Aunque la de Belloch –con la Expo de Zaragoza y el dragado del Ebro– nos va a costar a los aragoneses muchos dineros y una agresión constante a nuestro río.
El alcalde se defiende diciendo que, en esta tierra, tenemos una izquierda sectaria y que los verdaderos progresistas son los que, como él, tienen el valor de reivindicar los méritos del santo a pesar de la falta de consenso. De sus palabras deducimos que se desmarca de esta izquierda a la que con tanto desprecio define. Eso está bien, señor Belloch. Ya es hora de que nos quitemos las caretas y afrontemos lo que somos a pecho descubierto. Y si hay que ponerle una calle a monseñor, aunque sea el inductor intelectual de una secta que restringe la libertad de las personas, pues se le pone. Que para eso era aragonés e hizo algo grande. Yo, por mi parte, propongo que se le ponga otra a Torquemada, otro entrañable mañico de renombre. Encaja perfectamente en el esperpéntico concepto de orgullo patrio del alcalde.
Ana Cuevas /Zaragoza

Caza igual a sufrimiento
Miles de animales silvestres son asesinados anualmente en nuestro país debido al ejercicio de la caza que, lejos de ser un deporte o afición, es un sistema que engendra violencia y salvajismo. Además, millones de perdigones quedan esparcidos por el campo, contaminando la flora y envenenando nuestra tierra y nuestros ríos.
Cuando la caza era un recurso más de supervivencia, estaba justificada. Sin embargo, hoy en día no es en absoluto necesaria. El entretenimiento de los cazadores resulta perjudicial para la preservación y el equilibrio de la fauna y su práctica ha provocado ya la extinción al menos de 300 especies de animales vertebrados.
Por la terrible práctica de los cazadores, millones de animales agonizan durante días atrapados en crueles cepos, lazos, ligas o redes, métodos todos ellos ilegales.
Mª Pilar García /Zaragoza

12 de febrero

12 feb 2009
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¿Quién gobernará Israel?
Conocidos los resultados en Israel, el partido de centro derecha, Kadima, se ha impuesto por la mínima al derechista Likud frente a todo pronóstico. Esto da esperanzas al Gobierno saliente, pero, aunque Tzipi Livni pueda contar con los laboristas de Ehud Barak, requerirá de más aliados, y es en ese punto donde el líder del Likud, el ultraliberal Benjamin Netanyahu, goza de más apoyos. En principio, podría contar con los partidos de su corriente ideológica, tales como Israel Beitenu, Israel es Nuestra Casa, dirigido por el ultraderechista Avigdor Liberman, el cual aboga por la expulsión de la población árabe israelí, amén de usar un lenguaje de dureza con respecto a los países vecinos.
Por si esto fuera poco, aún quedan los representantes de los colonos de Cisjordania, donde habitan ya casi medio millón de israelíes. Así las cosas, a Livni y a su partido Kadima sólo les queda unir fuerzas con los laboristas y los ultraordoxos sefardíes del Shas, ambas fuerzas partidarias del diálogo con los países árabes.
Aún así, no es problable que pueda alcazar la mayoría necesaria para formar gobierno. Por lo tanto, considero que, dado que Israel se enfrentará en los próximos cuatro años ante el dilema de si frenar o no por la fuerza a un posible Irán con capacidad nuclear, lo mas conveniente –debido a que Netanyahu tiene aliados de sobra para formar gobierno– es que haya un Gobierno de unidad nacional entre Kadima, Likud y Laboristas, encabezado por Benjamin Netanyahu. Es la única forma de frenar la entrada de los ultranacionalistas y ultraortodoxos en el Gobierno de Israel, algo que no sería nuevo, pero que –dado su peso y el momento actual, con un presidente de Estados Unidos no tan partidario de dar manga ancha a Israel– conviene que la vertiente diplomática se imponga.
Jorge Ipiña Pando / Bilbao

Una víctima más
No existe canalla en el mundo que consiga hacerme desfallecer en mi lucha, a viva voz, en contra de esa sangría que muchos de mis congéneres se han empeñado en que no cese. Vayan estas líneas en contra de ese grupo de malnacidos, intolerantes e infames personajes que deshonran a la especie humana, usando un equivocado y posesivo concepto del amor en nombre de sus barbaries.
Ante el asesinato de una mujer no concurre justificación alguna que pueda atenuar el comportamiento de aquellos hombres que, aupados en un exacerbado sentimiento de poder y posesión sobre la mujer, ejercen terrorismo machista en contra de sus parejas o ex parejas. Y lo triste de este asunto es que sucede en una zona emocional en la que debieran estar arropados por el amor, la concordia y el entendimiento, donde la mujer puede sentirse más desprotegida:
en la pareja.
Son muchos los maltratadotes que tratan de retirarse al ámbito familiar para disfrazar su maldad bajo una falsa impunidad y que recurren a lo privado para eludir responsabilidad. Son muchas las mujeres que sufren maltrato físico y psicológico dentro de sus hogares a manos de sus maridos o parejas, quienes hacen de la privacidad de las disputas familiares una puerta falsa por la que tratan de escapar de su delito, de la censura pública y del castigo jurídico. Ahí es donde la sociedad debe estar alerta, para desenmascarar la violencia machista, denunciarla y actuar contra ella con total
contundencia.
Malditos sean quienes usen contra ellas sus manos para causarles la muerte. Las manos, en el mundo de los afectos, sólo deben ser usadas para crear caricias y dar seguridad. Que la Ley
les golpee.
Juan Carlos Pérez /Bormujos (Sevilla)

La opinión de un prejubilado
Estoy en total desacuerdo con que las prejubilaciones se produzcan como consecuencia de la idea de que los jóvenes dan mejores resultados y mejores rendimientos. Los resultados y los rendimientos se consiguen con la suma de sinergías: conocimientos, experiencia, actitud, rigor, trabajo en equipo… Y todas estas condiciones son patrimonio del individuo y no de la edad.
Hay infinidad de actividades en las que la edad de sus actores es superior a la de los prejubilados. En estos colectivos se han desarrollado leyes que les permiten seguir tomando decisiones en todos los campos hasta el final de sus días, mientras que al resto de la sociedad la meten en el baúl de los recuerdos
y sólo la sacan para pedirle su voto a través de un viaje del Inserso o de un incremento del 2% de las pensiones.
Las prejubilaciones no son más que un parche creado ante la incapacidad de crear empleo. Esta medida, que ya es más un problema que una solución, será insostenible el día de mañana.
Deseo un cambio profundo de valores y que no se creen crisis financieras como la actual, en la que el dinero sigue estando en las mismas manos, y nos descuentan el nuestro para poder seguir cometiendo
irresponsabalidades.
Manuel García Alba/Vigo (Pontevedra)

El Canal de Isabel II
Parece ser que a los del Partido Popular les interesa mucho saber a cuánto va a ascender el montante del coste de los carteles que la ministra Elena Salgado obligará a colocar en las obras en las que se empleen los dineros que el Gobierno ha otorgado a los ayuntamientos para incentivar el empleo.
Me gustaría saber a cuánto ha ascendido, cuántos contratos han sido adjudicados y a quién han sido otorgadas las innecesarias obras ejecutadas en los terrenos del Canal de Isabel II. A los madrileños nos han usurpado el disfrute visual de los espacios y la posibilidad de interactuar con la fauna del Canal de Isabel II.
Víctor Izquierdo / Madrid

11 de febrero

11 feb 2009
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Condenados a vivir
Eluana Englaro, la joven italiana que llevaba en coma 17 años y para la que su familia y buena parte de los médicos que la atendían solicitaban que pudiese morir en paz, acaba de irse para siempre entre el estruendo mediático de quienes, de una forma u otra, se atreven a mandar en cualquier vida ajena. Hace algunos meses, fue el caso de la francesa Chantal Sébire, que arrastraba la agonía de verse desfigurada monstruosamente por un cáncer doloroso e irreversible. Su situación alentó por doquier agrias disputas sobre la conveniencia o no de regular cuanto antes la eutanasia.
Y todos recordamos todavía al gallego Ramón Sampedro, el tetrapléjico que atravesó un largo vía crucis rogando a jueces, médicos y amigos que –puesto que a él no le era posible realizarlo– pusieran fin a sus días, que no le proporcionaban más que un continuo tormento. ¿Qué puede y qué debe hacer la sociedad en circunstancias parecidas a las que sufrieron Ramón Sampedro, Chantal Sébire o Eluana Englaro? Creo que no sabremos responder nunca a esta pregunta hasta que no tengamos claro a quién pertenece la vida humana.
¿A Dios, como dicen algunos; a los berlusconis o políticos que nos gobiernan (y que, en el caso de Eluana, han llevado su entrometimiento hasta límites teatrales y vergonzosos) o a los jueces que se limitan a aplicar leyes que otros dictaron? ¿Nos pertenece, quizá, a nosotros mismos y sólo nosotros tenemos derecho a decidir si deseamos seguir viviendo?
Resulta curioso que los representantes de la política y de la religión –dos instancias que a lo largo de la historia no dudaron jamás en aplicar duras condenas de muerte– sigan sintiéndose ahora con los mismos derechos para aplicar a las personas la no menos dura condena de vivir cuando la vida se hace insoportable.
Adolfo Yáñez

Integristas
No es casualidad que el integrismo religioso simpatice con el integrismo político. En España, hemos tenido la desgracia de poder comprobarlo durante la dictadura de Franco. Y es que los dos integrismos tienen mucho en común: desprecian la libertad, las leyes y la democracia y, además, están obsesionados con imponer su pensamiento al resto de los mortales.
Este integrismo, de nuevo ha quedando patente –en el caso de Eluana Englaro– en Italia, donde el primer ministro, Silvio Berlusconi, con la presión y ayuda del Vaticano, intentó desobedecer y burlar la sentencia del Tribunal Supremo que autorizaba a desconectar a la joven.
A los integristas, de nada les sirven las sentencias de los jueces, ni el deseo expreso de Eluana de dejar de seguir con su vida, que sólo puede ser mantenida de forma artificial. ¿Quiénes son ellos y qué autoridad moral tienen para interferir en el derecho y las libertades inalienables que todo ser humano tiene para decidir sobre su propia vida?
Si tanto le preocupa la vida a Silvio Berlusconi, ¿por qué razón se la está haciendo imposible a los inmigrantes que están en su país, dictando normas injustas e inhumanas contra ellos?
Pedro Serrano /Valladolid

La corrupción como enemiga
Lo que, según la derecha, iba a ser una operación de despiste por parte del PSOE, ha resultado ser el inicio de lo que puede llegar a convertirse en la mayor demolición del que –desde hace muchos años– se intuye gigantesco edificio de la corrupción nacional.
Lo que nos debería causar profunda desazón es que la ciudadanía sólo pueda contar con la prensa para vigilar, investigar y, en su caso, desmontar las continuas corruptelas que, entre unos y otros, se van generando en todo tiempo y lugar. Es incomprensible que el poder judicial y los cuerpos de seguridad del Estado sólo actúen cuando los casos aparecen en los titulares de los diferentes medios de comunicación.
El escaso interés que los poderes del Estado manifiestan, tanto por la persecución del crimen de guante blanco (las alianzas mafiosas de funcionarios con empresarios), como por la lucha contra los oscuros manejos del sistema financiero, sitúan al sistema democrático –y ahora que estamos en crisis más que nunca– al borde de la bancarrota. Nuestros dirigentes parece que sólo ven el peligro en el terrorismo provocado por la banda terrorista ETA. Están muy equivocados.
Si bien es cierto que la banda terrorista es una mala pesadilla, los más peligrosos enemigos de la democracia son los que dicen defenderla y, a la vez, siembran la semilla mortal de la corrupción. Si queremos luchar contra esta corrupción, debemos ser intransigentes incluso con las pequeñas corruptelas.
Mario López Sellés /Madrid

Presuntos
Cada día tenemos más presuntos. Entre el espionaje, la corrupción, la violencia de género, asesinatos y ajustes de cuentas, las noticias repiten la palabra presunto hasta el hartazgo. De hecho, a veces colocan dos o tres presuntos en una misma frase.
Las personas acusadas o sospechosas son presuntas hasta que un juez dicte algo al cabo de los años, aunque haya testigos del delito. En las noticias, con tanto jaleo de presuntos, se cuela a veces que el hecho también es presunto. Un muerto o un robo se convierten en muertos y delitos presuntos.
España es un país presunto y los ciudadanos somos españoles presuntos. Si no somos presuntos, estamos entre comillas, que también se usan ahora mucho en el lenguaje oral, aunque se trate de un signo ortográfico y no signifique lo que mucha gente se piensa. Algunos, incluso, trazan las comillas en el aire con los dedos doblados cuando hablan.
Antonio Nadal /Zaragoza

10 de febrero

10 feb 2009
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El derecho de Eulana
Prepotentes, fariseos e inhumanos. Así son quienes no han estado dispuestos a respetar el pensamiento de Eluana Englaro –que llevaba 17 años en coma– y el de su familia, al obligarles a revivir cada día la muerte y no respetar su idea: vivir libre y con dignidad o morir. Quienes han bramado pidiendo que se le siguiera alimentando a la fuerza pretendiendo condenarla a vivir sin límites, como Silvio Berlusconi y parte de la jerarquía de la Iglesia católica italiana, ni siquiera han tenido el detalle de ir a visitarla para mirarla y sentir las sobrecogedoras huellas de la enfermedad.
No son capaces porque saben que han incumplido su propio lema –dicho por el cardenal Antonio Cañizares parafraseando a Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano–:“Poner a cada ser humano, cada persona, en el centro de nuestras atenciones”. En este caso, una vez más, lo han incumplido, al negar a Eluana (como ser humano) las atenciones necesarias para que pueda descansar en paz. Es difícil otorgarle a Silvio Berlusconi credibilidad para hablar de la vida cuando, a la par, pide al personal médico que denuncie a los inmigrantes que van a las consultas para poder expulsarles. De esta forma, les niega la cobertura sanitaria y les obliga a morir en las calles.
Giuseppe Englaro y toda la familia de Eulana han demostrando un verdadero amor incondicional a su hija, al haberla acompañado en el proceso de su derecho a una muerte digna contra viento y marea, porque han tenido la razón del derecho de su parte y, sobre todo, la convicción moral.
Teresa Sáez /Estella-Lizarra


La crisis, según Obama

Una de las medidas urgentes contra la crisis que ha puesto en marcha el presidente norteamericano es la contención salarial de los grandes ejecutivos. El Gobierno español se ha desmarcado de esa medida alegando que no es posible llevarla a cabo porque, contrariamente a lo que ha sucedido en Estados Unidos, nuestras empresas no han sido intervenidas con dinero público. Tengo que matizar que ese enfoque no es correcto, ya que el modelo impositivo europeo permite ajustar las tablas salariales de IRPF y Seguridad Social. Paradójicamente, en España estas han ido disminuyendo en los últimos diez o doce años.
Si Obama está en lo cierto y esa medida es acertada, además de urgente, el Gobierno español debería replantearse un aumento de las retenciones en los salarios y bonus que perciben los grandes ejecutivos, entre otras medidas. De esta forma, el Estado estaría corrigiendo uno de los primeros errores importados del modelo norteamericano, por extensión, causante de la crisis: basarse en el consumo desmedido en lugar de en los impuestos –columna vertebral del nacimiento de la Europa del bienestar– frente al tanto tienes tanto vales.
De no hacerse así, con un consumo y acceso al crédito fuera del alcance de muchas familias, se empezaría a correr el riesgo de hacer una fractura social entre clases como la que ya sufrió España en los cincuenta y setenta.
Carlos Arilla /Galapagar (Madrid)

¿Sobran inmigrantes?
Celestino Corbacho, emigrante extremeño que ha hecho carrera política en Cataluña y que ahora vive en Madrid, ha trazado el umbral de la tolerancia pública ante los inmigrantes al decir que “España ya no puede absorver más inmigración”. Además, cree que la intervención ha de ser inmediata: contratación en origen tendente a cero, incentivar el retorno de los parados, conseguir que haya menos inmigrantes al dificultar la reagrupación familiar. A partir de ahora, sólo soportamos al extranjero que acuda a nosotros como mano de obra muy cualificada…
Pero cuando el trabajo (o la falta de trabajo) se convierte en un problema social central, cuando se está empezando a admitir que ya no es posible una sociedad de pleno empleo, cuando la UE piensa en fórmulas de distribución del trabajo (flexiseguridad), ofrecer la permanencia en el empleo como la única vía para mantener la residencia de los extranjeros en España resulta de un cinismo hiriente.
La experiencia migratoria de los últimos 25 años demuestra que, para conseguir la integración social, no importa tanto el número de personas inmigradas, como las condiciones de trabajo que seamos capaces de crear entre todos, autóctonos y foráneos. El ministro contribuye con sus declaraciones a mantener el imaginario colectivo que ve la inmigración como algo ingobernable, un asunto sospechoso para el orden público y perseguible de oficio.
Luis Fernando Crespo /Alcalá de Henares (Madrid)

El negacionismo está de moda
Mahmud Ahmadineyad y algún obispo niegan el Holocausto; algunos fundamentalistas niegan la evolución; José María Aznar y el primo de Mariano Rajoy niegan el cambio climático; los bancos nos niegan el crédito; algunos medios y peones niegan la autoría de Al Qaeda en el 11-M, etcétera. ¿Para cuándo alguien que niegue la crisis? El Gobierno sólo aguantó unos pocos meses y desde entonces nadie se ha atrevido a hacer lo mismo.
Si nos fijamos en estos movimientos negacionistas, vemos que todos están creados para proteger los intereses de la derecha. Podemos concluir que la situación actual sólo beneficia a los que quieren sembrar el miedo, la desconfianza o la incertidumbre.Es decir, los que quieren llenar los templos, sembrar la xenofobia entre los trabajadores o mantener su puesto en algún consejo de administración.
Porque las crisis no son más que un mecanismo desarrollado por el capitalismo para forzar el flujo de recursos desde los pobres hacia los ricos en tiempos de escasez.
Albert Gomis /Mislata (Valencia)

09 de febrero

09 feb 2009
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Víctimas de la indiferencia
Decenas, cientos, miles. Nadie lo sabe con certeza. Hoy, cuando todo se cuantifica y se somete a estadística, nadie conoce el número de inocentes que pierden la vida cada año cruzando desiertos y fronteras, saltando vallas y muros, o haciendo travesías imposibles a bordo de precarios cayucos.
Hablo de los desheredados, de los olvidados, de los ignorados; de los que no tienen derechos; de los que no pudieron elegir; de los que tienen menos valor que un animal de compañía en el mundo rico; de los que se enfrentan a los elementos y casi siempre pierden; de los que intentan alcanzar la otra orilla; de los que intentan llegar a la tierra prometida.
Ellos son las víctimas de la desigualdad y de la injusticia; son los que mueren en silencio, sin ruido mediático; son los muertos anónimos que no preocupan a casi nadie; son esos cadáveres que, a veces, caen en las redes de los pescadores y son devueltos al mar como un zapato viejo; son esa pobre gente del Tercer Mundo, esos ilegales y molestos inmigrantes; son, en fin, las víctimas de la indiferencia.
Pedro Serrano /Valladolid

Inversión verde
Está visto que la única forma de contribuir a la protección del medio ambiente es no resignarse. Ya lo dijo Balzac: “La resignación es un suicidio cotidiano”. Hay que sublevarse, primero uno contra uno mismo, puesto que un informe reciente señala que los hogares son responsables de la quinta parte de las emisiones totales de gases de efecto invernadero. Y luego, sumarse a la tercera revolución industrial que, en su preliminar revuelta, ha de exigir que se considere la cuestión en todas las políticas que se desarrollen. Una buena noticia es que el Parlamento europeo haya adoptado la propuesta de recortar entre un 25% y un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2020 y reducirlas un 80% para 2050.
Además, el informe pide la creación de asociaciones para promover el uso de energía solar en países del Mediterráneo y establecer un objetivo de energía neta cero para 2015 en los edificios nuevos de viviendas y para 2020 en los edificios públicos.
Que no se quede sólo en proposición. Hay quien habla de inversión verde como solución para dos crisis: la económica y la del cambio climático. Totalmente de acuerdo. La protección del medio ambiente y la biodiversidad debe ser uno de los principales desafíos de todos los estados del mundo.
Víctor Corcoba

¿Crisis económica?
La mayoría de gobernantes de los diferentes países del planeta destinan cantidades ingentes de sus presupuestos para evitar que las entidades financieras y las grandes empresas se vayan al traste. Los gobiernos, independientemente de la ideología política, intervienen en la economía de las empresas privadas para que mantengan la suficiente liquidez y sigan compitiendo en la economía de mercado. ¿Quién se lo iba a decir a muchos de los liberales del viejo continente?
Lo peor de todo es que, actualmente, los ricos son cada vez más ricos, poderosos e influyentes, y a los pobres y
desheredados de la tierra les resulta cada vez más difícil vivir con dignidad y alimentar a sus familias. Muchos gobiernos parecen actuar sin ningún tipo de planificación ni proyecto económico para el futuro, y únicamente se limitan a “regalar dinero” a los responsables de que no se esté generando riqueza, de que crezca el desempleo y de que las de-
sigualdades sociales sean cada vez más evidentes.
Pero, ¿hay crisis económica o, quizás, crisis de valores y de modelo económico? ¿Cómo es posible que gane más cualquier intermediario que un productor?
José Manuel Pena /Riveira (A Coruña)

Con faldas y a lo loco
Las palabras del secretario de Estado del Vaticano, Tarscisio Bertone, son toda una declaración de guerra ideológica: “Los derechos humanos fundados en Dios están por encima de la política y del Estado Nación”. Es decir, el derecho divino está por encima del derecho positivo, el que crean los representantes de los ciudadanos en los parlamentos democráticos. Todo un regreso a la Edad Media.
Además, el cardenal Bertone se permitió el lujo de criticar las políticas del Gobierno que ha elegido la mayoría del pueblo español. ¿A qué ministro de Asuntos Exteriores de cualquier Gobierno se le permitiría una crítica tal en una visita supuestamente privada a nuestro país? Si nuestro Gobierno ha enfocado la visita de Bertone en una relación de Estado a Estado, ¿por qué no se ha llamado a consultas inmediatamente al embajador del Vaticano en España tras las declaraciones del cardenal Bertone?
Xavier Muñoz/Madrid

La visita
La vicepresidenta del Gobierno y el secretario de Estado del Vaticano hacen buena pareja los dos vestidos de cardenales. Tarciso Bertone (nombre de pasta italiana) no pudo resistirse a piropear a María Teresa Fernández de la Vega; los dos encantados de conocerse y alternar. Ya no sólo piropean los albañiles, también los cardenales. A este hombre le ha dado tiempo para todo en su rápido viaje. El Gobierno y el Vaticano se han mostrado felices del encuentro. Sólo ha faltado que pasearan al secretario del Vaticano y a la vicepresidenta bajo palio portado por el Rey, Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy y Rouco Varela.
Nadie diría que nos encontramos en un país aconfesional. Teresa y Tarciso bien podían haberse ido de marcha el día de Santa Águeda: celebrarlo con una buena cena con postre en forma de teta de la santa y un espectáculo de striptease masculino.
Antonio Nadal/ Zaragoza

08 de febrero

08 feb 2009
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Los bancos y la crisis
Llevo un tiempo meditando si en la actual crisis económica los bancos forman parte del problema o de la solución. En este sentido, las declaraciones de algunos grandes dirigentes de la banca española son reveladoras no sólo por su contenido, sino por su descaro.
Me refiero concretamente a las declaraciones del señor Emilio Botín, que ha explicado que, en medio de esta crisis, es imposible que el crédito aumente. Desde luego, el mío en los bancos no va a aumentar mucho, al constatar lo que están dispuestos a hacer por la sociedad en los momentos duros. No me extraña que ahora la gente se pregunte dónde está todo ese dinero que parece haber desaparecido. También a mí me gustaría saber dónde está el botín.
Pablo González /Madrid

Las verdades del banquero
Hay que agradecer a Emilio Botín su sinceridad y lamentar que, gracias a ella, no nos quede más remedio que admitir que el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha cometido un error histórico al haber apoyado a la banca. El presidente del Santander ha dejado clarísimo que la compra de activos a cuenta del erario público no va a hacer cambiar la mezquina política crediticia de la banca. Que las pequeñas empresas y familias que carezcamos de la suficiente solvencia nos podemos olvidar de acceder a un crédito.
El nivel de solvencia exigido por la banca en la actualidad es infinitamente más elevado que en ningún tiempo pasado. Este hecho, en momentos tan sumamente difíciles para el conjunto de nuestra sociedad, resulta de una obscenidad insoportable. ¿Habrá que recordar a la banca que la parte más importante de sus activos se nutre de las cuentas de los impositores que ellos consideran insolventes? ¿Qué ocurriría si las empresas y los particulares dejáramos de ingresar nuestras nóminas en los bancos? ¿Qué pasaría si dejáramos de domiciliar nuestros recibos? La banca debe ajustar sus beneficios a un hecho incontrovertible: cualquier empresa o ciudadano ha de tener acceso al crédito, en tanto en cuanto son el principal activo del sistema financiero actual. La situación a la que nos quiere llevar la banca no es otra que a la de su propia nacionalización. El Gobierno de Rodríguez Zapatero ha de estar a la altura de las circunstancias y obrar en consecuencia.
Mario López Sellés /Madrid

Infiernos fiscales
La situación económica mundial está gravemente enferma: recesión, crisis, paro, hambre y empobrecimiento. Casi cada día hay nuevos escándalos, y nadie parece conocer hasta dónde y hasta cuándo llegará el desastre.
Los principales gobiernos y las más notables organizaciones reúnen en diferentes foros a las más preclaras cabezas del mundo para tratar de descifrar las claves de la dramática situación y, sobre todo, las fórmulas que permitan su desactivación. Los ciudadanos de a pie –en las colas de las agencias de empleo o aguantando el chaparrón como pueden– aguardamos esperanzados sus soluciones. Leemos sus diagnósticos y, lamentablemente, nunca encontramos algo que parezca esencial ante el desaguisado montado y que evite una futuras crisis. Se trata de la definitiva desaparición de los paraísos fiscales y, en consecuencia, la decisión internacional de desactivarlos.
¿Alguien duda de que esos paraísos son algo muy parecido a centros de terrorismo financiero? ¿Acaso es dudosa la clase de dinero que se oculta en sus opacas cuentas? Parece evidente que esos caudales sólo proceden del delito. En el mejor de los casos, se trataría de capitales evadidos a los fiscos de sus países de origen y, en el peor, procedería de actividades criminales. Los capitales normales
–los que permiten la actividad económica mundial, los que generan riqueza y trabajo– se pueden canalizar perfectamente a través de las entidades financieras convencionales, transparentes y fiscalizables. ¿Por qué tanta pasividad ante este grave problema? Me pregunto dónde estará la ingente cantidad de dinero estafado por el Sr. Madoff. ¿Ustedes lo saben?
Jaume García/Girona

Una directiva poco afortunada
El Parlamento europeo ha aprobado una directiva sobre sanciones aplicables a los empleadores de residentes ilegales. Admito que una de las razones para la presencia de inmigrantes en Europa es la economía sumergida, que los reclama y recluta como mano de obra barata. La actividad económica sin fiscalidad sigue siendo una forma de capitalización para empresarios ventajistas y, todavía, un recurso de subsistencia para demasiados trabajadores en la UE. Esta genera entre el 12% y el 25% del PIB, según los países (23% en España), pero nadie puede cuestionar que la asimetría económica entre las dos orillas de la migración es el principal impulsor de la salida de los emigrantes, aunque el viaje sea costoso y la situación administrativa conseguida irregular.
La UE pretende controlar una realidad tan compleja con los métodos clásicos: reforzamiento de sus fronteras a través del Frontex, la directiva de retorno, la selección de los más aptos en origen mediante la tarjeta azul y ahora la sanción para los empleadores de irregulares; y se olvida del otro factor de control: reducir la pobreza en los países de donde provienen.
En definitiva, esta nueva directiva va a tener un alcance muy limitado en la persecución de la economía sumergida y, sin embargo, contribuirá a reforzar el imaginario colectivo que percibe la inmigración como un asunto que escapa los controles establecidos y que cree que en tiempo de crisis los inmigrantes sobran.
Luis Fernando Crespo /Madrid