Hillary Clinton está de visita oficial por Asia. Y no es casual que los países elegidos para su primer viaje oficial en calidad de secretaria de Estado norteamericana sean Japón, Corea del Sur y China. Las buenas sintonías entre EEUU y las primeras economías asiáticas son básicas para afrentar el nuevo panorama mundial. Se espera que los demócratas , a diferencia de Bush, opten por suavizar el tono de las negociaciones con Corea del Norte y adoptar un tono más conciliador con China.
Todo esto debe ser “bien” explicado a Japón y Corea del Sur, las primeras paradas del viaje de Clinton. Tokyo y Seúl han vivido con recelo el ápido crecimiento de China de los últimos años y su mayor influencia en la región. Los analistas creen que Obama adoptará con Pekín un tono mucho más comprensivo que Bush, sobretodo con Taiwan, buscará la cooperación económica y política, aunque dé caña en temas de Derechos Humanos.
Todo esto lo insinuó Clinton, que llegará a China a finales de esta semana, antes de partir de viaje:
“We know very well how important China is and how essential it is that we have a positive, cooperative relationship. It is vital to peace and prosperity, not only in the Asia-Pacific region, but worldwide. Our mutual economic engagement with China was evident during the economic growth of the past two decades. It is even clearer now in economic hard times and in the array – excuse me – in the array of global challenges we face, from nuclear security to climate change to pandemic disease and so much else.
Aquí una frase que quiero destacar. Clinton insiste en eliminar los prejuicios del mundo ante la nueva China, ya la tercera potencia mundial. Y lo digo para adveretir que el “anti-chinismo” parece haberse expandido en España.
“Now, some believe that China on the rise is, by definition, an adversary. To the contrary, we believe that the United States and China can benefit from and contribute to each other’s successes. It is in our interest to work harder to build on areas of common concern and shared opportunities.
China también tiene un papel destacado en las negociaciones con Corea del Norte:
“China has already asserted itself in positive ways as chair of the Six-Party Talks and in its participation in international peacekeeping efforts. And our two countries, I’m happy to say, will resume mid-level military-to-military discussions later this month. And we look forward to further improved relations across the Taiwan Strait.”
Este año China tiene por delante muchos aniversarios que celebrar, pero el Partido Comunista no está para soplar velas. El primero en llegar será el 10 de marzo, cuando se cumplen 50 años del levantamiento en Tíbet que forzó el exilio del Dalai Lama. Por miedo a revueltas violentas como las del año pasado, el gobierno chino mantiene bloqueadas las regiones tibetanas de China, concentradas en las provincias de Sichuan y Qinghai, con controles policiales en las carreteras. Para el periodista extranjero, imposible entrar. Y a Tíbet, ni hablemos. Cerrado a cal y canto a los corresponsales pesaditos como yo. QUé pena. Si el gobierno chino nos dejara entrar, sería más fácil poder contar lo que ocurre.
El segundo aniversario polémico será el 4 de junio: 20 años de la masacre en la plaza de Tiananmen. Las cifras exactas de muertos no se saben, pero se estima que miles de personas fallecieron cuando el gobierno envió al ejército para poner fin a las protestas estudiantiles en pro de la democracia. Lo sucedido el 4 de junio de 1989 sigue siendo un tabú para los ciudadanos chinos. La gente prefiere no hablar del tema para no tener problemas. Mi ex profesora de chino, pekinesa de 31 años, recuerda estar escondida en la habitación de su casa mientras los tanques circulaban por la calle. Su madre le prohibía asomarse a la ventana por miedo a que los soldados dispararan. Mi ex profesora (mejor no usar su nombre, por seguridad) se emocionó al recordar el miedo que pasó, tenía los ojos llorosos. Era una niña de 11 años, entonces. Su hermano mayor es médico. Trabaja en un hospital de Shanghai. Dice que alguna vez ha recibido pacientes en su casa con cicatrices y heridas de Tiananmen porque les da vergüenza ir al hospital. Otros tienen miedo de que los médicos les rechacen. En China, todo lo que tenga que ver con Tiananmen puede ser motivo de problemas.
El otro aniversario “temido” será el 22 de Julio. La fecha marca diez años desde que fue prohibida la secta religiosa Falun Gong. Miles de seguidores de esta secta fueron perseguidos y reprimidos, dejando claro que el Partido Comunista no quiere competidores a la hora de liderar la moral del pueblo chino.
La falta de libertad religiosa es uno de los indicios de que el progreso político de China no ha sido tan rápido como el económico. Se critica a la prensa extranjera de tener prejuicios sobre China y de exagerar al dar tanto la tabarra con los abusos de derechos humanos, falta de libertad de expresión, la discriminación a minorías étnicas y otras injusticias que ocurren en este país.
Pero resulta que muchos chinos también comparten esta visión de la prensa extranjera. El pasado 10 de diciembre, coincidiendo con el 60 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, un grupo de 300 intelectuales chinos publicó una carta en Internet, exigiendo de una vez democracia y respeto por los derechos humanos. Esta especie de manifesto fue titulado “Carta 08” en recuerdo de la “Carta 77”, presentada por un grupo de intelectuales checos en enero de 1977 para exigir la democracia en su país.
Aquí algunos párrafos, algunos un desafío abierto al régimen del Partido Comunista chino:
“Nos preguntamos: ¿a dónde se dirige China en el siglo XXI? Continuará con su “modernización” bajo un régimen autoritario, o abrazará los valores humanos universales, se unirá a la corriente principal de las naciones civilizadas, y construirá un sistema democrático? No pueden evitarse estas cuestiones”.
“La realidad política, fácil de observar para cualquiera, es que China tiene muchas leyes pero no un estado de derecho; una constitución pero no gobierno constitucional. La élite gobernante continúa manteniendo su poder autoritario y aplasta cualquier intento de cambio político”.
En estos momentos, más de 2.000 chinos han firmado la “Carta 08”. De disidentes y escritores, a profesores de universidad o simples bloggers. Muchos ya han recibido “invitaciones para tomar el té” con la autoridad. Aquí podéis leer la interrogación a la que fue sometido uno de los firmantes: http://chinadigitaltimes.net/2009/02/blogger-midnight-tea-with-the-public-security-bureau/
El texto completo de la Carta 08, aquí: http://www.nybooks.com/articles/22210
Ni hao,
¿funciona? este es el primer post de Mis Rollitos Chinos. Espero no defraudar a nadie, pero este blog NO será utilizado para explicar las aventuras sexuales de la corresponsal de Público en Pekín, como algunos han aventurado. Tampoco tratará de comida china (aunque sigo pensando que la cocina es lo mejor de este país y uno de los grandes supervivientes de la mítica cultura milenaria china). No puedo prometer que este blog no sea un rollo, ni que os aburráis leyéndolo. Mi única intención es compartir con vosotros las impresiones sobre este país inmenso y desconocido en el que vivo desde hace dos años, dejando fuera los prejucios y estereotipos que muchos de nosotros tenemos en la cabeza. En China viven 1.300 millones de personas. No todos son malos, no todos son buenos, no todos comen arroz, no todos se sientan de cuclillas y van en bicileta. De hecho, bastantes conducen Mercedes, beben vinto tinto Barón de Rotschild y se sientan en sofás Ikea. Eso sí, ricos o pobres, campesionos o empresarios, en China no he conocido a nadie comunista.