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La ciencia es la única noticia

 

Sobre la ciencia española

04 Nov 2009
09:00 
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ORÍGENES // JOSÉ MARÍA BERMÚDEZ DE CASTRO

* Director del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana, Burgos

Los amables lectores de Orígenes me van a permitir que por una vez me salga del guión y me despache con un asunto que me quita el sueño. Durante los últimos 30 años he intentado contribuir en la medida de mis posibilidades a dignificar la maltrecha ciencia española que encontré a finales de los años setenta. Desde entonces, todos hemos visto crecer en gran medida la escasa credibilidad de nuestras investigaciones más allá de los Pirineos. Algunos hemos tenido el privilegio de ver ese crecimiento desde dentro. Porque dedicarse a la búsqueda del conocimiento, en el ámbito que sea, es una de las labores más apasionantes que pueda desarrollar un ser humano.

Hemos caminado ya un buen rato por el siglo XXI y ya no sólo se reconoce la labor de los científicos españoles que tuvieron que emigrar a otros países para desarrollar sus inquietudes. Ahora son ellos, los investigadores de otras partes del mundo, quienes se interesan por venir a trabajar a España. Eso significa algo o quizás mucho. Puesto que la ciencia es universal no debería importar demasiado dónde se producen los descubrimientos científicos y quiénes los consiguen. Pero, lo queramos o no, siempre nos produce satisfacción el éxito de un español en cualquier aspecto social, no digamos en lo deportivo.
En los últimos 20 años, España se ha ido construyendo con ladrillos. A la sombra de tan lucrativo negocio ha crecido la economía y todos nos hemos beneficiado, incluida la ciencia. Pero hemos llegado al techo (nunca mejor dicho) de nuestras posibilidades. Las alarmas suenan, la crisis y el pánico escénico se desatan y tenemos que empezar a recortar el gasto. ¿Por dónde empezamos?, ¿qué tal si volvemos a lo de “que inventen ellos”? Pues, por si acaso, levanto mi voz contra ese mal pensamiento.

Un país no se construye sólo con ladrillos, ya lo hemos comprobado, sino con mentes bien formadas y preparadas. El prestigio de un país no se debería medir sólo por sus éxitos deportivos (que no nos podemos quejar) sino por los logros de sus arquitectos, médicos, ingenieros, escritores, filósofos, pensadores…. y, por supuesto, de sus científicos. Por citar un país vecino, me produce cierta envidia sana pasear por algunas calles de París, cuyos rótulos están dedicados a la multitud de mentes privilegiadas que durante los tres últimos siglos dedicaron su vida a la innovación y el desarrollo de Francia.

El futuro y la garantía de la continuidad de nuestra especie está en la ciencia, que nadie lo olvide. Como decía antes, no importa dónde y quiénes logren los avances científicos, pero si se producen en nuestros centros de investigación, pues mucho mejor.

14 comentarios

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  1. Comentario por Fernando González — 04/11/2009 @ 10:28

    Para comenzar a cambiar nuestra mentalidad es preciso antes cambiar nuestro orden jurídico-social.
    Con la actual estructura política, los intereses que predominan son otros que los de hacer un nuevo y gran país.
    A mí me preocupa mucho el aumento de nivel de nuestra ciencia, nuestra educación y formación o lo que es lo mismo, de nuestro valor intrínseco…Y por eso tengo claro que es necesario, antes de nada, mejorar nuestro sistema (de una manera absolutamente científica), acercándonos a la verdadera Democracia.
    Mientras no hayamos separado el gobierno del parlamento, eligiendo por separado a nuestras mejores personas para ellos, nos perderemos en la estéril lucha de ideologías caducas y de sus intereses, desarrollándose cada vez más cerca del barranco de la estupidez.

  2. Comentario por PEPE — 04/11/2009 @ 10:28

    El prestigio de la ciencia no se logra solo con el apoyo de los gobiernos. Ha de estar arropado por la opinión ciudadana y esto no es posible sin una educación básica que resuelva el eterno problema de la formación de una conciencia profunda de que la ciencia debe estar al servicio de las personas y no al del capital. Con ciudadanos así, la inversión en ciencia ocuparía una parte importante de los programas electorales. Por lo tanto, pongamos los cimientos con una educación humanista.

  3. Comentario por Alejandro — 04/11/2009 @ 12:55

    Todos sabemos que España es un país de contradicciones y diariamente se me cae el mundo encima de ver ciertas cosas. En este país tenemos lo que nos hemos ganado: muchas cosas buenas y otras no tan buenas. En el caso de las no tan buenas es la incapacidad de avanzar de una forma equilibrada y coherente en ámbitos políticos, científicos, económicos, etc. En este último si es cierto que el nivel de vida ha mejorado pero el nivel cultural, político (lo estamos viendo) ralla el suspenso. El ámbito científico debe ser una de las bases significativas del desarrollo de un país, pero como bien dice Pepe la cultura no ayuda, porque el sistema de educación no obtiene los frutos esperados y los objetivos familiares son, por decirlo de una manera suave, demasiado superficiales. Ir a la universidad para tener más dinero no sirve de nada si tienes a tus hijos desde los 2 años en una guardería en el mejor de los casos, si trabajas para tener todo lo material a costa de una educación firme y con fines al fin y al cabo. El problema de España es la desorientación generalizada y los Gobiernos no hacen mucho por establecer unas bases porque suficientemente tienen con la crisis, agudizada en España por una falta de previsión de mercado y producción. Qué país de ilusos…

    Pese a todo celebro que en una encuesta España dijera sentirse feliz o muy feliz en su mayoría. Un buen síntoma, pero a nivel internacional, que no tiene que ser prioritario pero sí importante, dejamos bastante que desear. Quizás debamos aceptar nuestro rol y trabajar por el futuro.

  4. Comentario por jesús — 04/11/2009 @ 12:57

    Los científicos siempre mendigando… ¡Cuando lo que hace falta es más fútbol!

  5. Comentario por chuck — 04/11/2009 @ 14:46

    A este país le interesa un bledo la investigación, sea del tinte que sea, sea de ciencias puras, sociales o humanas… siempre ha sido así y siempre será. Nunca, al igual que la enseñanza, ha alcanzado ningún prestigio ni se ha invertido en ella. De hecho, a cada paso vamos a un país más cateto (todavía) en el que el dinero fácil y el funcionariado son las únicas metas. Una vergüenza, aunque para poner ladrillos y servir copas, basta.

    A los políticos se les hincha mucho la boca, y al último a Zapatero, con el I+D+i, pero bien podría ser el K+K.

    Y llevamos dos años sin posdoctorales…

  6. Comentario por Tom — 04/11/2009 @ 15:12

    España está plagada de Quijotes y Sanchos. Así va el país.

  7. Comentario por Galileo galiciano — 04/11/2009 @ 15:50

    - ”Qué opina usted de que un setenta por ciento de …
    - ”Ah!, yo no sé nada soy de letras”

    Ejemplo real de incultura (var. ”anaritmética”) de la que hacen gala multitud de ciudadanos de este país. Y las matemáticas en todos los niveles educativos preuniversitarios con el sambenito de que son ”un coñazo”. Y en la universidad, bajando el número de matrícula.

    Saludos

  8. Comentario por Anarres — 04/11/2009 @ 19:41

    Sobre cultura científica y general y siguiendo el ejemplo de Galileo Galiciano.

    Encendí la radio mientras hacía tareas domésticas y entonces comenzó la retransmisión de un partido de fútbol en Kazán entre el Barcelona y el equipo local. Lo comentaban entre 3-6 personas. Punto Radio. El Mirador.

    El locutor enviado al lugar del evento comenzó con el inevitable tópico del frío en Rusia ”nunca había pasado tando frío”, nada menos que … ¡-4 grados! se mostraba en el estadio y luego el tipo dudó … ‘’si pasa a -5 es que sube”.

    Más tarde nos ilustró con ”el Volga es el río con más afluencia de Europa” … aquí uno de los demás locutores tuvo tiempo de hacer una broma, pero el locutor enviado no enmendó. Caudal.

    El lenguaje bélico está prohibido en política exterior pero se usa abuntantemente en deportes.

    Finalizando la primera mitad otro locutor sumó al festival de tonterías un ”es que se pertrechan atrás” quizás para explicar el ”atrincheramiento” del equipo ruso en su campo y las dificultades del Barcelona para marcar.

    O quizás quería decir que estaban comiendo y bebiendo mientras planeaban el contraataque.

  9. Comentario por rafelvidal — 04/11/2009 @ 23:38

    En este país, el de Unamuno (qué inventen ellos) hay que tener mucha vocación y mucho valor para ser científico y pretender dedicarse a la investigación para tratar de conseguir nuevos descubrimientos médicos, tecnólogicos, industriales etc. que sirvan para lograr un verdadero desarrollo socieconómico del país, no el de unos cuantos.
    Este es el país europeo con menos patentes.
    Solo hay que ver una cosa: el país con más vehículos per cápita del mundo es incapaz de crear una marca propia (la vestusta Seta se vendió hace milenios) y de exportar como hacen los países vecinos con los que los hispanos quieren compararse.
    Que inventen ellos, lo nuestro es la promoción y venta de viviendas (de ahí la necesidad teológica de familias numerosas) el turismo de masas y la hostelería de baja calidad media.
    En fin, uno de los 8 ó 9 grandes.

  10. Comentario por carlos — 05/11/2009 @ 00:03

    Esto no tiene mayor importancia. Yo cursé una carrera universitaria y supongo, en parte por desidia nuestra como alumnos, y en parte por la prosopopeya épica de aquellos tremendos catedráticos ”pata negra” , que la pregunta que uno se hacía tras una lección magistral de aquellas era de un corte así como taurino .
    En efecto, no se preguntaba ni se opinaba sobre lo que se había explicado, ni si tal explicación había sido clara o no, sino que la cuestión era ”¿Qué tal ha estado?” y se debatía acerca del profesor, al que tomabamos por un cornúpeta enrabietado o un habil maestro de arte de Cúchares, según su carácter. Porque en efecto, se daban estentóreas voces y mucha oratoria barroca, pero la razón era un ente expulsado hacía siglos de las aulas.
    Y esto, pues bueno, no sé si ha cambiado mucho, pero me temo que no. Yo desde luego no he vuelto a frecuentar las aulas ortodoxas. Por entonces, triunfaba en los ruedos Paco Camino, creo; hoy, no estoy al tanto.

  11. Comentario por RISA — 05/11/2009 @ 02:40

    Los comentarios anteriores me parecen bastante derrotistas. La ciencia es fundamental para el desarrollo humano. De hecho es imparable el avance en diferentes campos (es curioso que siempre nos parezca poco).
    La cantidad de personas que trabajan en la investigación con interés y buena preparación hace que al cabo del tiempo aparezcan personalidades con renombre, que siempre tienen un equipo detrás (que seguirá en el anonimato)
    Hoy en El Pais, Mariano Barbacid escribía una carta al Director contestando y defendiendo el trabajo en la investigación que se realiza en Madrid y Barcelona, dos centros de alto nivel que pueden competir con los más preparados.
    Es cierto que la sociedad no da publicidad a estos científicos desconocidos que mejoran nuestras condiciones de vida y no agradece adecuadamente su trabajo.

  12. Comentario por Fabián Núñez Baquero — 05/11/2009 @ 04:49

    Mal de muchos consuelo de bobos, pero consuelo al fin. La ciencia de capa caída no es exclusiva de España. Entiendo que no existe país en el mundo en donde la ciencia no se haya convertido en la Cenicienta de las actividades humanas. Y esto porque toda la humanidad está cebada por la ganancia y el lucro, que es parte consustancial a la intrínseca corrupción del sistema capitalista y a su catastrófico declive histórico. El ADN de la sociedad actual es la vehemencia en el enriquecimiento a como dé lugar y esa pedestre forma del deportivismo que conduce a las actitudes más antideportivas. Todo lo que necesitan las multitudes es- como en la antigua Roma- pan y circo, además ¿cuándo se ha visto que la ciencia o el arte sea una perspectiva de las mayorías? Sólo la revolución socialista mundial cambiará esta enfermiza situación que humilla y degrada a la humanidad.

  13. Comentario por Galileo galiciano — 05/11/2009 @ 08:23

    Fabián, no haces honor a tu nombre pues los ”fabianos” hablan más de cambio progresivo que de revolución mundial.
    Creo que el comentario de Risa es conforme con la verdad de la evolución positiva de la investigación en España; en el desierto que había están surgiendo oasis que alimentan la esperanza. Por otra parte, el gobierno ha rectificado la nefasta propuesta que contemplaba el recorte de fondos para la investigación : el incremento rozará el 8%. Sin embargo, hay señales preocupantes que ojalá sean sólo anécdota o ciclo temporal : en una ciudad próxima a mi residencia se ha suprimido la Facultad de Física; y, como ya he comentado, las matemáticas bajando el número de matrícula.

    Saludos

  14. Comentario por carlos — 05/11/2009 @ 20:42

    Mariano Barbacid puede que haya escrito esa carta y seguramente otras muchas desde que volvió a España, pero lo cierto es que ha abandonado su puesto o eso anunció, y sospecho ello es porque le estaban tomando el pelo. Claro, uno no va a dejar por los suelos a los que se quedan porque no tienen más remedio, pero esos hechos no hablan de nada bueno.

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