Lactancia materna: salud y bienestar
ORÍGENES // JOSÉ MARÍA BERMÚDEZ DE CASTRO
Resulta sorprendente que hace un par de semanas muchos padres y madres tuviéramos que salir a la calle para reivindicar un hecho tan natural como la lactancia materna. Los mamíferos hemos tardado muchos millones de años en perfeccionar un proceso fisiológico que permite alimentar y proteger a las crías durante un cierto tiempo después del parto.
La estrategia de la lactancia proporciona el alimento necesario, suficiente y adecuado, que cambia en su composición y propiedades durante el desarrollo de las crías, desde el nacimiento hasta la edad del destete. No se trata de descubrir aquí las extraordinarias propiedades de la leche materna, ni de escribir acerca de sus beneficios para la correcta nutrición, la salud inmediata y prolongada en el tiempo, la estabilidad psíquica y emocional, el mayor nivel de inteligencia y, en general, la calidad de vida tanto para los bebés como para sus madres.
Nuestra humana estupidez y ciertos intereses económicos, que tampoco considero necesario descubrir, han llevado a nuestras sociedades modernas a considerar la lactancia como un acto socialmente mal visto, al menos, en público. Que no se le ocurra a una madre sacarse el pecho en un restaurante para dar de comer a su hijo, ¡faltaría más!. ¿Se imaginan a las madres del Pleistoceno refugiándose en lo más recóndito de la cueva para evitar ser observadas durante el amamantamiento?. ¿No será que nuestro cerebro ha aumentado de tamaño, pero que nuestra evolución mental ha entrado en regresión?. Pues yo no me imagino un acto más hermoso que una madre alimentando a su hijo. ¡Y nos lo queremos perder!
Verdad es que la mujer pierde terreno frente al hombre en lo profesional por la ataduras que conllevan los últimos meses de la gestación y los primeros meses de cuidado del bebé. Una lactancia prolongada durante meses aún agravaría el escenario profesional de la mujer, obligada por las necesidades de su hijo. Pero no es menos cierto que en el siglo de las comunicaciones las posibilidades de conciliación entre la vida familiar y la vida laboral y profesional han aumentado en gran medida. ¿Y porqué no pueden el Estado y las empresas costear el periodo de lactancia con un salario para las madres y la cotización correspondiente?. ¿Se imaginan, señores políticos, cuánto nos ahorraríamos a largo plazo en horas de trabajo perdidas por baja laboral, en medicamentos y hospitalizaciones, si nuestros hijos tuvieran la mejor de las dietas durante sus dos o tres primeros años de vida?.
Una sociedad con un buen nivel de vida, que combinara la lactancia prolongada con una dieta equilibrada, como la mediterránea, sería una sociedad sana y mejor, con una expectativa y calidad de vida extraordinarias. Que cada uno elija su opción.





Comentario por Marina — 17/10/2007 @ 12:35
Necesitamos concienciarnos que tanto desarrollo en medicina, en ciencia y técnología no sirve de nada si dejamos de lado el gran regalo que nos ha hecho el creador la Naturaleza; dotarnos, desde hace millones de años, de la capacidad de engendrar, de parir y de criar a nuestros hijos. Ahora la sociedad pone trabas a la mujer, la obliga a elegir injustamente, entre su condición de “ser vivo” y su condición de “ser social” , sin otorgar facilidades que le permitan condiciliar su vida familiar y su vida laboral. Queremos cuidar de nuestro hijos, verles crecer, estar pendientes de ellos y desarrollar nuestra capacidad laboral sin que por ello nuestro niños sufran carencias. Apoyos como este son muy importantes para que poco a poco la sociedad se vaya concienciando, gracias.
Comentario por Suerte — 19/10/2007 @ 12:46
Has escrito verdades como puños. Desgraciadamente la sociedad actual se aleja mucho de la maternidad como la esencia de la mujer. La maternidad conscientes es fundamental para que los niños y niñas de hoy sean los grandres hombres y mujeres del mañana.
Hace falta remover bien las conciencias.
Muchas Gracias
S.
Comentario por INMA — 21/10/2007 @ 13:46
A las mujeres se les ha arrebatado su protagonismo y poder en el parto y la posterior crianza de las criaturas. Se nos ha hecho creer que somos incompetentes, que debemos dejar el proceso en manos de “profesionales” y ser espectadoras pasivas de nuestro propio cuerpo. Es un paso más del patriarcado para la subyugación de la mujer, que en este caso encima se reviste de ideas como “progreso” “liberación”, ¡mentiras! Tenemos que reivindicar una maternidad de calidad, libremente elegida, vivida como momento de encuentro profundo con lo más íntimo de nuestro ser femenino, empoderarnos de ella. El acto de amamantar es hermoso, si una mujer necesita alguna vez buscar un lugar apartado para realizarlo que sea por deseo de intimidad y gozo solitario con su criatura, no por vergüenza o condicionamientos sociales. Hemos de exigir a los gobiernos que protejan de verdad la maternidad en todos los puntos del planeta, que todas y cada una de las mujeres sean libres en su elección y puedan vivirla con gozo, no como terrible destino o castigo, y en nuestra sociedad occidental, ayudar a las madres a ver la lactancia como un momento privilegiado de encuentro con el ser que gestaron y con ellas mismas, redescubramos la estética del amamantamiento,de la que ya queda constancia en nuestra historia del arte. Dar el pecho es un acto de entrega y gratuidad del que hemos de sentirnos orgullosas que puede llegar a convertirse en un posicionamiento político frente al sistema capitalista neoliberal de las multinacionales de alimentación infantil.
Comentario por MMar — 01/02/2008 @ 23:00
Estoy totalmente de acuerdo con lo expuesto, por ello he publicado en mi web una entrevista extensa a una de las mayores expertas de lactancia en España e IBCLC: Ana Morales.
Se titula: ”Lo q nadie te ha contado sobre la lactancia materna”.
www.eldedoenlallaga.com (noviembre)
María del Mar Jiménez
Socióloga, madre a tiempo completo de Samael, ex-ejecutiva, futura ex-urbanita, desertora de muchos aspectos de nuestra sociedad y autora del blog holístico, alternativo, disidente y crítico: www.eldedoenlallaga.com
Comentario por regueira hebe susana — 20/02/2008 @ 13:42
les agradezco el darme la oportunidad de poder agregar un comentario.Estoy arta de que cada vez que tanto las docentes, vecinas,amigas parientes , profecionales y muchas veces el sexo masculino opinen de manera critica y ponzoñosa mi acto de amamantar a mi hijo. Tengo 48 años divinos un hijo que ya paso los 15 otro de 11 y este ultimo de 2 años y 11 meses todos ellos tomaron teta hasta los 3y medio aproximadamente y jamas se enfermaron. En nuestros antepasados no muy lejanos las abuelas daban de amamantar hasta quizas un poco mas de los 4 añitos y entré ,.e en estea pagina queriendo investigar el periodo de vida de los mamiferos y el porcentaje del periodo de lactancia que ocuparia este. Ahora antes de poder terminar este pequeño comentario les aconsejaria a las madres del mundo que dediquen el tiempo necesario a sus hijos en los porimeros 3 o 4 años de vida porque el abandono en guarderias ,el seguir las ordenes de todos aquellos idiotas que piensan que son los dueños de la verdad solo perjudican permanentemente a las nuevas generaciones criadas con falta de amor y contencion ya que creo que es la base fundamental para el ser humano .Es preferible detener nuestro crecimiento personal unos pocos años que perder el resto de nuestras vidas. queriendo recomponer aquello de lo que fuimos de manera conciente culpables .
En cuanto tenga el porcentaje real del tiempo que ocupa esta accion en los mamiferos lo hare saber .Creo no estar equivocada. el unico animal en la tierra que hece las cosas mal somos nosotros los humanos.
Comentario por Andrea — 23/02/2008 @ 17:26
Me parece espantoso el hecho de que se aliene a las mujeres por el hecho de amamantar. Lamentablemente y por problemas de salud, no pude hacerlo con mi primera hija; ahora y con 40 años, lo hago con mi niña de 5 meses, saco la teta donde a mi hija le place, y la amamanto la mar de feliz. Me da igual quien mire o a quien le moleste, mi marido y mi otra hija están fascinados por el hecho de que esa personita crezca de esa manera gracias al oro blanco que le proporciona su madre. Mi hija nació prematura, de bajo peso y con anemia hemolítica del recién nacido. Hoy día es una hermosísima bebé de casi 8 kgs, super lista y sobre todo SANÍSIMA, contra todo pronóstico. Además digo: yo para que cuernos tenemos sino LAS TETAS!!
Gracias Sr. Bermúdez de Castro