Deseos de conocer
No resulta fácil comprender la lógica de las personas e instituciones que, debido a un posicionamiento de índole moral, tratan de impedir o se pronuncian en contra de cierta investigación y avance científico enfocado a la curación, mitigación o prevención de enfermedades que menoscaban la calidad de vida o conducen inexorablemente a la muerte de las personas.
Si la parte de la población que es favorable a estas prácticas no trata de imponer ni aplicar el beneficioso resultado de las mismas a los que las rehusan, ¿por qué ese empeño en negar a los que sí quieren la posibilidad de esquivar y evitar el sufrimiento? Desgraciadamente, en determinadas épocas y circunstancias, planteamientos dogmáticos amparados por la esfera del poder derivaron en horrorosas ejecuciones de las mentes inquietas y curiosas, de pensadores preocupados por el conocimiento y la prosperidad social. Y, afortunadamente, la implacable corriente proabortista de ideas de cambio y progreso no tuvo el éxito esperado y el incontenible deseo de conocer continúa recorriendo el planeta; es innato al ser humano. Sería deseable que se pusiera la misma voluntad, tesón y esfuerzo para acabar con la fabricación de armamento y la vergonzosa desigualdad imperante.
Alejandro A. Prieto/Gijón (Asturias)
Identifíquense
El Ministerio del Interior ha dado la orden de que todos los usuarios de teléfonos móviles de prepago tienen que acudir a las tiendas del ramo para dejar su filiación. Se supone que cuando nos venden un artilugio de esos ya hemos dado nuestros datos para la confección de la correspondiente factura, por lo que no se entiende muy bien la medida.
Dicen que servirá para luchar contra las redes de narcotráfico y el terrorismo, pero me da en la nariz que los delincuentes no van a sufrir perjuicio con esta iniciativa, aunque sí el resto de la población.
Tampoco me queda muy claro por qué recibo multitud de ofertas, tanto de la compañía con la que tengo el móvil como del resto, que me dan la tabarra día sí y día también con todo tipo de ofertas comerciales. Saben mi nombre, edad, dirección, profesión, ingresos anuales, en qué dedo tengo el juanete y cuántos somos en casa, incluido el periquito.
Debe de ser más sencillo movilizar a casi 45 millones de personas que pedirles a las compañías telefónicas que le den a la tecla y cedan el listado de sus abonados… gratis.
Juan Torrens
El Papa en África
Por qué será que allí donde más pobreza hay, se ceba la Iglesia de Roma. El Papa dijo en África, donde radica el 70% del sida mundial, que el uso del preservativo no evita la pandemia. Nos parece, por lo menos, una metedura de pata más de esa Iglesia que crece donde la miseria y el hambre parecen no tener salida. Pero cuando pase el tiempo dirá que se equivocó, y no tendrá pelos en la lengua para pedir perdón, aunque el mal esté ya hecho.
Nos tiene acostumbrados a esa hipocresía. Hay que recordar a Galileo Galilei, los terribles juicios a herejes y quemados en la hoguera de la Santa Inquisición y, más cerca, el Holocausto y derivados, en los que puso dos pilares: el reconocimiento del régimen de Hitler y luego su silencio en el crimen, por mucho que se justifique con que algunos religiosos salvaron muchas vidas. Su anterior coto de caza fue Iberoamérica y, cuando allí surgió la teología de la liberación, condenó a sus promotores, les hizo callar.
Hay que usar el condón, no sólo para evitar el sida, sino para contrarrestar el incremento demográfico que denunció Malthus, también criticado por la Iglesia. Y ello se conseguirá erradicando la pobreza y la ignorancia.
Vicente Monje/Madrid
El sastre de Camps
En medio de la que está cayendo, el culebrón entre el presidente de la Comunidad Valenciana y su sastre sigue vivito y coleando. Y, por el momento, no parece tener pinta de solucionarse. No cabe ninguna duda de que ese sentimiento fallero con el que todos los valencianos nacen ha tenido su influencia en el asunto de los carísimos trajes, porque aquella llama que surgió semanas atrás ha logrado convertirse, por amor al arte, en una virtual hoguera más de las quemadas allá en las fallas de Valencia.
Con lo fácil que hubiera sido que Camps hubiera mostrado las facturas correspondientes. Pero no, eso sería actuar con sentido común, que es bien sabido que es el menos común de los sentidos. Visto lo visto, el show debe de continuar, aplazándose el presunto affaire hasta Dios sabe cuándo. Como si no tuviera ya suficiente trabajo la Justicia para cargarle con este pintoresco caso del político y del sastre.
Miguel Sánchez/Zaragoza
Fútbol y política
Cuando en los partidos de fútbol se pierde tiempo en hacer un cambio; cuando una lesión se exagera más de la cuenta para que el reloj corra y se pierda tiempo de juego; cuando ante una ligera agresión del rival te tiras al suelo y escenificas una tragedia griega para engañar al arbitro, todos los espectadores tenían que sentirse indignados y cabreados por esas triquiñuelas y picardías que devalúan el espectáculo deportivo.
Pero no es así, ya que todo depende de si es tu equipo el que lo hace.
Pues en la política es igual, todo el mundo entiende que sale presidente el que más apoyos consiga, pero se deja de entender cuando tu partido, con mayoría simple, es desbancado por la suma suficiente de otros partidos más minoritarios que consiguen la mayoría absoluta. Señores y señoras políticos, un poco menos de cinismo.
Manu Ballesteros/Bilbao
El Papa en África
El primer viaje del Pontífice Benedicto XVI a África supone, más que un acto de fe, un acto de valor. Porque hace falta valor para enfrentarse al continente que más sufre el azote del sida y predicar que el preservativo, amén de ser pecado, sólo multiplica los problemas. Y que la abstención es el único remedio posible. Es un discurso cínico y nada realista que demuestra que este Papa, sofisticado e intelectual, ha decidido seguir de espaldas a la realidad y cerrarse en banda al siglo XXI.
Es cierto que la castidad evita en gran parte el sida, pero pretender que no se practique sexo para prevenir cualquier peligro es tan disparatado como prohibirle a la gente que respire para evitar que un día puedan dejar de hacerlo y mueran. La sociedad y Benedicto llevan caminos muy diferentes. El del Santo Padre parece que conduce a las etapas más tenebrosas y oscurantistas de la Iglesia. Aquella que nos negaba el alma a las mujeres o nos quemaba por brujas. La misma que ahora nos pide que sepamos obedecer y alaba a la lavadora por el papel liberalizador que supone en nuestras vidas. La que quiere controlar nuestra sexualidad. Vamos, la de siempre.
Ana Cuevas / Zaragoza
La demagogia de la jerarquía católica
Recientemente, se ha presentado la nueva campaña de la Iglesia católica contra el aborto, que equipara la protección del lince ibérico con la del niño no nacido. Como en ocasiones anteriores, su fanatismo le lleva a una peligrosa confusión. La reproducción del lince es imprescindible para garantizar la supervivencia de una especie amenazada.
El hombre no es un animalillo del que se espera una gran prole, sino un ser que decide responsablemente tener hijos deseados y queridos. Son, por tanto, dos casos muy diferentes. En ambos se busca el triunfo de la vida, pero mientras en el primero se trata de una cuestión de biología, para nosotros requiere amor, responsabilidad y libertad, requisitos que, si no están presentes, generarán más fracaso y muerte que vida y plenitud.
Federico Velázquez de Castro / Granada
Universal
Menudo adjetivo como para ignorarlo y, sin embargo, da la impresión de que a veces pasa desapercibido. La universalidad de la Declaración de los Derechos Humanos no puede quedarse en un rimbombante adorno en el título. Universal significa que esos derechos no pueden restringirse ni en el tiempo ni en el espacio. Por ello, ante la llegada en los próximos meses de las reformas de la Ley de Asilo y la Ley de Extranjería no podemos olvidar que una persona es siempre una persona. Esté donde esté.
Esta afirmación puede parecer evidente, pero implica algo que a veces no parece estar tan claro, y es el hecho de que debe tener garantizados sus derechos fundamentales con independencia del país en el que habite o de la situación económica reinante en el momento.
Esperemos que las mencionadas reformas no olviden que ese adjetivo, universal, es inherente a la declaración de derechos humanos, y que esa otra palabra que ahora tanto escuchamos, crisis, no debe arrojar sombra sobre ella.
Maximiano Tornero / Sevilla
Crisis climática
Los 2.500 científicos reunidos en el encuentro internacional de Copenhague la semana pasada nos han confirmado que el calentamiento global está a punto de situarse “en el peor de los escenarios planteados en el último informe del IPCC”. El congreso fue concebido como una actualización de la ciencia del cambio climático antes del encuentro de la ONU en diciembre. El informe más reciente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático publicado en 2007 está ahora desfasado tres años.
Las observaciones recientes confirman que, dadas las altas tasas de emisiones observadas, el peor caso en las proyecciones de escenarios del IPCC (o incluso peor) está siendo alcanzado. Según algunos parámetros clave, el clima se está moviendo más allá de los patrones de la variabilidad natural con la que nuestra sociedad y economía se han desarrollado.
Estos parámetros incluyen la temperatura superficial media global, el aumento del nivel del mar, las dinámicas de los océanos y las capas de hielo, la acidificación del océano y los eventos climáticos extremos. Hay un riesgo significativo de que muchas de las tendencias se aceleren, llevando a incrementar el riesgo de una cambio climático abrupto o irreversible.
Mientras tanto, los gobiernos, los medios de comunicación y la sociedad en general espera que salgamos pronto de la crisis económica y esconde la cabeza como los avestruces. Probablemente saldremos de la primera, pero la otra hará que no reconozcamos el planeta en unos años.
Mario Cuéllar / Madrid
El tabú del huevo
Un reciente estudio realizado en Canadá con simulaciones de la digestión in vitro del huevo ha identificado péptidos que actúan de forma similar a los denominados inhibidores ACE (inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina), unos compuestos que se utilizan para reducir la presión arterial.
Aunque hacen falta otros estudios en humanos, los resultados de este trabajo sugieren que el consumo de huevos podría contribuir a disminuir la tensión arterial y a mejorar la salud cardiovascular. Resulta que los que fueron la bicha en alimentación durante años –con la habitual recomendación de no comer más de dos huevos a la semana–, ahora pueden convertirse en una especie de curalotodo.
Domingo Martínez / Baños de Valdearados (Burgos)
Los informes del BBVA
Actualmente, basta con que una empresa u organismo publique un informe con los datos que quiera para que tales doctrinas se conviertan en dogma de fe incuestionable.
Así ha sucedido con las observaciones del BBVA sobre la crisis que vivimos. Estos proponen reducir las cotizaciones de las empresas a la Seguridad Social y compensarlo subiendo el IVA; es decir, que las empresas paguen todavía menos y los ciudadanos más. Y no olvidemos que se recauda más mediante el pago del IRPF que a través de lo que pagan las empresas por el Impuesto de Sociedades.
Además, este tipo de informes fomentan el alarmismo al afirmar que llegaremos a 4,5 millones de parados. Qué distinto fue el discurso de el presidente norteamericano, Barack Obama, que alentaba el optimismo y prometía un país más fuerte tras la crisis.
Luis Miguel Rodríguez /Madrid
La lección de economía
Visto que nuestro presidente lleva acumuladas unas cuantas lecciones de economía y se codea con premios Nobel –aunque salga escaldado del envite–, vamos a incorporarle una más con dos ejemplos prácticos. El economista o gestor tiene una difícil misión, que es satisfacer unas necesidades ilimitadas con una restricción presupuestaria cierta.
Tenemos el caso de la segunda cadena de alimentación a nivel nacional, que se ha colocado en el primer puesto en el ranking de notoriedad publicitaria al ser el número 22 en gasto en publicidad. Por otro lado, y a colación con lo que decía Paul Krugman, el último Premio Nobel de Economía, muchos de los trabajadores del sector privado tienen altas tasas de productividad y su incremento salarial está por debajo de los aumentos recibidos por los funcionarios (que generan gran parte del gasto corriente de los Presupuestos Generales del Estado), cuya productividad es bastante bajita.
La conclusión es que el presidente tiene que tomar nota para asignar esos recursos limitados de manera eficaz y lograr de esta forma la eficiencia económica y no meternos en un déficit público galopante y sin solución de continuidad.
Antonio Casterá/Puerto de Sagunto (Valencia)
El derecho de asilo
Me preocupa el hecho de que el incuestionable derecho al asilo se esté poniendo demasiadas veces en duda a un nivel coloquial y ciudadano. Creo que el motivo es la confusión y la polémica abierta con el tema de la inmigración. Quien busca y pide asilo no es un inmigrante, ni es un delincuente, ante todo es una presunta víctima: un perseguido, un hostigado, un acosado, un desvalido, un amenazado, un rechazado…
Pero lo peor que podría pasar es que, a nivel legislativo, el fenómeno de la inmigración también pudiera influir en la nueva Ley de Asilo que está elaborando el Gobierno en cuanto a recortes de garantías y derechos hasta ahora reconocidos.
Sirva esta carta para recordar a los señores legisladores los centenares de miles de personas de todo el Estado que tuvieron que exiliarse y encontraron una acogida solidaria en otros países. Si gobiernos indignos arrebatan a sus ciudadanos la dignidad al no garantizarles los derechos humanos más básicos, me gustaría estar tranquilo sabiendo que en mi país habrá siempre protección y amparo para estas desafortunadas víctimas.
Rafael Mira/Sevilla
La crisis en los comercios de barrio
Últimamente vemos cómo el tema de la crisis hace estragos para unos y, paradojas de la vida, beneficia a otros. Los beneficiarios suelen ser los de siempre, restaurantes de comida rápida low cost, tiendas de arreglos de ropa, supermercados con marcas blancas. Además de estos sectores, que salen airosos, hay otros como las típicas tiendas de ropa de barrio que han de luchar contra la crisis, además de luchar con la ya interminable batalla de los omnipresentes centros comerciales. Es a estas tiendas a las que entre todos deberíamos ayudar, y ahora más que nunca, para que nuestro barrio no quede desierto con innumerables persianas bajadas con el cartel de “se traspasa”.
Rubén Ayuso/Barcelona
La demagogia de una valla
Los líderes de la Iglesia Católica van a lanzar 1.300 vallas publicitarias y ocho millones de folletos comparando la protección del lince con la del niño no nacido. La demagogia no puede ser más chusca, hortera y extravagante. Ellos, que se creen iluminados por el altísimo, ¿dónde van con tan desmesurado disparate?
Dado que los líderes de la Iglesia católica han hecho votos de castidad y no suelen tener mujer ni hijos, probablemente no se enteren de estas cosas. Pero los servicios sanitarios españoles recomiendan que toda mujer embarazada visite a su ginecólogo al menos una vez al mes durante las primeras semanas, dos veces al mes de la semana 28 a la 36 y una visita semanal de la semana 36 al parto.
Por otra parte, para reducir los embarazos no deseados y, por tanto, el número de abortos, lo lógico sería favorecer la divulgación de los métodos de control (el condón, la píldora, el DIU, etc.).
Por último, opinar, puede opinar todo el mundo. Pero lo que uno no acaba de ver es en virtud de qué regla de tres los obispos, pese a sus votos de castidad, se sienten más peritos que las demás personas en estas cuestiones. Es posible que de teología, dogmas y misterios sepan un montón. Pero ¿qué relación puede guardar la teología, los dogmas y los misterios con la genética y la obstetricia?
Juan J. Abad/Madrid
El aborto
Con qué desparpajo arremete la Conferencia Episcopal contra la ampliación de la Ley del Aborto que, previo informe de expertos, piensa acometer el Gobierno socialista en el poder. En esta ocasión, se
trata de hacer propaganda con un dibujo de un niño y un lince. Los buitres leonados también están en peligro de extinción…
Escoger el lince como especie protegida tiene su intríngulis. Antes se decía “sabe latín” de algún espabilado, un listillo. Al ver las imágenes en la televisión del póster del niño –tan gordito y sonrosado él– y el lince, la leyenda sobre esta “especie protegida” se me iba desplazando paulatinamente hacia el hábito de monseñor (Martínez Camino) sin poder evitarlo.
Cuando los medios se preguntan de dónde saca la Iglesia los fondos para esta abultada propaganda contra la futura Ley del Aborto del Gobierno en medio de la crisis económica tan aguda que padecemos todos, me acuerdo enseguida de ese 0,52% del IRPF que pasó a 0,7% para la Iglesia, por la cruz. Se dice que “es de buen nacido ser agradecido”. La Iglesia seguirá recibiéndolo todo y, a la vez, mordiendo la mano del generoso estúpido.
Vicente Monje/Madrid
Especie desprotegida
Comprendo muy bien la alarma del portavoz de los obispos ante el peligro de extinción de una especie “desprotegida”. Pero no hay que ser un lince para entender que no se trata aquí del lince ibérico, ni siquiera de un niño español, sino de su propia subespecie,
la de obispos sin alma capaces de excomulgar a quienes han salvado a una niña de 9 años violada que podría haber muerto por estar embarazada de mellizos, como ha ocurrido en Brasil.
La ciencia, los derechos humanos reales y la libertad de prensa están poniendo cada día más en evidencia los gravísimos daños causados por esa subespecie invasora que quiere imponer sus antinaturales decretos a todos, por la fuerza de las leyes del Estado; decretos que no están, ni de lejos, basados en sus mismos libros sagrados.
En realidad, estos obispos nunca se han mojado de verdad, ni han salido a la calle para pedir ayuda para los niños necesitados. Sólo les interesa crear absurdas leyes y pecados cuya posterior absolución les dé aún más poder entre sus creyentes.
De ahí que los ciudadanos se desvinculen cada vez más de esa subespecie antinatural, cuya creciente decadencia y previsible extinción constituirá un notable triunfo de la vida en favor de las especies normales y equilibradas, tanto humanas como animales.
Verónica Castro/Madrid
Todo por el medio ambiente
Como a la concejala de Medio Ambiente de Madrid le molesta vivir en una ciudad donde tenga que ver a gente hurgando en la basura para hacerse con alimentos excedentes de los supermercados, pretende erradicar la situación nada menos que multando a esa gente con hasta 750 euros, ¡toma ya!
Yo propondría que esos detectives de la basura se dedicaran, en lugar de a ello, a ofrecer un servicio de recogida de alimentos excedentes de los supermercados para que puedan ser utilizados en los comedores sociales, a los que tendrían acceso las personas que puedan acreditar, por su nivel de vida, que necesitan la ayuda del Estado. Además, estos tendrían que estar financiados con dinero público de esos fondos destinados a aquello que no es vital, como, por ejemplo, toda esa parafernalia de la iluminación de Navidad. Para eso se constituyó un Estado social de Derecho y no uno neoliberal.
Y ¿qué hay del dinero de las multas que ahora necesitamos recaudar?, se preguntarán. ¿Qué les parece si les pone, a aquellos a los que salta a la vista que se lo pueden costear, el doble del importe? Este sería el caso de aquellos establecimientos que, en lugar de colaborar con este servicio público, siguen tirando a los contenedores alimentos que aún son aprovechables. Por otra parte, esta señora dice que también multará al que recicle mal, pero es que si estos detectives no consiguen averiguar de quién se trata, lo pagará la comunidad de vecinos. Justos por pecadores, eso sí, todo por el medio ambiente y no con fines meramente recaudatorios.
Daniel/Madrid
Detrás de la carpeta
Que la cara es el reflejo del alma se demuestra cuando delincuentes detenidos por la Policía y conducidos a comisaría o ante un tribunal se la tapan con lo que pueden. En esos momentos tienen la vergüenza que no tuvieron al cometer sus fechorías o, más bien, se protegen de los rostros acusadores de los demás.
Quieren ser delincuentes sin rostro, tener caras invisibles para que no se les conozca. La careta no les convierte en inocentes. El llamado monstruo de Amstetten acudió a la Audiencia Provincial de Sankt Pölten (Austria) con una carpeta azul ocultando su desagradable rostro. Los psiquiatras dicen que es un tipo narcisista y, tal vez, no quiera presentarse con un rostro desmejorado y envejecido. La cara le puede cambiar, pero el horror que lleva dentro no se puede borrar.
Antonio Nadal/ Zaragoza
Adolescentes
La sociedad española ha madurado a través de su trayectoria democrática. Sin duda, la Constitución ha marcado la pauta pedagógica para superar los años negros de la dictadura. Ante la nueva ley de interrupción del embarazo, incluso los más ilustrados hacen planteamientos con reminiscencias de la época pasada. Una adolescente de 16 años ha llegado a su nivel de educación obligatoria. Está en edad de trabajar. Puede tener relaciones sexuales consentidas y libres. Tiene derecho a una asistencia para el control de la natalidad. Si adquiere el estatus de emancipada, se puede casar. Puede ser madre soltera.
La sociedad y la familia le otorgan madurez para tener novio, relaciones sexuales, llevar, si lo desea, un control de natalidad y tomar la píldora del día después si quiere evitar un embarazo. Hasta aquí dos aspectos no están claros: que no se mencione al elemento masculino implicado y que los padres, tímidamente, observen todos estos eventos desde lejos. Los adolescentes saben las consecuencias y los padres no pueden ignorar que el sexo forma parte de su realización como seres humanos.
Ante la posibilidad de contemplar que una menor pueda decidir interrumpir su embarazo sin permiso paterno se rasgan las vestiduras y niegan este derecho a sus hijas. Si la nueva ley pretende proteger el derecho a decidir sobre su propio cuerpo, no se entiende que el derecho a la sexualidad sea bien visto y no la decisión de no aceptar sus consecuencias, es decir, un embarazo no deseado. El Gobierno tiene que ser valiente y llevar la ley adelante, porque la educación de los hijos comienza nada más nacer y las sorpresas tienen más de hipocresía que de ética.
Pedro Taracena/Madrid
Los otros integristas
Algunos hemos vivido una época en la que se decía abiertamente que la sífilis era un castigo de Dios, por lo que curar a los enfermos era casi ir contra Dios, fomentar la promiscuidad y el pecado. Y todavía se emplea ese argumento contra el preservativo, que previene enfermedades como el sida y también el embarazo. Como ya casi nadie les hace caso, intentan, como última frontera, que las mujeres que tengan relaciones sexuales que ellos consideren “pecaminosas”, es decir, sin la única intención de procrear, tengan como castigo que ser madres a la fuerza.
Es vergonzoso que todavía haya tantos integristas que crean que la maternidad pueda ser el justo castigo a la sexualidad. Lo que ya resulta intolerable y nos obliga a movilizarnos en defensa propia es que se empeñen en prohibirnos a la fuerza, con leyes y policías –no con razonamientos, por lo que así reconocen que no pueden convencernos– a pasar por el aro de su antinatural y nefasta ideología, que tanto daño hará también a los hijos.
María Faes/Madrid
Un auto inasumible
Después de leer el auto de los magistrados de la Audiencia Nacional Carmen Paloma González, Ángela Murillo y Juan Francisco Martel por la que absuelven de injurias contra organismos del Estado y contra el presidente del Gobierno al ex presidente de la Asociación víctimas del Terrorismo, Francisco José Alcaraz, me siento perplejo, disgustado, triste, indignado e indefenso como ciudadano, ante tamaño despropósito.
Me pregunto cómo puede salir gratuito que se insulte tan gravemente al presidente, pese a haberle acusado de ser cómplice de ETA, de preparar sus comunicados o de asumir su discurso por la negociación del proceso de paz para poner fin a violencia. Con autos como este no me extraña que la Justicia tenga una baja valoración entre los ciudadanos.
Después de alentar la teoría de la conspiración y de mentir a los españoles sobre la autoría de los atentados del 11-M, al ex presidente de la AVT le creo capaz de las mayores ignominias, por lo que no me merece ningún respeto.
Posiblemente, estos magistrados –a la hora de dictar el auto, calificando la afrenta de crítica justificada– no han tenido en cuenta que la negociación del proceso de paz fue aprobada por el Parlamento, a diferencia del anterior, propiciado por el Gobierno Aznar en 1998.
Este auto es tan grave como injusto, por lo que deberían intervenir el CGPJ y el fiscal general del Estado.
Fernando Carro/Rivas-Vaciamadrid (Madrid)
Las caras del paro
No sé si es la crisis o la edad, o las dos cosas. El caso es que el primer trimestre de este año ha sido el peor de toda mi vida profesional. La sensación que uno tiene al ver que trabaja la mitad y gana cuatro veces menos, que lo que hasta hace medio año estaba al alcance de la mano y ahora aparece como algo inalcanzable, que te tienes que conformar con comerte los mocos y poco más… Me he quedado casi ciego delante del ordenador. Me cuesta un triunfo dar una clase. Y, para colmo de males, apenas hay trabajo.
Cuando oigo en las tertulias radiofónicas esa sana inquietud por poner cara a los parados o trabajadores en situación precaria con la intención de traspasar la realidad más allá de la frialdad de los números, me siento mal. Yo y muchos conocidos míos estamos al borde de la más absoluta miseria. Nos conocemos desde hace tiempo. Durante muchos años no hemos hecho otra cosa que trabajar y salir por ahí a tomar unas cañas. Ahora, las cañas nos parecen champán francés y nos amargan el paladar.
A mí, al contrario que a los contertulios a los que me he referido antes, me resulta difícil imaginar los números del paro y la precariedad. Conozco demasiado bien sus caras y, desde luego, la mía.
Mario López Sellés/Madrid
La situación de los inmigrantes
Se acepta sin rubor en nuestro país la idea de que los inmigrantes poseen una única dimensión: la de ser mano de obra que se necesita, en mayor o menor medida, dependiendo de cuál sea la exigencia del mercado de trabajo. Se les considera, exclusivamente, como un factor más de la producción, como simple mercancía que se importa cuando el abastecimiento nacional es deficitario o se les cierra la aduana cuando el mercado está saturado.
Por eso, tras unos años en los que eran necesarios para cubrir los puestos de trabajo vacantes por su baja remuneración o por sus condiciones laborales, ahora, con la llegada de la crisis, ya no los necesitamos y se impone reducir drásticamente el número de los que llegan y persuadir o perseguir a los que viven aquí para que se vayan. Recientemente, el ministro Rubalcaba se felicitaba porque en 2008 se han repatriado más inmigrantes, y a más países, que en años anteriores, y cada vez entran menos y salen más.
A estos objetivos responden claramente las recientes medidas adoptadas por el Ministerio de Interior y el de Trabajo: acoso policial al inmigrante basándose en sus rasgos físicos o color de su piel en los lugares más inesperados e insólitos, como paradas y estaciones de autobús, proximidades de colegios y servicios sociales e incluso en sus propios domicilios.
Lo más grave es que, con el más descarado cinismo, nos presentan las medidas adoptadas como el mejor proceder para la integración de los inmigrantes. Olvidan que la política migratoria no puede reducirse únicamente a una consideración utilitarista de las personas y se olvidan de reflexionar sobre las causas reales de las migraciones. El nivel de vida en los países del sur no se debe sólo a sus gobernantes.
Rafael Martínez /Motril (Granada)
Democracia adolescente
La verdad es que nuestros jóvenes lo tienen crudo para poder aceptar y creer que esto es una democracia, aunque sea joven, aunque sea en crisis de adolescencia. Porque lo tienen crudo también para poder acceder a un empleo, aunque sea bajo y precario. E incluso, para poder tener un techo bajo el que cobijarse.
No digamos para hacerse siquiera oír, si no aceptar, en sus propuestas, aunque sea de los universitarios, apoyados por gran parte de su profesorado y rectores de las universidades. Así, tras la manifestación de miles de estudiantes en la capital para reclamar una mejor reforma universitaria, han visto que lo que los titulares destacaban era la brusquedad de un joven ante la policía.
José Manuel Llera/Madrid
La amnesia histórica
Al leer la noticia de que el Estado no asumirá el coste de las exhumaciones de la Guerra Civil española, en concreto, las de los republicanos, no puedo menos que quedarme perplejo. Todo el mundo sabe que el Partido Popular no lo iba a hacer; negar la Justicia a estos muertos va con su carácter: es genéticamente hereditario, no van a tirar tierra contra su propio tejado. Pero las personas interesadas en este tipo de cuestiones esperábamos que el PSOE hiciera algo light, nunca una puñalada trapera y por la espalda, para que nadie se percate. Total, estamos más que entretenidos con la crisis, buscando trabajo o con el fútbol.
¿Cómo puede un país como España intentar juzgar a las dictaduras latinoamericanas, o los recientes ataques de Israel sobre Palestina? ¿Sufre la jerarquía política de miopía? Posiblemente sí, y a lo mejor también de doble moral… Cuándo algo sucede en el patio de mi casa, es particular, y cuándo llueve en la de los demás… decía una canción infantil.
A mí la amnesia también me afecta, como le puede pasar a miles de votantes en las próximas elecciones generales ante semejante decepción. Eso sí, de las víctimas de la banda terrorista ETA o de los atentados del 11 M –cuyo quinto aniversario se conmemoró recientemente y merecen todo el respeto– ,como tienen rendimiento electoral, sí se acuerdan.
Miguel Lirio Díaz /Ferrol (A coruña)
El porqué de la crisis
Si el desarrollo cultural, técnico y científico no tiene precedentes en la historia de la humanidad y si el planeta dispone –todavía– de recursos suficientes para los habitantes actuales, ¿por qué diablos existe la crisis y por qué el mundo entero está amedrentado ante ella?
Si aceptamos el planteamiento anterior, la respuesta es obvia. La crisis existe porque no se distribuye la riqueza con justicia. La crisis existe por un desequilibrio brutal entre la capacidad de producción, el enriquecimiento progresivo de la clase pudiente y el empobrecimiento paulatino por pérdida de poder adquisitivo de la clase trabajadora, que se traduce en una fuerte disminución de la capacidad de consumo de esta última y en una creciente y peligrosa desigualdad social.
La crisis existe porque unos cuantos tragaldabas sin escrúpulos ni ética se comieron la ración de la mayoría. Y ahora, ahí están, sesteando en un rincón –fiscal, se entiende–, haciendo la digestión del empacho de ganancias de las dos últimas décadas. Mientras, cerca de 3,5 millones de parados viven asustados sin saber si mañana tendrán al menos un mendrugo de pan que llevarse a la boca.
Es cierto que la mayoría nos hemos comportado honradamente y, por tanto, no somos culpables de haber provocado esta absurda crisis. Sin embargo, tanto gobiernos como ciudadanos, somos culpables de no haber hecho nada para evitarla. Porque, como dijo Albert Einstein: “La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”.
Pedro Serrano/Valladolid
Esperanza Aguirre
Hemos oído tantas veces a los políticos pronunciar adjetivos como desvergüenza, escándalo o bochorno a la hora de calificar determinadas conductas de la oposición que, cuando esas mismas palabras son las adecuadas para definir como se merece un acontecimiento concreto, este no parece ante la opinión pública tan grave como es en realidad. Lo ocurrido con la comisión de investigación de Madrid en el caso de espionaje entre miembros del PP –presuntamente financiado con dinero público– resulta democráticamente inaceptable y se convertiría en motivo de verdadero escándalo en cualquier Estado de Derecho.
Al cerrar así la comisión, sin tan siquiera haberla entreabierto, la presidenta regional, en otro alarde de cinismo (y ya van unos cuantos), se ha burlado de millones de ciudadanos, tanto de los que se sienten representados en el Parlamento madrileño por las restantes opciones políticas, como por los que, simplemente, reniegan del uso de las malas artes en cualquier ámbito de la vida pública.
A mí, señora Aguirre, ni me gustan las prácticas de la dictadura castrista ni la utilización tramposa y en provecho propio de los órganos de gobierno democráticos.
Enrique Chicote/Arganda del Rey (Madrid)
Dignidad histórica
La dignidad de esos muertos sea la dignidad de todos, una parte pendiente, irredenta de la triste Historia de España, sin cuya solución este será siempre un país poco auténtico, con 150.000 cadáveres por los armarios o las cunetas, con uno de los mejores poetas de la lengua castellana de guardia en su barranco, como una herida viva en ese hondo sur, cuya abyecta burguesía no lo merece. Nada importa que la matanza afectase mayoritariamente a la pobre gente, a la menos capacitada económicamente para abordar por sus medios, sin coordinación, tan enorme empresa.
Nada importa que fueran asesinados por haber defendido la legalidad democrática de su época que, de haber sucedido su muerte en la otra Europa, la vencedora del fascismo, sus nombres hubieran llenado honoríficos memoriales. Nada importa que, por el contrario, los otros muertos, los del bando de los generales del crimen, lleven sufragados por el Estado –con el dinero de los impuestos de todos los ciudadanos– 70 años de honor por plazas públicas, iglesias y santorales católicos.
Nada importa: los sedicentes herederos del honorable Pablo Iglesias unen sus votos con los del partido de Fraga Iribarne para afrentar, una vez, más a tantos muertos, a tantas familias históricamente preteridas.
Francisco Redondo /Madrid
El sueldazo de Montilla
José Montilla reclama la congelación e incluso la reducción de sueldos de los trabajadores. Parece una broma: resulta que el político que tiene uno de los sueldos más altos de toda España pide a los demás mayor contención en los salarios.
El presidente catalán cobra un auténtico sueldazo de 170.000 euros, el doble que Rodríguez Zapatero y más que la mayoría de primeros ministros de toda Europa. En estos tiempos de paro y crisis, embolsarse esta cantidad desorbitada a costa de nuestros impuestos roza la inmoralidad. ¿Por qué no se aplica Montilla los sacrificios que exige a los demás y se recorta su tan escandaloso sueldo?
José Ginés/Barcelona
‘Desparasitar’
Después de asistir al bochornoso asunto de la comisión de los espías en la Comunidad de Madrid, he llegado a la conclusión de que, en este país, urge una desparasitación profunda e indiscriminada de los cargos públicos. Creo que en todos los sistemas democráticos existe un cierto nivel de corrupción que acarrea la falta de honestidad de algunos de los que acceden al ruedo político. Pero el espectáculo que nos acaba de ofrecer el PP, con Esperanza Aguirre a la cabeza, supera la categoría del esperpento. Dejando a un lado la ausencia de ética y la desfachatez de todos los personajes de este sainete pepero, mi propósito es hacer hincapié en una cuestión: la necesidad perentoria de que, ante la situación histórica excepcional que vivimos, nos demos cuenta de que esta gente no es viable en la escena política actual ni un día más.
La oposición ha tenido la oportunidad de purgar su casa y ha optado por barrer la basura debajo de la alfombra. Es cierto que existe más porquería escondida bajo los tapices de otros partidos políticos, pero la del PP empieza a levantarse como un tsunami y, como no pueden esconderla más, nos tratan como a estúpidos y niegan la evidencia. Atravesamos tiempos difíciles que necesitan de personas que tengan un compromiso de honradez y de lealtad hacia quienes les han elegido.
Antonio Martín/Zaragoza
Condenados agresivos
La mejor defensa es el ataque. Pero a veces este es demasiado descarado. Hay quienes, condenados por haber seguido imponiendo su ideología en las escuelas públicas, 30 años después de la Constitución todavía se presentan como víctimas de la misma persecución y acoso al que ellos han sometido a niños de otras creencias. Hay profesionales que viven del cuento instructivo, deleitable, útil. Pero estos viven del chantaje del cuento del terror, del miedo supersticioso a míticos lugares de ultratumba que ellos mismos han tenido que desmentir.
Quienes deseen que sus hijos padezcan esos terrores sobrenaturales –que también nos inculcaron a nosotros– son libres de enviarlos a sus escuelas confesionales, pero exigimos respeto a otras ideologías o creencias que consideramos más sanas y racionales, sin que impongan a nuestros hijos sus símbolos en las escuelas públicas.
Emilia Novas/Madrid
Nosotras decidimos
Hace 25 años o más que tomé contacto, casi de forma involuntaria, con una asociación que trabajaba a favor de la despenalización del aborto. Nunca podré olvidar la angustiosa desesperación con la que mujeres de todas las edades y condiciones acudían a las organizaciones progresistas pidiendo orientación para poder interrumpir su embarazo. Nadie les preguntaba sus razones ni se hacía ninguna objeción en base a su clase social, religión o ideología.
Estas mujeres, como millones de muchas otras desde el principio de los tiempos, habían tomado una decisión que, independientemente de toda la metafísica que se le quiera dar al asunto, van a llevar a cabo con condiciones o sin ellas. Multitud de mujeres han muerto o han sufrido daños graves al abortar clandestinamente. Algunos –esos a los que su religión o su moral les otorga supremacía sobre sus semejantes pecadores– pensarán que se lo tienen bien merecido.
Bastante menos compasivos que su propio dios, las quieren castigar, no sólo con el riesgo de una intervención precaria, sino metiéndolas en la cárcel por su supuesto crimen. Pero, curiosamente, cuando el problema afecta a sus hijas o a sus parejas, muchos de ellos se decantan por darle una solución quirúrgica y discreta al asunto. De cualquier manera, no es mi intención abrir un debate ético sobre la cuestión. Opino que lo importante es proporcionar la seguridad médica y legal a quienes han tomado la determinación. Porque, incomode a quien incomode, mientras seamos las mujeres las que tengamos que gestar un embarazo, seguiremos siendo nosotras quienes decidamos llevarlo adelante o no. Y ninguna penalización o excomunión es amenaza suficiente para cambiar este hecho.
Ana Cuevas/Zaragoza
¿Igualdad de oportunidades?
Ando estos días inmerso en el proceso de visitas a centros públicos de educación secundaria durante las jornadas de puertas abiertas de los mismos. Durante mi visita a tres centros ubicados en la misma área de influencia (¿ejemplo de coordinación entre centros? ¿competencia entre ellos?),
he constatado acusadas diferencias en recursos humanos y materiales entre unos y otros institutos.
Me parece gravísimo que existan tales diferencias entre centros de la misma red pública. Es un atentado al principio de igualdad de oportunidades, que afecta directamente a quienes todavía no han tenido ocasión de
desperdiciarlo: los niños. Y, como tal, supone una incidencia de consecuencias imprevisibles en el tejido social. Todo ello ante la indiferencia de los gestores públicos.
Jesús Veigas /Badalona
Más dinero para el FMI
Los ministros de Economía de la Unión Europea van a proponer aumentar hasta 400.000 millones de euros los recursos del Fondo Monetario Internacional, es decir, que los ciudadanos paguemos más al FMI. Esta institución, que cuenta con unos 2.600 funcionarios, no anticipó la crisis que vivimos, por lo que ha
servido para poco.
Me pregunto cómo es posible que se regale el dinero de los contribuyentes tan alegremente y, en cambio, en España, el PP ande racaneando puestos de médicos, policías, jueces, empleados públicos, en suma, a los que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, llama fomentadores de la corrupción y de la miseria.
Arturo Artiz Rodríguez/Las Rozas de Madrid (Madrid)
Desmemoria histórica
Tristeza es el sentimiento que transmite el rechazo del senado a la propuesta de reforma de la Ley de la Memoria Histórica, con la que se pretendía que fuese el Gobierno quien asumiese la responsabilidad de la localización, exhumación e identificación de víctimas de la Guerra Civil, puesto que, visto lo visto, con las competencias transferidas a las distintas autonomías, parece que vamos a ser muchos los descendientes de estas víctimas que continuemos sin poder cerrar este negro episodio de la vida de nuestras familias.
Otro golpe más, otro castigo más a las pretensiones de los herederos de quienes defendieron con su vida los derechos, la libertad y los valores que hoy, afortunadamente, rigen en nuestro sistema democrático. No se preocupen sus señorías senadores, pueden votar en contra de nuestros derechos tantas veces como les plazca, que no desfalleceremos en nuestro empeño de, algún día, vencer su empecinada desmemoria histórica.
Vicente Sepulcre/Valencia
No dimite
Solbes ha afirmado que se siente cómodo y satisfecho como ministro de Economía y no piensa dimitir, para decepción del PP. Este partido persigue la dimisión de todo el que sea socialista, a ver si así gana las próximas elecciones generales. Lo intentaron insistentemente con Magdalena Álvarez y ahora con Solbes, pero con ellos han pinchado en hueso. Lo consiguieron con el ex ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, y también persiguen a Garzón.
Bermejo dijo poco antes de presentar su dimisión que no dimitía porque estaba trabajando por el país. Lo diría en caliente. Solbes, más frío, es más difícil de roer, y ya tiene mérito que se sienta cómodo y satisfecho en su puesto, con la que está cayendo.
El PP se puede quedar sin dientes de tanto morder en duro. Le viene muy bien a este partido la crisis económica por la que atraviesa el mundo, porque, en estos casos, la oposición parece tener la clave para resolver los problemas, ya que quien gobierna no lo consigue a corto plazo. Que en los países más ricos la crisis sea más grave le trae sin cuidado al PP con tal de no apoyar al Gobierno.
Antonio Nadal /Zaragoza
Un regalo inapropiado
Desde la Asociación de Mujeres Progresistas de Brunete por la Igualdad (AMUxI), queremos expresar nuestra más enérgica protesta por la manera tan peculiar que ha tenido el Ayuntamiento de Brunete (Madrid), y de modo especial su alcalde, Félix Gavilanes, junto con su concejal de Igualdad, Alberto Cabrera, de celebrar los actos relacionados con el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
La concejalía de Igualdad del Ayuntamiento ha programado un año más una serie de curiosas actividades en lo que denominan la Semana de la Igualdad. El pasado 6 de marzo se celebró en el municipio un encuentro de asociaciones de mujeres de Brunete y de Alcalá de Henares. Tras finalizar dicho encuentro, todas las mujeres allí reunidas recibieron un bonito presente conmemorativo de ese entrañable día: una bayeta ecológica.
Tantos años de lucha y de duro trabajo parecen no haber sido suficientes para eliminar del fondo de alguno de nuestros dirigentes absurdos clichés, que no hacen sino retrasar la llegada del día en el que la igualdad entre hombres y mujeres sea un hecho. Nos parece un insulto que una mujer que está celebrando y reclamando una igualdad social sea obsequiada con un regalo sexista. Un regalo que, además, ni siquiera tiene una vertiente práctica, porque con él no podemos limpiar el polvo del cerebro de los que nos gobiernan, ni los rincones de estos ayuntamientos que llevan años sin abrir sus ventanas y sin dejar que entre un soplo de aire fresco.
Amelia Bustos Muñoz/Presidenta de AMUxI (Madrid)
No fue posible el acuerdo
La patronal española quiere abaratar el despido, reducir la aportación de las empresas a la Seguridad Social, recortar los salarios y convertir los ERE en un asunto entre particulares, donde el más fuerte imponga su ventaja. Los sindicatos se han visto obligados, muy a su pesar, y se han levantado de la mesa que debía renovar el Acuerdo Nacional para la Negociación Colectiva que, desde hace años, viene regulando el mercado de trabajo español con los siguientes resultados: 18.112.610 cotizantes a la seguridad social; 3.263.872 autónomos (un 18,02% sobre el total de cotizantes); 1.267.882 directivos de empresa y de la Administración pública (7%); 287.888 trabajadores en el servicio doméstico (1,59%) y 5.216.432 trabajadores temporales (28,8%). En definitiva, 10.036.074 trabajadores, un 55,4 % de los cotizantes, está fuera de cualquier convenio colectivo, a la entera disposición de sus empleadores y sometidos a la amenaza permanente del despido.
La CEOE quiere más y amenaza con cierres empresariales indiscriminados para presionar al Gobierno a que adopte sus propuestas. Tal vez la sociedad debería dar menos trascendencia a la labor empresarial y verla como realmente es: un esfuerzo común, un pacto cotidiano entre capital y trabajo. Que los líderes empresariales no se pretendan salvapatrias, que hablen menos del modelo de Estado que quieren y un poco más de la responsabilidad social que estarían dispuestos a asumir en la actual situación de crisis.
Luis Fernando Crespo/Alcalá de Henares (Madrid)
La victoria del PP
El PP inventó las reglas de un deporte en el que ellos siempre ganan. No aceptan jugar en terreno neutral (que les investigue un juez neutral), sino que sólo lo hacen en campo propio, en el que no dejan entrar ni a cámaras ni a aficionados del equipo contrario
(les juzgarán tribunales de Madrid y Valencia, donde tienen mayoría absoluta). La federación deja al equipo contrario con un jugador menos (el ministro Bermejo dimite) y permite que la mitad de su equipo juegue con tarjeta roja (imputados en Madrid y Valencia). Así siempre están en mayoría (la comisión que investigó las escuchas en Madrid contaba con 5 parlamentarios del PP, 3 del PSOE y sólo 1 de IU).
Además, un jugador suyo hace de árbitro (el presidente de la comisión es del PP), ya que la federación se carga al árbitro designado (el juez Garzón), que les parecía el mejor cuando pitaba penaltis en contra del otro equipo (llevó a la cúpula de Interior del PSOE a la cárcel) y cuando pita un penalti en su contra (les investiga a ellos), hay que cambiarlo. Jugar en campo propio, con un árbitro tuyo, con más jugadores que el rival, un penalti a tu favor y uno en contra no pitado, y el presidente de la federación a tu favor es victoria segura.
Antonio Gracia Pinedo/Logroño
Sueños de esperanza
Pocos son los días en los que los telediarios no nos informan sobre la llegada de nuevos inmigrantes en cayucos, así como de las muertes que se suceden al intentar atravesar en tan pésimas condiciones el mar. No se me olvidan tampoco aquellos episodios de Suráfrica, donde actos violentos de xenofobia degeneraron en asesinatos (incluso de niños), mientras en Italia, el Gobierno de Berlusconi aprueba una ley para hacer patrullas ciudadanas que garanticen el orden. Se criticó el famoso muro que dividía Berlín, sin embargo, EEUU ha construido uno en su frontera con México e Israel ha hecho lo mismo con los palestinos. ¿Qué está pasando?
Pienso y sigo sin entender por qué se tiene tanto miedo a los extranjeros, cuando, realmente, todos somos iguales, somos seres humanos. ¿O es que hay distintos grados de igualdad?; ¿tanto importa el color, la religión o las ideas políticas?, ¿o acaso las lágrimas de un niño de Italia son distintas a las de una niña de Rumanía?
Egoísmo y prepotencia puede ser la respuesta. Sin embargo, pobreza, hambre y muerte son las causas por la que lo arriesgan todo y sueñan con vivir en paz.
Alejandro Lora/Sevilla
Precisiones de la presidenta de la Comunidad de Madrid
A tenor de lo dispuesto en la Ley Orgánica 2/1984, de 26 de marzo, reguladora del Derecho de Rectificación y en cumplimiento de su artículo 3, solicito que proceda a rectificar las informaciones incluidas en el número de su periódico del pasado domingo, en un artículo de Ignacio Escolar, “El misterio del área 124SDRq, mediante el presente escrito con el mismo alarde editorial y relevancia y en los mismos espacios de audiencia que el artículo publicado. Todo ello, con la expresa reserva de las acciones civiles y penales que correspondan en caso de que tales informaciones no sean objeto de rectificación.
En ese artículo se hace referencia a la adjudicación de una parcela en Arganda el 3 de diciembre de 2004 a la constructora Martinsa, y se deja entrever que esa adjudicación fue consecuencia de algún tipo de irregularidad, de la que sería responsable la Comunidad de Madrid. Pues bien, la adjudicación de esa parcela fue responsabilidad exclusiva del Ayuntamiento de Arganda del Rey, que actuó al amparo de la vigente Ley del Suelo, que permite que no se puje por el precio de las parcelas y que puedan adjudicarse por un precio tasado. Método que a mí personalmente no me ha gustado nunca, porque impide, como ha ocurrido en este caso, que sea el mercado el que fije el precio de los terrenos.
Además, el señor Escolar en este artículo se permite poner en mi boca, entrecomilladas, palabras que yo jamás he pronunciado.
Esperanza Aguirre
Movilidad laboral:incompetencia
El fin de un trabajo eficiente es que se realice en el menor espacio de tiempo, la mayor seguridad, con el menor coste y la más alta calidad. La movilidad laboral es la antítesis de la eficiencia, ya que significa la aceptación de que un empleado deba recorrer distancias cada vez más largas para realizar un trabajo que pueden desempeñar otros candidatos de las zonas adyacentes.
Se da el caso, en progresión, de que una ingente marea de trabajadores del mismo gremio deban desplazarse de su barrio a otros barrios de su ciudad, o a otras ciudades o pueblos de otras provincias o países, mientras otros realizan los recorridos a la inversa, así, al horario de la jornada laboral, hay que añadirle varias horas de trayecto no remunerado.
El Ministerio de Trabajo debería buscar la eficiencia en la movilidad laboral como busca la eficacia del trabajador dentro de la empresa. Si el Estado se hiciera cargo de los costes de la gasolina, del desgaste del vehículo, del tiempo invertido en los trayectos, del tiempo expuesto a un posible accidente de trafico, de la merma en la conciliación de la vida familiar… se emplearía en ello.
Asimismo –cuando la distancia del puesto de trabajo supone tener que trasladar tu domicilio a otra provincia y dejar atrás a familia, amigos, ambiente– debería asumir los costes y molestias, como la compra o el alquiler de un nuevo piso, etc.
La Administración paga esta incapacidad con los costes de la continua ampliación de carreteras, puentes y túneles para dar cobertura a la marabunta automovilística que cada día traga más millas de asfalto y satura las carreteras.
Antonio Canaves/Palma de Mallorca
Entornos accesibles
Los poderes públicos tienen la obligación de ofrecer un entorno accesible y diseñado de tal modo que pueda ser utilizado con seguridad y eficacia por el mayor número de personas, ya sean estas discapacitadas o no.
La propia Constitución española reconoce la igualdad de todos los ciudadanos y, para lograr que esta igualdad de oportunidades no quede en papel mojado, las diferentes administraciones públicas deben establecer programas de actuación para que el entorno físico sea más accesible a través de la elaboración y desarrollo de los planes de accesibilidad necesarios, eliminando todo tipo de obstáculos en viviendas, edificios, transportes públicos, calles y otros lugares al aire libre.
Un buen ejemplo de compromiso con los derechos de las personas con discapacidad y a favor de la autonomía personal se va a materializar en la mancomunidad de municipios de O Salnés. Con la colaboración del Imserso y la Fundación ONCE, pretenden desarrollar un plan de mejora de accesibilidad en todos estos pueblos.
La movilidad y la independencia de todos los ciudadanos es un derecho básico de los discapacitados, también reconocido por la Unión Europea, que articula las ayudas públicas necesarias para hacer realidad este derecho, que debería dejar de ser considerado como un simple acto de caridad.
José Manuel Pena/A coruña
Renovarse o salir
Los muchos votantes que en no pocas cosas, a nuestro pesar, tendemos a considerar al PSOE como el mal menor ante otras alternativas, no nos queda sino poner nuestra esperanza en una seria renovación de su Gobierno. Aparte del reclamado cambio en la esfera económica, hay otras variaciones de orientaciones y de personas que deben cambiar para no cambiar a ser oposición.
La precipitada salida de Fernández Bermejo no debe ocultar la necesidad del Gobierno de implicarse mucho más a fondo en la reforma de la Justicia. Sus tan grandes y continuas como contraproducentes concesiones contra la aconfesionalidad constitucional del Estado debieran por fin hacerle reaccionar y jubilar a tan malos asesores. Y su tan suicida política educativa privará pronto al PSOE del imprescindible apoyo de las nuevas generaciones. No le queda otra: escarmentar, renovarse o salir de nuevo por la puerta de atrás.
Teresa Herrera/Zaragoza