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La madre de Mendeleev

27 Sep 2007
11:02 
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EL ELECTRÓN LIBRE // MANUEL LOZANO LEYVA

Todos recordamos el nombre del inventor de la espléndida Tabla Periódica de los Elementos, clasificación de los átomos que soñaron Leucipo y Demócrito. Lo que quizá no sepamos es que Dimitri Mendeleev nació en Tobolsk, Siberia, en el seno de una familia culta y bulliciosa. El padre era el director del instituto local, y la madre, siberiana de vieja alcurnia, parió 14 hijos y logró criar a 11, mérito encomiable atendiendo a la alta mortandad infantil del lugar y la época (mediados del siglo XIX). El profesor murió pronto y la magra pensión de mil rublos que le quedó a María Korniliev, que así se llamaba la brava mujer, no daba para alimentar ni a una parte de su prole. Trabajó en una fábrica de vidrio de su familia y terminó dirigiéndola con buena mano hasta que un incendio la devastó. Sólo le faltaba por sacar adelante a los dos hijos más pequeños, Dimitri y Elizabet. Cogió sus ahorros y se fue con ellos a Moscú, porque quería cumplir su sueño de que algún hijo suyo fuera a la universidad. Corría el otoño de 1850.

TRAS EL TREMENDO VIAJE, a Dimitri, de 15 años, le negaron el ingreso en la universidad porque, debido a las convulsiones políticas, no admitían forasteros por miedo a los agitadores. María no se arredró y continuó su viaje hasta San Petersburgo. Dimitri ingresó en aquella universidad y a los pocos meses la tuberculosis fulminó a su madre y, poco después, a su hermana. Siendo ya catedrático famoso, Mendeleev escribió su primer libro de química, Soluciones. En él se puede leer la siguiente dedicatoria:

“ESTA INVESTIGACIÓN está dedicada a la memoria de una madre por su hijo menor. Ella lo educó por sus propios medios mientras dirigía una fábrica. Lo instruyó con el ejemplo, lo corrigió con amor, y para hacer que se dedicara a la ciencia dejó Siberia con él gastando sus últimos recursos y fuerzas. Mientras moría, ella le dijo: ‘Refrena las quimeras, insiste en el trabajo y no en las palabras, busca pacientemente las verdades científica y divina’. Ella comprendió que los métodos dialécticos engañan muy a menudo, cuánto queda por aprender y cómo, con la ayuda de la ciencia sin violencia, con amor pero con firmeza, se eliminan toda superstición, mentira y error, porque la ciencia conlleva la certeza de verdades aún no descubiertas,
libertad de futuros desarrollos, bienestar general y felicidad íntima. Dimitri Mendeleev considera sagradas las palabras de su madre moribunda”.

QUIEN SUSCRIBE estas líneas no encuentra cita mejor para expresar en esta primera columna el espíritu que le guiará en las siguientes.

18 comentarios

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  1. Comentario por Juan — 27/09/2007 @ 12:20

    Hola Manuel,

    Te deseo mucha suerte en tu andadura como divulgador científico y con tu nueva página. Teniendo como máximos exponentes de este campo de la comunicación a amarillistas y ufólogos, me llena de esperanza ver que los primeros trazos de esta página prometen algo de más calidad. ¡Felicidades!

    Me gustaría hacerte una recomendación: Cambia el tipo de letra (la fuente), el que tienes ahora es un poco difícil de leer, y puede desanimar a los lectores.

    ¡Suerte!

  2. Comentario por Moko — 27/09/2007 @ 13:52

    La primera entrada me ha gustado un montón. Si esta va a ser la línea, ¡ÁNIMO!

  3. Comentario por José Luis — 27/09/2007 @ 13:53

    Maravillosa mujer, fuerte y abnegada como sólo pueden serlo ellas. No conocía esta historia, pero me ha estremecido hasta el fondo de mi ser. En este mundo de hoy, donde prima el hedonismo y la búsqueda fácil del bienestar, la fama y la riqueza, estas historias nos muestran la grandeza y la miseria del ser humano, capaz de lo mejor, pero también de lo peor. Gracias por haberla rescatado del olvido.

  4. Comentario por Carlos — 27/09/2007 @ 14:02

    No hay mejor definición de ciencia, ni mejor homenaje a una madre

  5. Comentario por Sergio — 27/09/2007 @ 15:57

    ¡Qué alegría encontrar más temas científicos en un periódico!
    No he podido comprar vuestra primera edición, pero desde luego os voy a leer por Internet todo lo que pueda.
    Un saludo y mucha suerte!!!

  6. Comentario por Juan — 27/09/2007 @ 19:29

    Enhorabuena por este blog. Lo seguiré atentamente.

    Saludos

  7. Comentario por Gracchus Babeuf — 27/09/2007 @ 19:55

    Como declaración de principios, me ha llegado a conmover. Mañana volveré a comprar Público.

  8. Comentario por Lidya — 27/09/2007 @ 23:09

    En este Pais llmado España, en el que el 90% somos anlfabetos perdidos, está muy bien si cada dia, aprendemos algo mas de Ciencia, Historia, Literatura, Ingles, Frances, etc.etc. porque se ocupe este nuevo periodico de que asi sea.

    Gracias y mucha suerte.

  9. Comentario por Ramón — 28/09/2007 @ 00:27

    Como curiosidad, Mendeleiev (que es la forma en que tradicionalmente se transcribía su nombre del ruso, pq esa “i” se pronuncia levemente, aunque en cirílico no aparece la grafía correspondiente a esa letra) “soñó” una noche con la tabla periódica, una organización racional de todos los elementos químicos. Debido a su órden estricto y perfecto aparecían huecos donde algunos elementos aún no se habían descubierto o sintetizado, por eso algunas representaciones gráficas antiguas de dicha tabla difieren de una moderna. Qué importante es a veces soñar….

  10. Comentario por Pana — 28/09/2007 @ 00:31

    Y por poco no la llamamos la Tabla Periódica de Newlands. Ya que unos tres años atrás John Newlands esbozó la idea de ordenar los elementos en una especie de “octavas” como las notas musicales; Mendeleyev lo hizo finalmente en grupos de siete, inspirado según se cuenta en el juego del solitario donde el palo es la columna y el valor la fila. Pero el momento de este químico inglés no había llegado y su idea no fue bien acogida en su momento.

    También podríamos añadir que la madre de Mendeleyev hizo la mayor parte del viaje, llevando a sus dos pequeños vástagos, haciendo autostop. Y eso que fueron casi seis mil kilómetros.

    Un saludo y enhorabuena por el periódico

  11. Comentario por marieta — 28/09/2007 @ 09:57

    Enhorabuena en tu nueva andadura. Espero que puedas llevar a cabo tus proyectos…

    … y que yo lo vea.

  12. Comentario por D — 28/09/2007 @ 11:35

    Gracias por dedicar un espacio a la Ciencia, aunque no tenga la misma acogida que la politica y/o los deportes.

    La victoria del Madrid o la renovación CGPJ estarán olvidados en unos días y la importacia que se le da a día de hoy quedará en el olvido. Pero la tabla periodica de Mendeleev seguirá teniendo cada vez más importancia como base sobre la que se apoya todo lo que hacemos y todo lo que somos.

  13. Comentario por Jesús Zamora — 28/09/2007 @ 11:40

    Enhorabuena a “Público” por la magnífica sección de Ciencia que ha incluido como uno de los puntales de su nuevo proyecto. Como director del Máster en Periodismo Científico y Comunicación Científica de la UNED, Espero que tengáis un gran éxito. La anédcota biográfica de Mendeleiev es sumamente ilustradora de los ideales que muchos lectores desearíamos ver manifestarse en nuestra sociedad (aunque lo de las “verdades científica >” me deja un poco descolocado; al menos parece que el bueno de Dimitri destacó mucho más en encontrar verdades de las primeras que de las segundas).

  14. Comentario por Antonio — 28/09/2007 @ 12:02

    Poder criar y educar a 11 hijos en el siglo XIX, sin la ayuda de un marido, y al mismo tiempo sacar tiempo para dirigir una fábrica, y todo esto en Siberia…

    Mendeleev debería ser conocido como “el hijo de María Medeleev” y no al revés, puesto que, sin tratar de desmerecer el descubrimiento del cientifico, la hazaña de su madre si que es realmente asombrosa.

  15. Comentario por QUIM# — 28/09/2007 @ 17:25

    Refrena las quimeras,recréate en las quiméricas.Tal vez en ellas encontremos la sutil conexión entre Felipe II y la madre de Mendeleev…:
    http://www.diariosigloxxi.com/multimedia/images/19sep07opiquim.jpg

  16. Comentario por VLlamasR — 29/09/2007 @ 02:46

    Como buen -mal más bien- estudiante que fui de ingeniería y ciencias, me siento -injustificadamente- atraido e identificado por estas historias sobre los grandes hombres y mujeres de la Ciencia. Como si yo tuviera algo en común con ellos.

    Sea como fuere, agradezco enormemente que alguien me haga llegar alguna cita memorable o descripción de algún gran momento de estos seres casi-superiores que fueron capaces de destripar en algo nuestro complejo mundo y sus leyes.

    La cita es impresionante. Gracias.

  17. Comentario por tavo — 12/01/2008 @ 15:00

    ¿dede haber una tabla periodica en ruso? - solo la encuentro subtitulada , es de entenderse que debe a haber una en ruso neto.

  18. Comentario por maria — 05/08/2009 @ 23:10

    la tabla periodica es una porqueria la madre para el q la invento

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