Ataque a los sindicatos
Después de las grandes manifestaciones del pasado domingo, la derecha ha disparado con su artillería pesada a la línea de flotación de los sindicatos. Muchos ciudadanos sabemos que lo que querrían sería que los sindicatos desapareciesen. Nunca les ha gustado la capacidad de las clases trabajadoras para organizarse y defender sus derechos laborales. Es una campaña de desprestigio. Dicen que el Estado tendría que retirarles todo tipo de subvención, pero no piden acabar con los privilegios de la Iglesia católica. Vierten un veneno contra algunos de sus líderes, de los cuales no pueden presentar ningún hecho deshonroso, así que les acusan de ganar elevados sueldos, ir a cruceros y darse mariscadas. No permiten que un sindicalista pueda hacer un viaje en crucero ni les parece ético que alguna vez coman bien en un restaurante porque lo consideran un lujo que sólo ellos y sus familias pueden disfrutar. Vergonzoso.
Agustín Arroyo Carro
Madrid
Los radicales de Valencia fueron los agentes
Si hubo “radicales y violentos que crearon problemas de orden público”, sin duda alguna fueron los policías. Ni el ministro Alberto Ruiz-Gallardón, ni Jorge Fernández Díez estuvieron allí viendo lo que juzgan. Yo sí estuve. Tengo 45 años, pasaba por la calle Játiva de Valencia sobre las 15.20 horas y me quedé allí hasta las diez de la noche sin dar crédito a lo que estaba viendo. Contaré sólo uno de los muchos excesos policiales que vi: era ya de noche y el ambiente estaba tenso, pues acababa de haber persecuciones y algunos disparos. Unos agentes avanzaban por la acera. Por detrás, unas voces coreaban: “Menos Policía, más educación”. Los agentes se dieron la vuelta y empezaron a repartir porrazos sin control ni mesura cebándose con los jóvenes. Se ensañaron con la niña que aparece en la fotografía de la página ocho de Público del miércoles. Tras golpearla repetidas veces, la empujaron a la entrada de un garaje, la echaron al suelo y se tiraron encima dos policías para inmovilizarla. Un hombre se acercó a socorrerla y recibió dos porrazos en las piernas que nos dejaron bloqueados a él y a mí. Cuando pasó todo, la niña estaba sola, temblando de miedo y llorando. Al ver cómo se encontraba me acerqué a consolarle hasta que se repuso, eso sí, llena de golpes y moratones en la cabeza, el costado y las piernas.
Juzgad vosotros mismos.
Bernardo Sendra Lull
Valencia
¿Policías agredidos en las protestas?
Desde la escuela en la que trabajo se intenta presentar a la Policía como una profesión de colaboración y servicio a la ciudadanía, una Policía a la que únicamente deben temer los delincuentes, pero hechos como los acaecidos echan por tierra toda nuestra labor educativa en este sentido. ¿Cómo vamos a decir a nuestros niños y niñas que la Policía es amiga si están viendo cómo golpea brutalmente a adolescentes y jóvenes que lo único que piden es una educación digna? Las criaturas no son tontas y cuando vean un uniforme policial, con toda razón, sentirán miedo.
Rosalía Sanjuán Ayelo
Villena (Alicante)
Necesitamos una reforma laboral, pero para el IBEX
Y, por descontado, para las demás grandes empresas, pues tanto unas como otras van a continuar llevando a cabo su proceso acelerado de deterioro del mundo laboral, que si no se corta, nos llevará a unas condiciones de trabajo que rayarán en el esclavismo. Condiciones que, para que no sea muy chocante (vivimos en el siglo XXI), llamarán “puesto de trabajo circunstancial”, pero que se alargará en el tiempo. O se sacarán de la manga algún vocablo inglés o acrónimo incomprensible donde estarán, con esa etiqueta, la mayor parte de los trabajadores. Es decir, para tenerlo claro, si en Alemania hay siete millones de trabajadores en condiciones laborales “sospechosas”, los llamados minijobs, aquí lo serán casi el total de los 15 millones que ahora tienen trabajo. Y el cuento de lo beneficiosa que la norma será para los autónomos con la denotada intención de disminuir su fuerte impacto social no tiene mucho sentido, puesto que estos no están en condiciones de contratar de ninguna de las maneras salvo que aumente el consumo, lo que sólo se conseguirá incrementando la capacidad adquisitiva (todo lo contrario de lo que promueve la reforma) mediante la fluidez del crédito familiar (a lo que la banca no parece estar muy predispuesta) y respetando el ya pésimo salario que tienen la mayor parte de los trabajadores. Me pregunto, ¿tan difícil es no meter toda la legislación laboral en la misma norma y diferenciar a las grandes corporaciones de las pequeñas y medianas empresas?
Ángel Morillo Triviño
Castuera (Badajoz)
Lectura obligatoria para la selectividad
Este año tenemos que preparar para el examen de selectividad los libros Tres sombreros de copa y El árbol de la ciencia. Los que preparan la selectividad muchas veces no quieren comprobar la lectura de los libros preguntando cosas sencillas con algún detalle. Lo que quieren es que nos estudiemos los libros de lectura de la A a la Z. Pero ¿no es más importante estudiar el vocabulario, la sintaxis y las normas ortográficas? Deberían comprobar la comprensión del alumno, no la memoria sin comprensión.
Sandra Carrizosa Mataix
Barcelona
No olvidamos a Garzón
Cada mañana busco artículos que hablen de Garzón. Siento el desasosiego de convivir con una Justicia que condena a un inocente. Me duele el golpe que una premeditada y vengativa ingeniería jurídica ha propinado al juez Garzón y a cuantos creemos en un mundo donde la delincuencia no tenga cabida ni mando. Ellos, los especialistas supremos, nos pretenden convencer de que los abogados defensores tienen zonas de impunidad cuando ejercen su comunicación con el defendido, aunque algunos de ellos se comporten como delincuentes. ¿Hay alguna otra categoría privilegiada de ciudadanos a los que se permita esa impunidad? Cuando condenan al inocente Garzón construyen una argumentación para castigar al heterodoxo. Como consecuencia abren posibilidades de impunidad para nuevos delitos y salvan a los delincuentes. Con estos hechos y consecuencias, ¿de qué Justicia hablamos?
José Aguilar Espinosa
Granada
Retrocedemos a los tiempos de la dictadura
Los acontecimientos de la última semana nos retrotraen a otros tiempos con la inhabilitación del juez Garzón por la querella de los descendientes ideológicos de los que cometieron los crímenes de lesa humanidad en nuestro país, así como la brutal represión policial contra los “enemigos” estudiantes valencianos. Al mandamás policial que lo dijo sólo le faltó llamarles rojos comunistas, como nos decían a nosotros los falangistas cuando nos negábamos a trabajar porque la empresa se retrasaba semanas en pagarnos las 21 pesetas de salario, único sustento que entraba en casa para toda la familia. Si el Gobierno de Mariano Rajoy no destituye a dicho personaje y hace caso omiso de las órdenes que les dio a los policías que estaban a su mando, es que está de acuerdo con su actuación represora y con lo que dijo de los estudiantes.
Joaquín García Mayo
Getafe (Madrid)
Los ‘enemigos’ de Valencia y las responsabilidades políticas
En la brutal represión policial en Valencia contra los manifestantes, al declararnos sus “enemigos” el jefe de la Policía se delató a sí mismo como enemigo flagrante, descarado, brutal, de la ciudadanía. Es la prueba que faltaba para dejarnos sin dudas sobre la involución al franquismo que nos invade. Hacemos agua por todos lados. Pero ¿cómo es posible que no despidan fulminantemente a la delegada del Gobierno y al jefe de la Policía?, ¿no se percatan todos de que la connivencia con ellos contamina al mismo jefe del Gobierno? Yo me creí lo de la democracia cuando tuve dos pruebas: que habíamos recuperado las calles y cuando percibí, o me creí, que la Policía ya no me perseguía, sino que me protegía. Y las dos se me están cayendo a trozos. La Policía protege al ciudadano cuando persigue al delincuente, pero ella mima se convierte en delincuente cuando persigue al ciudadano, esa es la diferencia entre la democracia y la dictadura. Si en algo el PP se me muestra rotundo, eficaz y sorprendente (cándido de mí) es en su capacidad de destruir en un segundo lo que se tarda años en recuperar.
Juanjo López Gutiérrez
Belmonte de Gracián (Zaragoza)
El orgullo de nuestro presidente Rajoy
Qué orgulloso se debe de sentir nuestro presidente Rajoy ahora mismo. Nuestro país es noticia en todo el mundo. ¿Por qué? Porque los alumnos de las escuelas de Valencia se tienen que arropar con mantas.
Eso sí, es por algo muy importante, porque se ha construido en Castellón un aeropuerto que no funciona ni tiene aviones. Pero eso no es importante, por eso nadie del PP se refiere a ello. Seguramente los 150 millones de euros perdidos en esa infraestructura no podrían pagar los recibos de gas ni los recibos de las farmacias ni los recibos de tantas y tantas necesidades de los ciudadanos. Lo que ocurre es que los que protestamos somos unos irresponsables que damos una mala imagen de España en el extranjero, como muy bien lo ha señalado Rajoy, quien, para mi sorpresa, habla más fuera que dentro de España. Por cierto, eso me recuerda a otro gran patriota de nuestra nación que se llamaba y se sigue llamando Aznar.
Ramón García Recuero
Madrid
Mesura y respeto es lo que le falta al PP
Estos días estamos viendo cuál es la actitud del PP con respecto a su ideal del respeto de los valores democráticos, de libertad sindical y el derecho a la libre y pacífica manifestación en favor de tus derechos. La solución del PP a la defensa de todos estos derechos reconocidos en nuestra Carta Magna es indicar a la Policía Nacional que agreda indiscriminada y violentamente a jóvenes y pacíficos manifestantes que reclamaban que no se recortara en gastos fundamentales como la educación pública. Rajoy y su Gobierno creen que ante el clamor de los ciudadanos en la calle contra la reforma laboral se debe criminalizar e intentar desprestigiar a los sindicatos, que son quienes defienden los derechos de los trabajadores. Rajoy pide mesura y que no se dañe la imagen de España, pero se le ha olvidado recalcar que ese daño lo están produciendo sus nefastos recortes, que más que generar tranquilidad han conseguido que en menos de 50 días una mayoría de ciudadanos se lancen a las calles para decirle que con los derechos de los trabajadores, con el pan de las familias y con la educación de los jóvenes no se juega.
Raúl Santiago García López
Regreso al pasado
Las manifestaciones de los estudiantes en Valencia me están recordando mis tiempos de estudiante, en la época de Franco, cuando corríamos perseguidos por los grises, que nos daban palos y nos encarcelaban por manifestarnos. Lo que está sucediendo con el Gobierno del PP es exactamente igual a lo ocurrido en aquellos años de represión. Las nuevas delegadas del Gobierno que ha nombrado el PP en Madrid y Valencia amenazan a los ciudadanos para que no se manifiesten y lanzan a las fuerzas policiales contra las personas, en este caso niños de 14 y 15 años, que son golpeados, maltratados y conducidos a la cárcel. Además, el jefe de Policía de Valencia califica a estos estudiantes en edad infantil como “el enemigo”. Con el PP en el Gobierno no nos podremos manifestar, ni expresar nuestras opiniones, tendremos que decir amén a todo y dejarnos avasallar. Con este Ejecutivo volvemos al pasado.
Justo Ruiz Bueno
Madrid
Los costes de la energía nuclear
Sorprende la enorme pasividad e irresponsabilidad con que Europa observa la escalada de confrontación bélica que se prepara en Oriente Próximo en torno al conflicto nuclear entre Irán e Israel-EEUU. Es una guerra anunciada totalmente ilegal, indigna, injustificable, vergonzosa, y de incalculables consecuencias. Esta confrontación, que está ya teniendo costes humanos (como los asesinatos de ciudadanos iraníes por el Mosad israelí), sociales, económicos y ambientales, alcanzará niveles extraordinarios con la más que probable intervención bélica de Israel en territorio iraní. Los innumerables costes ocultos de la energía nuclear se incrementan ya considerablemente si contabilizamos los costes que está generando esta confrontación, incluso antes de que se materialice la guerra que parece inminente. Y todo por esa maldita vinculación usos civiles-usos bélicos de la inofensiva energía nuclear.
José Allende Landa
Catedrático de la UPV (Bilbao)
Las mentiras del Gobierno
Lo que está pasando es muy grave. Las medidas tomadas por el Gobierno de Mariano Rajoy ponen de manifiesto hasta qué punto se ha engañado a la ciudadanía. Nadie con dos dedos de frente podía creer que el solo hecho de que el PP gobernara nos haría recuperar credibilidad y las cosas mejorarían. Puede que, en cambio, algunos creyeran a Rajoy cuando prometía que él “nunca abarataría el despido”, y es posible, también, que no pocos creyeran que el Partido Popular era “el partido de los trabajadores”. Lo cierto es que, en muy poco tiempo, los hechos han demostrado hasta dónde son capaces de llegar, elaborando una reforma laboral que es un verdadero atentado contra los derechos de los trabajadores, quedando bien claro que han mentido hasta la saciedad en la campaña electoral y poniendo sobre la mesa su verdadera ideología con medidas como las tomadas por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y el de Educación, José Ignacio Wert. Rajoy se ha echado en brazos del poder financiero, obedece sin rechistar las órdenes de Merkel y ya ha dado los primeros pasos para contentar a la más radical de las derechas. Puede que lo único cierto que ha salido del Gobierno sea que esto es sólo “el inicio del inicio”.
Ángel Villegas Bravo
Madrid
Los que van a ganar te saludan
Estimado y sufrido compañero de sufragios, quiero proponerte la siguiente tarea: contar el número de veces que vas a oír el verbo ‘ganar’ ante las próximas elecciones en Andalucía. Los que quieren ganar, sólo hablan de ganar, y es que algo parece tener el dichoso verbo de contagioso. A nadie oirás ni siquiera después de perder, decir “hemos perdido”. El antónimo de ganar es sustituido por verbos como consolidar, establecer, mantener y un largo etcétera de eufemismos. En los primeros tiempos de nuestra joven democracia, decían “si ganamos vamos a…”. Pero ¿ganar qué?, ¿ganar para quién o quiénes?, ¿ganar por qué? Quizá la emulsionante y tranquilizadora palabra nos pueda hacer pensar que los ganadores hemos sido todos en una especie de juego cooperativo en el que sólo hay ganadores. Sin embargo, a poco que los ganadores ocupan sus puestos, una enorme sensación de vacío llega a tu mente. Oteas el horizonte a cuatro años vista y echas mano a tu cartera, te acabas dando cuenta de que en este juego siempre ganan los mismos y esos no se presentan nunca a las elecciones.
Antonio Ortiz Ortiz
Sevilla
Protectorado europeo en Grecia
Hace tiempo que la Unión Europea decidió que si tenía que elegir entre democracia o economía, sin duda alguna, optaría por salvar las cuentas. La democracia es un lujo que los hermanos pobres de la Unión no pueden permitirse en época de crisis, han debido pensar esos grandes estadistas europeos. Sin ningún tipo de disimulo se obliga a cambiar gobiernos democráticamente elegidos por otros de corte tecnócrata, que vienen a ser meros administradores judiciales al dictado de los pesos pesados de la Unión Europea. Escuchando las palabras del ministro de Economía holandés (“El país heleno seguirá teniendo hasta cierto punto soberanía”), no parece exagerado decir que Grecia ha muerto como Estado soberano y ha pasado a ser un protectorado.
José María García Diago
Barcience (Toledo)
Se ríen de nosotros
Nos han tomado el pelo. Es algo de lo que todos los trabajadores estamos ya más que convencidos y no nos queda otra que apechugar con el error de haber entregado las riendas de nuestro Gobierno al PP por mayoría absoluta. Pero lo que es inaguantable es que encima se cachondeen de nosotros. Tras proponer una reforma laboral que recorta y retrotrae los derechos adquiridos por los trabajadores en los últimos 50 años y nos deja en la mayor situación de indefensión ante el empresariado de toda Europa, se descuelga un ministro diciendo que esa inseguridad es buena para el trabajador porque aumenta su productividad. Pero la cosa no queda ahí, la siguiente bufonada será, ya lo han anunciado, una reforma de la ley de huelga para limitar aún más los derechos laborales de la gente buscando un silencio como el de los corderos, que resalta aún más las risotadas de estos artistas del engaño que van a convertir nuestras vidas en una auténtica película de terror.
Eduardo Calavia
San Fernando (Cádiz)
Una reforma injusta
Esta reforma “justa, buena y necesaria”, según Rajoy, ya empieza a dar sus frutos. En mi entorno familiar, que es más bien reducido, se han empezado a ver los resultados: en la empresa donde trabaja mi yerno (no más de 12 empleados), han anunciado que van a despedir a dos personas. En la de mi hija, una empresa grande con filiales en toda España y a la que hace un mes se le había denegado un ERE por considerarla solvente, han despedido a más de 250 personas sin que les tiemble la mano. Gente con 20 años de antigüedad se ha ido a su casa con 19.000 euros como compensación por todos esos años de servicio. En el Ayuntamiento de mi pueblo (Collado-Villalba), gobernado por el PP, más de 40 personas van a la calle. En la empresa donde trabaja una amiga de mi hija, otro ERE… Si cada uno de nosotros conoce otros tantos casos cabe preguntarse: ¿cómo puede ser buena y justa esta catástrofe de dimensiones incalculables que se nos viene encima? Por todo esto fui el domingo a la manifestación de Madrid y me reconfortó ver a cientos de miles de personas (no “decenas de miles” como dijeron en el Telediario de La 1) unidas por la misma idea. Los medios y los gobernantes deberían reciclarse y aprender a usar la calculadora y el diccionario. Puede que así no se atrevieran a hacer cálculos tan desajustados ni a usar las palabras tan a la ligera, porque, a menos que lo miren desde el punto de vista de los empresarios, esta reforma es injusta, nefasta e inútil.
E.F. García Allés
Madrid
Decepción en los Goya
Hace algunos años, la entrega de los premios Goya marcó un hito en la reivindicación del No a la Guerra. Ayer acudí expectante a esa misma ceremonia con la esperanza de que se hiciera alguna alusión a las manifestaciones que recorrieron toda España en contra de la reforma laboral del Gobierno del PP y se estableciera una complicidad entre el mundo del cine y la sociedad que clama por el respeto a nuestra dignidad como seres humanos. Me acosté decepcionado porque no hubo nada de eso. Quiero hacer un llamamiento a este mundillo, porque en él hay muchas caras conocidas que tienen en sus manos tejer alianzas útiles en construir esperanzas que superen el fatalismo en que estamos inmersos. Quiero animarles a que sean conscientes de su responsabilidad en los momentos tan críticos que vivimos y decirles, con todo respeto, que siempre es compatible el agradecimiento a todos sus equipos, amigos y familiares, por el premio recibido, a la vez que denuncien las injusticias que toda la sociedad está padeciendo. Todos y cada uno de nosotros debemos clamar alto y claro contra la injusticia y la sinrazón desde donde estemos… y más si sabemos que nuestras voces tendrán cierta repercusión y capacidad de influencia en mucha gente.
Pablo Aceña de Mesa
Torrejón de Ardoz (Madrid)
22 nuevos cardenales
El papa ha ordenado 22 nuevos cardenales y pide que se rece. Es bueno saber que estos miembros de la santa madre Iglesia, virtuosos y ejemplares, hacen la maravillosa labor de intentar encauzar a las ovejas que en un momento determinado de su vida se descarrían por la perra vida que les toca vivir. Es ejemplarizante que se desplacen a los países tercermundistas y prediquen la santa palabra que ayuda a reconfortar el alma. Claro que sopesándolo bien, la palabra, por muy santa que sea, no sacia el hambre y esos seres desheredados de la tierra se quedan con la boca llena de miseria. Se predica la pobreza, pero se quedan con la riqueza. Es lo que tiene la vida. A algunos no dudan en elevarlos a los altares y a otros los descienden a los infiernos.
Rosa Paredes
A Coruña
Arco, la feria de las vanidades
No es de recibo que en el siglo XXI se sigan sufragando los esoterismos abstractos adjudicándoles los máximos honores premiando a sus ejecutantes con toda clase de distinciones y prebendas. El arte así instrumentalizado deviene estéril y gratuito, y es por ello que es un mayúsculo error constreñirlo ideológicamente y estéticamente a unas normativas que lo canalizan obtusamente y machaconamente en dirección contraria a los intereses estéticos y al sentido común de la ciudadanía. Ciertamente, Arco ha devenido la feria de las vanidades…
Jordi Pausas
Las ocurrencias de Wert
Dice nuestro ministro de Educación que las becas han de otorgarse y sostenerse progresivamente en función del rendimiento estudiantil, y no por rentas familiares de desiguales recursos. ¿Olvida Wert que las diferencias en cuanto al rendimiento escolar entre el alumnado se deben, en gran medida, a las desigualdades económicas y residenciales, y que por ello se otorgan becas teniendo en cuenta la situación socioeconómica del alumno?
Premiar a quienes han heredado privilegios supone condenar a la hambruna a quienes han heredado la miseria y de ella quieren escapar formándose, salvo que Wert lo impida. Además, se le escapa al ministro que los universitarios que estudian con beca saben que necesitan aprobar más del 60% u 80% del total de los créditos de cada curso para poder seguir recibiendo la beca, pero a Wert ese rendimiento le parece insuficiente.
Javier Gómez
Barcelona
Educación y competitividad
El ministro de Educación, José Ignacio Wert, parece que tiene pensado hacer ciertos cambios en el sistema universitario por ser, según sus palabras, un acto de “justicia social” que hay que acometer y sobre el que hay que reflexionar. Tras una aseveración tan elocuente me pregunto: ¿habrá encontrado alguna solución para que el sistema educativo deje de ser un instrumento de reproducción social?, ¿habrá entendido la desventaja que supone para los educandos de origen proletario acceder a estudios superiores?, ¿se habrá dado cuenta de que hay que poner los medios necesarios para que la movilidad social se produzca y que para ello es imperioso librar de trabas a ciertos sectores? No. El ministro ha decidido que es de suma importancia revisar el sistema de acceso y el mantenimiento de las becas universitarias para que dejen de estar tan vinculadas al nivel de renta familiar; primando así, fundamentalmente, un rendimiento académico que se considera aumenta la competitividad y el carácter meritocrático de nuestra sociedad. Es como si en una carrera de cien metros el lugar desde el que se partiese fuese indiferente, porque, al fin y al cabo, todos pueden ganar. ¡Qué alocución tan maravillosa! Para que luego digan que hay que cambiar la Ley Electoral. ¿Para qué? ¡Si todos pueden ganar!
Álvaro Romero Alonso
Córdoba
La sonrisa del ignorado
Los medios conservadores españoles –cada vez más y más serviles con los populares– se desgañitaban cuando presentaban la reciente visita de su líder a la Comisión Europea, describiéndola como un gran triunfo diplomático y político. Pero las imágenes que nos llegaban desde Bruselas no casaban con dicha eufo-
ria, especialmente la que mostraba a un Rajoy sonriente e ignorado profundamente por el resto de mandatarios europeos. Es lo que sucede cuando se presume de lo que uno carece: la solución a la crisis y la “admiración” de sus colegas europeos. Le está bien empleado a tan presuntuoso personaje.
Marc Antoni Adell
Valencia
Ni bien común ni intereses generales
La ministra de Empleo, Fátima Báñez, para defender la reforma laboral del Gobierno afirmó que con la anterior legislación laboral se habían generado dos millones y pico de parados, silenciando interesadamente que la causa de ese desempleo no ha sido otra que el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y la crisis económica internacional. El Gobierno y sus voceros académicos y mediáticos se explayan en argumentar que había que cambiar el modelo de relaciones laborales debido a la masiva destrucción de empleo que se genera en España cada vez que hay una crisis profunda, sin explicar por qué esa misma legislación laboral ha servido siempre para crear empleo cuando la economía del país ha crecido. Argumento que cualquier escolar de primaria entendería: si crece la economía, crece el empleo; si decrece la economía, decrece el empleo. Lo más grave de esta reforma laboral es que el Gobierno popular ha reventado el principio ejecutivo del poder político, teorizado en época medieval como “la defensa del bien común” y en época contemporánea como “la defensa de los intereses generales”. Esta reforma laboral no ha sido pensada para esto último, sino sólo para la defensa de los intereses parciales de los propietarios del capital y de los medios de producción, es decir, de los empresarios.
Franci Xavier Muñoz Sánchez
Madrid
FMI, una institución de poca credibilidad
Al oír las noticias que nos llegan esta semana desde Grecia, y viendo la más que comprensible reacción de los ciudadanos griegos a causa de las políticas y las medidas económicas que le piden al Gobierno griego, entre otros, el FMI, sólo puedo pensar en aquellos días del otoño de 2001, y enero y febrero de 2002, en los que Argentina vivía tiempos de máxima inestabilidad que en nada se diferencian de lo que está sucediendo ahora en Grecia.
También me acuerdo de la extraordinaria reacción de los países latinoamericanos negándose a pagar la deuda contraída con el FMI, que estaba empobreciendo a sus poblaciones. Creo que el FMI no ha aprendido de los errores cometidos en el pasado, y por lo tanto no es quién para exigirle nada a Grecia, España o Italia.
Alejandro López Fernández
Preservar las becas
El ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha vuelto a errar. Las ayudas para los estudios son intocables y tienen, desde mi punto de vista, una doble dimensión. Por un lado, paliar en alguna medida la escasez de recursos de las familias cuyos hijos quieren acceder a estudios universitarios (yo iría más lejos aún y concedería la matriculación totalmente gratuita). Por otro, dar la oportunidad a talentos ocultos de materializar su potencial real. Algunas familias sin recursos suficientes sufren en su seno problemas añadidos, derivados de las más variadas circunstancias. Mantener las becas para los jóvenes es imprescindible, es más, en el caso de algunos es su único aval para que sus padres no les envíen a trabajar. Debemos hacer todo lo que esté en nuestra mano por preservar las becas. No podemos olvidar que un médico o un docente por vocación es un lujo para esta sociedad economicista y egoista.
María Eugenia Bolaños
Madrid
Estado de corrupción y cleptocracia
Cuando el Tribunal Supremo condenó al juez Garzón por las escuchas a la red de corrupción Gürtel, Esperanza Aguirre exclamó entusiasmada que era un día muy alegre para el Estado de Derecho y la democracia. Una vez más Esperanza Aguirre trata de confundirnos porque ese día sólo fue alegre para el “Estado de corrupción y la cleptocracia”. Carlos Dívar, el presidente del Tribunal Supremo, lamenta que no se respete la credibilidad de esta institución. Debería saber que la credibilidad no se tiene, se merece o se pierde. La corrupción ha arruinado Grecia y está arruinando España. Si el TS, en lugar de defender a la sociedad contra el cáncer moral y económico que es la corrupción, defiende a los corruptos, qué credibilidad espera tener. Es más, teniendo en cuenta las numerosas irregularidades que han dificultado la defensa de Garzón en este juicio farsa y la saña del tribunal, cabe preguntarse: ¿Quiénes son aquí los verdaderos prevaricadores?
Juan L. González
Madrid
Vivir es resistir
Hemos rebajado el nivel ético colectivo hasta rozar la indignidad humana. Estamos debilitando los valores democráticos al ritmo creciente al que se pervierten las conductas de nuestros representantes públicos y prohombres privados. Se ganan las elecciones con un programa político determinado, de inmediato se pasa al extremo contrario, y se nos vende tal deshonestidad como un mal menor e ineludible. Y los rancios tecnócratas, ahora encumbrados en el Gobierno, financian la fusión de los bancos con anuencia mayoritaria, por la misma razón que se legitiman guerras vergonzantes llamándolas de reconstrucción, cuando en realidad sirven para que “nuestros” intereses económicos “ocupen”, por la fuerza, un lugar que no les corresponde en el mercado. Aumenta la discriminación económica entre poseedores y desposeídos, y nos agreden con una reforma laboral basada en el falso tamaño del déficit, que hace inevitable el expolio sobre los más débiles. La educación es un negocio para seleccionar a los más aptos; se desprecian las capacidades personales que no puedan tasarse en el mercado, y se sobrevaloran la representación huera y la codicia venable, por ser más competitivas y porque pueden ser aprendidas en la escuela privada y de negocios. El trabajo debe ser sumisión y orden, el ocio un vicio insano y el tiempo libre el único privilegio de los absolutamente excluidos.
Luis Fernando Crespo Zorita
Madrid
Sanear los activos bancarios y no los de un país
Más dinero para el sector financiero y más pan y agua para el pueblo, en esto se resume para nuestra aristocracia política la “receta mágica” que tiene previsto aplicar y que nos ha anunciado por activa y por pasiva. Es evidente, y para esto no hace falta ser un gurú en economía, que todas las medidas basadas en recortes y hostigamiento impositivo conllevarán no sólo perder el gran activo laboral y productivo del país, sino que promoverán aún más la economía sumergida. Por ello, nuestros dirigentes echan mano de mucha demagogia y piden “otro esfuerzo por España”, “que somos un gran pueblo”, expresiones por cierto muy comunes en esos países bananeros que tanto suelen criticar. Además, con la mayoría absoluta algunos políticos ya empiezan a mostrar su prepotencia y falta de respeto. Este desprecio, que para algunos es anecdótico, resulta ser otro mazazo indigerible más para un pueblo que hoy sufre carencias serias y cuyas expectativas de futuro están cada vez más limitadas.
Luis Enrique Dorado
Madrid
El patriotismo energético
Ser energéticamente autosuficientes aprovechando los inmensos recursos renovables que el propio territorio nos ofrece, no sólo denota inteligencia sino también patriotismo, pues prima una solución autóctona y limpia frente a otra foránea y sucia. En momentos como los actuales, la independencia en un sector tan estratégico como es el de la energía sería capital, pues nos permitiría potenciar grandes posibilidades energéticas, industriales y laborales del país actualmente infrautilizadas y equilibrar al mismo tiempo nuestra descompensada balanza comercial evitando en paralelo peligrosas emisiones de gases que nos destruyen. Creo que no deben presumir de patriotismo aquellos que pudiendo defender esta opción energética limpia, autóctona y de proximidad, prefieren optar por caras soluciones tradicionales y sucias, que no sólo perpetúan nuestra secular dependencia energética de terceros, sino que nos debilitan económica, estratégica y laboralmente en el ámbito internacional.
Martí Gassiot Garriga
Legislar el empleo en el hogar
Los cinco millones y medio de parados suponen un importante descenso de impuestos destinados a la Seguridad Social. Una de las leyes que se pretende aprobar para remediar esta situación es aumentar los impuestos sobre las personas que den trabajo a un empleado de hogar, equiparando así lo que estas personas ya pagan a la Seguridad Social a lo que paga cualquier empresa por un trabajador en nómina. Sería bueno que los legisladores analizaran quiénes son los que se pueden permitirse ese lujo. No hace falta ser un experto en cuestiones sociales para darse cuenta de que, a menudo, es la necesidad física de la vejez la que hace necesaria la ayuda de otra persona para poder moverse y seguir viviendo, lo que obliga a sacrificar otras necesidades de sus modestos ingresos. Creo conveniente que nuestros gobernantes, antes de exprimir a esta población, deben encontrar otras salidas menos vergonzosas.
Julia Tatay
Barcelona
Democracias al nivel del ‘bono basura’
Hasta hace muy poco, los golpes de Estado eran monopolio de los militares en todo el mundo. Hoy día, les han arrebatado la exclusiva los mercados, esos intocables entes que son manejados por indolentes especuladores a su conveniencia. Esta novedosa forma de usurpar el poder civil –sin que parezca tal cosa– nos ha cogido a casi todos por sorpresa, de modo que el poder económico ya se ha encaramado, casi sin oposición, en lo más alto de los puentes de mando políticos en Italia y Grecia; con escaso eco mediático de su trascendente abordaje y afirmando públicamente que, dada la situación –a la que tanto contribuyeron–, no existe alternativa mejor. Es sabido que, por ser incompatibles, cuando los mercados entran por la puerta, a las democracias se les hace saltar por la ventana y que, tras ese forzado desalojo, su verdadero valor queda reducido al nivel de los bonos basura. Lástima que a las celosas agencias de rating no les interese lo más mínimo evaluarlas, y mucho menos aún alertar a la ciudadanía de sus inevitables consecuencias sociales.
Luis García Oliveira
Gijón
Sinvergüenzas de cuello blanco
Leo, escucho y procuro entender hacia dónde quieren que vayamos. El Gobierno español va detrás de las decisiones de la canciller Angela Merkel, pero ¿qué pasará cuando la mandataria alemana deje de estar al frente? ¿Quién será el o la afortunada que merecerá la confianza de Mariano Rajoy? España tiene que afrontar la crisis sin provocar otra crisis interna, la de la credibilidad y la autoestima. Me molesta como ciudadana que me zarandeen o que me sacudan al aire como una alfombra vieja. Este Gobierno es reo de sus propios
improperios cuando era oposición. No hizo, no hace y no hará nada por introducir la equidad social, quiere que nos convirtamos en depredadores de nosotros mismos. Es el Gobierno que fomenta la flexibilidad moral y ética. Tendremos nuevos pícaros y sinvergüenzas de cuello blanco.
María Eugenia Bolaños
Madrid
Desigualdad y miseria
La reforma laboral nos impulsa con energía hacia los primeros puestos de Europa en desigualdad y miseria. Las empresas ya no se preocuparán con el engorro de la deslocalización, los esclavos llamarán a sus puertas. Nos estamos convirtiendo en un país con una élite muy privilegiada, una clase media reconvertida en mano de obra barata y una legión de excluidos sociales que malviven en la pobreza. Dicen que es culpa de la crisis y que no hay trabajo. Sin embargo, en España, miles de trabajadores realizan jornadas de 12 y 14 horas para llegar a fin de mes, mientras los abuelos cuidan a los nietos y los denostados inmigrantes se ocupan noche y día de los ancianos enfermos y de personas dependientes. Y son necesarios más profesores, celadores, médicos, ingenieros, enfermeros, trabajadores sociales, bomberos, científicos… para tener unos servicios públicos de calidad. Necesitamos a todos esos jóvenes sobradamente preparados que ahora tienen que emigrar. No falta trabajo, sobra explotación. Dignificando el trabajo se animaría la economía, porque familias endeudadas con hipotecas abusivas y sueldos miserables difícilmente pueden consumir. Cuando interesa, nos venden como inversión aeropuertos sin aviones, visitas del papa, circuitos de carreras o proyectos de olimpiadas y nos hablan de gasto y derroche en temas de educación, ciencia o sanidad. No habrá dinero, pero se acaba de aprobar una nueva ayuda a la banca, esta vez de 52.000 millones. Y, en esta legislatura, al Estado, entre lo que le regala y no le cobra, la Iglesia católica le costará más de 40.000 millones, y el fraude fiscal superará (agárrense fuerte) los 300.000 millones. El problema, más que de dinero, me parece de escasez de vergüenza y de falta de justicia.
José Abad Nicolás
Zaragoza
Las mudanzas de los diplomáticos
En unos meses, el Ministerio de Exteriores cambiará de destino a más de 200 diplomáticos con un coste –sólo en mudanzas y valorado a la baja– de al menos cuatro millones de euros. A esto hay que añadir otro tipo de gastos, como por ejemplo las estancias prolongadas en hoteles de los diplomáticos y sus familiares, los billetes de avión, etc. En un momento en que se baja el sueldo a miles de trabajadores y se reducen sus derechos duramente conseguidos, ¿no podrían nuestros diplomáticos permanecer un año más en su destino actual para ahorrar ese gasto a las exiguas arcas del Estado?
Elena Rodríguez
Vía libre al despido
La nueva reforma laboral aprobada por el Gobierno es una vía libre al despido. Ahora las empresas podrán despedir por causas como la existencia de pérdidas actuales o previstas, o la disminución de ingresos, podrán congelar o rebajar los salarios y suprimir la negociación colectiva. También se rebajan las indemnizaciones por despido a 33 y 20 días por año, y lo que es peor, supone la pérdida de la dignidad y de los derechos adquiridos por los trabajadores. ¿Se puede perder más? El problema del paro no se soluciona con una nueva reforma laboral, sino con una reforma empresarial que haga cambiar la mentalidad actual de los empresarios, centrada sólo en buscar el abaratamiento del despido y en conseguir beneficios a cargo de rebajar los salarios o invirtiendo en otros países con sueldos aun más precarios. Esta reforma conseguirá que baje el consumo lo que provocará que las empresas no puedan vender sus productos y estén abocadas al cierre.
Fernando Guerrero Barrio
Cornellà de Llobregat (Barcelona)
Injurias a la Corona
Leo en la prensa que un joven marroquí ha sido condenado a una pena de dos años de cárcel por insultar al rey Mohamed VI y me provoca indignación, pero no por la noticia en sí misma, sino al darme cuenta de que en la civilizada Europa, en la democrática España, todavía está tipificado como delito “las injurias a la Corona”. Los artículos 490 y 491 del Código Penal español prevén penas de prisión de cuatro a 24 meses para aquellos que injuriasen “al rey, o a cualquiera de sus ascendientes o descendientes, a la reina consorte o al consorte de la reina, al regente o a algún miembro de la regencia, o al príncipe heredero de la Corona”. De esta manera, los insultos proferidos contra cualquier ciudadano de a pie estarían tipificados normalmente como falta, con una pena de seis a 14 meses de multa; en cambio aquel que se atreva a insultar a algún miembro de la Corona se expondría a ser condenado hasta a 24 meses de cárcel. Ahora entiendo a qué se refería la portavoz del CGPJ, Gabriela Bravo, cuando dijo: “No todos los imputados son iguales”. Tendría que haber añadido: “Como recoge el Código Penal”.
José María García Diago
Barcience (Toledo)
Jubilación hasta la extenuación
Durante los 12 últimos años, cuando se había difundido la falsa e irreal percepción de que España era un país rico y de imparable crecimiento, hubo muchas empresas, bancos públicos y privados, cajas de ahorro, etc., que cometieron el dislate de las prejubilaciones con 52 o 54 años. Este abuso, a todas luces erróneo, ha generado el efecto boomerang en la clase política europea. Ahora, no sólo suben la edad legal de jubilación de los 65 a los 67 años, sino que los gobiernos conservadores se plantean, de nuevo, el incremento de esta edad que ya es de las más altas. ¿Cuántos años pretenden que trabajemos? ¿48,46,44?. Si hacemos cálculos sólo disfrutaríamos, como máximo, de 15 años de jubilación aproximadamente. Si se dedica al estudio o a la preparación profesional de 18 a 23 años y se trabaja entre 40 o 42 años, es decir, el doble casi de la etapa formativa, lo lógico sería que se disfrutase de otros 20 o 25 años de descanso y tranquilidad. No salen las cuentas. Si el trabajo es un bien escaso, habrá que repartirlo trabajando menos horas a la semana puesto que la producción sigue creciendo exponencialmente. ¿Qué modelo laboral queremos, el chino o el europeo?, ¿cómo insertamos a nuestros jóvenes en el mundo laboral si la edad de jubilación crece sin parar?
Agustín Arroyo Carro
Madrid
La amargura del juez Marchena
Ya sé que a muchos les parecerá inapropiado hablar de amargura, y que insistirán en que el auto de este juez lo que en realidad trasluce es un rencor sordo y agrio y una envidia sin límites. Yo insisto en la amargura porque la causa por él instruida estaba destinada a la papelera, era de relleno. La importante, la de la Gürtel, recayó sobre el juez Varela, que se llevó el gato al agua y consiguió enviar a Garzón al ostracismo por 11 años. A buen seguro los imputados y sus abogados se frotan ya las manos llenos de satisfacción ante el prometedor agujero que acaba de abrirles la sentencia del Supremo. Por ese agujero tratarán de salir al mundo como el recién nacido sale del vientre de su madre, puros aunque no demasiado limpios. ¿Acaso no salió Camps en las mismas condiciones?
Maurel andrade
Madrid
El escuadrón suicida
Si usted es un trabajador de este país ocupado por el totalitarismo financiero y todavía piensa que puede quedar algo de vida y esperanza después de esta reforma laboral, desengáñese. Los carrroñeros están de buen humor y eso les abre más el apetito. La deconstrucción de derechos laborales y representación sindical que el Gobierno les ha puesto en bandeja sólo les ha parecido un tentempié. Delicioso pero insuficiente para saciar su voraz glotonería. Ellos son así. Todo voracidad. No sé si habrá sido un efecto óptico, pero juraría haber visto crecer los colmillos del presidente de la CEOE, Juan Ro-sell, mientras solicitaba que se revise el derecho a la huelga. Es el crimen perfecto. En manos de la insaciable patronal, la reforma es un lanzallamas que abre el paso a un sinfín de nuevas y despiadadas propuestas .
Ana Cuevas Pascual
Zaragoza
Reforma laboral y derecho de pernada
Bienvenidos a la nueva Edad Media en cuestiones laborales. Los nuevos señores feudales apoyados por parte del pueblo que llegó a creerles nos van a sumir en la servidumbre. Ahora papá-empleador tendrá aún más fácil decidir cuándo sus niños trabajadores se portan bien y cuándo merecen que se les baje la soldada. Y dado que hay cantidad y dónde escoger se podrán recambiar siempre que papá-empleador lo juzgue conveniente para la buena marcha del feudo, perdón, de la empresa. Así que queridos siervos ya lo sabéis; a ser amables y cariñosos con quien decidirá cuándo, cómo y de qué forma viviréis. Y por supuesto nada de estúpidas rebeliones ni disturbios que esto es una democracia que repudia la violencia (de una forma bastante selectiva, pero repudia al fin y al cabo). El paro, los desahucios o las desigualdades económicas, son meros inconvenientes necesarios para la creación de riqueza.
Joxe Mari Goienola Montoia
Bilbao
Las hazañas de Wert
Con ese estilo ampuloso y zalamero que emplea para las grandes ocasiones, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, ha anunciado que el ministro Wert, en el poco tiempo que lleva al frente de la cartera de Educación, ya ha recuperado un tesoro y descubierto otra Gioconda. Después de años de lucha para conseguir la devolución del tesoro del galeón español y de la intensa investigación llevada a cabo en El Prado sobre el cuadro en cuestión, llega este ministro con resabios de tertuliano y se hace la foto con los doblones por un lado, y la Gioconda II por el otro. Es de una desfachatez tan delirante que sólo a González Pons, proverbial fabulador del PP, se le podría haber ocurrido buscar este subterfugio para tapar la wertgüenza de lo que ha hecho hasta el momento su patético correligionario, cuya hazaña más reciente es quitar a las becas la categoría de derecho para que sólo puedan
disfrutar de ellas unos pocos privilegiados en razón de sus méritos académicos, y no de sus posibilidades económicas.
Rosa Ruiz
Madrid
Individualismo frente a sociedad
Qué bien han sabido hacerlo esos que hinchan burbujas para después hacerlas explotar; los que matan de hambre al Tercer Mundo, o aquellos que generan cinco millones de parados en España. Todos ellos han sido conscientes de que hacía falta inculcar una mentalidad individualista para que este mecanismo perverso funcionase sin problemas. Conscientes o no, hemos sido testigos mudos de los ajustes estructurales que han sufrido los países empobrecidos, de la especulación en Bolsa de algo tan necesario como son los alimentos básicos, de las privatizaciones y recortes en educación, sanidad, infraestructuras, que han supuesto abundancia de miseria. Pero nuestra miopía egocéntrica, sólo daba para mirar y cuidar nuestro Estado del bienestar sin caer en la cuenta de que esa fiera que anda suelta llamada neocapitalismo no duda en devorar la vida de los hambrientos, y ahora también, la de nuestros hijos en paro.
Espero que nos afanemos en cultivar la suficiente sensibilidad para no dejarnos embaucar por discursos pseudoprogresistas, totalitarismos revestidos de falsa solidaridad, y descubrir la auténtica solidaridad, la que rompe el individualismo y entrega la vida.
Javier Ráez ruiz
Úbeda (Jaén)
Unas reformas ineficaces
No acabo de entender por qué se le da tanto énfasis a algo tan intangible como es la confianza de los mercados como posible solución a la crisis en vez de intentar comprender las causas de esta para paliar sus efectos con remedios acertados. Tal vez la puesta en práctica de las políticas neoliberales haya tenido algo que ver al permitir que la mayor parte del dinero circulante, atraído por el beneficio rápido, se invierta en comprar y vender más dinero, mientras que tan sólo un 10% se dedica productivamente a la creación de bienes y servicios. A lo mejor privatizar empresas públicas cuyos beneficios engrosaban las arcas del Estado, no combatir el fraude fiscal, o perdonar impuestos a los ricos, provoca que los estados no tengan otra vía para financiarse que emitir deuda. En mi modesta opinión no se puede curar al paciente que padece un recrudecimiento de la enfermedad con el mismo tratamiento que le ha postrado en la UVI. Yo desde luego no tengo ninguna confianza ni en los médicos que lo han tratado (las políticas neoliberales precedentes y sus más fieles adalides que ahora nos gobiernan), ni en las reformas que han impuesto por decreto.
Alberto Tirado Parra
Madrid
La hipocresía de la Iglesia
Parece que se ha despertado una pugna entre los obispos para entrar en la gloria. No la de los cielos, pues resulta difícil concebir que puedan pasar a mejor vida de la que ya disfrutan, sino la gloria del Guinness. Hace poco que el arzobispo de Granada denunció fuertemente la “mentalidad de subsidio” imperante en España “olvidando” que su Iglesia es, con mucho, la más subsidiada por el Estado. Intentando superarle, ahora el arzobispo de Toledo denuncia que las farmacéuticas son culpables de las muertes por sida en África, olvidando que si se propaga tanto la enfermedad se debe, en parte, a un papa que fue allí a meter miedo afirmando que el preservativo atraía las maldiciones del cielo.
Verónica Castro Mulder
Madrid
Amos y esclavos
De un plumazo este Gobierno con su reforma laboral ha terminado con la sempiterna lucha entre patronal y trabajadores, al reducirla en derechos y prestaciones a la simple relación entre amos y esclavos de la época de los romanos. Ni siquiera durante el pasado franquismo y su sindicato vertical el trabajador estuvo más desamparado e indefenso como se prevé con esta reforma laboral de un Gobierno que está abocando hacia el paro a los que todavía conservan su puesto de trabajo, y a la precariedad laboral y a la miseria a los cinco millones que engrosan la lista del paro de nuestro país. El despido ha pasado a ser más barato y sobre todo más fácil que en el resto de países europeos, y si a esto unimos la avidez de nuestros empresarios, ¿quién puede pensar que esta reforma va a generar empleo? No nos engañemos nosotros mismos, pues bastante nos han engañado con sus promesas electorales. Este Gobierno no es el de todos, es el de unos pocos.
Ursino Ugarte
Madrid
75 años no es nada
Cuando leí la sentencia que exilia al juez Garzón de su carrera judicial, y aprecié que la acusación principal ha sido la de “llevar a cabo prácticas propias de regímenes totalitarios”, no sé por qué, me llegó a la cabeza lo que sentí al leer que, a mi padre, que dejó su casa y su familia para ir a defender Badajoz del ataque de los sublevados, terminada la guerra, un tribunal lo condenó por unanimidad a muerte por el delito de rebelión militar. Fuimos muchos los que dijimos que la Transición tiene un grave defecto de origen y es que rompió con la República, pero no con la dictadura. Ningún Gobierno ha hecho absolutamente nada por reparar institucionalmente la dignidad de los otros caídos. Nunca se les rindió un homenaje, ni se rehabilitó su memoria. Y lo que aleatoriamente se hizo fue casi siempre bajo el vergonzante y cobarde manto de “a los muertos de todas las guerras”. Así nos va.
Vicente Herrera Silva
Badajoz
¡Qué tranquilidad santidad!
Los que tuvimos la suerte de estudiar en un colegio religioso a finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta sabemos lo que es el miedo al infierno. En mi caso, tengo el recuerdo del hermano Ceferino, fraile de La Salle, quien todos los sábados nos despedía con una especie de amenaza sobre lo que nos podía pasar en caso de pecar durante el fin de semana. Después nos repetía, otra vez, lo que era el infierno, el fuego eterno y la eternidad. Juan Pablo II ya nos avisó de que ni el cielo ni el infierno eran en realidad sitios físicos donde te podías quemar o disfrutar eternamente en caso de morir en pecado mortal o libre de pecado, y eso nos tranquilizó, pero quedaba el purgatorio, que era el sitio donde también, si morías con algún pecadillo, quedarías de manera transitoria hasta la total purificación para pasar a… ¿A dónde? Si ya no existía ni el cielo ni el infierno. Benedicto XVI, por fin, nos ha tranquilizado a todos asegurando que el purgatorio tampoco es un lugar en el espacio, es decir, que tampoco existe. Sólo es, dice el papa, “un fuego interior que purifica el alma del pecado”. Esta aclaración me tranquiliza enormemente, pues hemos cambiado el fuego eterno por unos síntomas, que pueden tener alguna relación con el ardor de estómago que todos padecemos de vez en cuando. Gracias santidad.
José Enrique Muñoz Blanco
Madrid
El portentoso plan de Rajoy
Mariano Rajoy dijo durante la campaña que en cuanto hubiera un Gobierno del que la gente se pudiera fiar comenzarían la inversión y la recuperación. Ahora sale de nuevo a la palestra y nos comunica que las cifras de paro no van a mejorar a corto plazo, sino que en 2012 va a aumentar el desempleo. Además, lo dice con total resignación, sin proponer nada para cambiar la situación. ¿Qué conclusión debemos sacar de esto? Siguiendo la lógica de su discurso, podemos concluir que este no es un Gobierno del que la gente se pueda fiar. Y no me extraña nada, porque un partido que ganó las elecciones mintiendo sobre lo que iba a hacer no puede merecer la menor confianza. Ha quedado sobradamente demostrado
que el tan cacareado plan de Rajoy con el cual en dos años habría crecimiento sólido y se crearían más de tres millones de puestos de trabajo era también una mentira. Una añagaza para hacerse con el Gobierno y así borrar de un plumazo toda la política social del Ejecutivo socialista, lo que la derecha llama desde hace tiempo con absoluto desprecio “el pesebre social”.
E. F. García Allés
Madrid
La situación de Educación para la Ciudadanía
Tras el cambio de Gobierno ha llegado un partido que se denomina democrático y que ha adoptado medidas como retirar de las aulas la asignatura de Educación para la Ciudadanía, tachándola de adoctrinamiento ideológico y vaciándola de valores como son la igualdad, las diferentes condiciones sexuales, la libertad de elección y demás valores democráticos. Mantienen sólo en esta asignatura la explicación de la Constitución española y de las normas cívicas. La imagen que está dando el PP resulta lamentable. Es triste que los conservadores estén utilizando el voto de castigo al PSOE para favorecer los intereses de una única parte de la sociedad. Ya lo dijo Plutarco: “El odio es una tendencia a aprovechar todas las ocasiones para perjudicar a los demás”.
María José Iquierdo Borao
Teruel