PP y memoria histórica
Este viernes y sábado se van a celebrar en Alcalá de Henares unos actos conmemorativos del 70 aniversario del final de la Guerra Civil. El acto se venía organizando con antelación. Cuando estaba todo cerrado, la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento, gobernado por el PP, consideró que ese tipo de actos no se podían hacer en sus dependencias.
Primero alegaron que no se podían hacer peticiones para particulares (el que escribe estas líneas fue quien solicitó la sala del Gerardo Diego del Archivo Municipal) y después que la sala solicitada no era la más adecuada (¿qué mejor sitio que el Archivo Municipal, donde se conservan expedientes de depuración y de la represión franquista?)
Por fortuna, gracias a la colaboración de militantes de izquierda (anarquistas, socialistas, comunistas, etc.) el acto se va a celebrar en la Universidad de Alcalá. Con esto, el PP da una muestra más de sus orígenes, de no querer colaborar en la recuperación histórica de los años del oprobio de la dictadura. Lo del PP es de auténtica vergüenza ajena.
Julián Vadillo Muñoz / Alcalá de Henares (Madrid)
Sermones pasados y presentes
Que a la Iglesia le gusta el poder no nos pilla de sorpresa, y se empeña en demostrarlo jugando al juicio final en la Tierra con cada sermón de Ratzinger. Ni siquiera a un neófito en política se le puede escapar que esta siempre ha cojeado de derechas cuando se mete a bucear en las aguas de la política.
Debe de ser que una institución tan retrógrada como esta sirve a unos intereses que los ciudadanos racionales no entienden. En medio de todo este revuelto de lazos blancos con ajillo, la derecha y la Iglesia, tan a menudo juntas y revueltas, han decidido liarse la manta a la cabeza y asaltar, si en estos tiempos es posible, la bastilla de la moralidad humana. Poseedores de la verdad absoluta, y sin rival posible a los ojos de Dios, se empeñan en demostrar que la Tierra es plana, el ser humano ignorante por naturaleza y los preservativos se fabrican 90% látex, 10% VIH. Digno del mejor Edgar Allan Poe.
Luis J. Cano Ruiz / Valladolid
Derecho a decidir
¿Cuándo seremos libres en Europa para decidir sin tener que pedir permiso? ¿Cuándo tendremos la dignidad de decir no al país que se considera el gendarme del mundo para declarar guerras, financiar golpes de Estado y conducirnos con sus políticas de capitalismo salvaje al cierre de multitud de empresas y al mayor descalabro financiero de toda nuestra historia moderna?
En 2004, cuando el presidente José Luis Rodríguez Zapatero decidió cumplir su compromiso electoral de retirar a nuestros soldados de la guerra de Irak, le llovieron las críticas de los populares por hacerle el feo al Tío Sam, amigo personal de José María Aznar. Y cuando ahora nuestro país decide no pedir permiso para retirar a nuestros soldados de Kosovo ponen de nuevo en el disparadero de todas las críticas habidas y por haber a la ministra Carme Chacón por haber tenido el coraje de hacer lo que no son capaces de hacer la mayoría de los hombres europeos sometidos vergonzosamente a lo que decidan siempre los presidentes estadounidenses.
Joaquín García Mayo / Alburquerque (Badajoz)
Catedráticos en la UCM
El Consejo de Gobierno de la Universidad Complutense de Madrid ha aprobado un sistema por el cual se considera prioritario “llevar tiempo” en la universidad para ser catedrático. Si no hubiera existido presión por parte de un grupo importante de profesores, esta condición no hubiera sido la prioritaria, sino la única.
Según ese sistema, un joven de 36 años entre cuyos méritos se cuenta haber logrado cambiar el concepto de la ciencia actual y haber abierto el camino a la revolución técnica más impresionante de la Historia –tal es el caso de Albert Einstein en 1915–, seguramente nunca habría sido catedrático de la UCM. Si por casualidad hubiera sido previamente profesor titular de la Complutense y se hubiera acreditado como catedrático por la Agencia Nacional de la Evaluación y Acreditación Nacional –lo cual habría sido casi imposible por su excesiva juventud–,
tendría que esperar su “turno” hasta 2012 para poder tener la oportunidad. Si se presentara a otra cátedra de otra universidad, tendría que competir con otro candidato que ya tiene garantizado el voto de 3 de los 5 miembros del tribunal (que deben ser de la universidad donde sale la plaza).
¿Qué universidad se espera que salga de este sistema cerrado, burocrático y endogámico?
Estimado Albert Einstein español del siglo XXI –sé seguro que existen–: no te creas lo que dicen nuestros políticos ni muchas de nuestras autoridades académicas y sigue el camino de nuestros antepasados. Toma tus maletas y busca sitio fuera de nuestras fronteras en universidades abiertas, competitivas y con una auténtica función social. Aquí nada ha cambiado desde el siglo XIX, y si lo ha hecho ha sido a peor. No te olvides de que Ramón y Cajal fue catedrático con 31 años.
David Palacios / Profesor Titular de la Universidad Complutense de Madrid desde 1990
Kosovo
¡Qué algarabía! El PP no ha tenido inconveniente en atacar al Gobierno socialista, orquestado como siempre por algunos medios. Da igual que el tema toque las fibras de nuestra soberanía: ellos son muy españoles y muy patriotas cuando dirigen el poder. Desde otra posición, la de ataque, hagan el daño que hagan a España. ¿Respeto a los acuerdos internacionales? Por supuesto. Eso nos hace respetables. Esos acuerdos con nuestros aliados se firmaron hace diez años. Hace sólo un año cambiaron las circunstancias y, mientras se autoindependizaba Kosovo, con aplauso de EEUU y otros, España no reconoció esa independencia. Sus razones tenía, tales que hasta el PP aplaudió la decisión del Gobierno.
El único error del Gobierno, por exceso de sensatez, quizá, fue no haber retirado sus tropas de Kosovo en el momento de ser reconocida la independencia por parte de aquellos que firmaron un acuerdo internacional, que cambió radicalmente las normas de juego. Ahora el Gobierno está pagando su debilidad o sensatez de entonces. Los atacantes son siempre los mismos, los españolísimos y patriotas. Es filfa agarrarse a los modos o a la diplomacia cuando está en juego la soberanía de un país, por mucho que EEUU ande por medio. Por cierto, ¿qué o quién es la OTAN?
Vicente Monje/Madrid
La ignorancia como política
La realidad de la política, la corrupción, el ataque a la Justicia por parte de la mediocridad de los políticos profesionales nos lleva a varios hechos empíricos –tanto en países industrializados como en sociedades de menor especialización estructural e ingresos– justifica un nuevo género de indagación que diversificaría el campo de las ciencias sociales. Se trata de la sociología de la ignorancia.
En su momento, Francis Bacon acuñó la memorable sentencia: “Saber es Poder”. Por desgracia, la política se ha convertido en el espacio interno de los individuos que hacen de lo que debe ser un servicio publico, un espacio para sus intereses. Pero la ignorancia a la que aquí nos referimos es un artefacto estructural, inteligentemente montado, de aquellos que fuera de la vida publica no son nada ni nadie.
No es posible que en una gran empresa privada se designe como gerentes a personas sin la formación adecuada para hacer de ella una corporación rentable para sus accionistas. Sin embargo, en la empresa pública, en nuestras administraciones, son miles de incompetentes los que administran nuestro dinero y nuestros intereses. Lo más selecto de nuestra sociedad vive fuera de la política: científicos, profesionales de prestigio, precisamente, los que mas preparados están para gestionar los intereses del conjunto de la ciudadanía.
Pedro José Narváez/Cádiz
Sobre un artículo
del ‘Dominio Público’
Es grato ver en diarios de información general artículos críticos y radicales. Este es el caso de “La difícil alternativa anticapitalista” de José A. González Casanova, que va contra un sistema nefasto con una mera apariencia de democracia y libertad más o menos asumida por las personas. Este discurso no es fácil de mantener sin algún tipo de censura previa o con la consabida etiqueta de “antisistema” o “radical”. No obstante, unos cuantos peros.
Cuando el autor menciona la autogestión como una clara alternativa al sistema económico, habla de los logros actuales en Sudamérica y la breve experiencia anarquista catalana de 1936 (sin sus excesos), no es suficiente con que se ignore o se mienta continuamente sobre la experiencia revolucionaria que se realizó en este país al inicio de la Guerra Civil como para tener que leer este tipo de textos, que tratan de apropiarse de lo que el anarquismo siempre ha defendido con limpieza y honestidad, pero dejando claro, al mismo tiempo y sin vergüenza, que no se pretende ir tan lejos. Soy poco amigo de utopías o mitificaciones, pero cada rumbo que toma la humanidad me confirma lo mucho que han acertado los anarquistas en sus análisis y lo necesario que es que se tome un camino en pos del ideal libertario.
Claro que los partidos políticos ya no son una esperanza. Siempre han dicho los libertarios que la política profesionalizada es sinónimo de conservadurismo y de corrupción en mayor o menor medida. Claro que es necesario vencer la apatía y el acomodo y propiciar un cambio de modelo en el pensamiento y en la acción política. Claro que la esperanza se deposita en los movimientos sociales para que lleven a cabo ese cambio. Siempre lo ha estado.
José María Fernández/Madrid
La inmoralidad
de Trillo
A propósito del juicio sobre el Yak-42, sorprende comprobar la actitud –de todo menos valiente– del ex ministro popular Federico Trillo, a quien todas las miradas apuntan como máximo responsable político del trágico suceso. Con una sangre fría que roza casi la insolencia, permanece agazapado en su trinchera con cara de póker, sin dimitir ni dar la cara ante los familiares de los militares muertos.
Tal vez no recuerde lo que significa el concepto responsabilidad, que no es otro que la obligación moral que resulta para un sujeto del posible error cometido en un asunto determinado, añadiendo también su reparación y satisfacción por la culpa.
A pesar de que su persistente postura, no le cuadra al ciudadano, doctores tiene la Iglesia o, en este caso, líderes en su partido, para exigirle –más pronto que tarde– ese mínimo de dignidad que indudablemente tiene el mundo político, salvo excepciones.
Miguel Sánchez/Zaragoza
Pobres obispos
Hay que entenderles. Su negocio, hace ya tiempo de capa caída, ha entrado en una profunda crisis. Esos empresarios constatan cómo van perdiendo masivamente a sus clientes, e incluso a sus empleados, que ya no tienen fe en la solvencia y porvenir de su organización. Ya apenas una quinta parte de los españoles, hasta ayer “reserva espiritual de Occidente”, creen en la amenaza que más poder y recursos de todo tipo les había dado: el infierno.
Para detener esa desbandada y ruina, los obispos, con el Papa a la cabeza, han hecho una reconversión a la desesperada. Hablan cada vez menos del más allá e incluso rebajan las llamas del infierno hasta hacerlas virtuales. Intentan compensar su pérdida de poder, basado en su pretendido dominio sobre el más allá, reclamando su autoridad sobre otra vida, no ya futura, sino previa –antes del nacimiento–, sobre la que no existe mención en el Evangelio, y que la misma organización había permitido siempre interrumpir durante las primeras semanas de gestación. La Iglesia católica anti infierno se ha reconvertido en la Iglesia anti aborto.
En España, con un extremismo ya superado por una sociedad más culta, los obispos siguen utilizando la cabeza para embestir. Y, por ello, escogieron como portavoz a un jesuita que dijo que el matrimonio homosexual “era lo más grave que había sucedido en 20 siglos de cristianismo”. Este es el que ha montado la campaña que compara una especie protegida de lince, no ya con un feto, ni con un bebé, sino con un niño hecho y a cuatro patas. Quien traga a un obispo español es natural que se trague que un niño es una especie no protegida, cuando los que se están ganando a pulso no serlo son esos obispos arruinados.
Eusebio Fresnillo/Madrid
El PP desprestigia
a las tropas
Si Ibarretxe hiciese un referendum en Euskadi y proclamase que es un Estado independiente, ¿lo sería? No. Kosovo hizo lo mismo. ¿Por qué critica el PP que nos vayamos de Kosovo? Cuando Trillo fue ministro de Defensa murieron muchos soldados españoles en el accidente del Yak-42. El Ejército español hizo el ridículo, porque viajaban en un avión patera.
Asimismo, Aznar acompañó de la mano a Bush a una guerra ilegal en Irak, por lo que nuestras tropas se ganaron el desprecio internacional. Las acciones de Trillo y Aznar tuvieron como consecuencia muertes y ninguno ha dado explicaciones.
Raquel Sánchez/Madrid
Semillas de libertad
Yo era un pequeño niño de seis años de edad cuando tuve la desgracia de perder a mi padre, Juan Calvo Moronta, que, a la edad de 37 años, fue fusilado con otros tres compañeros junto a las tapias del cementerio de Salamanca la madrugada del día 4 de octubre de 1937.
Junto a mi madre y único hermano sobrevivimos a duras penas, con la precariedad y desamparo propios de la dramática situación de estar marcados por aquella sociedad fascista, criminal, beata, fanática y retrógrada, como esposa e hijos de un rojo…
Mi larga vida me ha proporcionado la inolvidable circunstancia del cambio de la oprobiosa dictadura a la nueva democracia y al régimen de libertades que merecemos y disfrutamos (¿?)en la actualidad. Con el cambio tantas veces añorado, mi vida tomó un nuevo rumbo social, mi entrega entusiasta, colaboración y participación activa en la acción sindical y política socialista como prueba de fidelidad y honra personal a la memoria de mi propio padre y de todos los compañeros a los que arrebataron criminalmente lo único de valor que poseían, sus vidas, por creer y defender la libertad y democracia de nuestro pueblo.
Pero, una vez más, me veo inmerso en la frustración ante la pasividad de nuestro Gobierno en el tema de la Ley de la Memoria Histórica y la recuperación de los restos de tantas y tantas víctimas del franquismo. Seguiremos trabajando con ilusión en recuperar y dignificar la memoria de muchos, de incontables e inolvidables compañeros.
Que el Gobierno español se entere de una vez por todas del compromiso que adquirió con los miles de familiares que estamos pendientes de todas sus determinaciones. Somos muchos los españoles que confiamos en la continuación de nuestro trabajo. Nuestras rosas y claveles rojos de los homenajes pueden transformarse en los abrojos y espinas de la desdichada maldición histórica.
Luis Calvo/Presidente de honor
de la Asociación Salamanca Memoria y Justicia
Clouseau, Gürtel
y el barrilete
De un tiempo a esta parte, quienes habitamos en la Comunidad de Madrid asistimos con perplejidad a sucesivos espectáculos políticos que nos vienen ofreciendo nuestras máximas autoridades. Comenzó la temporada con el que podríamos llamar caso Clouseau, pintoresco asunto de espionaje al que, presuntamente, aguirristas sometieron a gallardonianos/rajoyeros, mientras Esperanza aspiraba a ser una Margaret Thatcher made in Spain.
Nos encontrábamos en plena obra cuando estalló la trama de corrupción conocida como caso Gürtel, en el que el juez sitúa al mismísimo presidente de la comisión creada para investigar el caso Clou-
seau antes citado. Y cuando creíamos haberlo visto todo por ahora, resurge el caso Barrilete Cósmico, otro chikilicuátrico rifirafe más entre galladonianos y aguirristas, que luchan a Euríbor partido por el control de los órganos de Caja Madrid. Ahora me pregunto: ¿hay alguien ahí gobernando para nosotros?
Enrique Chicote/Arganda del rey (Madrid)
Un tirón de orejas
Mientras que en el resto de Europa ser parlamentario constituye una responsabilidad ineludible y un honor para con el país, en España no pasamos del patio del colegio y sus partidos de fútbol. En este caso, Rajoy y Zapatero hacen de líderes de sus equipos. Y todos a una.
A partir de ese momento, la responsabilidad se diluye. El partido se hace uno y las críticas se suceden sólo por ser la oposición. Se quejan de las formas de Kosovo. Y no sin razón, pero ¿hubiese cambiado algo rizar el rizo y adornar con seda la noticia? Nos vamos porque nos tenemos que ir. Y en el Congreso se quejan porque se tienen que quejar.
Empiezo a entender la simpleza de la política. Un tirón de orejas si no te quejas o no apoyas las enmiendas de tu grupo, porque, a fin de cuentas, no representan a los ciudadanos, sino a los partidos. Y con estas, 90 minutos de proyectos y antiproyectos.
Luis J. Cano Ruiz/Valladolid
Trillo es el responsable
Pido al ex ministro de Defensa y actual portavoz de Justicia del PP, Federico Trillo, que asuma sus responsabilidades políticas por el caso del Yak-42,
que dé la cara ante las familias de los 62 militares muertos en el accidente, ofreciéndoles personalmente las explicaciones que reclaman, y que les pida perdón por el indigno comportamiento que ha tenido con ellos y que tanto dolor añadido ha provocado.
Esto es lo mínimo que se le puede pedir a quien ostentaba el cargo de ministro de Defensa cuando tuvo lugar el accidente y la identificación errónea de 32 de los 62 cuerpos. Quien era y es el máximo responsable político de este terrible y lamentable episodio. Considero escandaloso que Trillo se dedique a dar lecciones de moralidad y de responsabilidad política cuando no ha sido capaz de asumir sus responsabilidades ni de dar un trato digno a los 62 militantes muertos ni a sus familias en el accidente.
Por ello, pido a Federico Trillo y al PP que hagan un ejercicio de responsabilidad y de dignidad, y que se preste voluntariamente a testificar en el juicio que acaba de empezar y a explicar a las familias por qué se mandó a Turquía para identificar a los cadáveres de los militares a un equipo médico en el que no había ni un solo forense.
Raúl Santiago García
El fin de los servicios públicos
¡Qué calculado está todo y qué poco nos damos cuenta! Fue muy significativo el cambio de la CEE a la UE, ocultando lo único que importa a los europeístas: la economía. Fue sorprendente la Directiva
Bolkestein que, aparentemente, sólo suponía la liberalización de los servicios para mejorar la competencia, pero llevaba implícita la renuncia de las Administraciones Públicas a regular las condiciones de prestación de servicios como la Sanidad, la Educación y las comunicaciones.
Lo que sí estaba clarísimo era que formar parte de la Organización Mundial del Comercio (OMC) supone la privatización de los servicios públicos: Sanidad, Educación, asistencia a dependientes y el acceso al agua, el oro azul del siglo XXI. En la Comunidad de Madrid ya están en ello, cómo no.
José María Rodríguez/Madrid
Sin vergüenza
El observador de la Santa Sede ante la ONU, Silvano Tomasi, denuncia ante el Consejo de Derechos Humanos de dicha organización la intolerancia contra los cristianos. Es la consabida apreciación exacerbada del Vaticano, vociferada a los cuatro vientos, pero sin concreción material. Lo que, sin embargo, sí quedó suficientemente acreditado ante la ONU fue la intolerancia de la Santa Sede hacia los homosexuales, pues votó en contra de la propuesta de despenalización de la homosexualidad en el Consejo ante el que hoy se queja.
Es una desvergüenza que el Estado del Vaticano haya ratificado sólo el 10% de las convenciones internacionales sobre derechos humanos y, aún así, acuda ante su Consejo en la ONU. Se queja también Tomasi de que algunos países profundizan en políticas laicas para reducir el papel de la religión en la vida pública. Una vez más, constatamos que el Vaticano no ha hecho la transición del Antiguo Régimen al Estado constitucional. Llevan dos siglos de retraso.
Pide también Tomasi que los Estados revisen su legislación para ver si cumplen con el principio de libertad religiosa. Los Estados parece que cumplen con dicho principio. El problema es que el Vaticano no lo digiere, pues supone una reducción de prebendas.
Xavier Muñoz/Madrid
Indignación
El Papa está convencido de que toda eyaculación voluntaria debe quedar abierta a la transmisión de la vida. De forma que, cuando se eyacula voluntariamente, no debe ponerse obstáculo alguno a la carrera del espermatozoide hacia el óvulo. Es justamente por esta doctrina tan precisa, anticuada y fácil de modificar, por la que el Vaticano se empecina en prohibir el uso del preservativo y priva así de un instrumento básico a la difícil lucha contra el sida.
La realidad es que, de los billones de espermatozoides que eyacula un varón en su vida, sólo unos poquitos logran transmitir la vida. Esta gigantesca desproporción no se conocía cuando se promulgó esta inhumana doctrina. La naturaleza es tan abundante, compleja, excesiva y superior a la escala humana que suele desbordar al pensamiento humano. La erradicación de la pobreza y el sida exigen, además de esfuerzos económicos y médicos, esfuerzos de pensamiento que debe hacer el Vaticano para no seguir causando este daño ingente a los enfermos y la dolida indignación de los solidarios.
Pablo Osés/Fuengirola (Málaga)
Democracia participativa
Me gustaría proponer a las instituciones públicas y a los ayuntamientos que hagan gala de la defensa de una verdadera democracia participativa en la que las opiniones de los ciudadanos (y contribuyentes) sean tenidas en cuenta y planteen, desde sus respectivos ayuntamientos, un referéndum popular vinculante acerca de la preferencia de los ciudadanos sobre la inversión del dinero público que el ayuntamiento dedica a festejos taurinos en las fiestas patronales.
Que puedan expresar si prefieren que se utilice para el maltrato de seres vivos o para fines sociales como, por ejemplo, la mejora de instalaciones educativas y sanitarias, la compra de libros y material para colegios y bibliotecas municipales, etc. Ya se ha hecho en algunos municipios, como Paterna (Valencia), donde la mayoría rechazó los festejos taurinos.
Abel Díez/Alcobendas (Madrid)
Unilateralidad, de quién?
O bien me he perdido algo o me quieren engañar de nuevo. Estos días se está poniendo en cuestión la decisión legítima del Gobierno de España de replegar sus tropas de Kosovo en una acción acorde con nuestra política exterior y coherente con la resolución 1244 de la ONU, ya que esta ha sido rebasada de largo por los acontecimientos y sus objetivos iniciales no se corresponden con los actuales.
Nos están acusando de tomar decisiones unilaterales, pues creo que es hipócrita a todas luces esgrimir esa razón sabiendo que España quedó en una situación delicada desde el mismo momento en el que Kosovo se autodeclaró independiente, contraviniendo la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU, que, entre otras cosas, garantizaba la soberanía y la integridad territorial de Serbia y una aceptable autonomía para Kosovo.
¿Qué hay más unilateral que saltarse una resolución de la ONU? Hace un año recuerdo a Gustavo de Arístegui, portavoz de Exteriores del PP, rasgándose las vestiduras y reprochando a Zapatero “no defender la postura española”, calificando de “autentico desastre” la situación de Kosovo y afirmando que Alemania, Francia, Reino Unido y EEUU se habían precipitado en reconocer la independencia de Kosovo.
Pero claro, para desgastar al Gobierno vale todo. Lo que más me indigna es la tendencia de cierta clase política a intentar resumir el hecho de la retirada de tropas como un insulto a EEUU, como si España tuviera que rendir pleitesía al imperio. No recuerdo que EEUU preguntara a los aliados por la invasión de la Isla de Granada o por la arbitraria actuación en Panamá.
Francisco Javier España/ Galapagar (Madrid)
Un lugar donde volver
Ruhal Ahmed es un muchacho británico que con 19 años fue a una boda a Pakistán y acabó encerrado en Guantánamo, donde tuvo que soportar todo tipo de torturas. Después de dos años y medio allí, le montaron en un avión de vuelta a Gran Bretaña, donde fue puesto en libertad sin cargos. Todo había sido un error.
Aunque parezca mentira, Ruhal era afortunado: tenía a donde volver. Muchos de los detenidos en Guantánamo están marcados por siete años de detención ilegal y ahora no pueden volver a casa. De los casi 250 detenidos que siguen recluidos hoy, 60 hombres serían víctimas de tortura o de persecución si fueran devueltos a sus países de origen y, por lo menos, hay un apátrida.
El ministro Moratinos ha mostrado la predisposición de España a acoger a alguno de los presos que continúan en Guantánamo. Ofrecer un lugar seguro a estas personas es un gesto humanitario por parte de nuestro Gobierno y que todos deberíamos apoyar.
Marian Pérez Bernal/Sevilla
Romper cadenas
Es cierto que la costumbre hace ley. Falso progreso tendremos si las cadenas del sometimiento continúan aprisionando vidas humanas. Al menos es un respiro para salir de las cavernas que la Comisión europea tome el propósito de adoptar duras medidas contra la esclavitud moderna y el abuso sexual a los niños.
Los datos son escalofriantes. Aunque estos delitos no conocen fronteras, que Europa fije las normas más altas y ambiciosas para combatirlos nos parece un gran avance si luego se procesa a los delincuentes, se protege a las víctimas y, lo que es más importante, a mi juicio, se actúa en la prevención.
Considero fundamental reconocer que la explotación sexual, la prostitución y el tráfico de seres humanos son actos de violencia contra las personas más débiles. Cada vez que se produce un hecho de este tipo falla toda la sociedad. Es un problema social. No cabe la indiferencia.
Víctor corcoba
El periodismo y el Papa
En un gesto que honra a la profesión, el periódico oficial del Vaticano ha reconocido lo evidente: que el condón protege contra el sida. Dato queintenta paliar el daño causado por las declaraciones de Ratzinger al afirmar que el condón fomenta la enfermedad. Quizá como “compensación” a esa atrevida desautorización de su jefe, L’Osservatore Romano reproduce las declaraciones de un misionero en Uganda, quien afirma que el preservativo “reduce el riesgo, pero no lo elimina”, como sí lo hace la abstinencia, que “lo anula”. Esto, sin duda, es cierto… mientras se practica.
La misma experiencia de los sacerdotes, tan entrenados para la abstinencia, prueba que es muy difícil mantenerla durante toda la vida y que, si basta confesarse para borrar un pecado sexual, el contagio del sida “imprime carácter” indeleble en su víctima.
Teresa Herrera/Bilbao
Limpiar debajo de las alfombras
Nos lo deben a todos los aragoneses. Por higiene democrática, por responsabilidad política. Los partidos de esta comunidad y especialmente el PAR, deben dar explicaciones. De nada vale seguir callados o decir que no se sabía nada. ¿De verdad no sabían nada? Si es así, me temo lo peor. ¿Qué podemos esperar de un partido como el PAR, que no es capaz ni siquiera de controlar a sus alcaldes y concejales? Eso es al menos lo que manifiestan José Ángel Biel y Alfredo Boné. Que no sabían nada, que no había indicios suficientes ni denuncias que les hicieran pensar que se estaban cometiendo tropelías y desmanes desde hace muchos años.
Tras las numerosas denuncias del PP y PSOE en La Muela, así como las que en su día presentaron grupos ecologistas y particulares, parece ser que estos datos no se consideraron suficientes para abrir, como mínimo, un expediente informativo a la alcaldesa y demás implicados en la trama Molinos de La Muela.
Esto demuestra que en el PAR cada uno va a lo suyo y que no existe control del partido con sus alcaldes. Tampoco hay voluntad de asumir responsabilidades políticas por este caso, lo cual es exigible, más allá de la responsabilidad jurídica en la que puedan haber incurrido los implicados.
Maribel Martínez/Zaragoza
Crímenes, corrupción y jueces
Somos la generación de las digestiones difíciles. Desayunamos con cuerpos desaparecidos; de primer plato, corrupción; y de segundo, más de lo mismo. Para la cena, nos reservamos el sobrante de este estercolero con una huelga de magistrados, por revanchismo, dejando al pueblo en pañales. España es el país de los asuntos pendientes, del papeleo y la conocida frase de “vuelva usted mañana”. Crímenes sin tregua: violencia de género, accidentes laborales por negligencia patronal.
La crisis crea sus propios muertos y la ocasión hace al ladrón. Sobre todo si tenemos en cuenta la corrupción imperante en los baluartes del PP: Madrid, Valencia, Murcia y Galicia. Estos corruptos son una raza de especuladores que tienen la desfachatez de mostrarse inocentes.
Por otra parte, los jueces han actuado de forma irresponsable con la huelga. Dicen que tienen mucho trabajo y se les amontonan los papeles. Entonces, ¿de qué tendrían que quejarse los asalariados al ver la prepotencia de estos magistrados, que no conocen la crisis, ni el paro, ni son mileuristas?
Manuel Caballé Cantarino/ Mondarriz (Pontevedra)
África existe
No me lo podía creer. Tuve que releer la noticia. Era verdad: se había convocado una concentración en favor de los derechos humanos en el Congo. Durante muchos años he buscado en vano un gesto parecido de solidaridad con ese país, o con Ruanda, o Somalia, o Guinea. Sí: África existe, y aquí al lado, y con mucha mayor extensión y población que toda Europa.
En algo pueden ayudarnos a comprender ese olvido de la cuna de la humanidad las teorías de Freud sobre la rebelión edípica y las de Marx sobre la explotación económica. En el caso de España, encarnada en el complejo de que “África empieza en los Pirineos”. Así vivimos aún, literalmente de espaldas a un mundo que existe a pocos kilómetros de nuestra tierra. Esperemos que este ejemplo, que viene de Extremadura, ayude a despertar nuestra conciencia humanitaria, como se moviliza ya en favor de otros países.
Diego Mas/Madrid
La vida rural
La organización agraria de Estados Unidos American Farm Bureau Federation no tiene claro si la gente que vive en la ciudad sabe cómo viven los agricultores y ganaderos. Por este motivo, y con el fin de aumentar el conocimiento sobre el medio rural a la gente que vive fuera del mismo, han lanzado la web The voice of Agriculture (la voz de la agricultura, en español). En dicha sección, cada mes aparece el perfil de un agricultor o ganadero que mostrará cómo es su vida y la de su familia en una granja mediante archivos de vídeo y audio.
Asimismo, la web también cuenta con información sobre temas de política agraria. Sin duda, se trata de una cosa sencilla, casi infantil, pero ¿no les parece que también sería necesario llevarlo a cabo en nuestro país? ¿Cuántos urbanitas conocemos lo que realmente es la vida en el campo? Si lo supiéramos, no se producirían las incomprensiones, críticas e incluso las aberraciones que en algunos casos vemos u oímos.
Domingo Martínez/Baños de Valderados (Burgos)
No con el PP en Euskadi
Próximamente se hará realidad un objetivo que parecía inalcanzable: desalojar al PNV de la Lehendakaritza. Pero la pregunta es: ¿a que precio? Para muchos, hasta ahora votantes del PSOE, con el precio de traicionar sus principios progresistas, de crear un enfrentamiento permanente con los nacionalistas o conseguir el poder a toda costa pactando con un partido, el PP, cuyos destacados dirigentes le espetaron al PSOE en la legítima pero fracasada negociación con ETA. Lindezas como “hay una ofensiva golpista en Euskadi en connivencia con ETA” o, en plena negociación del Estatut, “el PSOE quiere cambiar armas de ETA por naciones” son dos ejemplos de un breve pero jugoso repaso de las hemerotecas.
Hay dos alternativas para el PSOE, que valorarían muchos de sus votantes: pactar con el PNV para llevar a Euskadi un cambio tranquilo y sin enfrentamientos o un pacto con Aralar que, al tratarse de un partido de izquierdas que rechaza la violencia, no sería contra natura.
Carlos de Erausquin/Madrid
Sindicatos tapaproblemas
Esperemos que en las inminentes manifestaciones anunciadas contra la crisis en general (la educativa, sanitaria, etcétera), los sindicatos, que tanto han tardado en responder a las preocupaciones de sus afiliados, no intenten recuperar su protagonismo de manera curiosamente contraproducente para los trabajadores y trabajadoras.
Porque, a ser verdad, al reservarse la cabecera de las manifestaciones con un severo “servicio de orden” y al inundarlas con multitud de descomunales banderas rojas con sus siglas, convierten dichas marchas reivindicativas en un mero desfile de autopropaganda sindical.
Las reivindicaciones y protestas concretas de los trabajadores son prácticamente invisibles, ahogadas por esa “marea roja” de autobombo, que algún malpensado creería incluso planificada por tan subvencionadas instituciones sindicales, en un auténtico abrazo del oso.
Alfredo Díaz Delgado/Madrid
Mujer y cárcel
España es el tercer país del mundo occidental con el porcentaje más alto de mujeres encarceladas, sólo por detrás de Estados Unidos y de Rusia. Tenemos 5.950 reclusas, casi 25 por cada cien mil mujeres, mientras que el cuarto país en esta clasificación es Lituania, con 14 presas por cada cien mil mujeres.
En diciembre de 2008 estaban penadas 4.120 internas, de ellas 2.018 –el 49% de las condenadas– lo estaban por cometer delitos contra la salud pública, llevados a cabo muchas veces en nombre o representación de hombres a los que les unía una relación sentimental o de parentesco. Sin embargo, los condenados por delitos contra la salud representan sólo el 19,14% del total de hombres penados, 30 puntos porcentuales menos que las mujeres.
En este sentido, el transporte y la pequeña distribución son la principal causa de encarcelamiento femenino, mientras que los delitos contra la propiedad y la violencia ejercidos sobre las personas son los ilícitos penales que llevan a la cárcel al 46,08% de los hombres que tienen una condena.
Con una tipología delictiva tan diferenciada, la convivencia y el trabajo profesional en las prisiones de mujeres ha sido siempre más llevadero que en las cárceles de hombres. Separadas por ley, las trabajadoras penitenciarias estaban directamente afectadas por el número relativo de internas. De hecho, desde 1977, existían dos escalas (masculina y femenina).
La Ley Orgánica 3/07 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, en un ataque de modernidad, de manera precipitada y obviando las posibilidades para la diferencia de trato que esta misma Ley plantea en su artículo 5, dispuso la extinción de las mencionadas escalas y su unificación en una sola.
Ahora, la Administración pública, al evaluar las experiencias previas en el acceso al empleo público (Sanidad, Educación, Justicia, etcétera), muy feminizado, teme que en las prisiones ocurra lo mismo, por lo que harán reserva de plaza por sexo en cada convocatoria, lo que supone volver a las escalas. Rectificar en este caso ha sido un error añadido.
Luis Fernando Crespo/Alcalá de Henares (Madrid)
Política desde los púlpitos
Durante el periodo de la dictadura del general Francisco Franco, la Iglesia católica estuvo bastante al margen de los asuntos políticos de nuestro país, supongo que por compartir las posiciones del franquismo. No obstante, se desmarcó del régimen franquista cuando el cardenal Tarancón se dio cuenta de que, tras la inevitable muerte del dictador, España se encaminaría hacia una democracia.
Parece ser que poco ha aprendido la Iglesia durante todos estos años, puesto que, a fecha de hoy, tiene por costumbre participar en la vida política de nuestro país como si de un partido político se tratara y, muy lejos de sorprendernos, a algunos nos recuerda a la Iglesia católica de 1933, que difundía desde cada uno de sus púlpitos claros mensajes en contra de los principios instaurados en la II República. Esta contribuyó a la formación de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas), el partido político aglutinador de la derecha española que ganó las elecciones democráticas de noviembre de 1933.
Por tanto, pido a la comunidad eclesiástica que se dedique a cuidar del alma de sus feligreses o creyentes y deje a la clase política, designada por los ciudadanos, que sea la encargada de marcar nuestra agenda política.
Vicente Sepulcre/Valencia
Los secuestros comunistas
He leído el reportaje publicado en su diario el 14 de marzo sobre la japonesa Megumi Yolota, secuestrada cuando tenía 13 años “por Corea del Norte para convertirla en una espía comunista”.
Siempre he pensado que, para expandir la ideología comunista, la mejor opción era secuestrar a chicas de edades comprendidas entre los 12 y los 14 años, ya que, dada su corta edad, resultaría más fácil la operación de lavado de cerebro y, además, en un breve espacio de tiempo podrían resultar operativas.
El único problema, que ya preveía yo, era que se acabaría descubriendo, por eso,
aconsejé al antiguo líder de Corea del Norte, Kim II Sung, que cesara en tales actividades, dado lo incierto del resultado, y que el mundo libre acabaría por conocer la finalidad de esos secuestros. Me permito sugerir que el próximo reportaje sea sobre el caso del “hombre del saco”, para poder ilustrar igualmente a la juventud sobre los peligros que le acechan.
Emilio Gon zález López/ Getafe (Madrid)
Represión desmedida
No son suficientes las explicaciones y lamentaciones escuchadas al consejero de Interior de Cataluña, Joan Saura, con respecto al exceso de celo de los Mossos d’Esquadra en reprimir la manifestación anti Bolonia del miércoles pasado. No son suficientes, porque las escenas hablan por sí solas.
Bien es verdad que los estudiantes llevaban ya cuatro meses ocupando ilegalmente un ala de la universidad. Bien es verdad que, tras el desalojo, se unieron a la revuelta grupos ajenos, en principio, a esta protesta. Pero, aun así, no son suficientes las muestras de pesadumbre del consejero Saura, pues se repiten una y otra vez incidentes violentos relacionados con este cuerpo, algunos de ellos con sentencias condenatorias que condujeron a la instalación de cámaras en las comisarías, por ejemplo. Y esos son sólo los casos en los que ha habido ciudadanos con valor para denunciarlos.
Pensemos en los que han quedado fuera de la acción de la Justicia. Algo más debería hacer el Gobierno catalán y, en especial, Joan Saura, para controlar y evitar actitudes tan violentas por parte de esta fuerza policial, pues en ello le va supuestamente el prestigio a un consejero que se dice ecosocialista.
Xavier Muñoz/Madrid
Aclaración
Con respecto al artículo publicado el domingo 22 de marzo referido a los festejos taurinos, quisiera hacerles una aclaración por algunos datos incorrectos que recoge el mismo en relación a Manzanares El Real. La encuesta que estamos realizando en nuestro pueblo no es, en ningún caso, decisión del concejal de Izquierda Unida, ni de ningún otro, sino que es una apuesta firme de todo el Gobierno municipal que, en cualquier caso, nace de una iniciativa mía como alcalde de Manzanares El Real.
Ni el Gobierno municipal, formado por un cuatripartito integrado –de mayor a menor por número de votos en las elecciones– por 4 concejales del Partido socialista, 1 de Partido Popular, 1 de Unión de Manzanares El Real y 1 de Izquierda Unida, ni yo como alcalde y responsable de esta encuesta, la hemos planteado como un debate sobre el maltrato animal o la tradición, sino exclusivamente como un ejercicio de democracia municipal sobre las posibilidades reales para un pueblo como el nuestro de mantener ese alto coste económico o no, más aún en los difíciles tiempos que estamos viviendo.
Por eso, hemos dado tres opciones a los vecinos: mantener los festejos como hasta ahora, reducir el número y coste de los mismos o suprimirlos. Quiero recordar, además, que ni en el programa electoral con el que en el PSOE nos presentamos a las elecciones, ni ningún otro del Gobierno o la oposición, se planteó suprimir los toros, por tanto, he creído que, pese a que el planteamiento es puramente económico, un tema tan controvertido, por su arraigo en nuestras fiestas y que no entiende ni de siglas ni de ideologías, debía ser sometido a la opinión directa de los vecinos antes de tomar una decisión que será, asimismo, debatida y trasladada al tejido asociativo del pueblo.
Óscar Cerezal/Alcalde de Manzanares El Real (Madrid)
Más dinero para despedir
Las empresas españolas se quejan de que no tienen dinero, pero al menos tienen dinero para despedir. El año pasado se gastaron más de 342 millones de euros en indemnizaciones, casi un 80% más que en el 2007. Así no es raro que los empresarios pidan al Gobierno un contrato de indemnizaciones de 20 días en lugar de 45 días para trabajadores con contrato indefinido.
De ese modo se ahorrarían las empresas una gran pasta en indemnizaciones, pero los trabajadores verían reducido a menos de la mitad su derecho actual de compensación por quedarse en la calle, que a cierta edad ya es una condena perpetua. El siguiente paso de los empresarios será exigir al Gobierno que les subvencione los despidos y que estos no sean nunca improcedentes. El empleado puede convertirse en una propiedad del empresario. Mañana te contrato y pasado te despido sin que me cueste un duro. Ahora ya no se trata de invertir ni de contratar, sino de despedir. Los trabajadores, por nuestra parte, nos tenemos que despedir de una vida laboral estable.
Antonio Nadal/Zaragoza
Congelación salarial
Los trabajadores de Seat se congelan el sueldo durante un año. Parece un titular más, pero les confieso que a mí se me ha congelado la esperanza al leer esta noticia. Una noticia que me temo traerá cola y marcará un antes y un después. Y es que, de reivindicar un digno poder adquisitivo, hemos pasado de repente a pedir de rodillas que no nos quiten el puesto de trabajo, por muy indigno que este sea. Y no quiero ser mal pensado, pero en el espejo de Seat se van a mirar muchas otras empresas para desgracia de la clase trabajadora.
No sé si a ustedes les ha pasado lo mismo, pero cuando escuché la noticia me dije: ante este sacrificio de los trabajadores la empresa debe de estar encantada. Pues no señor. La empresa aún no está satisfecha. Quiere más. Quiere más sangre obrera a precio de saldo. Y es que son insaciables. ¿Cómo van a pararse ahora que tienen a sus presas acorraladas y asustadas?
Ahora es el momento de hacerlas claudicar. Ahora bien, queridos directivos insatisfechos: no olviden que, para jugar a su juego ventajoso, necesitan la colaboración de muchos perdedores que compren lo que ustedes venden. Y si a los perdedores ya no les queda nada que perder, a ustedes también se le congelaran las ganancias y, tal vez, la sonrisa.
Pedro Serrano Martínez/ Valladolid
A río revuelto…
Tanto si son grandes transatlánticos como pequeñas embarcaciones. No importa el tamaño de la embarcación con tal de pescar algún que otro voto y que el buque insignia del PSOE se hunda o navegue a la deriva, capeando el temporal de la crisis como pueda, pero sin abandonar las necesidades de los que peor lo están pasando como consecuencia de esta crisis.
Tampoco les importa a los nacionalistas, ni incluso a los partidos progresistas de izquierdas, que lo sustituya el buque insignia de la derecha conservadora, partidaria de las políticas neoliberales del todo vale con tal de ganar dinero, lo que nos ha conducido al mayor descalabro financiero de la historia moderna desde la Gran Depresión.
Políticas neoliberales del capitalismo salvaje, a favor de privatizar lo público, reducir los gastos sociales en detrimento de los que tienen menos posibilidades y bajar los impuestos a los que más ganan. Hace unos años, alguien de la izquierda hizo una pinza con la derecha para desbancar a Felipe González de la Moncloa, aquella pinza contra natura ideológica se lo puso en bandeja a la derecha para que gobernara nuestro país y sacara adelante decretazos en contra de los funcionario y, en general, contra los trabajadores.
¿Se repetirá de nuevo la historia o tendrán que ser los trabajadores los que reaccionen con responsabilidad, como lo han hecho en la Seat, antes de que empeore la situación y lo que pueda venir sea peor para ellos?
Joaquín García/Getafe (madrid)
Identificación selectiva
Vivimos en una sociedad que nos ofrece seguridad y derechos humanos para todas y para todos. El derecho al voto cada cuatro años y nuestra estructura democrática hacen que sintamos que todo está conseguido y que esta estabilidad es perenne, porque los mecanismos nacionales e internacionales velan porque así sea.
Sin embargo, me inquietan noticias como la que informaba de la exisistencia de una circular de la policía que se aconseja un cupo diario de detenciones de inmigrantes basadas en la identificación selectiva. ¿Pedir los papeles a alguien por su color de piel o por su acento? ¿Sin ninguna otra razón? No percibo estremecimiento social por estos acontecimientos de índole racista; sí, racista, aunque este concepto parezca anticuado para muchos, o incluso un problema superado.
No obstante, estos procesos son muy sutiles, empiezan poco a poco, y lo que ayer era una aberración hoy parece normal. Por eso hay que defender los derechos de todas y de todos, de los españoles, pero también de los inmigrantes, pues así garantizamos que nuestra sociedad sí defiende todos los derechos. También los suyos.
Sara Jiménez/Sevilla
Tertulianos
En los sistemas democráticos de nuestro entorno, gozamos de libertad de expresión y el derecho a la información veraz está garantizado por la Constitución. A través de los medios de comunicación se puede discrepar, criticar y participar con nuestras opiniones. Es evidente que cada medio de prensa, radio o televisión tiene su ideología y manifiesta sus afinidades y desacuerdos a través de líneas editoriales diversas.
En las tertulias y debates se analizan cada día los acontecimientos diarios con pasión y en no pocas ocasiones con cierto desorden en el turno de la palabra. No hay tema de actualidad que se escape a la atención de los tertulianos. Estos colaboradores son periodistas, escritores, políticos y personajes venidos de mundos ajenos al de la información. Dos aspectos están ausentes en estos foros. El primero y principal es que estas personas no demuestran tener más preparación sobre los temas tratados que el ciudadano que se informa en las mismas fuentes que ellas. Lo único que se logra son choques sobre puntos de vista enzarzados en acaloradas discusiones, reproducción exacta de las habidas en bares, restaurantes y puestos de trabajo. Y el otro aspecto es quién critica a los medios. Nadie. El corporativismo es lo que mejor funciona. Por ejemplo, si un periódico incluye anuncios de prostitución, jamás se someterá a debate este tipo de negocio.
Pedro Taracena/Madrid
Las otras víctimas
El ministro del Interior ha presentado un informe confuso e incompleto sobre la criminalidad en España. No recoge la información de las cinco policías competentes en el territorio nacional. Sólo se describen las intervenciones de la Policía Nacional y de la Guardia Civil en el territorio competencia del ministerio. Cada vez cuesta más conocer un hecho social tan complejo como es la delincuencia en España.
Además, aún desconocemos las consecuencias de las actividades ilegales sobre las víctimas, ya que todavía no se ha hecho ninguna evaluación pública al respecto. Se han atendido con el esmero debido a las víctimas del terrorismo, pero el año pasado hubo 1.371.917 delitos que supusieron un ataque directo contra las personas, contra su vida o su integridad física y psíquica, bien contra su libertad individual o sexual o contra sus propiedades o bienes. 68.320 personas sufrieron robos con violencia o intimidación, hubo 1.019 homicidios y 81.241 lesiones.
Muchas víctimas se sienten avergonzadas, incluso no denuncian los delitos, lo cual aumentaría las cifras. Es imprescindible crear un instituto de observación y apoyo a las víctimas de delitos violentos, que palie las consecuencias de estas conductas, tan contrarias a la convivencia humana y social.
Luis Fernando Crespo/Alcalá de Henares (Madrid)
Respuesta excesiva
Soy un estudiante de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, y estuve en la manifestación espontánea del 18 de marzo a las 20 horas por el centro de la ciudad en contra de la brutal actuación policial de aquella mañana (no era una protesta contra Bolonia, como se ha dicho).
Allí había profesores, personal de la Administración y personas que compartían nuestro horror ante las imágenes de la carga ante la Universidad de Barcelona, no sólo estudiantes.
La manifestación fue eminentemente pacífica, y constantemente se recriminó la actitud de la minoría violenta que lanzó objetos contra la Policía. ¿Cómo fue la respuesta de la autoridad? Desmedida y absurda: una cacería en toda regla por las calles del barrio de La Ribera, con agresiones y detenciones indiscriminadas. Yo fui agredido por la espalda cuando me alejaba solo y con las manos en alto para demostrar mi actitud pacífica.
¿Cómo es posible que una policía que se dice democrática tenga carta blanca? ¿Cómo puede estar formada por individuos capaces de actuar así? ¿Quién es el responsable último y qué va a hacer ante este despropósito?
Adrià Estivill Casas/Barcelona
Violencia policial
Tengo 60 años, soy catalán y me siento orgulloso de ello. Viendo la televisión y cómo han actuado los mossos sólo me cabe decir que hoy siento vergüenza, asco y, a partir de ahora, total desprecio hacia este colectivo. He visto cómo actúan y cómo pegan estos energúmenos con toda su fuerza y con una violencia extrema, que me recuerda tiempos pasados. Se cebaron en gente joven que, como única arma, llevaba un libro. Se veía perfectamente cómo salían de los coches corriendo y con la porra ya levantada, arremetiendo con lo primero que encontraban.
Golpes, empujones, pisadas, arrastres de chavales por el suelo, algunos cogidos por los pelos. Así han herido a transeúntes, periodistas, fotógrafos y hasta a un niño de 10 años.
¿En qué guerra se creen que están? Sólo eran estudiantes, que son el futuro de nuestro país. Espero que a los responsables se les pida explicaciones y se tomen medidas ejemplares.
Josep mata puig/El Prat del Llobregat (Barcelona)
Un ejemplo a seguir
Los trabajadores de Seat han dado un ejemplo de responsabilidad aprobando en referéndum, con el 65 % de su plantilla, la congelación de sus salarios a cambio de que 1.500 de sus compañeros no se tengan que ir al paro.
Esperemos que este gesto de responsabilidad ante la situación de crisis que está sufriendo nuestro país sea un ejemplo a seguir por los altos ejecutivos de las multinacionales, ya que las políticas neoliberales del capitalismo salvaje de libre empresa son las que nos han conducido al mayor fracaso financiero de toda la historia moderna.
Creo que el ejemplo de los trabajadores de Seat debe hacernos reflexionar ante la gravedad de la crisis; aunque no son los trabajadores los que han creado esta situación, hay que ser consciente de que, si sigue creciendo el paro, los que más lo sufriremos seremos los que menos poder adquisitivo tenemos.
La medida de la congelación de sueldos también debe hacer reflexionar a los altos cargos de las administraciones del Estado, de las comunidades autónomas y a algunos alcaldes y concejales de las grandes ciudades, ya que sus salarios pueden resultar ofensivos para la mayoría de los ciudadanos que pagamos sus sueldos con nuestros impuestos. En una etapa de emergencia nacional, en que se está incrementando el paro de forma alarmante, todos tenemos que arrimar el hombro, aunque lo tengamos gastado de tanto arrimarlo.
Joaquín García Mayo/Getafe (Madrid)
Aborto e Iglesia
Mucho criticar el tema del aborto, pero bien que callan los obispos sobre qué harían ellos con las mujeres que aborten de forma ilegal.
Si apelan al Código Penal en referencia a los delitos ecológicos, implícitamente defienden que se encarcele a las mujeres abortistas, eludiendo hacer declaraciones sobre tal cuestión.
Qué poco se quejan de lo cara que es la vivienda, del coste de las escuelas infantiles, de las dificultades de conciliación. Pero claro, para ellos la mujer debe estar en casa y no trabajando.
Vicenta García Marcos/Madrid
Palabra de Krugman
En los tiempos que corren, no hace falta ser muy lince para llegar a la conclusión de que las perspectivas españolas en el campo económico no van por buen camino.
Hasta nuestro ínclito presidente, optimista allá donde los haya, ha pasado, como impulsado por un resorte, de la más radiante de sus sonrisas a la más profunda aflicción.
La cosa no es para menos, pues, en su reciente visita, el insigne Premio Nobel de Economía Paul Krugman calificaba el panorama nacional pero que muy negro.
Y es que no ha sido para nada oportuna la presencia de este genio de las finanzas en un momento tan crítico como este, cuando todos somos conscientes de que la crisis nos persigue como si fuera nuestra propia sombra.
A pesar de ello y para que no nos terminen de hundir en el pozo sus sabias predicciones, quien más quien menos, no nos resistimos –de momento– a echar una ojeadita a los atractivos ofertones de viaje de la ya próxima Semana Santa, que comienza a llamar a nuestra puerta. Como dicen con mucha guasa los andaluces, allá los profetas con tan ominosos augurios y a vivir, que son dos días.
Asun Sánchez Ramos/Madrid