Descanso y vacaciones
¿Y si los trabajadores no disfrutáramos de nuestros días de descanso y vacaciones todos a la vez? Tendríamos las carreteras menos congestionadas, habría menos atascos y estaríamos menos horas al volante. Ergo, menos estrés, menos pérdida de tiempo y más ahorro de gasolina. Se producirían, con toda seguridad, muchos menos accidentes de tráfico. Ergo, menos muertos y heridos graves.
La ocupación de los lugares de recreo estaría más diversificada. Ergo, se produciría una respuesta a la demanda más extensa a lo largo del año, que generaría una oferta mayor, más puestos de trabajo, una disminución de precios y menos presión en las familias para encontrar buenos y económicos alojamientos y sitios para comer.
Las empresas y los comercios podrían funcionar durante todo el año. Ergo, no habría frenazos ni paradas en la producción y las personas podrían llevar a cabo sus gestiones y sus compras con mayor agilidad. Los beneficios son tantos y tan importantes que parece obvio que ningún detrimento empresarial pueda justificar que sigamos con una fórmula tan zafia.
Jesús Casado/Madrid
La crueldad de Trillo
Si somos demócratas, deberíamos aceptar que, en lo tocante a usos y costumbres, apenas existen verdades absolutas. Y lo digo con toda la precaución del mundo para no invalidar lo enunciado. Pero, si aceptamos que no existen apenas verdades absolutas, no podemos cometer absolutas crueldades. Y una crueldad es absoluta cuando no deja el menor resquicio a la piedad y parte siempre de una supuesta verdad absoluta.
Es probable que nadie conozca toda la verdad sobre el caso del Yak-42, si bien ya es triste que tengan que venir los forenses turcos sin ser requeridos por el tribunal que juzga el caso, sufragando el viaje de sus propios bolsillos y siendo finalmente llamados a declarar al concurrir una suerte de circunstancias, como si esta lamentable tragedia fuera un juego de azar.
La absoluta crueldad la sigue cometiendo Federico Trillo. Ni alquilando el desastroso avión, ni identificando los cadáveres, ni al tratar con los familiares, ni en la investigación del caso, ni en su asunción de responsabilidades ha dejado el menor resquicio a la piedad. Supongo que el Tribunal Supremo pondrá a cada cual en el lugar que le corresponde, pero Trillo pasará por este trance como cualquier otro ciudadano que nada tuvo que ver con una de las historias más tristes de nuestra democracia. Es tremendo.
Mario López Sellés/Madrid
Unidos por el cemento
El nuevo ministro de Fomento, José Blanco, ha sellado con cemento su tierno idilio con Esperanza Aguirre, presidenta de la CAM. Una comunidad que venía siendo el territorio de la UE con el mayor número de km de autopistas por millón de habitante, muy por encima de París, Londres y Berlín, porque ya ostentamos el récord mundial al haber superado a Singapur –probablemente el Estado más antiecológico del planeta–, símbolo del crecimiento ilimitado.
El día en el que Madrid renuncia al sistema municipal de alquiler/prestámo de bicis porque no hay dinero debido a la crisis, Fomento da vía libre al cierre de la M-50 a través del Monte del Pardo. Pero la cuestión no es por dónde cerrarla, sino si resulta sensato seguir asfaltando Madrid, privilegiando un medio de transporte –la carretera– depredador por las infraestructuras que precisa, la contaminación que genera y su efecto sobre el cambio climático y que, para más inri, agrava la dependencia energética.
Hace tiempo que el Gobierno abandonó sus buenas intenciones en materia de medio ambiente, prescindiendo de Cristina Narbona y hasta del ministerio, convertido ahora en apéndice retórico de un Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca –intensivas– reforzado. La crisis actual no es sólo económica y financiera, es también ecológica y social. Es una buena ocasión para cuestionar nuestro modo de producir, consumir, desplazarnos y considerar los límites físicos del planeta.
Ramón Linaza/Madrid
Autorregulación audiovisual
En junio de 2005, el Consejo de Ministros anunció una ambiciosa reforma del sector audiovisual, integrada por la Ley de la Radio y la Televisión de Titularidad Estatal. Ahora, el Gobierno dice que es inminente su aprobación. Es evidente la urgencia en su puesta en marcha y a la vez conveniente que las asociaciones de consumidores de los medios formen parte de él. Muy importante es, cómo no, encomendarle la protección de los menores de edad; algo que es una exigencia constitucional.
Esto es viable mediante la única herramienta disponible hoy por hoy: el Código de Autorregulación de 2004, afortunadamente uno de los mejores de Europa, pero que se incumple con bastante frecuencia. Las asociaciones agrupadas en la federación ICmedia consideran que “la autorregulación debe ser un pilar más del Consejo Audiovisual Estatal, no para imponer criterios a nadie, sino para lograr, en beneficio de todos, que la lucha por la audiencia sea compatible con la calidad y con el respeto a los más indefensos, los menores de edad”.
Elena Baeza/Málaga
Greenpeace es el enemigo
Protestar o dudar contra la industria nuclear puede salir caro. Pocos recuerdan ya que el servicio de inteligencia francés mató a un fotógrafo cuando hundió con dos bombas un barco de Greenpeace –el Rainbow Warrior– que iba a protestar contra las pruebas nucleares. Pues bien, la empresa eléctrica francesa EDF ha reconocido que dos altos cargos han espiado en el sistema informático de Greenpeace.
Y tanto que lo reconoce, porque se va a presentar
–para lavar su imagen– como acusación particular contra los espías. El resumen que podrían contar al juez sería así: dos altos cargos decidieron, sin que nadie se lo mandase y porque no tenían otra diversión, espiar a Greenpeace, sacaron sin que nadie se diese cuenta dinero de la caja y contrataron a un ex policía y a un ex contraalmirante y se dedicaron a ensuciar el buen nombre de la compañía EDF, espiando los correos de estos terroristas ecologistas.
Y yo me preguntaría, si fuera juez, que, si así es como controlan al personal, ¿cómo controlarán al personal de las centrales nucleares? ¿Es este el tipo de seguridad que pregonan? Con bombas o con espionaje, el enemigo a batir son los barbudos de Greenpeace, con su loca afición a parar la destrucción de la costa, la caza de ballenas, los transgénicos y la pesadilla nuclear que se avecina. Menudo es el capital cuando se pone bravo.
Emilio Iglesias/Sevilla
Salud y República
Ser republicano es creer en unos valores que estableció la República. Hoy en día, esos valores están garantizados y nuestra Constitución da garantía de ello, sólo hay que hacer que esta se cumpla. Digo esto al hilo del manifiesto por el que el Partido Comunista propone romper con el pacto constitucional. No voy a entrar en las consecuencias de romper con dicho pacto, por legítimas que sean.
Ser republicano es una forma de ser, de pensar, de actuar, de vivir en una sociedad igualitaria. Valores que están reconocidos con la actual forma de Gobierno. Con esta Monarquía republicana hemos disfrutado de un periodo de paz, estabilidad, bienestar y tranquilidad como no lo hemos disfrutado en los últimos 200 años en este país; no lo puede negar nadie. Y ese es el precio de nuestra Monarquía, barato, por cierto.
El paso del tiempo y la propia sociedad regulará lo que tenga que regular, aunque tengan que pasar otros 200 años. ¡Salud y República!
José Luis González/Palencia
Legitimidad ciudadana
Si Javier Arenas, patrono del PP-A, se reconociese como un auténtico líder, como un político responsable, no andaría soltando frases incendiarias que no son más que dislates que dicen bien poco a favor de quien quiere mostrarse como cabeza visible de una oposición leal, que debiera mirar a la cara de las urnas para reconocer en ellas a las únicas garantes de la democracia, si la voz en libertad de la ciudadanía así lo reclamase. ¿Por qué no le propone a Andalucía, en lugar de un adelanto de elecciones, un cambio en la Ley Electoral y en el Estatuto de Andalucía que el propio Partido Popular aprobó en los parlamentos andaluz y estatal?
Resulta cuando menos ridículo apelar a razones insostenibles e interesadas para desprestigiar o deslegitimar la elección de un nuevo presidente para la Junta de Andalucía. ¿Acaso el señor Arenas renunciaría a ser presidente si contase con los apoyos suficientes? Lo único cierto es que las urnas son las que dan legitimidad institucional y política, y resulta que el Partido Socialista Andaluz tiene esa legitimidad para tres años más, le pese a quien le pese, porque así lo quiso Andalucía en un ejercicio de libertad y en la fiesta de la democracia que constituye votar en libertad.
Juan Carlos Pérez/Sevilla
«Ante la crisis,
cambio de conciencia»
Hemos vivido en una burbuja económica sostenida por un descontrol absoluto de la banca y la construcción de viviendas. Esta es la primera crisis del siglo XXI, global y total. Hasta ahora, de estas situaciones se ha salido con mucho tiempo y, sobre todo, con recetas lógicas. En este caso, antes del crack bancario, ya teníamos problemas energéticos, alimentarios, medioambientales y de desequilibrio con los países emergentes.
Debemos poner el acento en cambiar los conceptos y tomar otro camino distinto al que llevamos. Serán cambios que afectarán a nuestra vida diaria, pero, o pasamos del despilfarro a la austeridad, la eficiencia en los recursos energéticos y el reparto de la riqueza, o la salida de la crisis puede durar más si sólo nos concentramos en solucionar los problemas más obvios de la banca y la vivienda.
Los salarios no están en el origen de esta crisis y su solución no puede ser rebajar los derechos de los trabajadores, además de ser una injusticia para los más inocentes y perjudicados. Los remedios no están en reformar el mercado laboral, ya de por sí bastante flexible, sino, entre otras cuestiones, en reinstaurar el impuesto del patrimonio, el de sociedades y en invertir en obra pública y en servicios sociales, sanitarios y educativos.
Es decir, superar la actual economía capitalista por una economía social.
Ainhoa Santander/Deusto (Bilbao)
Las imprudencias políticas de Quiroga
Las declaraciones de Arantza Quiroga, presidenta del Parlamento vasco, sobre el uso del preservativo son expresión de ideas personales. Como tales, son su opinión y deben ser respetadas. El problema es que esos sean sus pensamientos en materia sexual. Me preocupan porque representan una estrechez de pensamiento que incluso en la derecha española ya no es tan común y representan a un sector de la Iglesia retrógrado.
Pienso que a quien menos representa es a la mayoría de la sociedad vasca. Arantza Quiroga ha sido nombrada presidenta del Parlamento, pero podría haber sido nombrada consejera de Educación o Sanidad. ¿Hubiese puesto en práctica sus ideas religiosas en estas áreas?
Quiroga se queja de ser llamada freaky por su pensamiento religioso. Como laico, puedo señalar que de sus supersticiones religiosas lo menos que se puede decir es que la sitúan al margen de la razón y de la ciencia. Es como si manifestase sus dudas sobre la teoría de la Evolución de Darwin y su alineamiento con la teoría creacionista. Pues no sé qué decirle, señora Quiroga. Si no freaky, es usted antigua, retrógrada y, además, una imprudente políticamente hablando.
Sergio Fernandez-Espartero
Los ferrocarriles catalanes empeoran
Está claro que los ferrocarriles de la Generalitat ya no son lo que eran. Los usuarios estamos cada vez más insatisfechos, y con razón. Ha aumentado el tiempo que se tarda para realizar los trayectos y el número de averías se ha disparado. El año pasado se produjeron un record de 450 incidencias y, por ejemplo, en líneas tan importantes como las que unen Barcelona con Sabadell y Terrassa hubo 170 averías, una cada dos días.
De hecho, en los últimos meses la tasa de averías de los FGC ya supera a la de Renfe. Quizá la Generalitat, en vez de exigir nuevos traspasos, como el de cercanías, lo que debería hacer es preocuparse más en gestionar bien los ferrocarriles que ya tiene, que cada vez van peor.
María Torrijos/Sant Cugat del Valles (Barcelona)
La patada hacia arriba de Chaves
Manuel Chaves, el que fue eterno presidente de la Junta de Andalucía y recientemente nombrado vicepresidente tercero del Gobierno, ya ha iniciado su particular “senda de los elefantes”, pero en sentido inverso, toda vez que siendo de origen andaluz, su muerte política se producirá, y sin gran tardanza, en Madrid.
El método de desprestigio utilizado con el ex presidente es de los más antiguos: reducir sus competencias al mínimo hasta vaciar prácticamente su nuevo puesto de contenido y, en cierto modo, bien merecido. Si hubiese que juzgarle por sus méritos, su trayectoria es todo un rosario de fracasos, al ser responsable del desastre económico andaluz y dejar a la comunidad con una cifra próxima al millón de parados.
Chaves intentó ganarle el pulso a Zapatero y se equivocó rotundamente. Su trayectoria política estaba ya amortizada hace tiempo, pero, para evitar dejarle caer en el ridículo y desmoralizar a los dirigentes del PSOE, se le premió con una absurda tercera vicepresidencia carente de competencias, hasta el grado de no encontrarle contenido a toda la tropa de colaboradores que pretendía llevarse en su éxodo a la capital. El relevo en la Presidencia de la Junta, será lo mejor que le pueda ocurrir a la comunidad.
Jose-Tomás Cruz
El aniversario de la República
Este 14 de abril fue el aniversario de la República española. Recordarlo no es un acto revanchista, sino de respeto a esa España que votó, vivió y luego padeció cuando el poder económico, los terratenientes, la Iglesia y algunos militares decidieron cortar de raíz la legitimidad que el pueblo español había votado.
Los gobiernos republicanos hicieron numerosas reformas estructurales de gran calado: en la educación, medidas sociales, un sistema impositivo que hubiera tenido un enorme impacto positivo en el futuro crecimiento del país, reformas agrarias…
En definitiva, fue un gran ideal cívico para amplias capas de la sociedad de la década de 1930, que comprendía la conquista de los derechos políticos, la descentralización del Estado y el combate a la hegemonía de la Iglesia a través del laicismo. Dominaba el sentimiento de que los individuos pueden transformar las cosas, ahora no se demanda cambian el sistema, sino pactar con él.
Juan Andreu Poveda
A ver qué pasa
Conforme a todas las quinielas que se habían difundido con anterioridad, el presidente no tuvo otra alternativa que remodelar su Gabinete apenas un año después de ganar las últimas elecciones generales, con el objeto de intentar hacer frente a la crisis económica que nos viene asolando.
Y es que el momento que atravesamos es delicado, con una monumental pérdida de empleos. Por tal motivo y, como si de un colegio se tratara, tomó la decisión de hacerles literalmente la Pascua, castigando sin vacaciones en Semana Santa tanto a los viejos como a los nuevos ministros. Merece todo encomio y aplauso esta medida por la solidaridad con la ciudadanía, aunque otra cosa será su utilidad práctica y resultados.
Miguel Sánchez/Zaragoza
Decir “nuclear no”
Cuando decimos “nuclear no”, estamos diciendo muchas cosas: decimos no a una forma de producción de energía que genera residuos altamente tóxicos y con una vida de miles de años; decimos sí a una sociedad que obtenga su energía de manera limpia basándose en las fuentes renovables; damos un portazo a las armas nucleares, tan vinculadas desde su origen a la energía nuclear; decimos NUNCA a accidentes como el de Chernóbil, que tanto dolor sigue causando.
Cuando decimos “nuclear no” también reafirmamos nuestro compromiso en la lucha contra el cambio climático, porque lo que se invierta en nuclear se desviará de las auténticas soluciones al cambio climático. Decir “nuclear no” es también decir “petróleo no”, porque la nuclear y el petróleo responden al mismo modelo energético, que se basa en la concentración del poder y el control de la generación de energía en unas pocas manos. Decir “nuclear no” es defender la libertad de expresión de los ciudadanos libres contra el espionaje del lobby nuclear contra los antinucleares. En definitiva, decimos “nuclear no” desde la convicción de que otro mundo es posible, y también otro modelo energético.
Juan López de Uralde/Director Ejecutivo
de Greenpeace España
¡Viva la República!
Más de 30 años de Constitución, más de 30 años de transición “hacia la democracia”, más de 30 años de Monarquía. Puede que, como dice Julio Anguita, hablar de la Monarquía sirva de poco, salvo reforzarla, sobre todo cuando un partido que todavía sigue llamándose socialista y obrero se ha postulado como máximo garante de tan anacrónica institución.
Aún así, daré un argumento más para promover la desa-
parición de esa forma de gobierno. Una democracia, o al menos un régimen que quiere presentarse como tal, es en esencia una meritocracia, valga el palabro para defender que en democracia todo el mundo ocupará un puesto de trabajo, sea este el que fuere, en función de su valía y méritos. No pondré en duda que don Felipe de Borbón y Grecia tenga una excelente preparación diplomática y académica para el puesto que habría de ocupar (si es que el oficio de rey tiene alguna preparación específica), pero la razón última por la que don Felipe será, esperemos que no lo sea, rey de España es, exclusivamente, de tipo genético.
Don Felipe de Borbón será rey por pura cuestión biológica; análogamente, su hija, doña Leonor, tiene la misma razón para ser reina aun cuando, ahora mismo, tiene la misma preparación académica que mi hijo Daniel, que tiene su misma edad. Si el principio de igualdad ante la ley queda conculcado de forma tan flagrante, todo el régimen actual queda invalidado de facto.
Javier Lacomba/Valladolid
Guantánamos
‘made in Spain’
Ahora que Obama cierra Guantánamo y las otras cárceles secretas que se establecieron también en la civilizada y vieja Europa para combatir el terrorismo organizado internacional, entiéndase islamista, y que sólo sirvieron para cuestionar nuestra propia condición democrática y evidenciar la vulnerabilidad del Estado de derecho, en España, por la puerta pequeña, mediante la reforma de una norma reglamentaria vigente desde 1981, pretenden abrir pequeños guantánamos de carácter informal.
En determinados centros penitenciarios se escogerán a algunos funcionarios de prisiones para conformar Grupos de Control y Seguimiento de Información, una especie de inteligencia parapolicial que, al margen de los procedimientos regimentales y de tratamiento penitenciario legalmente establecidos, obtendrán de los internos, sin que sepamos bien cómo, información relevante para la seguridad de la Institución y del Estado.
Tal pretensión entorpece el mandato constitucional que nos ordena procurar la reeducación y reinserción social de los privados de libertad por muy aberrante que sea el delito cometido, obvia las disposiciones legales que limitan este tipo de intervenciones y elude el control parlamentario previsto al respecto; todo ello alentado por una Administración que se predica progresista y hasta de izquierdas. ¡Desesperante!
Luis Fernando Crespo/Alcalá de Henares (Madrid)
Urkullu
y Groucho Marx
Según manifiesta el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, para los vascos, el lehendakari seguirá siendo el que no será: Ibarretxe. Esta sorprendente y novedosa llamada al respeto de las reglas del juego democrático permite deducir, a sensu contrario, que los vascos no considerarán lehendakari al que sí será: Patxi López. Continuando con el pensamiento del líder peneuvista, eso significa que habrá en Euskadi dos presidentes autonómicos: el que, a su juicio, sigue siendo (Ibarretxe, de hecho) y el que, a su pesar, empezará a ser (López, de derecho).
En tales circunstancias, Urkullu deja claro, pues, que prefiere acogerse a la parte contratante de la primera parte mejor que a la parte contratante de la segunda, aunque la primera haya sido sustituida legalmente por la siguiente. Es lo que podríamos calificar como una ocurrencia groucho-marxiana en clave nacionalista vasca.
Enrique Chicote/Arganda del Rey (Madrid)
Derecho a la vida
Es obvio que todos estamos a favor de la vida. Mi reflexión va por el camino de defender el derecho a nacer, a la vida, pero ¿a qué vida? Es necesario proporcionar a los hijos que tengamos un hogar decente, una familia unida, un mínimo bienestar, una mínima calidad de vida, no se trata de traer hijos e hijos sin tener lo más mínimo. Es más importante tener en cuenta las circunstancias en las que se encuentra una jovencita u otra mujer más o menos mayor para evitar, primero, el embarazo y, segundo, el aborto. Es necesario que se encuentre apoyada psicológica, económica y socialmente.
Para evitar los embarazos hace falta educación sexual desde la familia y los centros educativos, orientación y asesoramiento desde los centros de planificación e implicación política… ¿Por qué hay gente que se rasga las vestiduras ante los abortos, pero impide que se imparta educación sexual cuando esta abarca no sólo lo sexual, sino algo más importante como desarrollarse como personas asumiendo lo que uno es? Y si el Estado se ve obligado a tomar cartas en el asunto, porque la familia no hace nada, no se lo vayamos a impedir, ya que, como estemos esperando a que lo haga la familia, lo llevamos claro.
Si queremos evitar abortos –los que nos decimos a favor de la vida, de una vida digna–,
deberíamos preocuparnos por recoger firmas para una proposición no de ley que proteja a esa criatura que está en el vientre materno, trate de ayudar a esa mujer, joven o no, para evitarlo y ayudarla desde todos los puntos de vista.
Mª Carmen Rodero/Salamanca
Responsable
de la irresponsabilidad
Un alto cargo de Scotland Yard presentó su dimisión justo horas después de que se conociera que por un descuido suyo se frustrara una importante operación antiterrorista. El subcomisario británico Bob Quick, haciendo honor a su apellido –quick en inglés significa rápido–, se apresuró a actuar en consecuencia después de reconocer su imprudencia, un error que le ha costado el puesto.
Esta noticia me lleva, inevitablemente, a establecer cierta comparación con algún caso ocurrido recientemente en nuestro país, como el de la puesta en libertad del peligroso delincuente Astrit Bushi,
jefe de la banda que asaltó la casa de José Luis Moreno. El personaje, que cuenta con un largo historial delictivo, incluidos dos asesinatos cometidos en su país, anda ahora suelto como Pedro por su casa y aquí no sólo no ha dimitido nadie, sino que unos y otros (jueces, policías, Guardia Civil, vigilancia penitenciaria…) se pasan la pelota de la responsabilidad sin que nadie aclare cómo es posible que un criminal de tal calaña pueda campar a sus anchas.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, señaló que todo era consecuencia de un cúmulo de errores. Muy sagaz, ministro. Pero no estaría de más que alguien diera con la fórmula para resolver la caótica descoordinación entre los distintos organismos que intervienen en casos así, evitando las nefastas y previsibles consecuencias. No debe ser tan difícil. Está claro que no estamos al día. Ni siquiera al siglo.
Jordi S. Berenguer/Barcelona
La apuesta europea
Se habla en los medios de que las próximas elecciones europeas parecen ser una ocasión propicia para que el PSOE reciba un voto de castigo. Que me maten si entiendo tal razonamiento. Para comenzar, me declaro no votante de ese partido. Pero si lo fuera, la idea de que no votarle favorecería más que nada a su principal rival sería suficiente para impedirme incurrir en tal acto de masoquismo.
Y digo tal cosa porque quiero pensar que sus habituales votantes lo son con algún fundamento y no por capricho irreflexivo. ¿Es que en el otro partido, pese a la corrupción, pese a Federico Trillo, pese a las agresiones a lo público de la presidenta de la CAM, Esperanza Aguirre, no hay nada que castigar? Y que nadie alegue que las elecciones europeas tienen un carácter secundario. Cada vez más, los veintisiete de la Unión Europea estarán sometidos a las disposiciones que, como directivas, emanen de Bruselas, de, por ejemplo, Jaime Mayor Oreja y sus iguales.
José María Álvarez/El Escorial (Madrid)
La crisis y la utopía antisocial
Actualmente, con la constatación de que padecemos una brutal crisis estructural, se habla mucho de separar los fondos tóxicos (financieros) de los que no lo son para evitar contaminar todo el sistema. De hecho, lo que algunos privilegiados querrían es que los poderes públicos (es decir, toda la ciudadanía) se hicieran cargo de estos fondos venenosos y que los plutócratas pudieran ir haciendo la suya, incentivando los paraísos fiscales y promoviendo, como en los años ochenta del siglo pasado, la utopía antisocial del mercado libre (la ley de la selva) al 100%, sin ningún tipo de regulación.
La realidad es muy diferente y, sobre todo, la magnitud de la tragedia (social) es descarnada. Las consecuencias de la crisis financiera han infectado la economía productiva, la economía real y, en consecuencia, el paro y otras taras y/o problemas sociales que son demoledores.
Por otra parte, en nuestro país tenemos otro problema añadido: el modelo de crecimiento tóxico. Tendremos que hacer unos ingentes esfuerzos para indagar una alternativa, para superar el modelo socioeconómico actual, sin valor añadido –errático, poco planificado y de muy bajo nivel–, el cual, a estas alturas, es el máximo responsable de la miseria moral, la mortificación social y los desequilibrios económicos de todo tipo que padecemos.
Josep M. Loste Romero/Portbou ( Girona)
Cuestiones pendientes
Es urgente que el Gobierno aborde cuestiones que quedaron pendientes en la transición: que el Congreso de los Diputados y el Senado condenen el Alzamiento Nacional, el régimen franquista, la implicación de la Iglesia en la dictadura y que restauren la fiesta del comienzo de la II República, el 14 de abril.
Como la derecha se niega a condenar semejante crimen, es preciso decretarlo por ley. Aunque este reconocimiento llegue tarde–como han dicho los vencidos–, todavía estamos a tiempo de que el Gobierno retome las riendas, valiente y sin complejos, de la realidad republicana, el golpe militar, la guerra y los 40 años de dictadura y los coloque en el lugar que les corresponde en la Historia.
Es una vergüenza que la derecha ostente calles y plazas dedicadas a los vencedores y títulos honoríficos de Franco y, sin embargo, el nuevo Estado surgido de la Constitución haya ignorado el periodo histórico de la II República. Solamente la derecha más anclada en el pasado franquista y fraguista se opone a reconocer lo que el mundo entero admite como parte de nuestra Historia más reciente.
Pedro Taracena Gil / Madrid
La amenaza permanente
EEUU amenaza a Corea del Norte con represalias por haber lanzado un misil de largo alcance. La justificación de esta amenaza se basa en la sospecha de que ese misil amenaza la seguridad de los países vecinos. De modo que el único país que puede amenazar impunemente a los demás es EEUU. Este país se permite invadir Irak y Afganistán, en donde sigue manteniendo a sus tropas, como antes hizo en otros muchos lugares como Panamá y Vietnam, porque tiene licencia para hacer lo que quiera, ya que todos los demás se doblegan ante las decisiones de su presidente, el emperador del mundo.
Uno de los genuflexos es España, gracias a la errática política de su presidente, Rodríguez Zapatero. El hombre que se sentó ante la bandera de EEUU en un desfile ahora se arrodilla ante ella y besa la mano del emperador Barack Obama. Enviará más militares a Afganistán para sostener la política agresiva del imperio en contra de la opinión pública, que no quiere mantener tropas al servicio del imperialismo agresivo de la OTAN.
Esto es lo lógico en la ilógica actitud del otrora Partido Socialista Obrero Español: su secretario general, Felipe González, protestó inicialmente contra la entrada del reino de España en la OTAN y después organizó un referéndum para que no se pudiera salir de ella, y hasta colocó a uno de los suyos como secretario general para que dirigiese los bombardeos sobre países inconformistas. Y los ciudadanos, callados.
Arturo del Villar / Presidente del Colectivo Republicano Tercer Milenio / Madrid
Hartazgo político
Sigo con estupor y creciente desánimo los cada vez más frecuentes casos de corrupción, salpicados de mezquinas prebendas, a los que el principal partido de la oposición responde con una actitud iracunda, francamente inexplicable. Y lo que es peor, según la encuesta publicada en su diario, la estrategia del PP para encarar sus trapicheos no parece restarle fervor ciudadano sino que, más bien, la sociedad les premia con una creciente intención de voto.
Una parte importante de la ciudadanía está llegando al hartazgo, empachada de escándalos y clientelismo, de voto útil o inútil, de manipulación mediática y prepotencia política. Queremos volver a ilusionarnos, ver que quienes nos representan se enfrentan a los que ensucian la política y reaccionan de manera contundente ante aquellos cuyo único interés es acosar y derribar, destruir, calumniar y acusar con teorías conspirativas para distraer del epicentro de la culpa. De no ser así, probablemente volverá a ganar la doble moral y el todo vale.
Nela Matas Llorente / Sevilla
El asno de Buridán
La paradoja que plantea el asno de Buridán consiste en que dicho animal, situado a una distancia simétrica de dos montones de heno iguales, al no ser capaz de decidirse por ninguno de ellos, acaba muriendo de inanición.
De la misma manera que el asno (con perdón), nos hallamos inmersos en un curioso caso de equidistancia. Los ciudadanos tenemos la percepción de que da igual quien gobierne, ya que la política del partido que lo haga va ser la misma que la del que se quede en la oposición y viceversa. Como el asno, tenemos la sensación de que ambos están a la misma distancia de nuestros deseos, y eso nos impide tomar una decisión. Por eso cada vez es menor la implicación de los ciudadanos en la política y mayor el desencanto con nuestros representantes, lo que hace aumentar una abstención que, en definitiva, supone la decadencia de la democracia.
Jesús E. Duarte López / Oviedo (Asturias)
La fórmula mágica
Mariano Rajoy dice que no descarta presentar una moción de censura ante la falta de ideas y de liderazgo de Rodríguez Zapatero. No hablaré de la falta de liderazgo (por aquello de la viga en el ojo), pero si Rajoy acusa a Zapatero de falta de ideas supongo que será porque él tendrá muchas, y seguro que gracias a ellas saldremos de la crisis económica.
Pero me pregunto, señor Rajoy, si posee la varita mágica, la fórmula magistral para que volvamos a consumir y salgamos de esta situación, ¿cómo es que no se la ha transmitido a sus compinches europeos Sarkozy, Merkel, Berlusconi, etcétera –cuya situación es igual o peor que la de nuestro país–, para que entre todos nos convenzan de ayudarle en esta faraónica tarea de echar a los socialistas del poder?
Jose Ramon Coll / Terrassa (Barcelona)
Capitanes de barco
En relación con el cambio de ministros en el Gobierno, dice Mariano Rajoy que no se ha nombrado a los mejores, pero que el problema no está en la tripulación, sino en el capitán.
Admito, Sr. Rajoy, que el presidente del Gobierno, como capitán del barco, esté desorientado –como el resto de los mandatarios mundiales– en este proceloso mar de la crisis. Comprendo que ningún ministro le parezca a usted lo suficientemente bueno para la tarea encomendada. Comprendo que, como jefe de un partido en la oposición, haga usted demagogia hasta el punto de responsabilizar al presidente Zapatero de haber provocado todos los males que sufre nuestro país y buena parte del mundo.
Dicho esto, ¿no siente usted vergüenza al criticar el liderazgo de su adversario político cuando su autoridad, como capitán del barco del PP y aspirante a serlo del Gobierno, está en entredicho por su incapacidad de poner orden en su tripulación y por mantener en sus cargos a importantes mandos implicados en presuntas corruptelas?
Así las cosas, ¿cree usted que los españoles podemos nombrarle capitán del barco de España sin temor a que ponga en riesgo a los pasajeros? ¿Podemos confiar en sus mágicas, infalibles y desconocidas medidas para salir de esta preocupante crisis? Si la respuesta es afirmativa, ¿a qué espera para pedir una moción de censura y elecciones anticipadas?
Pedro Serrano Martínez / Valladolid
Ciudadanos ejemplares
No entiendo cómo alguien puede extrañarse de la actitud del PP en relación a los supuestos escándalos que se le atribuyen en sus filas y la defensa que hacen sobre la honorabilidad de los presuntamente implicados y su presunción de inocencia.
No debemos olvidar que este partido, por mucho que quieran hacernos creer en su vena democrática de toda la vida, es heredero del franquismo y de la derecha más rancia. ¿Que un juez se ve con un consejero en un restaurante? Será un almuerzo para hacer que la justicia funcione mejor para todos. ¿Que hay sobradas sospechas sobre un presidente de diputación? Somos unos degenerados por pensar mal del benefactor de toda una provincia. ¿Que existen sobradas sospechas de espionaje en una comunidad? La culpa es de los periodistas, que mienten mucho.
No seamos desagradecidos y no desconfiemos de estas maravillosas personas que, de manera absolutamente de-
sinteresada, se preocupan por nuestro bienestar, y disfrutemos de a lo que tenemos derecho: una buena hipoteca, salarios bajos, que la Sanidad deje de ser pública, etc.
Isidoro Sánchez Martín / Madrid
Presidentes indignos
Mi enhorabuena al pueblo peruano, que ha sabido juzgar y condenar con tanta madurez a un presidente indigno, Alberto Fujimori.
Ojalá su ejemplo avergüence a otros países de América y Europa, que presumen ser los más democráticos, y les mueva a juzgar y condenar a presidentes indignos que causaron muchas más víctimas con la misma excusa de luchar contra el terrorismo.
Verónica Castro Mulder / Madrid
Tender la mano
Ahora en Francia, como antes en Italia o en nuestro propio país, se criminaliza uno de los principales valores del ser humano, convirtiendo en delito lo que debería ser una obligación: tender la mano. En este mundo al revés, en el que el dinero dicta las reglas éticas, no importa mancharse de sangre o emponzoñarnos el alma.
Todo vale para servir al tétrico señor y, si hay que acorazar los corazones europeos y arrebatarles lo que les hace humanos, pues así sea.
En la tierra de la fraternidad se tipifica el delito de solidaridad, cumpliendo con la estrategia dictada por toda la Unión Europea, y miles de personas se han lanzado a la calle en protesta. Se nos vacía de nuestros mejores valores para convertirnos en desentrañados ciudadanos al servicio de un sistema injusto y perverso.
Ante esta declaración de guerra contra nuestros principios, a la gente corriente sólo nos queda la desobediencia. Que sea nuestro criterio, y no las leyes envenenadas como esta, el que inspire nuestra relación con los inmigrantes. Y si la consecuencia es que las cárceles acaban abarrotadas de presos de conciencia, pues que así sea también.
Ana Cuevas Pascual / Zaragoza
Procesiones y manifestaciones
El negocio no ha hecho más que empezar. Pronto lo veremos extendido y ampliado a otros temas, como un lazo negro en la procesión del Santo Entierro para protestar contra la eutanasia.
En esa estafadora alquimia, se está intentando transformar y convertir la piadosa conmemoración milenaria de la pasión de Jesús, subvencionada de distintas maneras por muchos ayuntamientos, en una manifestación no autorizada y a cara tapada, con participantes y público en gran parte ajenos a este montaje. Y todo eso no para defender la propia fe o costumbres, que nadie les obstaculiza practicar, sino para prohibir por ley que quienes piensen de otro modo puedan hacerlo, impidiendo que existan leyes democráticas, semejantes a las de los demás países europeos.
Ya los Reyes Católicos politizaron la religión para ponerla al servicio de sus intereses personales, autoritarios, centralistas; negocio que hace poco un militar rebelde repitió, también a sangre y fuego, y que ahora intentan resucitar sus herederos en el siglo XXI, con esas y otras algaradas, bajo excusas religiosas y morales, como siempre.
El precio de la libertad, de los derechos humanos, es una perpetua vigilancia.
Luis Escobar Huerta / Madrid
Aguarse las vacaciones
La semana de mayor movilidad en España es la de Semana Santa, en la que nosotros mismos nos hacemos la Pascua. Porque, sin ningún motivo específicamente religioso, la antigua sociedad agraria escogió sabiamente la semana de máxima probabilidad de precipitaciones –la luna llena de abril– para celebrar sus ritos, ya que la lluvia impedía el trabajo en los campos.
Ahora nosotros nos aguamos las vacaciones y ofrecemos auténticos sacrificios humanos; no ya a ninguna divinidad, sino –en carreteras a las que la lluvia hacen particularmente peligrosas– a la vergonzosa irracionalidad humana, que nos hace mantener una costumbre que nos proporciona tantos y tan graves perjuicios.
El actual movimiento por fijar esas fechas a finales de abril, empalmando con el primero de mayo, evitaría la mayoría de las veces ese inconveniente climático y eliminaría los agobios y accidentes causados al coincidir esos desplazamientos internos con los del turismo internacional.
José Manuel Llera Lozano / Zaragoza
¿De qué va el PP?
Fraga dijo que había que colgar a los nacionalistas. Rajoy que los millones de toneladas que salían del Prestige eran hilos de plastilina. Trillo fue responsable del accidente del Yak-42. Sáez de Santamaría salió bien vestida y maquillada en fotos para promocionar su imagen, pero olvidó que un año antes había criticado a las ministras que lo hicieron por una causa social. Zaplana llamó terrorista a Rodríguez Zapatero. Aznar mintió al decir que había armas nucleares en Irak. Acebes mintió al echar la culpa a ETA del 11-M. Aguirre acusó injustamente a profesionales del Severo Ochoa al decir que
practicaban eutanasia.
Ninguno dimitió ni dio explicaciones. En cinco años en la oposición sólo han criticado, sin poner soluciones, y han pedido la dimisión de varios ministros. Tras el cese de dichos ministros, piden que dimita Zapatero. El PP querría elecciones, ser el único partido al que votar, que no hubiera oposición y que su cargo fuera vitalicio, pasándose el poder de unos a otros.
Santiago Pérez Ochoa / Pamplona
Fujimori, ayer y hoy
Hoy todos lo negarán, pero en los años noventa la prensa española se deshacía en elogios ante el recién llegado Fujimori. Alababan sus políticas de mano dura social y económica, sus privatizaciones y, sobre todo, su lucha contra los movimientos guerrilleros izquierdistas.
Cuando empezaron los asaltos paramilitares propiciados por los servicios secretos peruanos –que de secretos tenían bien poco: todos lo sabían–, se empezó a mirar para otro lado, y ahora que ha sido condenado a 25 años por asesinatos y matanzas varios, algunos titulares dicen que lo han condenado por violar derechos humanos; es decir, utilizan un eufemismo para ocultar la naturaleza de sus crímenes, equiparándolo a negar el derecho a la educación o el sufragio universal (que son también violaciones de los derechos humanos).
¿Es que sostenerla y no enmendarla hace que no se le pueda llamar asesino a quien es responsable de matanzas? ¿Es que incluso en estos casos existe el doble rasero que, a modo de doble venda, nos impide ver desde el principio de sus correrías que este señor era simplemente un asesino con estudios? ¿Es que la próxima vez que salga un Fujimori tardaremos 20 años en darnos cuenta de que es un monstruo?
Emilio Iglesias Delgado / Sevilla
Contradicciones
La toma de posesión de los nuevos ministros del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, prometiendo lealtad al Rey y a la Constitución ante el crucifijo, pone en entredicho el Estado aconfesional y laico que nos dimos los españoles con la Constitución de 1978. Si estamos en una España plural y aconfesional, es decir, en un Estado moderno y laico, no tiene ningún sentido (o lo tiene malo, con todo lo que la tradición pueda conllevar de negativo) para una gran parte de los ciudadanos españoles.
En la era de la globalización, cuando todos los ciudadanos somos, teóricamente, iguales ante la Ley, es absurdo que se imponga como testigo de una toma de posesión ministerial la imagen de un supuesto crucificado por los romanos hace la friolera de 2.000 años. Si a esto le unimos que estamos en Semana Santa y que la mayoría de los alcaldes de nuestros pueblos y ciudades, sean de la ideología que sean, guían y presiden las procesiones católicas –quizás solamente por no perder votos en las próximas elecciones municipales–, estamos haciendo un pan como unas obleas.
Así no se avanza, ni en la convivencia ni en el entendimiento.
Pilar S-Infante Benavente / Madrid
Pepe el del Popular
Resulta paradójico comprobar cómo un estafador de manual puede quedar en libertad tras haberle sido declarados prescritos los delitos que se le imputaban de falsedad y apropiación indebida desde 1991. Su gestión en una sucursal bancaria de la capital cántabra no pudo ser más productiva –para él, naturalmente, arramplando con un montón de pasta gansa–, a la vez que se fugaba a toda pastilla rumbo al país mexicano.
Se da la circunstancia de que este amigo de lo ajeno, acaba de aparecer por estos lares extraditado por la Policía del país azteca, eso sí, con cara de no haber roto un plato en su vida y dispuesto a disfrutar de su jubilación plácidamente, como todo hijo de vecino.
Seguro que este angelito es carne de cañón de algún programa de televisión.
Miguel Sánchez / Zaragoza
Los antiplaneta
De la misma manera que a quienes propugnan un cambio en la forma de organizar la sociedad se les llama antisistema, los negacionistas del cambio climático, como José María Aznar, podrían ser apodados los antiplaneta, pues a la vista está que, con el modelo de desarrollo económico que defienden, el globo terráqueo corre serio riesgo de hacerse inhabitable con el paso del tiempo. No hay más que ver las imágenes del deshielo polar o escuchar de boca de los científicos la confirmación de que están desapareciendo multitud de especies animales y vegetales como consecuencia de la acción humana para darse cuenta de ello.
Sin embargo, los antiplaneta gozan de mucho mejor predicamento social que los antisistema no violentos. ¿Cómo puede ser que quienes dan prioridad al cambio del sistema estén peor considerados? Y, en todo caso, ¿no merecen las propuestas de unos ser discutidas y valoradas en los distintos foros internacionales de carácter decisorio, al menos con el mismo rigor y la misma seriedad que lo son las de los antiplaneta?
Enrique Chicote/Arganda del Rey (Madrid)
El mismo capitán
Elena Salgado, que lo mismo sirve para un roto que para un descosido, ha empezado su cargo de ministra de Economía pidiendo a la banca que abra la mano o, mejor, la caja a las empresas y las familias. Más de lo mismo. La banca no correrá riesgos innecesarios, no concederá créditos de dudoso cobro y menos en estos tiempos de economía inestable.
Por otra parte, no se sabe qué pinta Trinidad Jiménez de nueva ministra de Sanidad. Al menos, tendría que hacer un curso de primeros auxilios. En el Ministerio de Cultura, se ha cambiado a un poeta por una guionista. Quien escribe guiones suele ser más realista que quien escribe poesía y los problemas de un país se arreglan mejor desde el conocimiento de la realidad.
Los medios de comunicación y los partidos políticos han acogido con indiferencia o escepticismo el nombramiento de los nuevos ministros. Están de acuerdo, la mayoría, en que nada cambiará. Mariano Rajoy ha dejado claro que el problema es José Luis Rodríguez Zapatero.
Lo mismo ha dicho Luisa Fernanda Rudi, presidenta del Partido Popular aragonés. Es conveniente seguir las consignas del jefe, repetir sus palabras, no mostrar un criterio distinto. Rudi es una señora ministrable en el futuro y no le beneficia contradecir al jefe Rajoy hoy por hoy, que es quien parece que manda en el Partido Popular. Lo malo del PP también parece que es su capitán, pues, según la última encuesta política que he leído, al líder conservador se le califica muy bajo, un suspenso preocupante para sus ambiciones de poder.
Antonio Nadal /Zaragoza
Los misterios
de la Semana Santa
Con todo el respeto a la devoción y celebración de la Semana Santa y debido a mi ignorancia en detalles o costumbres, me hago algunas preguntas: ¿por qué no existen mujeres capataces? Si una mujer puede conducir motos, coches, autobuses, camiones o incluso tanques, supongo que no tendría que tener problema ninguno para conducir un paso religioso.
Desconozco si es que existe algún tipo de discriminación machista o bien las mujeres no quieren o no se sienten capacitadas para dicha labor religiosa. Por otro lado, no entiendo, ni sé –por ignorancia, claro está– por qué se utiliza el himno nacional a la entrada o salida de los pasos en las iglesias. Un himno que representa a todos los españoles no debería utilizarse en una celebración religiosa determinada. En todo caso, y por ser una manifestación de la Iglesia católica, sería más lógico y coherente una marcha o himno de la propia Iglesia. Que alguien me lo explique.
Tampoco entiendo el problema de las entradas y salidas de los pasos en los templos o iglesias; se resolvería fácilmente haciendo las puertas o pórticos más anchos o bien los pasos más estrechos. ¿O es que acaso se busca la emoción y cierta tensión? ¿Y por qué ?
Francisco Jiménez Urreta/ Huelva
Responsabilidad
política
Cuando un país está inmerso y preocupado por algún problema, como el de esta ocasión con el tema de la crisis que estamos padeciendo, es cuando se mide la verdadera altura de los políticos que están gobernando y también la de la oposición, por si, en vez de ser constructiva, se convierte en destructiva, en el sentido de que cuanto peor sea la situación para los ciudadanos mejor será para ellos.
Y más si, como en esta ocasión, el adversario en la oposición es consciente de que los que han llevado al planeta a esta situación de crisis financiera no es el partido gobernante, sino los partidarios de las políticas del neoliberalismo salvaje del todo vale con tal de ganar dinero.
Cuando en una situación como la que estamos viviendo la oposición, en vez de colaborar con los que están gobernando, ofreciendo soluciones para sacarnos de nuestras preocupaciones, se dedica a hacer una oposición catastrofista de tierra quemada como la que están haciendo los populares en toda España, los ciudadanos suelen pasarle facturas en las urnas en la primera ocasión que tengan.
En política no vale todo y los que piensen que cuanto peor lo estén pasando los ciudadanos mejor para ellos, han de saber que es lo contrario de lo que están haciendo los partidos en la oposición en el resto de países europeos. Todos ellos, sean de las ideologías que sean, arriman el hombro en los momentos difíciles como el que estamos sufriendo en estos momentos.
Joaquín García Mayo/Alburquerque (Badajoz)
Aborto e Iglesia
¿Quién dice que no existe fundamentalismo religioso en los países occidentales? Mucho hablamos sobre los fundamentalismos islámicos y cómo estas religiones deciden sobre lo divino y lo humano en sus sociedades. Pero ¿qué podemos decir acerca de la nueva campaña de la Conferencia Episcopal sobre el aborto? ¿En qué se diferencian los mandatos religiosos de unos y otros? A los religiosos musulmanes les llamamos fundamentalistas islámicos, pero ¿qué son los obispos españoles que utilizan su verdad imponiéndola al resto de la ciudadanía? Vosotros, ciudadanos españoles, estáis en un error. Nosotros, obispos de la Iglesia católica, os vamos a decir a todos, creyentes y no creyentes, qué debéis pensar y cómo debéis vivir.
Quienes utilizamos la razón y no la religión nos encontramos con que la Iglesia española ha decidido que, dado que son poseedores de la verdad, la única verdad, sólo ellos están capacitados para decirnos lo que podemos o no podemos hacer con nuestras vidas. Vivimos en una sociedad laica, pero parece que la jerarquía católica no lo sabe o lo desconoce o lo ha vuelto a olvidar. La libertad estriba en el respeto a todas las creencias e ideologías.
Nadie obliga a abortar con una Ley del Aborto; nadie obliga a utilizar condón; nadie obliga a nada a nadie, pero que se permite vivir y dejar vivir. Y esa es la grandeza del verdadero espíritu de la democracia: tolerancia para convivir.
Garbiñe Atxukarro/Bilbao
El voto de pobreza
Por estos días, el mundo de la buena gente de derechas está convulso. Por un lado, no saben qué hacer con toda esa mezquindad que les rezuma. Su líder carismático, Aznar, farfulla milongas bastante fastidiosas, aunque inocuas, por previsibles. Su líder nominal, Rajoy, se esfuerza por salvar del descrédito, tras su más que endeble autoridad, a su tesorero, Bárcenas, al diputado Galeote y al dandi Camps. La libérrima presidenta de la CAM, en su loca huida hacia adelante, cierra comisiones a sus adversarios y abre emisoras a sus amigos. La Cope decide alejar al talibán de sus micrófonos y este se revuelve contra ella como bestia batida a la retranca.
La Conferencia Episcopal, sin dar otras muestras de humanidad, endurece sus ataques contra la nueva Ley del Aborto. Así las cosas, en medio de esta crisis telúrica, el obispo de Segovia, Ángel Rubio Castro, pide a los curas que donen el 10 % de sus sueldos a los parados. La media salarial del clero es de 700 euros; los obispos cobran 200 euros más. Si todos los católicos imitaran a los curas, en España hoy no habría paro. Y, si lo hubiera, sería semejante a una tranquila jubilación. Pero es que no es el caso. Los católicos quieren ganarse el cielo aquí y más allá de la muerte. Para ganárselo aquí, abrazan el capitalismo y, para ganárselo allá, el confesionario.
Mario López Sellés/Madrid
La guerra prevista
Sarkozy, Merkel, Brown y el mismísimo Zapatero parecen dispuestos a secundar el esfuerzo bélico, como les ha pedido Obama. Con absoluto desparpajo, proponen recortes en el gasto social, por ser financieramente insostenible (según la directiva Bolkestein) prolongar hasta los 70 años la edad laboral para evitar el cobro de pensiones, una jornada de trabajo mas allá de las 60 horas semanales, la expulsión de los inmigrantes no rentables y la “flexiseguridad” que permite el despido sin causa imputable al trabajador. Casi una economía de guerra para seguir interviniendo en Etiopía, Congo, Irak y Afganistán, entre otros.
La paradoja está servida: los soldados profesionales europeos han de defender con las armas y por la fuerza la democracia, la libertad y la Justicia, el modo de vida del civilizado Occidente frente a “la barbarie integrista religiosa” del islam. En definitiva, protegerán allí, a miles de kilómetros, el Estado del bienestar europeo, el mismo que nos quitan aquí por idénticos motivos, esto es, para reducir el déficit público, mejorar la balanza de pagos y otorgar oportunidades de negocio a “nuestras empresas”. La crisis económica global, que es de superproducción, permite mantener de forma continuada el estado de guerra, se encamina hacia su propia barbarie.
Obama no ha reconocido la autoridad de la Corte Penal Internacional (cuyos estatutos entraron en vigor en 2002) como garantía mínima de legalidad, pero aún así lidera estas extrañas guerras para la acción humanitaria y libertadora.
Luis Fernando Crespo/Alcalá de Henares (Madrid)
Oxímoron
No ha progresado una enmienda al reglamento de UPyD para admitir listas abiertas en la elección del Consejo de dirección del partido. La propuesta sólo consiguió 15 votos de los 103 emitidos. No por habitual en los partidos políticos (tan dados a presumir de democracia como a cercenar cualquier intento de renovación) deja de sorprender el férreo control ejercido para ahuyentar la disidencia y controlar sus cuadros rectores.
No parece que, funcionando con tal déficit democrático, puedan promover listas abiertas en los comicios ni pretendan modificar la Ley electoral para que todos los votos valgan igual. Sus rimbombantes nombres no resultan sino un patético oxímoron de su práctica diaria. ¿Dónde están los caciques y señoritos sino en el Partido Popular? ¿Cuántos obreros socialistas ocupan la dirección del PSOE? ¿A qué izquierda aglutina la agonizante IU? El funcionamiento de Unión Progreso y Democracia no hace sino corroborar esta práctica, aunque claro, ¿cómo llamarla sectarismo, retraso e intransigencia?
Juan Torrens Alzu